Las lecciones financieras de los mercados en 2018 a empresarios y autónomos

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Tras finalizar las lecciones financieras de uno de los años más complicados en los mercados de inversión desde el estallido del crash global de 2008, es momento de echar la vista atrás y analizar qué es lo que se ha hecho mal para aprender y tomar decisiones mejores en el futuro. Así lo opina, por ejemplo, el director mundial de estrategia de inversión de Blackrock, Richard Turnill, una de las principales gestoras del planeta, quien directamente califica el recién abandonado 2018 como “muy complejo, sumido en rentabilidades negativas y con muchas incertidumbres en el horizonte”.

Una situación que no es desconocida para muchas pymes y emprendedores que, en algún momento, tienen que afrontar situaciones que perfectamente pueden entrar en esa descripción. Sin embargo, el propio Turnill y otros analistas financieros han concretado algunas enseñanzas que se extraen de lo ocurrido en los mercados y que, por supuesto, también se pueden utilizar en la esfera corporativa. Lecciones de las que de un modo u otro hemos hablado en Asesores de Pymes estos últimos meses:

No sólo es importante nuestra empresa, también lo que nos rodea.

Muchos inversores minusvaloraron los efectos del conflicto comercial entre China y EEUU o la negociación del Brexit entre Reino Unido y la UE. Ambos hechos tuvieron sus consecuencias en la evolución de, por ejemplo, muchos activos de las Bolsas del Viejo Continente. Pensando en nuestra compañía, es crítico no centrarse sólo en la gestión del negocio, sino, también, analizar lo que ocurre en el sector o en aquellos ámbitos que pueden afectarnos directa o indirectamente. Un buen análisis PEST o la investigación a través de las Cinco Fuerzas de Porter, por ejemplo, pueden darnos las claves necesarias.

Prestar mucha atención a la política y a los cambios de legislación.

El auge de los populismos sacudió con fuerza los gobiernos de algunas potencias europeas, como Francia, Alemania o, en menor medida, España. En Italia, este hecho se sumó con una situación económica delicada y el veto comunitario a su propuesta de presupuestos, un cóctel que situó al país en una posición complicada. De todo ello, las pymes deben aprender que cualquier negocio puede entrar en dificultades con una simple modificación legislativa que le afecta o por el cambio de un partido en el poder que varíe el rumbo político. Para evitar esta exposición al riesgo, nada mejor que apostar, dentro de nuestras posibilidades, por una estrategia de public affairs y de engagement institucional.

La falta de liquidez puede convertirse en el mayor de los problemas.

El mal comportamiento de la renta variable y la falta de rendimientos atractivos de la renta fija puso en serias dificultades a muchos inversores, que no tenían liquidez suficiente para destinar dinero a posiciones cortas e intentar capear así la mala racha bursátil. En el mundo de la empresa, es crítico contar con la suficiente tesorería para atender todos los pagos inmediatos y tener capacidad para posibles incidencias, como una sanción administrativa, un exceso de impagados o un incremento en el precio de las materias primas. Para lograrlo, es conveniente actualizar periódicamente el plan de negocios y contar con el asesoramiento profesional adecuado para gestionar la contabilidad.

Focalizarse en lo que se sabe hacer.

Paradójicamente, una de las máximas de la industria financiera, la diversificación, no ha funcionado en 2018 debido al mal comportamiento general de todas las Bolsa y sectores. Aquellos que invirtieron en sectores como la tecnología o el medio ambiente parece que capearon en general mejor el temporal de los números rojos. Esto supone una importante lección para las compañías: querer crecer y producir más tipos de bienes es positivo, pero siempre que tengamos claro cuál es nuestro mercado objetivo y en qué somos especialistas por nuestro conocimiento y experiencia. De este modo, siempre podremos contar con unos ingresos de base que nos permitan tener mayor fortaleza financiera en momentos de necesidad.

Nada es fácil y cada euro cuesta ganarlo.

La volatilidad en los mercados emergentes tuvo su parte positiva en 2017, con crecimientos financieros que rondaron los dos dígitos en países como India, China o Sudáfrica. El año siguiente muchas acciones de empresas cotizadas de estas naciones se dejaron más de un 20%. Trasladado a la realidad de nuestra empresa, esto significa que hay que estar siempre vigilantes a cada innovación, adelanto tecnológico o inversión necesaria que haya que hacer para mantener y ganar cuota de mercado. Siempre habrá empresas dispuestas a ofrecer cosas distintas a los clientes y conviene que nos posicionemos a la vanguardia en nuestro sector.

¡Ante las vicisitudes, reinvéntate!

En 2017, muchos analistas vaticinaban una crisis en EEUU impulsada por la elevada cotización de Wall Street que no ha terminado de llegar. El Ejecutivo de Donald Trump decidió llevar a cabo una ambiciosa reforma fiscal en el ámbito corporativo bajo el eslogan del America, first, que sirvió para generar más puestos de trabajo, atraer capital extranjero al país y… hacer subir aún más el precio de muchas de las acciones de la Bolsa neoyorquina. Este año parece que será el de la ralentización del crecimiento norteamericano pero Trump va a implementar una nueva reforma fiscal, en este caso para las personas físicas. ¿Tendrá el mismo resultado? Aunque la casuística de cada empresa es diferente, este ejemplo es válido para ver que se puede ir a contracorriente tomando caminos diferentes a lo que dice la teoría. Quizá innovando en procesos el resultado que logramos nos sorprenda.

Last modified: 14/01/2019