economia_global

La economía global recuperará dinamismo en 2017

Los mercados emergentes serán el motor económico en 2017,
que registrará tasas de crecimiento más dinámicas y sincronizadas con las potencias industrializadas.

 

La economía internacional acelerará su vigor en 2017, según avanza el consenso de expertos de Bloomberg. En su diagnóstico, elaborado a partir de análisis prospectivos se prevé que 62 países mejoren sus tasas respecto a 2016, casi el doble de las 33 naciones que registrarán retrocesos en sus PIB. Entre las mejoras más vigorosas, se cita a Argentina y Brasil, los dos gigantes del Sur americano, que vienen de periodos recesivos; a sus homólogos africanos -Nigeria, por el alza del petróleo, y Sudáfrica, tras años de tensiones coyunturales graves- y a Rusia, que también se beneficiará del final de la fase de bajos ingresos del crudo, que en enero de 2016 marcó su cotización más barata en trece años.

El núcleo dinamizador lo completan otros dos colosos emergentes; a pesar de que se dejarán algunas décimas interanuales. Son los socios de Brasil y Rusia en el club BRIC, India y China -que han reducido costes como importadores de energía- y que mantendrán sus modelos productivos por encima del 6,5% en términos interanuales. Lejos de los dobles dígitos de hace un lustro, aunque en cotas próximas a su potencial. El cuadro de perspectivas de los miembros del G-20 ilustra a la perfección el escenario de leve repunte, con modesto vigor de actividad que presidirá 2017. Salvo imprevistos.

G20

 

Sin embargo, de manera sorprendente, en términos cuantitativos, el protagonista del gran salto es Venezuela. Eso sí, sin abandonar la profunda recesión en la que está inmersa su economía. El consenso de la agencia de información estadounidense le concede una mejora del 7,5%. Aunque en 2016, registró el peor dato de todo el mundo industrializado y emergente. Bank of America Merrill Lynch secunda esta predicción y calibra su contracción en un 13,3% del PIB. Al tiempo que sitúa en otro descenso, del 3%, su augurio para este año. Recesión, hiperinflación y escasez de suministros de alimentos y de otros productos básicos, alejan al PIB venezolano de cualquier atisbo de pulso.

Islandia destaca entre las naciones que pierden comba. Si bien, en 2017, seguirá creciendo a cotas más que notables del 4%, caerá desde el espectacular ritmo del 7,1%, niveles que han permitido al país nórdico, uno de los más castigados por la crisis de 2008, ser una de las economías capaces de reducir de forma más intensa las desigualdades sociales y restablecer la riqueza individual que se llevó el tsunami de activos tóxicos que asoló casi en su totalidad a su sistema financiero. México, que ya siente la amenaza comercial de la Administración Trump, es otro de los mercados damnificados por el nuevo orden económico global.

Entre las potencias industrializadas, el consenso de Bloomberg, que se decanta por un repunte del PIB global del 3,2% este año, revela que EEUU evolucionará a un respetable ritmo del 2,3%, mientras Europa crecerá a impulsos, según la vitalidad de sus socios monetarios; Japón a duras penas saldrá de su lento despegue de actividad y Reino Unido acumulará lastre a medida que se consuma el Brexit. Todos ellos, en el entorno del 1% y el 1,7%.

Entre las señales positivas y visibles destacan los vientos sincronizadores. Después de un largo decenio de decoupling o desensamblaje entre potencias industrializadas y emergentes el mundo tiende a equilibrar sus dinamismos. Todavía a ritmos bajos. Por primera vez desde la Depresión, con la sola excepción del breve repunte de actividad de 2010, todas las grandes economías de América, Asia y Europa presentarán números negros. En un clima en el que brilla por su ausencia el fantasma de la crisis del euro, las burbujas sobre los mercados emergentes, el colapso en el precio del crudo o el aterrizaje brusco de China. Con alzas de tipos por parte de la Fed por el alza del PIB americano, sin nuevas alarmas de excesos crediticios e inmobiliarios, ni movimientos de devaluación del renminbi desde el gigante asiático, los gastos de capital y el consumo emitiendo señales desde Japón y con el sentimiento económico en remontada y en cotas no vistas desde 2011 y el desempleo a la baja, en niveles de 2009, en la zona del euro.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *