La era del marketing al servicio del consumidor

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Toda empresa debe ser consciente de que estar al tanto de las nuevas tendencias es una obligación ineludible, ya que, en caso contrario, cualquier estrategia puede quedar obsoleta sin remedio. Por ejemplo, la extensión de una marca. Hace años era muy habitual que una misma enseña se utilizara para diversas referencias. Sin duda existen casos exitosos, como Coca-Cola, con sus gamas Light, Zero, etc.. Pero también sonoros fracasos, como el de Colgate que, aunque parezca increíble, lanzó una gama de comida preparada, en concreto lasañas, con el mismo nombre con el que denomina a su pasta dentífrica.

Entonces nadie entendió qué pintaba Colgate, que era referencia en pasta de dientes, en una bolsa de comida italiana ultracongelada. Hoy esa extensión de marca tampoco sería aceptada. No obstante, la diferencia entre el pasado y ahora es que las tendencias actuales dificultan acometer la diversificación de una enseña.

El origen de todas las reticencias está en los cambios de mentalidad y comportamiento del consumidor, que ahora presta especial importancia al desarrollo tecnológico, a la lucha contra las emisiones y a la división política. Toda empresa debe tener en cuenta estas tendencias del cliente, ya que sin ellas será imposible elaborar una adecuada estrategia de gestión comercial y marketing.

 

Calentamiento global

El consumidor actual exige a las empresas que sean sostenibles y responsables con el planeta. El que no quiera entender eso tendrá muchos problemas de reputación y le será muy complicado conectar con sus potenciales clientes. De ahí que sea necesario realizar un esfuerzo para adaptar cualquier campaña de marketing a esta creciente preocupación por el planeta. Pero, cuidado, no basta con hacer publicidad. El hecho de que el cliente esté cada vez más informado obliga a confirmar un eslogan publicitario con hechos.

 

Privacidad

Una de las mayores preocupaciones que ahora presenta la sociedad es sobre la utilización que las empresas hacen de los datos personales que se recaban de las personas gracias a los avances tecnológicos. Algo que no debe sorprender si se tienen en cuenta las fugas de datos que ha habido recientemente en gigantes tecnológicos como Facebook o Google. Así lo indica un encuesta de McAfee, donde se desvela que más del 40% de los usuarios estiman que no tienen ningún control sobre su propia información. Además, otro 33% está convencido de que no puede controlar cómo las empresas recogen los datos.

Obviamente estas preocupaciones generan que ahora el consumidor exija a los negocios un compromiso superior en materia de privacidad y en la famosa responsabilidad social corporativa.  Por ello, las empresas deben prepararse para recibir continuas preguntas en este sentido y, sobre todo, deben ser capaces de ofrecer respuestas concretas a estas demandas de los clientes.

Inteligencia Artificial

Avances disruptivos como la Inteligencia Artificial (IA), la robotización o el Machine Learning (aprendizaje automatizado) han dejado de ser conceptos que solo entienden unos pocos expertos. Muy al contrario, dichas tendencias están en el día a día de las personas y su propagación irá a más durante este año. Por dicho motivo, las empresas deben trabajar en el desarrollo de productos o servicios que integren este tipo de tecnologías. Y lo mismo ocurre con el marketing, que puede beneficiarse de la información personalizada que otorgan los desarrollos tecnológicos y ofrecer así unas campañas más adecuadas y centradas en cada tipo de cliente. En otras palabras: el enfoque de las nuevas referencias y su comercialización deben estar integrados. Lo contrario, dispersará el mensaje que se quiere trasmitir.

 

Apuesta por lo visual

La sociedad vive pegada a los teléfonos móviles. Pero eso no quiere decir que lean más. Muy al contrario, el nuevo lenguaje que estos dispositivos traen consigo se centra en el apartado visual. Todos los emprendedores deben ser conscientes de esta tendencia y de que sus clientes quieren un concepto de marketing adaptado a ello. Por tanto, se debe invertir en el ámbito de la imagen y multimedia (vídeos, infografías, animaciones, gráficos, etc.) y huir de las tradicionales campañas publicitarias basadas en texto para tener más garantías de éxito.

 

El cliente es lo primero

Con todo, la tendencia más importante pasa porque los nuevos negocios comprendan que ahora el cliente es lo primero. Pero en esta ocasión no se trata de un eslogan publicitario sino de una realidad contrastada. En la actualidad, el consumidor no quiere recibir los mensajes que una empresa quiere trasmitir. Lo que busca es que una compañía ofrezca respuesta a sus inquietudes. En otras palabras: es seguro que una empresa venderá más si antepone las necesidades de información de los usuarios a sus propios mensajes promocionales. Así lo indica al menos un informe del Content Marketing Institute en el que se detalla que el 90% de las empresas que priman las necesidades de sus clientes sobre las suyas en el ámbito del marketing son más seguidas y gozan de mayor reputación.

Todo lo visto hasta ahora nos conduce a una clara realidad. Antes el marketing era una herramienta de la empresa para vender sus bondades. Ahora, el marketing debe ser una herramienta más al servicio de sus clientes, ya que son estos los que dictan sus contenidos. Debe comprenderse, por tanto, que se está entrando en la era del marketing al servicio del consumidor, una tendencia que irá a más en los próximos años y que será de obligado cumplimiento para las empresas.

 

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Last modified: 23/03/2020