Las demostraciones de producto se convierten en el mejor escaparate

Gestión empresarial

11123538363_07bb05134a_bNo todas las características y capacidades de algo se muestran siempre a simple vista. Por eso, las demostraciones de producto se convierten en el mejor escaparate para que éstos pongan en valor sus potencialidades y constituyen una estrategia muy eficaz para convencer a los clientes de que los adquieran.

Esto es así porque las demostraciones quedan en la memoria de quien asiste a ellas y genera un fuerte recuerdo, asociado a sensaciones, impresiones y experiencias concretas. En el futuro, estas experiencias generarán más recuerdos de ese producto que las conversaciones que se hayan podido mantener con un vendedor sobre una propuesta de compra determinada.

Fundamentalmente, existen dos tipos de demostraciones de productos: las que presentan objetos tangibles y las que se centran en promocionar servicios o elementos intangibles.

En las primeras, será preciso preparar y trasladar el producto al lugar del evento para que los asistentes puedan verlo, tocarlo, oírlo, olerlo o probarlo directamente. Mientras que en el segundo, será necesario organizar la correspondiente infraestructura, dispositivo o presentación con el que un representante de la compañía podrá explicar el funcionamiento del servicio y demostrar sus ventajas.

A continuación, veamos algunos consejos que aportan los expertos para que las demostraciones de producto se conviertan en el mejor escaparate del propio producto y de la empresa que lo comercializa:

Dónde realizar la presentación. Cualquier lugar no es bueno para presentar un producto, sobre todo si se trata de determinados sectores, como por ejemplo la alimentación, que necesitan una serie de requisitos higiénicos, determinadas condiciones de temperatura, etc.

Pero, una vez tenidos en cuenta estos condicionantes, las ferias sectoriales, los certámenes especializados, los centros comerciales, algunos eventos sociales o, incluso las instalaciones propias, se pueden convertir en los mejores escenarios para organizar el evento.

Cómo presentar el producto. No todos los productos son fáciles de presentar en directo. Aunque lo ideal es acudir al acto con un ejemplar real, en ocasiones éste es tan grande que no puede ser trasladado; o tan caro que su presencia no es viable o aconsejable en un determinado lugar. En estos casos siempre nos quedará una solución: llevar una réplica lo más exacta posible que, en el caso correspondiente, sea capaz de hacer las funciones del original y que el público pueda ver en acción.

Por otra parte, si el producto es muy pequeño, lo que dificulta su presentación ante el público, siempre se puede hacer una réplica gigante, lo que sorprenderá y divertirá a los asistentes. Y en caso de productos intangibles, los mensajes y materiales de apoyo que se utilicen para explicar su funcionamiento deben cuidarse al máximo.

Cuánto debe durar la presentación. Realizar una presentación excesivamente larga puede aburrir a los asistentes, pero hacerla demasiado corta tiene el riesgo de dejar en el tintero parte de las bondades y ventajas del producto. Los expertos aseguran que es preferible realizar muchas demostraciones cortas que llamen la atención del público en general y que generen impactos; y dejar para los más interesados y especializados demostraciones en profundidad. En cualquier caso, antes de cualquier presentación, el emprendedor debe plantearse qué materiales y qué personal necesitará para que el evento se convierta en un éxito.

Qué elementos destacar. Explicar bien el funcionamiento es fundamental para que las demostraciones de producto se conviertan en el mejor escaparate de una empresa. Pero lo más importante es focalizar la atención en términos de beneficios y ventajas. Como apunta un experto en marketing, es mejor organizar demostraciones no sobre el cómo funciona sino que muestren claramente los beneficios, que pueden ser en tiempo, en costes, en funcionalidad, etc.

Last modified: 05/09/2016