Las estrategias de marketing que no deben usarse en la actualidad

Gestión empresarial

estrategias marketing desfasadas

Aunque pueda parecer fácil, realizar una campaña de marketing que consiga el impacto pretendido no es sencillo. Se trata de una labor compleja para la que existen múltiples técnicas y estrategias. En  un principio, todas ellas se antojan como válidas. Pero la realidad actual hace que métodos de promoción que funcionaban en el pasado carezcan de sentido ahora mismo.

No obstante, y antes de pasar a las estrategias que jamás deben usarse, hay que destacar que lo primero que debe saber un publicista es que las experiencias negativas son más recordadas por las personas que las positivas, lo que implica que si un cliente se siente decepcionado con una marca tardará mucho en olvidarlo.

Teniendo esto presente, y con la idea de que los emprendedores o sus negocios sean capaces de causar una excelente impresión entre los usuarios, desgranamos una serie de estrategias de marketing que ya están obsoletas y, por tanto, jamás deben formar parte del plan comercial de una empresa.

Realizar una campaña centrada en el total de las masas
En la actualidad el personalismo ha ganado en importancia. De ahí que cada persona se considere única, lo que irremediablemente varíen las estrategias de marketing. Ya no se puede hacer algo global sino personalizado en cada uno de los clientes. Así lo demuestran los estudios realizados en los que se indica que la mitad de los usuarios están más dispuestos a repetir una compra con una empresa si obtiene a cambio una experiencia de compra individualizada.

Ante esta realidad, es necesario reenfocar las estrategias de gestión comercial y marketing. El primer paso es el de recopilar información de los clientes y utilizarla para crear campañas de marketing especializadas. Lo de hablar con el usuario y mandarle un correo (y mucho menos ordinario) dejó de funcionar hace muchos años.

 

Folletos, folletos y más folletos

Hágase estas preguntas: ¿qué hace usted con el correo comercial que llega a su casa? ¿lo lee? ¿lo tira a la basura según lo ve? Lo más habitual es ignorarlo. De ahí que diseñar una acción promocional basada en imprimir folletos o en cualquier otra técnica que tenga que ver con la utilización del papel suponga un error. Más allá de que se trata de algo muy costoso, será poco efectivo. La sociedad ha cambiado y con ella sus gustos, por lo que lo que toca ahora es apostar por el mundo digital, que es más barato y eficaz.

Realizar anuncios básicos y pobres de calidad

Un vídeo promocional con imágenes de stock, con un guión pobre basado en obviedades y música optimista que suene de fondo, no sirve para nada. El cliente está cansado de ver vídeos de productos o servicios que les interesan y exige algo más a la hora de decantarse por una u otra marca. En este escenario, hacer lo de siempre sin tratar de destacar está condenado al fracaso más rotundo.

Estar en entornos sociales solo como herramienta de promoción

Un reciente estudio indica que casi el 80 por ciento de los consumidores se siente más inclinado a adquirir un producto de una empresa a la que sigue en redes sociales frente a otro de una firma de la que no se considera seguidor. No obstante, este tipo de estadísticas no deben llevar al error de utilizar las redes sociales como meras herramientas de marketing, ya que los clientes acostumbran a abandonar a las empresas que se promocionan con demasiada asiduidad en estos entornos.

Además, también es importante destacar que por lo general es muy fácil perder clientes en este tipo de canales sociales. De ahí que una buena estrategia de marketing sea la de utilizar las redes sociales para publicidad. Pero también para crear y fortalecer una comunidad de usuarios que interactúen con la empresa y su marca.

Prescindir del correo electrónico

El protagonismo que las redes sociales han ganado en los últimos años también puede llevar al error de considerar que el correo electrónico es una herramienta de marketing obsoleta de la que debe prescindirse. Nada de eso. La promoción de productos y servicios a través del email sigue siendo un método válido para llegar al cliente. Además es importante destacar que es barato, rápido y permite personalizar las campañas, lo que es muy importante para incrementar su efectividad.

No innovar

El error más grave que puede cometerse es el de quedarse en lo básico y no innovar en el marketing. Realizar una campaña con carencias en cualquier aspecto no se perdona y, por si fuera poco, los entornos digitales se encargarán de trasmitir el error con inusitada rapidez. Para evitarlo, es necesario aunar una estrategia comercial que debe aspirar a romper moldes con la profesionalidad del análisis. Solo así se logrará tener impacto, pero del positivo.

Es bien conocido que triunfar y destacar en el entorno empresarial actual es un hecho reservado a unos pocos elegidos. Pero lo que también es verdad es que será imposible aspirar a lograrlo si se cometen fallos estratégicos graves, como los comentados, dentro del área comercial.

 

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Last modified: 17/09/2019