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Cómo sacar partido a una misión comercial

 

Ocho empresas españolas. ¿Ámbito de trabajo? E-learning (educación a distancia virtual). ¿Destino? Ciudad de México. ¿Objetivo? Iniciar contactos profesionales con 45 enseñas mexicanas del sector y departamentos de formación y capacitación de empresas aztecas que operan en distintas áreas (consultoría, banca, servicios hospitalarios…).
A miles de kilómetros, concretamente en Beirut (Líbano), ocho empresas españolas del sector del mueble de oficina realizan 45 entrevistas con compañías del país para introducir sus productos en un mercado cuyas importaciones anuales en dicho sector crecen a ritmos del 50%.
Son sólo dos de las diferentes misiones comerciales de la que diferentes empresas españolas se aprovecharon el pasado año. La primera fue organizada por la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en México y la Asociación de Proveedores de e-Learning (APeL) –www.apel.es-, con el apoyo del Instituto Español de Comercio Exterior (Icex) –www.icex.es-. La segunda, por Fabricantes Asociados de Mobiliario y Equipamiento General de Oficina y Colectividades (Famo) –www.famo.es– y la Oficina Económica y Comercial de España en la capital libanesa. ¿El fin último? Aumentar el comercio entre el país de origen y el país de destino, es decir, ampliar los mercados exteriores. También, en ocasiones, se trata de reunir información para, en el futuro, conseguir un beneficio para posteriores exportaciones.

1. Sacar partido

Para empezar, conviene definir qué es una misión comercial. Básicamente, se trata de una visita concertada (es decir, se trata de un contacto cara a cara, nada de correo electrónico o llamadas telefónicas), realizada de acuerdo a un plan, que un país organiza para aumentar su comercio con otro. Lo puede hacer a través de diferentes instituciones, como el citado Icex, o a través de las Cámaras de Comercio (en el caso de España) –www.camaras.org-. La función del gobierno, o de quien organiza la misión, es actuar como asesor y coordinador, a la par que suministra asistencia financiera y/o gestora. Importante: la misión siempre debe ir acompañada de una detallada estrategia de comunicación para despertar con consiguiente interés en el país receptor, dar prestigio a la propia misión y conseguir atraer el mayor número posible de participantes.

2. La clave del éxito

La llave que abre el baúl del éxito está en los detalles. Hay que concertar la entrevista con la persona correcta de cada empresa con la que se mantenga contacto, conocer cuál es la vestimenta y la presentación adecuada en cada país (en todos no se hacen negocios de la misma manera), dar la imagen de ser un interlocutor o un empresario en quien confiar… hasta practicar qué se va a decir y cómo se va a decir. No se puede dejar nada a la improvisación, una misión lleva un coste alto en tiempo, esfuerzo y dinero. No es un visita turística.
Por término medio, el tiempo de preparación puede variar desde dos semanas a tres meses dependiendo de la duración del viaje, de la experiencia de quiénes lo organizan, y de la cantidad de personas destinadas a dicha tarea. El personal dedicado a ello deberá buscar datos, seleccionar empresas, elaborar la agenda y preparar todos los detalles. Dicho personal no tiene por qué ser quien acabe desplazándose.
Y no todas son iguales. Están las misiones comerciales oficiales, las de compras internas, las comerciales privadas, la que se organizan para realizar ventas, las denominadas exploratorias o de estudios… También las hay para conseguir información, las integradas por representantes de diferentes industrias o de una sola industria, o las de ventas externa, para promover las ventas de exportación. Dependiendo de las necesidades de cada compañía, podrá optarse por una o por varias de ellas.

¿Cómo sabremos que se ha conseguido el éxito? Atendiendo al volumen de ventas efectuadas, al potencial de ventas descubierto, y a los acuerdos de representación finalmente discutidos o concluidos.

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¿Qué tengo que hacer para proteger mi marca en el extranjero?

 

“La alternativa que planteamos desde CESCE es que las empresas traten de impulsar su salida al exterior buscando nuevos clientes”. Son palabras de Álvaro Portes Fernández, director de la territorial Sur de esta empresa especialista en gestión integral del riesgo. Pero, para asegurarse, hay que tomar algunas medidas, como la protección de las marcas.

Y esto se aplica a todos los signos que distingan los productos o servicios de la empresa de los de otras, ya sean éstos palabras, nombres de personas, dibujos, letras, cifras, la forma del producto o de su presentación (envoltorios o envases), los archivos sonoros…

La protección de las marcas fuera de nuestras fronteras puede hacerse por diferentes vías:

–          Mediante una marca internacional

–          Mediante una marca comunitaria

–          Directamente en cada uno de los países en los que quiera entrar

Mediante una marca internacional

Si lo que se desea es entrar en diversos mercados, la mejor opción es solicitar una marca internacional. No es un registro válido en todos los países, sino que sólo es aplicable a aquellos integrados en el Sistema de Madrid, que son actualmente unos 80. Si éste es su caso y lo que desea es registrar una marca a nivel internacional conforme al Sistema de Madrid, es necesario que parta primero de una marca nacional. La marca internacional tiene que tener el mismo titular, el mismo distintivo y los mismos productos o servicios que estén incluidos en la marca nacional. Para solicitarla, deberá ponerse en contacto con la Oficina Española de Patentes y Marcas. Allí encontrará toda la información: formularios, tasas, países miembros del Sistema de Madrid…

La marca internacional tiene sus ventajas. Simplifica y unifica los trámites, como sería el examen formal o la publicación. Con una única solicitud, en un único idioma y pagando una sola tasa, se puede obtener la protección en múltiples países. Además, esta protección se puede ampliar posteriormente a otros países miembros del sistema solicitando en cualquier momento una extensión territorial. La ventaja es que la marca internacional, al ser sólo una, es más fácil de gestionar que varias marcas nacionales, tanto en su renovación o en cualquier cambio de titularidad o limitaciones en los productos o servicios. Las solicitudes para las marcas internacionales con base en una marca nacional se presentarán en la Oficina Española de Patentes y Marcas. Los formularios que hay que presentar están disponibles en la página de la Oficina Internacional de Patentes y Marcas.

La protección de la marca afecta a los países que haya marcado en la solicitud y por una duración de diez años desde la fecha de solicitud.

Mediante una marca comunitaria

Si usted no tiene pensado comercializar sus productos o servicios más allá de las fronteras de la Unión Europea, lo que deberá solicitar es la marca comunitaria. Esta distinción tiene efectos en todo el territorio de la Unión Europea. Solo puede ser solicitada y concedida para la totalidad del territorio de la UE y no sólo para unos países concretos. En este caso, no es necesario que exista una marca registrada con anterioridad en España. Esa es una de sus ventajas. Pero también tiene otras: con este registro y sólo una tasa, podrá tener su marca protegida en todo el continente. La marca comunitaria también tiene una validez de 10 años, contados a partir de la fecha de la solicitud. Puede solicitarse ante la Oficina de Armonización del Mercado Interior o ante la Oficina Española de Patentes y Marcas.

Directamente en cada país

Pero quizá usted necesite registrar su marca en países que no pertenecen a la Unión Europea o no son miembros del Sistema de Madrid. En este caso, no le queda más remedio que registrar la marca en cada uno de ellos conforme a su legislación y requisitos. En la web de la Oficina Española de Patentes y Marcas puede encontrar los enlaces de las páginas de las oficinas nacionales de propiedad industrial.

Enlaces útiles:

exportadora

No confunda consultor de comercio exterior con gestor de exportación

Tiene que buscar un gestor de exportación para su pequeña o mediana empresa. Los cursos a los que ha asistido parte de su plantilla para conseguir la formación necesaria para dar los primeros pasos en su plan de internacionalización lo han dejado claro. Hace falta un profesional que, además de conocimientos, aporte su experiencia.

Un empleo de moda

Si teclea en Google las palabras “gestor” y “exportación” (o “gestor” y “comercio exterior”) se asombrará la cantidad de ofertas de empleo que está demandando esta especialidad. No es un candidato fácil de elegir y de su elección dependerá en buena medida el éxito del proyecto de comercio exterior de su Pymes. Muchas de las compañías que inician sus primeros pasos en el negocio exportador tienen que replantearse la estrategia al cabo de los tres años de actividad internacional.

En el mercado existen agencias y programas de instituciones, como las cámaras de comercio, que ponen a disposición de la Pymes. El Consejo Aragonés de Cámaras de Comercio tiene ya 12 pequeñas empresas que han contratado, a tiempo parcial, los servicios de un gestor de exportación. Es una buena solución, pero sólo dura un año. Realmente sirve para dar los primeros pasos en el mundo de la exportación. Pero tarde o temprano, su empresa tendrá que contar con esta figura en su cuadro directivo.

Unas cualidades poco frecuentes

Más o menos, ya sabe que para realizar esta labor no vale cualquiera . Es necesario un profesional que tenga una demostrada veteranía en el sector y unos requisitos muy determinados:

  • Titulado superior en el ramo que actúa la empresa. Suelen ser ingenieros industriales, para los fabricantes o ingenieros agrónomos, para las explotaciones agrarias.
  • Debe conocer el sector de actividad y demostrar una amplia experiencia comercial.
  • Haber adquirido, además, una formación financiera que le permita realizar y cumplir el plan financiero y contratar productos como el seguro de crédito a la exportación.
  • Hablar y escribir en perfecto inglés y otros idiomas, como el francés o el alemán. Tiene que ser capaz de redactar y proponer acuerdos comerciales en el idioma de los clientes.
  • Demostrar su capacidad de gestión con clientes y representantes extranjeros y nacionales de primer orden.
  • Y, lo más importante, disposición para viajar los 365 días del año.

En definitiva, necesita a un buen director comercial, con conocimientos de producción y financieros. Y todo esto avalado por al menos dos años de experiencia en todos los campos. En realidad lo que usted está buscando en un “embajador” que represente los intereses de su empresa en los mercados exteriores. No es para menos. Nuestro responsable de exportación estará:

  • En dependencia directa de la Dirección.
  • Se responsabilizará de la atención a clientes nacionales y extranjeros.
  • Preparará de las ofertas y, con el apoyo de la Oficina Técnica, realizará la defensa posterior de los proyectos.
  • Prospección de nuevos mercados y búsqueda de nuevos representantes

Precaución con los profesionales externos

Sin embargo, no todas las Pymes y pequeños empresarios están en condiciones de realizar una contratación de este tipo. Muchas veces es inevitable acudir a un profesional externo. En Internet existen multitud de agencias y gestorías que ofrecen servicios de gestión para exportar. Los expertos aconsejan que incluso en estos casos, el empresario “aplique bien a la lupa” a los candidatos. Es aconsejable que no tenga más de dos clientes a la vez. Además, deberán fijarse bien las tareas que debe cumplir:

  • Controlar y dar seguimiento a los objetivos fijados por la empresa.
  • Prospección de clientes potenciales.
  • Seguimiento y control de la red comercial.
  • Controlar las actividades y necesidades de los clientes.
  • Identificar proyectos y presentar ofertas.
  • Realización de planes de marketing, ferias…

De una u otra manera, interno o externo, el gestor de exportación está llamado a convertirse en uno de los pilares de su empresa. No se trata de encontrar un consultor, sino alguien que se comprometa con la empresa aunque no figure en la nómina. La remuneración por objetivos es en cualquier caso clave.

exterior

Los consorcios de exportación, puerta directa al comercio exterior

 

Acelerar el proceso de internacionalización de su Pyme, eso es lo que le preocupa ahora. El camino hacia la internacionalización de su pequeña empresa no puede esperar. Asistir a ferias, contactar posibles distribuidores, elegir los mercados de destino, firmar los primeros acuerdos con los clientes… Todo esto, como hemos visto en publicaciones anteriores de este blog, no se hace de la noche a la mañana y es posible que usted tenga prisa. También es posible que su proyecto de comercio exterior esté estancado esperando una punta de financiación que no termina de llegar. Los costes de promoción son cava vez más elevados, además, su pequeña empresa no puede permitirse el lujo de aprender de los errores propios. Para estos dos problemas, principalmente, se han creado los consorcios de exportación.

La unión hace la fuerza

Dada la fuerte presencia de las Pymes en el entramado empresarial español, normalmente con una reducida capacidad financiera y una escasa actividad exportadora, la constitución de consorcios es, probablemente, la mejor manera de iniciar una estrategia de internacionalización. Estas asociaciones de empresas permiten:

  • Sostener en el tiempo una estrategia de exportación
  • Compartir gastos y generar sinergias
  • Aumentar la competitividad de sus productos
  • Reducir los riesgos que supone iniciarse en el comercio exterior

Pero, las ventajas no se acaban ahí. Pertenecer a un consorcio de exportación  permite al pequeño empresario:

  • Ganar poder de negociación
  • Presentarse ante los clientes potenciales con una mayor gama de productos
  • Posibilidad de acceder a ayudas de la Administración

Sin embargo, esta forma de emprender la actividad exportadora no es frecuente en nuestro país, donde prima la iniciativa individual. Los expertos identifican, entre otros, las siguientes causas:

  • Competencia interna entre los socios
  • Disensiones en la política y la estrategia comercial
  • Decisiones comprometidas
  • Pérdida de soberanía en el proceso de internacionalización
  • Problemas financieros

Tipos de consorcios

Un consorcio de exportación se puede constituir para abordar múltiples objetivos: desde el desarrollo de un proyecto concreto hasta la creación de agencias de venta en los mercados extranjeros decididos por los socios. En general, se distinguen tres tipos de asociaciones exportadoras:

Consorcio de Promoción: Son asociaciones cuyas acciones principales es la asistencia a ferias internacionales, publicación de catálogos, elaboración de estudios de mercado, captación de clentes… Corresponden a empresas que operan en sectores de actividad muy concretos que establecen objetivos comunes muy específicos. En general, cada miembro del consorcio de promoción conserva su propia marca y vende sus productos por su cuenta.

Consorcio de Operaciones: Se dedican, principalmente, a realizar el plan de inversión y la estrategia comercial y financiera (seguro de crédito a la exportación, por ejemplo). Su misión es la identificación de los mercados, la consecución de contratos comerciales y la administración de la ventas. El consorcio puede realizar la facturación directamente (consorcio Trading), comprando los productos a los socios y revendiéndolos en los mercados de destino, o bien, deja última labor a las Pymes que lo componen (consorcio agente).

Consorcio de Venta: Son los más frecuentes en el panorama exportador español y se denominan así aquellos que realizan funciones comerciales. No obstante, en la práctica también suelen realizar labores de promoción.

Ayudas del ICEX

La elección de la forma jurídica de estas asociaciones comerciales es importante a la hora de optar a las ayudas que concede el ICEX. Los miembros del consorcio pueden optar por distintas alternativas a la hora de su constitución, desde una asociación sin personalidad jurídica hasta una sociedad limitada o anónima. Pero, el ICEX exige que sean instituciones con personalidad jurídica propia e independiente de las Pymes que lo integran para que puedan optar a las ayudas del Instituto.

Enlaces de interés

http://descargas.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01604074436705064112257/013122_4.pdf

http://www.camaravalencia.com/internacional/4_357.asp

http://www.google.es/search?num=100&hl=es&lr=lang_es&cr=countryES&as_qdr=all&tbs=lr%3Alang_1es%2Cctr%3AcountryES&q=consorcio+de+exportacion&aq=1&aqi=g10&aql=&oq=consorcio+de+e

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Las direcciones de Internet más útiles para la exportación

Por todos es sabido que Internet nos ha cambiado la vida. De hecho, pocos se acuerdan de lo que era el mundo antes de la aparición de la red. En la actualidad, el 99% de la información que se necesita está a golpe de ratón, aunque el reto es dar con aquello que nos interesa ante el aluvión de información que genera cualquier búsqueda.

Obviamente en los enlaces que se muestran a continuación no están todos las que son, pero los que aparecen constituyen una buena muestra de los recursos  accesibles, y casi todos gratuitos, que se pueden encontrar con tan solo bucear un poco por Internet. La gran mayoría de los enlaces pueden ser utilizados desde cualquier país, aunque alguna herramienta es específica para alguna región más concreta del mundo. A pesar de ello, constituyen una herramienta perfecta para todo aquel que esté exportando o piense hacerlo en breve, especialmente a la hora de planificar el plan de comercio exterior. Gracias a ellas, sus dudas en cuanto a la información en general, las barreras, el riesgo país, los posibles socios comerciales, los marketplaces, la logística, o la comunicación quedarán resultas.

  • Las mejores fuentes de información. Cada país suele tener sus propias páginas de información, pero lo normal es que estos recursos estén gestionados por administraciones públicas de apoyo a la exportación. En el caso concreto de España no se debe ni imaginar saltar más allá de los Pirineos sin antes navegar a conciencia por plataformas como pasaporte al exterior del ICEX  (www.icex.es/documentos/base.swf), o el Plan Cameral (www.plancameral.org/) de  las Cámaras del Comercio. Para obtener información sobre la coyuntura económica de países, se deben consultar instituciones con información genérica como las Oficinas Comerciales españolas en el país destino (www.oficinascomerciales.es/), el Fondo Monetario Internacional (www.imf.org/), e incluso aplicaciones específicas en prensa internacional. La más conocida es la del semanario The Economist (www.eiu.com/)
  • Los aranceles y las barreras al comercio. Eliminados en la Unión Europea, siguen vigentes en terceros países, constituyendo una barrera económica que normalmente busca evitar la entrada de competencia para las empresas locales. La mejor opción la encontramos en la página de la Comisión Europea (http://mkaccdb.eu.int/) que aporta todo tipo de información, incluyendo aranceles, formalidades a la exportación, normativa sanitaria, etc.
  • Riesgo país. En España la mejor opción, y gratuita, que se puede encontrar para disponer de informes sobre este tipo de riesgos en los distintos destinos de exportación la tiene Cesce, que ofrece a través de Internet (www.cesce.es/web/sp/Riesgo-Pais/)evaluaciones del riesgo de todos los posibles destinos de las exportaciones españolas.
  • Socios comerciales. La búsqueda de contactos o socios es uno de los grandes quebraderos de cabeza a la hora de exportar. Además de enlaces básicos para cualquiera, como las redes sociales o los directorios telefónicas de cada país, existen en la red direcciones más específicas, como la Unión Internacional de Agentes Comerciales (www.iucab.com), Kompass (http://es.kompass.com/), Tbc World (www.tbc-world.com/), SoluSource (www.solusource.com) y la más centrada en Europa (www.europages.es/)
  • Marketplace. ¿Quiere tener un buen escaparate dónde poder anunciar sus productos o servicios o realizar compras a terceros? Pues también está en Internet. En concreto en Alibaba (www.alibaba.com/), un inmenso mercado mundial de compra venta de productos.
  • Logística. Además de tener el producto adecuado para el país adecuado, el mayor handicap a la hora de exportar son los costes que supondrán el transporte internacional de la mercancía. Para hacerse una idea del importe está la aplicación Mercatrans, (www.mercatrans.com), que ofrece estimaciones de forma gratuita.
  • Jurídico. La contratación internacional no es tarea sencilla. Para tratar de dar respuesta a algunas cuestiones existe Lex mercatoria (www.jus.uio.no/lm/). Allí podrá encontrar respuesta a las trampas que se esconden tras el derecho internacional.

Como se puede ver, Internet esconde una valiosa fuente de información que no se debe desaprovechar a la hora de acometer un proyecto de expansión internacional.

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Cómo elaborar un buen plan de marketing internacional

 

Una vez tomada la decisión de dar el salto a otros mercados, y antes de lanzarse al vacío (y poder darse el correspondiente batacazo), es conveniente reflexionar y analizar cuáles son las alternativas disponibles y qué pasos hay que dar. Para ello es aconsejable elaborar un Plan de Marketing Internacional (por escrito, para que no se olvide ninguno de los puntos tratados) en el que participen diferentes personas, departamentos y equipos.

Para empezar, hay que hacer un análisis detallado de la situación tanto de la propia empresa como de los mercados a los que se pretende acudir. Hay que mirar puertas adentro y ver cuál es la situación de la compañía en relación a los competidores que se va a encontrar en el nuevo destino. Algo tan sencillo que se resume en dos preguntas: ¿dónde estamos? ¿hacia dónde vamos? Se trata, en definitiva, de recopilar la información histórica referente a los productos, los mercados, los competidores y los clientes. Para ello, por ejemplo, el Icex (www.icex.es) ofrece a las empresas informes de diferentes países así como estudios de mercado y otros documentos de comercio exterior.

En el camino hay una serie de pasos que conviene no obviar:

  • La cuota de mercado.
  • Quiénes son los líderes.
  • Cuáles son los costes.
  • Qué precios hay.
  • Quién es la competencia.
  • Cuáles son sus puntos fuertes y débiles.
  • Qué valor añadido tendrá nuestro producto.
  • Qué garantías le podemos dar al consumidor
  • Qué beneficios tendrá el producto o el servicio para el consumidor.

Con todos estos puntos atados y bien atados, hay que definir los objetivos (la cantidad que queremos vender, es decir, el volumen de ventas, la zona geográfica o zonas donde se hará la acción, la cuota de mercado que se pretende alcanzar, la rentabilidad a alcanzar e, incluso, la mejora de imagen que queremos dar en ese país).

Es importantísimo definir en qué periodo de tiempo queremos realizar la acción (si a corto, medio o largo plazo). En algunos casos, también es oportuno delimitar el número de acciones que queremos conseguir (por ejemplo, vender 1.000 estufas en seis meses). E intentar acotar qué se puede conseguir realmente, y cuáles son los límites inalcanzables (este punto es importante, porque ponerse metas demasiado altas puede llevar a la desmotivación y tirar todo el trabajo previo a la basura).

Para evitar problemas, es conveniente contratar un seguro de crédito. Es el caso de Cesce Master Oro (www.cesce.es) que, además, ayuda a buscar clientes en mercados nacionales e internacionales.
En la estrategia de lanzamiento no conviene dejar de lado las campañas de publicidad previstas, el marketing directo, las actuaciones en el punto de venta o la presencia en Internet. Y delimitar asimismo cómo vamos a embalar el producto y el coste del mismo. Habrá que dedicar un presupuesto para promoción, y desarrollar paso a paso la estrategia de relaciones públicas incluyendo reuniones, calendario de conferencias, etc. En el caso de publicitar el producto, habrá que definir en qué medios de comunicación y en qué fechas se insertarán los anuncios, así como el precio de los mismos.
Respecto al precio del producto, es pertinente hacer una comparación con la competencia, y explicar por qué se le asigna finalmente dicho precio. Sin olvidar la logística (qué canales se eligen, por qué, qué porcentaje de la distribución pertenece a cada canal, cuál será el sistema de distribución…). Atención: cada acción prevista en el plan debe tener un responsable o debe deducirse de manera fácil qué área es la responsable. Y cada acción debe tener asignada una o varias personas, así como medios y dinero.
Una vez que haya transcurrido el tiempo previsto para desarrollar los objetivos definidos en el plan, es hora de hacer balance, y comparar dichas metas con los resultados cosechados. Si la desviación es acentuada, será cuestión de analizar las causas y tratar de obtener las explicaciones oportunas. Y si hay que retirarse del mercado, ya se sabe: una retirada a tiempo puede ser una victoria. Alargar la agonía sería de locos.

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Fases del proceso de exportación: ¿Qué hacer y cuándo?

A llegado la hora de planificar la expansión internacional de su pequeña empresa. Ya hemos explicado en este blog, que el suyo no es un caso único. Ya son miles los emprendedores que se han lanzado a esta aventura y sus sociedades están ya en alguna de las distintas fases del proceso de exportación.

Como si de un tablero de parchís se tratara, la singladura de la internacionalización de una compañía va cumpliendo, progresivamente, nuevas etapas. Buscar asesores, acudir a ferias, adaptar el producto a los nuevos mercados, estrategia de marca, son algunas de las cosas que ha sabe que tendrá que hacer e incluir en el plan de comercio internacional de su Pyme. Sin embargo, como todo en la vida, cada cosa se debe abordar en su momento indicado.

Exportar en cinco etapas

El Instituto de Comercio Exterior (ICEX) ha clasificado estas etapas que usted tendrá que recorrer. En cada momento hay unas actividades propias de la fase en la que usted como pequeño empresario y su empresa se encuentran. En total los técnicos del ICEX han clasificado cinco etapas del proceso de internacionalización:

Sin experiencia internacional: Este es el momento que corresponde con la sensibilización del empresario y del personal de plantilla. Es una fase de recopilación de información y formación sobre el mercado exterior:

  • Se acude a seminarios sobre iniciación a la exportación y cursos de comercio exterior
  • Se analiza la dimensión exportadora de la empresa, las debilidades y las fortalezas
  • Se inicia la formación de los empleados y directivos encargados del plan de internacionalización
  • Se elabora un plan de internacionalización

Fases iniciales de exportación: En esta fase, el empresario y su equipo ya han realizado los primeros intercambios comerciales y tienen definida la estructura de los recursos destinados al plan de internacionalización. En esta fase la compañía ha tenido que realizar las siguientes actividades:

  • Estudiar informes sobre la coyuntura de mercados exteriores identificados en el plan de exportación
  • Desplazamientos personales a los mercados de origen para identificar intermediarios, distribuidores y agentes comerciales.
  • Asistencias a ferias de comercio exterior, jornadas de exportación y otros eventos promocionales en los mercados de origen.
  • Acciones de homologación a los nuevos mercados y tramitación de las patentes de propiedad industrial.
  • Primeras inversiones en material promocional, gastos de representación y cobertura de seguro de crédito

Exportación regular: Su Pyme ya se puede considerar una empresa de exportación. Ha consolidado los mercados en los que ha entrado y en esta fase su objetivo y el de su equipo es el de abrir nuevos mercados y optimizar los acuerdos ya conseguidos por su Pyme. Según, los expertos del ICEX, es el momento de:

  • Invertir en formación especializada para reducir la factura de los asesores y tener un equipo más dinámico y preparado para competir en un mercado global.
  • Hay seguir asistiendo a ferias y eventos que promocionan el comercio exterior, pero esta vez con el objetivo de encontrar nuevos mercados.
  • Para crecer hay que ensanchar la red: firmar acuerdos comerciales duraderos con los clientes actuales y establecer nuevos acuerdos de representación. También es establecen los primeros consorcios para unir fuerzas.
  • En el plano financiero, es el momento de acudir a profesionales especialistas de la actividad exportadora.

Implantación comercial: El empresario ya es consciente de que para seguir adelante en su plan de internacionalización es imprescindible estar presente en algunos de los mercados que ya trabaja. La compañía, que ya tiene un volumen prometedor de facturación por sus exportaciones, necesita nuevas plataformas desde las que desarrollar su expansión internacional. Es el capítulo donde se inicia:

  • El establecimiento comercial en los mercados elegidos y se tejen las nuevas redes comerciales para ampliar la presencia de la compañía en la zona geográfica.
  • La inversión en la adaptación de los productos a las exigencias y gustos locales de los nuevos mercados
  • Las primeras inversiones de fidelización de la marca.

Inversión y cooperación: Es lo que, según el ICEX, corresponde a la fase de multilocalización. La compañía ya tiene una estrategia de internacionalización global. Son palabras mayores: con la red comercial asentada hay que producir en los mercados locales. Llega el momento de consolidar todos los esfuerzos anteriores y saber que el empresario y su equipo está a punto de emprender un camino de “no retorno”. En esta fase la compañía:

  • Estudia la modificación societaria para adaptarse a la nueva situación
  • Acomete la creación de filiales, busca socios para crear “joint-ventures” con otras Pymes locales.
  • Establece planes de expatriación de sus directivos y contratación de empleados en los mercados exteriores.

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Dónde acudir para conquistar nuevos mercados

 

Conocer otros mercados lleva tiempo, mucho esfuerzo, es costoso y hay que estar dispuesto a no desanimarse a las primeras de cambio. Por eso, la empresa que esté decidida a dar el salto debe saber a qué instituciones puede recurrir a solicitar ayudas tanto a la exportación como a la internacionalización.

1. La Administración.

Promover la internacionalización de las empresas españolas es el fin del Instituto de Comercio Exterior (www.icex.es), adscrito a la secretaría de Estado de Comercio Exterior (www.comercio.mityc.es) del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio (www.mityc.es). Y desde el primer minuto hasta el último, ya que cuenta con una serie de servicios que apoyan este caminar en todas y cada una de sus fases. Desde la iniciación, a través del programa Aprendiendo a Exportar o el Plan de Iniciación a la Promoción Exterior (PIPE), pasando por la ampliación de mercados a través de diversos instrumentos de promoción comercial; por la implantación, gracias a foros de inversiones y cooperación empresarial, encuentros empresariales o prospección de inversiones en el exterior; por la información, con una información actualizada y exhaustiva de los mercados exteriores; y por el asesoramiento (con el Centro de Asesoramiento Unificado en Comercio Exterior, CAUCE) y la formación (becas, seminarios, aula virtual…).

Por su parte, el Instituto de Crédito Oficial, más conocido como ICO (www.ico.es), apoya proyectos de inversión de empresas españolas para que sean más competitivas no sólo en España, también de puertas afuera. Esta entidad pública, adscrita al Ministerio de Economía y Hacienda (www.meh.es), a través de la Secretaría de Estado de Economía, dispone de programas de financiación directa con el objetivo de respaldar las inversiones de empresas españolas en el exterior. Los préstamos pueden ser bilaterales, sindicados, cofinanciados con instituciones multilaterales y/o con instituciones financieras locales.

2. Otros órganos dependientes

Tanto el Icex, como el ICO, junto a Enisa (www.enisa.es), que es la Empresa Nacional de Innovación, el BBVA (www.bbva.es), el Banco Santander (www.bancosantander.es) y el Banco de Sabadell (www.bancsabadell.com) forman parte del capital social de Comides (www.cofides.es). La Compañía Española de Financiación al Desarrollo facilita financiación, a medio y largo plazo, a proyectos privados viables de inversión en el exterior. Para ello, utiliza sus propios recursos para financiar proyectos de inversión en países emergentes o en desarrollo y, por otro, gestiona por cuenta del Estado los fondos FIEX y FONPYME.

Pero si hablamos de financiación y apoyo a los proyectos de I+D+i de empresas españolas tanto en el ámbito estatal como internacional, es organismo público encargado de ello es el Centro para el Desarrollo Tecnológico industrial, conocido como CDTI (www.cdti.es). Dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación (www.micinn.es), entre otras funciones tiene la de gestionar y promocionar la participación española en programas internacionales de cooperación tecnológica. Y presta apoyo a las empresas para explotar internacionalmente tecnologías desarrolladas por ellas.

3. Las Cámaras y Cesce

Las Cámaras de Comercio (www.camaras.org), después de la Administración, son las instituciones que más recursos dedican a fomentar la internacionalización de las empresas, además de ofrecer apoyo logístico en las acciones exportadoras. Disponen de un Plan Cameral de Exportaciones (www.plancameral.org), que recoge todas las acciones para promover dicho salto al exterior, y en el mismo participan anualmente alrededor de 14.000 empresas.

Y con el fin de cubrir los riesgos comerciales y políticos de una operación de comercio exterior, la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (www.cesce.es) realiza dos tipos de coberturas: por cuenta propia, asegurando la insolvencia y morosidad prolongada de los deudores privados, nacionales o extranjeros, y sus garantes; y por cuenta del Estado, asegurando los riesgos de falta de transferencia de divisas, de impago de compradores públicos, catastróficos y de guera… Cesce está participada por el Estado, los principales bancos del país y diversas compañías de seguros generales.E

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La guerra del super atenaza las exportaciones de las marcas de alimentación españolas

 

Cuenta la leyenda que en siglos pasados el tendero era el que tenía la sartén por el mango. Por norma, fabricaba su propio producto y lo vendía al precio que quería. Pero todo eso cambió cuando surgieron las marcas. Éstas representaban algo así como el DNI del producto, lo que le confería un sello distintivo al mismo. La época de las marcas sobrevivió gran parte del siglo XX, pero la distribución moderna primero, y la crisis, después, nos ha hecho retrotraernos a más de cien años, y regresar a los tiempos en los que el tendero era el que mandaba. Lo que ocurre es que ese tendero ya no es el mismo. Ahora tiene todo el poder y recibe nombres tan curiosos como Mercadona, Lidl, Carrefour o El Corte Inglés.

Ante ellos, las marcas no tienen nada que hacer. Los señores de la distribución moderna son pocos, y muy grandes, mientras que los fabricantes son miles de diminutos pigmeos, a los que no les queda más remedio que plegarse a los designios de la distribución. Una dictadura en toda regla que, además de obligar a los fabricantes a estrechar márgenes hasta límites insospechados, tiene consecuencias tan inesperadas como afectar a la capacidad de exportación de los propios fabricantes.

Y es que el actual crecimiento de la marca de distribución (la enseña propia de los supermercados) en el mercado nacional, debido a la crisis, está comprometiendo las inversiones que necesitan las empresas fabricantes de alimentación para competir en el exterior. Muchas de estas compañías dependen del volumen de ventas en España para mantener sus departamentos de márketing, investigación o ventas, elementos que les permiten conservar sus presupuestos para ser competitivos en los mercados exteriores. “Las experiencias más exitosas de marcas españolas en el extranjero no pasan por competir por precio, sino por calidad”, añade Josep María Oroval del ESADE. Justo lo contrario a lo que aspira la marca blanca, donde el precio es la principal baza.

Este problema no es para nada anecdótico. El auge de la marca blanca lastra una de las mejores vías de exportación de España. En cifras, la actividad exportadora de las empresas productoras de marcas de fabricante de gran consumo de alimentación, bebidas, droguería y perfumería en España es 13 veces mayor que la de las marcas de distribución. De hecho, su valor es de más de 17.000 millones de euros, el 9% del total de las exportaciones de España.

Teniendo estas cifras presentes, está claro que la exportación en alimentación es un importante tema a resolver. Pero no todos los males se pueden achacar al auge de la marca blanca. En ocasiones, el lastre es el propio miedo a arriesgarse. Un miedo que no tienen en países como Alemania, donde también sufren una competencia feroz, e innumerables presiones en los precios por parte de la distribución. Por si fuera poco, y al igual que en España, el consumo interno está estancado. En vez de lamentarse, los alemanes han apostado decididamente por la exportación de sus alimentos. Y conviene recordar que ellos no tienen productos tan españoles y tan exportables como el jamón, la paella o los productos de la huerta mediterránea.

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Ya tenemos claro qué hay exportar a China

 

Los empresarios que llevan un tiempo mirando el mercado chino tuvieron, el pasado 5 de enero, una visita muy especial. Un verdadero rey mago de Oriente, el viceprimer ministro chino, Li Keqiang, eligió a España como primera escala de su gira europea. En su corta estancia en nuestro país desgranó los sectores en los que el gigante chino está interesado. Un aviso a navegantes, que también vale para los pequeños y medianos emprendedores, aunque, por protocolo, todo se escenificase en un encuentro con los altos directivos de las principales multinacionales españolas.

Con los honores de un rey mago

Li Keqiang fue recibido por el “stablishment” de las organizaciones empresariales, de las instituciones de comercio exterior y del Gobierno español. Una acogida similar al que dispensaron horas más tarde cientos de miles de niños, ese mismo día, en las cabalgatas de todas las ciudades de España a los otros Reyes Magos de Oriente. Y no es para menos, hacía tiempo que tan pocos minutos de misión comercial de un mandatario de una primera potencia habían rendido tanto y culminado tantas horas de esfuerzo.

Las dos delegaciones han firmado:
  • 16 acuerdos comerciales:
  • 12 privados
  • 4 públicos

En grandes números, los acuerdos suman un importe total de 5.654 millones de euros. Pero lo realmente importante es que ya sabemos en qué se quieren gastar los chinos esos dineros. Los sectores que “oficialmente” China ha definido como estratégicos para su desarrollo coinciden con los que los analistas y observadores del mercado tenían identificados y de los que dimos cumplida cuenta en un anterior post sobre los mercados emergentes.

Alimentación y moda, al alcance de la Pyme

La agencia china ha adjudicado un puesto protagonista a la alimentación y la moda, sectores muy atomizados en nuestro país. Productores, al parche:

  • Productos cárnicos: 13,5 millones de dólares (10,2 millones de euros)
  • Aceite de oliva: 9 millones de dólares (6,8 millones)
  • Vino: 6 millones de dólares
  • Concentrados de uva
  • Jamón ibérico, como no, por 260.000 dólares. Una de las joyas de nuestra denominación de origen que ha tenido las puertas cerradas durantes muchos años a los mercados americano y europeo.
  • Calzado
  • Moda
  • Marroquinería

El resto de los sectores que interesaban al gigante chino en esta visita ya cuentan con menos presencia de Pymes en el entramado de nuestro país:

  • Financiero: Acuerdo entre BBVA y el China Development Bank.
  • Tecnología: Acuerdo entre Indra y la Civil Aviation Administration of China. Contrato entre ENSA y el grupo Shanghai Electric Corporation,
  • Energía: Acuerdo entre Repsol y Sinopec
  • Telecomunicaciones: Proyecto entre Huawei y Vodafone España

Sin embargo, no por ello son menos importantes para las pequeñas empresas, ya que los acuerdos que alcanzan las grandes multinacionales también sirven para que se forme, y vaya calando, una buena imagen de la industria española que nos servirá para nuestros planes en China. Todos son buenos embajadores…
Seducir a las clases medias

Li Keqiang señaló que hay muchos productos españoles que son muy apreciados entre la población china. Seguramente, como señalábamos en el anterior post, hay muchos más todos aquellos que consumen las clases medias de las primeras potencias económicas. Actualmente, esta clase media representa en China el cinco por ciento de la población.

Quizá por eso, todavía no les vendemos en la misma proporción que lo que les compramos. Pero está clase media está creciendo a pasos agigantados y dentro una década supondrá el 40% de la población. Y esto da para muchos más productos que la moda y la alimentación que también producen las pymes españolas. Esta pujante clase media demandará en breve:

  • Medicinas
  • Servicios sanitarios
  • Ocio
  • Turismo
  • Idiomas…

¿Quién da más?

Enlaces de interés:

Blog de CESCE

ICEX

Embajada de China en España

Nota de prensa Oficial de la Visita de Viceprimer Ministro Chino

internacionalizacion

Arranca el Fondo para la Internacionalización de la Empresa

 

Que las empresas españolas cuenten con los instrumentos oportunos para que puedan competir en condiciones de igualdad con las del resto de países de la OCDE. Este es el fin del Fondo para la Internacionalización de la Empresa (FIEM) aprobado por el Gobierno y que sustituye al Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD). Entre sus funciones están la de ampliar tanto los modos de financiación como los tipos de proyectos beneficiados, incluyendo entre ellos el apoyo en licitaciones internacionales.

1. Objetivo: internacionalización

Si el antiguo FAD se centraba en el binomio cooperación-internacionalización, el FIEM
tiene como objetivo exclusivo la promoción de la internacionalización de la empresa
española. De esta manera se busca mejorar tanto la eficiencia como la eficacia en la
asignación de los recursos públicos, dotando a las empresas de los instrumentos de apoyo
oficial necesarios para competir de tú a tú con el resto de los países de la OCDE.
Además, el nuevo instrumento mantiene el apoyo en términos concesionales y no
reembolsables, e incluye la posibilidad de financiación directa en términos comerciales de
forma complementaria a la financiación del mercado.

2. Posibilidad de financiar

Otra de las novedades del FIEM es que amplía su ámbito de aplicación, permitiendo la
posibilidad de financiar proyectos de inversión. También incrementa las modalidades de financiación con la incorporación de la posibilidad de dar préstamos frente a los antiguos créditos FAD Internacionalización, permitiendo de esta manera adaptar el tipo de financiación a las características del proyecto.
El apoyo financiero se ofrecerá preferentemente a proyectos adjudicados por licitación pública o internacional, superando de esta manera algunos problemas del extinto FAD Internacionalización, que no optaba de forma preferente por este tipo de licitación.

3. Terceros países

El FIEM amplía el espectro de beneficiarios ya que incorpora como posibles beneficiarios de financiación a otros Estados, Administraciones Públicas regionales, provinciales y locales extranjeras, agrupaciones, consorcios de empresas públicas y privadas extranjeras tanto de países desarrollados como de países en vías de desarrollo. Asimismo podrán ser beneficiarios aquellos organismos internacionales a los que España aporte contribuciones, siempre y cuando tengan un claro interés comercial para la internacionalización española.
Los beneficiarios de financiación reembolsable con cargo al FIEM deberán garantizar las operaciones crediticias aportando una garantía soberana o de un organismo internacional.
Podrán admitirse, también, las garantías de las Administraciones públicas regionales, provinciales y locales extranjeras, instituciones públicas extranjeras o de empresas públicas o privadas extranjeras que sean de adecuada solvencia y, eso sí, bajo determinadas
condiciones.

Alejandro Cañada

crecer

Apple nos enseña cómo se crece en época de crisis

 

En España somos muy dados a autocompadecernos. A pensar que como todo va muy mal, bastante tenemos con aguantar como estamos. De dejar la idea de crecer y expandirnos a otros países para cuando regresen los buenos tiempos. Eso es al menos lo que se desprende de un reciente estudio de la consultora PricewaterhouseCoopers en el que la mayoría de las empresas españolas encuestadas preveían que su facturación en 2011 se mantendría en términos similares a la de 2010. ¿La causa? La crisis. ¿Crecer? No saben no contestan.

Por suerte, en la economía mundial hay algunos que no se conforman con lo que tienen y dan lecciones de cómo se puede crecer en épocas de crisis. De hecho, parece que para ciertos empresarios las vacas flacas suponen un aliciente para hacer crecer los negocios. Como habrán podido suponer, nos referimos a Steve Jobs, y a Apple. Aunque parezca difícil de creer, esta compañía que vende bienes de consumo duradero, normalmente en un segmento caro del mercado, ha conseguido multiplicar por tres su cifra de ventas desde que se inició la crisis económica, a mediados de 2007.

Por si eso no fuera ya suficiente. El 60% de los ingresos de Apple lo generan productos que hace tres años no existían. En otras palabras. Ante la llegada de la crisis, los chicos de Steve Jobs tiraron de materia gris e idearon nuevos gadgets con los que ganar cuota de mercado en un sector tan competitivo y maduro como el tecnológico. Un campo donde las intensivas inversiones en I+D+i provocan que las sorpresas sean difíciles de conseguir. Pero Apple ha demostrado que la carrera no la gana el que más dinero dedica sino el que mejor lo gasta. Sirva como ejemplo que HP invierte el doble que la compañía de la manzana en I+D, Google, casi tres veces más y Microsoft 9 veces más que Apple.

A pesar de estas diferencias, los chicos de Steve Jobs han ganado a sus rivales. ¿Motivos? Sólo uno. Mientras empresas como Microsoft o Nokia se dedicaban a autocompadecerse, a capear el temporal potenciando sus productos estrellas (léase Windows o la consola Xbox en el caso de la empresa de Bill Gates), Apple se sacaba de la chistera dos superventas como el iPhone y el iPad, y toda una serie de servicios asociados que han reforzado su gama de productos ya existentes, y su imagen y notoriedad de marca en el mundo.

Mención especial merece el caso del iPhone, donde Apple ha demostrado que no tiene miedo a nada, al lanzarse a competir desde cero en un mercado en el que había un rey indiscutible: la finlandesa Nokia, con más del 50% de cuota de mercado en 2006. A pesar de ello, Apple observó un nicho de mercado en los móviles smartphones (táctiles e inteligentes) e inició la conquista. Quizá demasiados preocupados en mantener la cuenta de resultados, los directivos de Nokia no supieron reaccionar a tiempo. Y eso que la finlandesa contaba con su propio prototipo de smartphone desde 2005. Un modelo al que no le dieron salida porque su lanzamiento costaba demasiado dinero. Craso error. La extraña decisión de Nokia ha tenido como resultado la pérdida de la corona en móviles, permitiendo el auge de rivales como la propia Apple, Blackberry o Google.

Resulta evidente que los últimos años de trayectoria empresarial de Apple han demostrado que a la hora de gestionar, de hacer crecer una empresa y, también, de expandirse por el mundo, el miedo no es buen consejero. Si esas políticas valientes calan entre la clase empresarial española estaremos más cerca de salir de esta crisis.