Las entregas a domicilio se la juegan en Navidades

Ahora que se acercan las Navidades, algunos negocios se la juegan. Sobre todo aquellos (tanto firmas on line como tiendas físicas) que tienen que enviar sus productos al domicilio requerido y, fundamentalmente, si se trata de un regalo que el comprador hace para otra persona. Si la entrega llega tarde la sorpresa habrá perdido su efecto y el cliente se sentirá engañado. Algunos estudios han detectado que el 13% de las compras on line que se realizan para las Fiestas de Fin de Año no son entregadas a tiempo. ¿Cómo evitar que esto ocurra?

 

Informar sobre el plazo de entrega. En primer lugar hay que informar de forma amplia y precisa a los clientes de los plazos de entrega y de las posibilidades de acelerarlos (si existen) pagando el correspondiente sobreprecio. En cualquier caso, es fundamental indicar el número medio de días en que se realiza habitualmente la entrega y el plazo máximo en que, de todas formas, debe producirse.

 

Indemnizaciones y otras alternativas. No está de más señalar la indemnización a la que se tendría derecho en el caso de que los plazos señalados no se cumplieran, pero también es conveniente dar todas las alternativas posibles en este caso. Por ejemplo, si no va a ser fácil enviar el producto en los plazos comprometidos, puede darse al cliente  la posibilidad de que acuda directamente a la tienda o almacén correspondiente a recogerlo, eso sí, devolviéndole parte de lo pagado o haciéndole el correspondiente descuento.

 

Destacar la puntualidad. Si se da la circunstancia de que la empresa vendedora hubiera conseguido en los últimos años o meses unos ratios muy altos de puntualidad y cumplimiento en las entregas, sería conveniente destacarlo, ya que aumentaría la confianza de sus potenciales clientes.

 

Controlar el proceso en todo momento. La referencia y el número de pedido del producto son fundamentales para realizar un seguimiento adecuado, sobre todo si los plazos de entrega son amplios. Además, la situación debe ser perfectamente conocida y controlada en cada momento por los responsables de la empresa correspondientes, tanto para que la entrega se realice finalmente sin ningún tipo de demora como para atender e informar al cliente cuando éste llame por teléfono o envíe un mail para interesarse por su situación.

 

Facilitar la comunicación. Precisamente, uno de los problemas con que se suelen encontrar muchos clientes es la dificultad de comunicar con la empresa que les ha vendido el producto. Cada vez son más las que disponen de números de teléfono con tarificación adicional, que además mantienen al interlocutor con largas esperas al otro lado de la línea. Para evitar enfados (en la mayoría de los casos totalmente justificados), es conveniente aportar un número de teléfono con tarifa normal, un correo electrónico con respuesta rápida o redes sociales con gestión profesionalizada.

Last modified: 23/11/2016