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Consejos para abordar el Black Friday desde la pyme

Desde hace varios años, los comercios españoles se han unido a la moda anglosajona del Black Friday con el fin de adelantar las compras navideñas y captar nuevos clientes a través de grandes descuentos. En la campaña de este año, que arrancará el 24 de noviembre, se espera una participación de casi el 50% de las pymes con venta online.

 

Quedan pocos días para la llegada del Black Friday, un viernes de descuentos marcado a fuego por el sector del comercio. Celebrado un día después de la festividad norteamericana de Acción de Gracias (que este año tendrá lugar el 23 de noviembre), se ha convertido en el pistoletazo de salida de las compras navideñas.

De hecho, ha dado pie a todo un periplo de consumo que va desde ese viernes hasta el lunes (Ciber Monday), con descuentos en el canal de venta online. O, incluso, hasta el martes (Giving Tuesday) para todos aquellos que quieren regalar solidaridad y potenciar desde la empresa nuevas políticas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

En cualquier caso, cada vez son más las pymes españolas que deciden sumarse a este reclamo comercial. Según un reciente estudio publicado por eBay, casi un 50% de las tiendas online ofrecerán descuentos entre el 24 hasta el 27 de noviembre. En cuanto a las pequeñas y medianas empresas que venden también físicamente, este año se ha superado por primera vez la barrera del 30%.

El documento asegura que las parcelas que más éxito esperan tener son las de la moda, el deporte y la electrónica, aunque también tendrán una importante presencia las vinculadas con casa y jardín, ocio y coleccionismo. Según los datos de eBay, las más de 4.000 tiendas españolas que participaron en la campaña del año pasado incrementaron un 20% sus ventas con respecto al mismo periplo en 2015.

Una fecha que no se puede descuidar

Toda aquella pequeña empresa que quiera subirse al carro del Black Friday debe tener en cuenta una serie de detalles que no puede descuidar y que debe activar desde ya.

  • Promoción y diferenciación

    El establecimiento debe avisar con antelación al cliente ávido de ofertas y dejarle muy claro cuándo, dónde y con qué cantidades van a llevarse a cabo. Cuanto más se diferencie más llamará la atención, y cuantos más medios emplee para promocionarse, más ojos verán su marca. Para ello puede valerse de la publicidad, de reclamos en su escaparate, físico y/o digital, y de anuncios atrayentes a través de redes sociales.Pero, cuidado, optar por esta última opción significa haberlas trabajado previamente, diseñando diligentemente la presencia y los mensajes y habiendo captado a un grupo generoso de seguidores fieles que puedan no sólo darnos feedback como compradores, sino que fomenten el ‘boca a boca’.

  • Mensaje y objetivo

    Para que la promoción sea eficaz, el mensaje trasladado a nuestros posibles clientes debe ser directo y claro. Si fuese posible, ha de estar enfocado a un nicho poblacional concreto, el más habitual entre nuestros compradores, y a una serie de demandas o necesidades que se nos hayan planteado de forma frecuente. Y, por supuesto, con un precio lo más ajustado posible para poder captar y fidelizar.

  • Servicio de entrega y posventa

    Son esenciales también para esa captación y fidelización de la que hablábamos anteriormente. Da igual que nuestro precio sea el más bajo: si el cliente lo recibe tarde o en malas condiciones, o si no sabemos darle solución a un problema latente habremos perdido su confianza. Y con ella también la de otros muchos que atenderán a sus malas críticas sobre nuestro servicio, que muy probablemente quedarán plasmadas en la Red de Redes.

  • Planificación

    Entrar en el universo del Black Friday no debe decidirse de la noche a la mañana, hay que estar preparado y tener muy presentes posibles hecatombes para saber cómo evitarlas: caídas de la tienda online; fallos en los sistemas de cobros o en la gestión de stock; contratación de personal adicional; posibles problemas con proveedores de productos y/o servicios… Que alguno de los eslabones falle significará retrasos y desajustes en muchos pedidos y, en consecuencia nos llevaremos unos cuantos clientes insatisfechos.

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La importancia de la marca en los nuevos negocios

La marca y la opción más cara

Una marca con personalidad, o prestigiosa, o de culto es lo que se encuentra detrás de muchas de las decisiones de los consumidores. Es lo que hace que en el supermercado se compre Fairy en vez de otro detergente de distribuidor. Es lo que origina que se adquiera Coca-Cola en vez de la bebida carbonatada de marca blanca. Ahora bien, ¿de verdad la diferencia que existe entre los productos con el nombre del fabricante y los que promociona el supermercado es tan extensa? ¿Es tan enorme como para pagar el doble? La respuesta objetiva es que en la mayoría de los casos, las diferencias no son tan grandes, y a pesar de ello, se prefiere la opción más cara.

¿La marca hace único al producto?

Como se puede ver, la marca es fundamental para incrementar las ventas de una empresa. La importancia de una buena enseña es lo que hace que los clientes se lancen en masa a adquirir el último iPhone e ignoren otros dispositivos con características similares y a mitad de precio. Una buena marca logra que para la conciencia de las personas estemos ante productos o servicios únicos cuando en realidad no lo son tanto.

Un emprendedor debe tener esto en cuenta  y situar a su enseña en el centro de su gestión comercial y de marketing. Para potenciar la importancia de la marca en la sociedad en el caso de los nuevos negocios es necesario descubrir qué es lo que las hacen tan atractivas para nosotros.

Es cierto que construir una marca legendaria como, por ejemplo, Harley Davidson o Rolex es un logro al alcance de los elegidos, pero los ingredientes necesarios para generar una enseña de culto son siempre los mismos. De ahí que en este post tratemos de reflejar cuáles son las constantes que debe tener una firma de éxito.

La personalidad de la marca debe impregnarlo todo

Una marca con aspiraciones de traspasar el imaginario de la sociedad debe tener una presencia constante y unitaria en todos los aspectos que genera la empresa. Su personalidad y valores deben estar presentes en elementos como el logo, las cartas, la web, las redes sociales, el diseño de los productos o servicios, la tienda online, el servicio de entrega a domicilio y hasta en las respuestas que se dan a los clientes desde el departamento de atención al cliente.

Solo una enseña en perfecta sincronía y unificada es capaz de obtener la personalidad suficiente y distintiva como para ser reconocible durante años y dar cabida a todo tipo de productos o servicios. Un ejemplo en este sentido es Virgin. El paraguas de la marca es tan amplio que es capaz de contener en su interior las decenas de negocios totalmente diferentes que presenta la firma comandada por Richard Branson.

La calidad importa, pero la clave está en la experiencia del cliente

Una marca que representa a un mal producto o servicio no tiene ningún futuro. Esa es una realidad inamovible. Es como una película con un mal guión. Por muy bueno que sea el director o los actores, si no hay una historia decente que contar no se puede aspirar a producir un buen film. Pues en la empresa pasa lo mismo. La calidad está siempre detrás de los negocios que funcionan. Pero esta característica que podía servir para diferenciarse en el pasado, no tiene tantísima importancia en la actualidad, debido a que la sociedad digital da por hecho que lo que se vende viene con calidad de serie. De ahí que la maca deba ofrecer algo más para destacar frente al resto. Ese extra o valor añadido que el emprendedor debe aportar es una experiencia óptima para el cliente. Su enseña debe ir un paso por delante y sorprender y aportar ese valor añadido que la convierte en única.

Anticiparse a las tendencias

Para alcanzar el estatus de mítica, una marca debe ir siempre por delante de lo que piensa el consumidor. Solo así será capaz de satisfacer sus necesidades. Para conseguirlo, el emprendedor debe estar siempre atento a las tendencias que comienzan a surgir en el mercado para tener lista su solución en el momento indicado. El mejor ejemplo en este sentido es la Apple de la primera década del siglo XXI cuando sorprendió e innovó con el iPhone justo en el momento en el que la sociedad estaba preparada para manejar dispositivos táctiles. También McDonald’s fue consciente de la cada vez mayor preocupación por la comida sana con el lanzamiento de ensaladas o con menús adaptados a cada país.

La marca, por tanto, debe conocer esa tendencia o preocupación global que está a punto de surgir y anticiparse. De esa forma conseguirá incrementar su importancia en la conciencia de los clientes y podrá aspirar a convertirse en esa enseña diferenciadora, clave en cualquier negocio que funciona.

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Nueve errores que no debe cometer en redes sociales

El social media marketing y las redes sociales

Más de 19 millones de españoles utilizan a diario las redes sociales. Además nuestros internautas están a la cabeza del mundo en cuanto al número de entornos sociales que visitan cada día, con 6,2. Mientras, nuestros vecinos europeos se conforman con 5,4 y la media mundial se queda en 4,8. Sirvan estos datos para reflejar la enorme importancia que tienen las redes para una empresa. De ahí que el social media marketing se haya convertido en una poderosa herramienta para aquellas pymes que pretendan conectar con sus clientes.

Hoy en día el plan de negocio de una empresa debe tener en cuenta las redes sociales. Es más, muchas marcas de éxito han levantado sus negocios a través del boca a boca que se originó en Facebook, Twitter, LinkedIn, Instagram o YouTube. Por el contrario, muchos emprendedores nunca han sido capaces de dar con la tecla para conectar con su público. Lo más probable es que ese empresario que no fue capaz de captar la atención del internauta cometiera alguno de los errores de marketing que detallamos a continuación y de los que todos los negocios que aspiran a ser rentables deben huir.

Diversificar los esfuerzos en las redes Sociales

En demasiadas ocasiones, los negocios, y más los que son por internet, tienden a utilizar demasiadas plataformas. Quizá una gran empresa con un inmenso equipo de marketing pueda permitirse el lujo de apostar por -además de las 5 citadas- Snapchat, Pinterest, FourSquare, SlideShare, Yelp, Flickr… Pero una pyme debe centrarse en dos o tres plataformas que se adapten a su negocio y a los intereses de sus clientes y convertirse en experto de las mismas.
Y es que el marketing en redes sociales requiere experiencia. Solo así se podrá destacar entre las 300 millones de fotos que se suben cada día a Facebook, o los 510.000 comentarios que se publican cada 60 segundos en la misma red social.

Olvidarse de los seguidores

Los seguidores son los que traen más seguidores. Ésta es una regla básica de las redes sociales. Con esta idea, olvidarte de ellos constituye un error de irreparables consecuencias. A los que nos siguen en entornos sociales hay que tratarlos como si clientes fueran. Por tanto, su interés e interactuación con nuestros contenidos debe ser recompensada, por ejemplo mediante un mensaje personal que puede incluir, o no, un regalo de agradecimiento.

Copiar a otros

Copiar tal cual la estrategia y contenidos de otra marca rival que esté teniendo éxito no es positivo para nuestro negocio. Las redes sociales están diseñadas para premiar el contenido nuevo y los usuarios lo prefieren. Por tanto, es preferible que diseñe su propia estrategia de marketing. Aunque se equivoque y haya que pulirla, es mejor que plagiar a otro.

No utilizar las estadísticas en las redes sociales

Nos guste o no las estadísticas son parte fundamental del social media marketing. Saber si un contenido es más o menos visitado por los seguidores nos da una idea de la estrategia que debe seguir la empresa para captar la atención del internauta. Por dicho motivo, ignorar lo que los números reflejan hace que sea muy complicado elaborar una estrategia correcta con la que mejorar el impacto de nuestros contenidos.

Desconocer a nuestro cliente

Si el emprendedor desconoce cómo es su cliente en las redes sociales y qué es lo que puede interesarle no será incapaz de desarrollar un marketing digital adecuado. Incluso podrá equivocarse a la hora de seleccionar las redes a las que dedicar sus esfuerzos.

No aprovechar el potencial del vídeo

El 60 por ciento de los expertos en redes sociales destaca que el vídeo es fundamental para incrementar el impacto de los contenidos. Su indudable atractivo para la audiencia hace ineludible la utilización a la hora de elevar el conocimiento de la marca en entornos sociales.

Considerar que la estrategia en todas las redes sociales es la misma

Cada red social es diferente y lo que funciona en una puede no hacerlo en otra. Hay que valorar que los internautas utilizan diversas redes para encontrar contenidos diversos. Si no, ¿para qué iban a tener en su smartphone las diferentes aplicaciones de las diversas redes?. Es evidente que si una empresa utiliza el mismo contenido en todas estas redes sin adaptarlo mínimamente a las mismas estará llevando a cabo una estrategia equivocada.

Crear un equipo demasiado amateur

Es habitual considerar que los más jóvenes son los mejor preparados para crear una estrategia adecuada de marketing en redes sociales. Este tipo de decisiones refleja que la firma no desarrolla una apuesta digital profesional. Muy al contrario, destacar en el mundo de internet exige de la elaboración de planes trabajados y concienzudamente medidos. Solo así se podrán tener posibilidades de éxito.

Centrarse exclusivamente en aumentar la cantidad de seguidores

Es cierto que un objetivo es lograr aumentar el número de seguidores de la empresa. Pero es conveniente no olvidar que, en el caso de las pymes, es preferible una pequeña y sólida base de fieles clientes que derrochar esfuerzos en captar seguidores momentáneos logrados a base de realizar publicaciones de pago. Un emprendedor debe valorar lo que le resulta más interesante para su negocio.

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La Generación Z y su importancia para los nuevos negocios

¿Sabes quienes son la Generación Z?

Cuando se habla de nueva generación de clientes, se suele recordar siempre la importancia de los Millennials. Es decir los nacidos en la década de los 80 y principios de los 90. Es cierto que estas personas son consumidores ávidos. Pero del grupo demográfico que continua a la también conocida como Generación Y, se desconocen demasiadas cosas. Nos referimos a la que ya se viene llamando Generación Z. Se trata del grupo de jóvenes que nacieron a partir de 1995 y que llega hasta el año 2000, según algunos estudios. Otros, en cambio, estiman que esta generación comienza en el 2000. Sea como sea, el caso es que hablamos de los jóvenes que actualmente no llegan o acaban de cumplir los 20 años.

En qué se diferencia ésta generación

A diferencia de sus predecesores, la Generación Z no quiere cambiar el mundo. Tampoco destaca por acumular bienes materiales, lo que distingue a estos jóvenes de sus padres, la Generación X. Son un amplio grupo demográfico que está a medio camino de las dos generaciones precedentes. En otras palabras, tienen algo de idealistas y algo de materialistas, pero sin destacar en ninguno de los dos entornos, lo que hace más complicado definir una estrategia de negocio capaz de captar su interés.

Las claves

La Generación Z es completamente digital:

Y capaz de controlar diversas pantallas a la vez. Son personas autodidactas y saben aprender de Internet. Destacan por su elevada creatividad y al desarrollarse en un entorno económico complicado, conviene recordar que crecieron durante la crisis financiera de 2008, son autosuficientes. Además agrupan al 25,9 por ciento de la población mundial y no están demasiado interesados en las marcas que son en exceso protagonistas.

Objetivos medidos: 

Otra de sus claves es que se trata de jóvenes que tienen muy medidos sus objetivos y piensan en la vida como una constante superación de niveles, al estilo de los videojuegos. De ahí que una de las grandes diferencias que tienen con los Millennials es que mientras estos utilizan las redes sociales para compartir información, la Generación Z aprovecha las plataformas para elaborar contenido propio, llevando con ello su propia estrategia de marketing digital.

Visuales:

Además destacan por disponer de una comunicación en la que el apartado visual es el rey. Para ellos, el manejo de las imágenes, los vídeos y los símbolos es casi más importante que el de las palabras. Entienden mejor los entornos visuales porque, para la Generación Z, se prestan menos a las malas interpretaciones.

El poder adquisitivo:

De momento, carecen de suficiente poder adquisitivo como para poder considerarlos clientes importantes, pero este es el colectivo al que los nuevos negocios deben tratar de vender sus productos o servicios en un corto periodo de tiempo y que, como decíamos al principio, agrupa al 25,9 por ciento de la población mundial. De ahí la gran importancia que tiene que los emprendedores elaboren estrategias de gestión comercial y marketing con las que lograr marcas con capacidad para conquistar a la Generación Z. Con esta idea, desde este blog lanzamos una serie de consejos que pueden ayudar a atrapar a los jóvenes actuales.

Conoce su peculiar lenguaje

Ya se ha comentado en este post que los jóvenes que forman parte de este importante colectivo usan un lenguaje y una conversación más conceptual basada en elementos sintéticos e imágenes y que reducen la utilización de las palabras. Ante esta evidencia es necesario que plataformas como Instagram o SnapChat tengan una especial relevancia en nuestro plan de negocio, ya que son las preferidas por la Generación Z.

Para ellos, los entornos y medios tradicionales no son suficientes. De ahí que requieran de un esfuerzo extra de las empresas. Las últimas campañas de publicidad de marcas como Coca-Cola o Microsoft constituyen buenos ejemplos de cómo seducir a estos jóvenes.

Solucione sus problemas

La Generación Z ignora a todas aquellas marcas que quieren ser demasiado protagonistas. No comparten la idea de una enseña que destaque en exceso su identidad, sino que quieren que las empresas les ayuden a resolver sus propios problemas y que les acompañen a lo largo de su propia vida. En otras palabras, buscan que las marcas sean compañeras a las que se pueden recurrir. De ahí que aprecien por encima de cualquier otra estrategia, el lanzamiento de aplicaciones específicas que solucionen carencias concretas.

La marca también debe impulsarles

A la Generación Z no le basta con la simple transacción habitual. La empresa vende, yo compro. Eso no es suficiente. También quieren que las marcas les ayuden a mantener o incrementar su propia influencia, por ejemplo, en redes sociales. Una buena idea en este sentido es buscar entre nuestros jóvenes seguidores al protagonista o protagonistas de nuestra próxima campaña de publicidad.

Una experiencia única de compra

Antes se decía que la Generación Z no está tan concienciada socialmente como la Y. Es decir, nunca se apuntarán a colectivos como Greenpeace, pero eso no quiere decir que no prefieran comprar a marcas que tengan conciencia social y que ayuden en causas en las que creen. Por tanto, es necesario que los nuevos negocios tengan los valores de responsabilidad que ellos buscan. También exigen de una experiencia de compra única para seleccionar un producto por encima de otro de carácter similar.

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¿Estás seguro que tú logo habla bien de ti?

Tu logo, su primera impresión

No hay empresa sin logo. Después de la idea, los objetivos y algunos puntos de la estrategia, el diseño de un logo está entre las primeras tareas que aborda cualquier emprendedor a la hora de realizar su plan de negocio.  Staples, la empresa de suministros de oficina más grande de Estados Unidos, asegura que apenas se necesitan 90 segundos para que un cliente se cree una opinión sobre un negocio o una empresa: el tiempo que tarda en analizar su logotipo.

La baja efectividad del logo “no profesional”

Pero que esta tarea sea prioritaria no siempre significa que se le dé la importancia y el tratamiento adecuado.  Delegar esa tarea en colegas aficionados a la creatividad, hacerla entre los propios emprendedores o confiarla a algún método barato y rápido que se anuncia por Internet sin duda culmina con algún tipo de icono denominado logo que puede servir para imprimir las primeras tarjetas de visitas.

Lo que no está tan claro es que ese icono tenga la efectividad suficiente. Es probable que el resultado de ese proceso ofrezca una figura basada en modelos estándar que aplican a muchas empresas, en el mejor de los casos basada en los gustos personales del fundador de la compañía que fue quien lo encargó. Y muy probablemente carente de un análisis previo básico: ¿Qué se quiere comunicar?

Lecciones básicas del logo:

Por ello, no conviene escatimar en esta inversión, ya que será la tarjeta de presentación del negocio por muchos años y apostar por el consejo y la ayuda de los profesionales del branding. Sin duda, así lo hicieron referentes como CocaCola, Nike, Apple, Adidas y tanta otras grandes compañías cuyas grafías son mundialmente conocidas y transmiten mucho más que el nombre de la empresa.  De sus experiencias se pueden sacar algunas lecciones básicas, como:

– Lo simple es un valor seguro

Si hay un proceso para aplicar eso de Menos es Más, ese es, sin duda, la creación de un logo. En el ranking de los mejores logos del mundo reina la simplicidad, desde la manzana de Apple hasta el pajarito de Twitter. Las formas simples son más fáciles de retener por la mente humana y, por lo tanto, más fáciles de asociar a una marca que es lo que se quiere conseguir cuando se diseña un logo.

– Pensar en el cliente, no en el jefe

Aunque suene difícil para muchos, el resultado del diseño de un logo tiene que responder a lo que quiere transmitir a los clientes a quienes va dirigido.

A nadie le importa si el color favorito del jefe es el verde o si es un apasionado de la tipografía comic sans. Los colores tienen una psicología. El verde transmite seriedad frente a la positividad del amarillo o a calma del azul.  El Blanco es, además de la famosa pureza, ingenuidad, sencillez. El negro prestigio, por ejemplo. Estudiar estas connotaciones para adecuarlas a lo que se quiere que piensen los futuros clientes es clave.

Lo mismo ocurre con las grafías. Elegir un comic sans para transmitir un mensaje serio, no parece muy acertado, por ejemplo.  Otra cosa es que el logo se dirija a un público infantil. Aunque no está demás saber que ese es, tal vez, el tipo de letra más odiado por los diseñadores.

– Huir de las modas

Elaborar un logo es un proceso complicado y costoso. No es algo que esté sujeto a cambios constantes, por ello su diseño tiene estar enfocado al largo plazo. Que pasen los años y eso no afecte al diseño ni deje a trasnochada la imagen de la compañía.

Para ello, hay que evitar ligarlo a las tendencias de diseño, colores, grafías de moda en el momento de abordar su diseño.  Lo que puede ser perfecto para una publicidad puntual, puede quedar desfasado con el plazo de unos pocos años.

– ¿Colores corporativos? Sí, pero…

En algunos casos, no muchos, los logotipos multicolor pueden quedar bien, como le ocurre a Google, pero lo normal es que no sea así. Además, hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones, como les ocurre a los partidos políticos o a los bancos españoles, el color dominante de sus logos es parte intrínseca de su identidad.

Cuando la propuesta de logo es multicolor es conveniente hacerlo pasar por la prueba del blanco y negro. Es decir, imprimirlo solo en esos dos colores.  Las políticas de ahorro de coste en las empresas han impuesto que, de manera generalizada, los documentos se impriman en blanco y negro por lo que más que invertir en colorido hay que apostar por diseño y color dominante.

Un ejemplo de esta apuesta ha sido Apple, su manzana multicolor original se ha transformado en la actual sombra casi transparente.

Y recuerde, si nunca encargaría a un aficionado organizar sus finanzas, tampoco lo haga con el elemento más visible de su imagen de marca. El coste puede ser muy alto.

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Consejos para que los emprendedores saquen partido a Instagram

Hay que estar en las Redes Sociales

A día de hoy todavía existen muchas empresas que consideran las redes sociales como un trabajo extra que no queda más remedio que hacer dentro de la estrategia de marketing de una compañía. Pensar así constituye un error ya que los entornos sociales solo serán beneficiosos para un negocio cuando sean vistos y tratados como claves dentro de la estrategia de crecimiento de una empresa. Solo así, la presencia en redes puede contribuir al éxito de la compañía.

Céntrate en las imágenes: Snapchat o Instagram

En las grandes empresas pero, sobre todo, en los nuevos negocios, pymes y también autónomos se suele cometer el error de centrar la apuesta social en entornos donde el contenido es fundamental, como Facebook o Twitter. Y se dejan de lado plataformas basadas en la imagen gráfica como Snapchat o Instagram. Cuando esto ocurre se están perdiendo grandes oportunidades de negocio. Sin ir más lejos, Instagram es ideal para promocionar una marca. Aunque para ello primero hay que tener una considerable audiencia.

Aumenta seguidores en Instagram

Por eso el objetivo de este post es, precisamente, lograr que un emprendedor aumente su número de fieles seguidores en Instagram para poder aprovechar esta aplicación para impulsar su crecimiento.

Sepa quién es su público objetivo

Antes de comenzar la andadura en Instagram (y en cualquier red social dicho sea de paso) debe saber a la perfección cómo es el público objetivo de su negocio. No es lo mismo que los jóvenes sean los que le compran sus productos o servicios a que sean personas mayores. Solo conociendo a su público podrá iniciar una estrategia de crecimiento en entornos sociales.

Ofrezca a su cliente lo que éste quiere

Resulta obvio, para crecer en número de seguidores es Instagram es imprescindible ofrecer un contenido de interés para su público. De ahí la importancia del punto anterior. Pero, cuidado, aunque sepa cómo es su cliente es posible que le cueste mucho acertar con lo que debe publicar en Instagram para atraer su interés. Por tanto, la mejor estrategia que puede seguir en este sentido para amarrar y fidelizar al internauta es mediante ensayo y error. Pruebe hasta que encuentre alguna materia que funcione. Cuando lo consiga siga tirando del hilo sin olvidar que nada es eterno. Es decir, es posible que lo que le ha funcionado bien durante meses o años deje de hacerlo sin ningún motivo evidente. En ese momento no le quedará más remedio que regresar a la estrategia de prueba y error.

Obtenga seguidores por sus contenidos

La única forma de lograr seguidores útiles para la marca que, más tarde, podrían convertirse en buenos clientes del negocio es acertando con el contenido publicado. En ese caso logrará un crecimiento orgánico en el número de seguidores. Pero, lo más importante, es que habrá captado la atención de cada una de esas personas y esperarán con entusiasmo cualquier nueva actualización de su perfil. En otras palabras, están totalmente fidelizados con su marca.

Esfuércese

Tener un perfil en Instagram y publicar algo de vez en cuando no le llevará a obtener grandes resultados. Los medios sociales requieren de la existencia de un compromiso del usuario y de interacción. De lo contrario, pierden su razón de ser. El internauta también busca eso mismo. De ahí que no acepte que alguien se esconda detrás de un perfil y aparezca de vez en cuando, como si de un fantasma se tratase. Si usted actúa así, olvídese de lograr algo de éxito en Instagram. Un buen contenido necesita ser acompañado por la interacción. Así que no dude en dedicar un tiempo al día a contestar a todos y cada uno de los mensajes y comentarios que le llegan a su perfil. De esa forma, construirá una relación más fuerte y duradera con sus seguidores.

Si usted es capaz de lograr una buena comunión con sus seguidores solo necesitará un pequeño esfuerzo más para convertir a esas personas en clientes. Pero eso solo será posible si, como decíamos al comienzo de este post, Instagram y el resto de redes sociales forman parten del núcleo de nuestra estrategia de marketing.

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Claves para que los emprendedores eviten la fuga de empleados

Recientemente hemos asistido a un hecho insólito. En  menos de un año, la aerolínea Ryanair ha visto como perdía 700 pilotos, que ponían rumbo a compañías rivales. Esta circunstancia es llamativa en cualquier gran multinacional. Pero adquiere todavía más relevancia al comprobar que la aerolínea irlandesa es la líder en Europa por número de pasajeros transportados.

A pesar de ello, buena parte de su plantilla ha decidido abandonarla para iniciar una nueva etapa en otra compañía. ¿Por qué ha ocurrido? En este caso, la razón que ha llevado a la emigración de los trabajadores de la firma irlandesa son los bajos sueldos que paga en comparación con sus rivales del bajo coste. Así, los salarios en Vueling y easyJet, por ejemplo, son hasta un 30 por ciento más elevados.

El ejemplo de Ryanair ilustra la realidad de que nadie está libre de la pérdida de talento. Los emprendedores deben hacer lo imposible para que eso no les ocurra, ya que en la mayoría de los casos resulta muy complicado encontrar a otro empleado capaz de desarrollar el trabajo con la misma calidad que el que se tenía previamente.

El primer paso para evitar la huida del personal es tener en cuenta una realidad. Además de por un salario mejor, un trabajador está dispuesto a abandonar un puesto por la mala actuación de sus jefes. Ellos, y no la empresa, son la causa principal del abandono. De cara a evitar que usted sufra un accidente con su personal laboral que afecte al negocio es necesario comprender los grandes errores que los managers cometen y que obligan a renunciar a empleados rentables y óptimos.

Exceso de trabajo

Uno de los factores de mayor riesgo que precipitan las salidas de la empresa es la sobrecarga de actividad. Es cierto que es tentador incrementar el volumen de trabajo en los buenos empleados, ya que siempre cumplen con su cometido a la perfección. Pero se trata de una mala idea, ya que ellos se sentirán castigados por el mero hecho de ser mejores que los demás.

Si cree inevitable elevar la carga de trabajo de un empleado en concreto, debe acompañarlo con una mejora en el escalafón de la empresa y en la nómina mensual. Así el trabajador lo considerará un premio y no un castigo inmerecido.

No reconocer el trabajo bien hecho

La famosa palmadita en la espalda ha salvado a muchos empresarios de que su mejor empleado abandonara la compañía. Un jefe que no es capaz de reconocer el beneficio que para la empresa supone un empleado en concreto corre el riesgo de sufrir una importante pérdida de talento. Para evitarlo las personas que se esfuerzan en pro de la empresa deben ser reconocidas, bien con un gesto público o con un incremento en su retribución.

Tener una mala (o nula) relación

Es imposible pedir esfuerzos extra a nadie si jamás nos hemos interesado por esa persona. Es cierto que la productividad de la plantilla se mide por los resultados, pero es una evidencia que los trabajadores mejorarán su desempaño si ven que en la compañía son tratados como personas y que tienen un jefe que se preocupa por ellos. Por tanto, la obligación de un emprendedor es acercarse a sus colaboradores y tener una relación laboral cercana.

No cumplir  con lo que se promete

Decirle a un empleado que en enero tendrá una subida de sueldo y luego no realizarla es sinónimo de pérdida de ese trabajador. Y es que una de las peores acciones que un jefe puede realizar es no cumplir con la palabra dada. Para eso es mejor no prometer nada ya que lo contrario eleva la desmotivación de la plantilla hasta tocar máximos.

Ascender a quien no lo merece

Para un trabajador que se esfuerza como nadie y que es consciente de la gran labor que realiza para la empresa no existe mayor ofensa que ver cómo se asciende a un compañero suyo que hace un trabajo peor. La buena salud laboral de una empresa depende de que los jefes no se equivoquen a la hora de tomar este tipo de decisiones. De cara a evitar que eso ocurra es necesario saber realmente cómo funciona la empresa por dentro. Solo así podrá descubrir quién es la persona adecuada para recibir el premio.

Impedir el desarrollo de los empleados

Un mal jefe que ve que un empleado es bueno haciendo una labor busca mantenerle en ese nicho de productividad. Pues bien, se equivoca.  Al talento no se le puede encerrar en una caja. Hay que dejarle expandirse si no tratará de buscar su propia salida en otra parte. Así que no se niegue si un colaborador le pide otra función. Le estará agradecido por ello.

No formar a su gente

Pensar que alguien que es capaz de hacer un trabajo hoy seguirá siendo capaz de hacerlo en el futuro es una equivocación. Los tiempos cambian y la formación continua de la plantilla es necesaria para mantener los niveles de productividad y para evitar que se marchen a otra compañía en busca de los conocimientos que se le niegan en su actual desempeño.

En conclusión, lo más principal es tratar bien a los trabajadores más talentosos, ya que ellos son los que tienen más opciones de encontrar un puesto mejor en una firma rival. Por tanto, un buen jefe debe conseguir que estas personas quieran seguir colaborando con la firma. Ésa es su principal misión.

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Aumentar el ticket medio por cliente, el mejor plan de empresa

Un simple gesto como mandar un mensaje de agradecimiento a un cliente puede ser muy beneficioso para un negocio, si el destinatario decide dar a conocer la actuación de la empresa. Y es que una de las mejoras maneras que existen de impulsar los ingresos de una compañía se logra simplemente obteniendo más dinero de los usuarios ya existentes. A pesar de ello, y de acuerdo a diversas estadísticas, muchas firmas encuestadas solo gastan el 21 por ciento de su presupuesto de marketing en los usuarios antiguos, a pesar de que este grupo representa el 61 por ciento de la facturación de una empresa.

Resulta evidente que todo negocio requiere de aumentar su base de clientes. Sin embargo, uno de los mayores errores de un plan comercial es centrarse en la adquisición de nuevos usuarios en lugar de prestar atención a lo que ya tiene. Este enfoque expansionista no solo alinea y alienta a sus clientes a buscar la atención perdida en otra empresa, sino que resulta más caro.

Por eso la gestión comercial y de marketing de una firma que recién empieza su andadura en el mundo empresarial debe tratar de dar con la estrategia de maximizar la cantidad de ingresos que puede obtener de cada uno de sus clientes más fieles.

Aumente el tamaño de la transacción

El plan de empresa de gigantes como McDonald’s está muy claro. Basta con acercarse a uno de sus restaurantes y comprobar cómo se incrementa nuestro ticket medio sin que nos demos ni cuenta. El gigante de la comida basura aumenta las transacciones ofreciendo complementos que se piden casi de manera automática. De esa manera gana más por cliente sin disminuir su grado de satisfacción.

Existen diversas formas de replicar este modelo de la firma de los arcos dorados e incrementar el gasto del cliente. Uno de los más tratados en cualquier plan de negocios es la venta cruzada. Mediante esta estrategia se pretende que el cliente pague más ofreciéndole una nueva referencia, pero solo en el momento de pasar por caja. La idea no es reemplazar el producto principal sino tratar de vender uno diferente. Esta estrategia también es seguida habitualmente por los supermercados e hipermercados, que suelen tener ofertas limitadas, pero solo en el momento de abonar la factura. La venta cruzada también es muy usada entre los gigantes del comercio electrónico, como Amazon o eBay.

La venta adicional es otra estrategia de marketing que empuja a los usuarios a buscar un añadido a la adquisición realizada, que incrementa su valor. Un buen ejemplo sería tratar de convencer al comprador de que adquiera una versión más cara de un artículo en lugar de una más antigua y menos costosa. Sería el caso de un comercial de productos de informática que logra que un cliente compre la última versión de un software en vez de una anterior, casi idéntica pero mucho más económica.

Personalice su servicio de atención al cliente

Según diversos estudios realizados en EEUU por diversas universidades, alrededor del 70 por ciento de los consumidores que han terminado una relación con una empresa o una marca es debido a una mala experiencia de servicio de atención al cliente. El dato demuestra lo negativo que es para cualquier negocio descuidar la relación con los consumidores. Si esto suponía un hándicap en el pasado, en la actualidad resulta intolerable. La sociedad de hoy en día requiere de mayores esfuerzos y atenciones por parte de las empresas. Pero no se crea que el premio de una buena atención al cliente se centra solo en la retención. Usted también puede incrementar el ticket medio de un comprador por el simple hecho de ofrecerle un buen servicio de atención al cliente.

Para ello existen herramientas informáticas que le ofrecen infinidad de informaciones sobre sus usuarios, de las que puede extraer importantes conclusiones. Luego no tiene nada más que ofrecer un producto o servicio extra que sabe con certeza (recuerde que dispone de información) que funcionará y conseguirá captar la atención de un cliente en concreto.

Quizá ofrecer ofertas personalizadas le resulte arduo. Pero, no lo dude, las experiencias individuales son claves para elevar los ingresos de una compañía, además podrá extrapolar un producto o servicio exitoso al resto de clientes que tengan un perfil similar. Además, elevará la fidelización del cliente, algo fundamental a la hora de subir precios. Y es que un cliente leal es mucho menos sensible que uno nuevo a los cambios en el ticket.

Premie a los mejores

Un pequeño detalle de una empresa en un momento determinado es de un valor incalculable para un cliente. Así que no dude en premiar a aquellos usuarios cuyo gasto excede la media. Es seguro que la reciprocidad que recibirá tras su obsequio será mucho mayor que su inversión.

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Ofrecer promociones a quien consiga nuevos clientes para su negocio no es una estrategia novedosa, pero sigue siendo efectivo. No dude en utilizarla para incrementar su base de usuarios y para retener a los más rentables.

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Seis claves para relacionarse con periodistas y no acabar trasquilado

Consideraciones políticas a parte, yo hoy apostaría a que el presidente catalán Carles Puigdemont se levantó de la entrevista con Jordi Évole arrepentido. El propio periodista reconoció ante las cámaras que el gabinete del Gobierno catalán había estado valorando la decisión hasta el último momento. Finalmente, el presidente decidió dar la cara, pero con toda seguridad no comunicó con exactitud todo lo que él y sus asesores habrían querido. Este es un gran ejemplo de cómo no hay que relacionarse con periodistas.

Si fue o no un acierto político será tarea de evaluación de los asesores del presidente, de su equipo de comunicación y de miles de analistas políticos que a estas alturas ya han escrito ríos de tinta sobre el asunto.

Pero más allá de cualquier valoración política, el encuentro Puigdemont- Évole arroja interesantes lecciones para cualquier líder, ya sea político o empresario, que se plantee relacionarse con periodistas. Carles Puigdemont salió con el objetivo de comunicar una idea, pero durante el proceso se vieron demasiadas carencias en su discurso, sus conocimientos e, incluso, en el control de sus gestos. No controló la entrevista. Estuvo a merced del discurso marcado por el periodista.

Ése precisamente es el miedo que paraliza a muchos directivos, ya sea de grandes empresas o pymes, a la hora de enfrentarse a los medios de comunicación. Pero en pleno siglo XXI, en la era de las comunicaciones, el miedo no puede ser la excusa para no comunicar.

Evitar ser “pillados” como lo fue Puigdemont por Évole es más simple de lo que pueda parecer. Aunque simple no significa fácil ni tampoco que esté exento de un gran esfuerzo: se trata de conocer las reglas del juego y ser capaz de ponerse en la piel del que pregunta, para tratar de adivinar lo que a él le puede interesar.

¿Cuál es el principal error a la hora de relacionarse con periodistas?

Tal vez el principal error del equipo de comunicación que ayudó al presidente catalán a preparar la entrevista con Salvados fue centrarse en lo que ellos querían comunicar y olvidar lo que el periodista podría querer obtener de la entrevista. Solo así se explica que Puigdemont no recordara cosas tan importantes como que había votado en contra del derecho del Kurdistán a realizar un referendum, apenas hace tres años, cuando él salía a defender lo mismo.

Por supuesto, el presidente catalán se enfrentó al formato de relación con periodistas más difícil: una entrevista en directo (en este caso falso directo) por televisión. Aquí, no hay margen para el error.  Puigdemont no hubiera quedado tan en evidencia si la entrevista hubiera sido escrita, por ejemplo. En ese caso, no hubiéramos visto su cara de pánico.

6 claves para relacionarse con periodistas 

Sea cual sea el formato con el que un líder político o empresarial elija para relacionarse con periodistas, hay una regla básica: preparación, preparación y cuando se ha terminado, más preparación. No hay que dejar absolutamente nada a la improvisación.

1.- Preparar el discurso.

Esto todo el mundo parece tenerlo muy claro. Vamos a hablar con los periodistas para contarles algo: un mensaje político, un nuevo logro empresarial, la presentación en sociedad de un nuevo directivo. Sea cual sea el motivo hay que definirlo con exactitud, sencillez, claridad y concisión.

No todo el mundo tiene el ‘privilegio’ de estar una hora delante de las cámaras para contar su historia. Lo normal es que no sean más que unos segundos, minutos en el caso de un gran empresario. Así que, aplicar la técnica del elavator pich para lanzar los mensajes es clave. Jerga, la justa. Cuanto más llano sea el mensaje más fácilmente llegará al público.

2.- Conocer al adversario y nunca subestimar al periodista.

Es difícil que los intereses del periodista y del entrevistado confluyan más allá del asunto concreto de querer celebrar el encuentro. El entrevistado querrá lanzar su mensaje y el periodista buscará sacar otra información o más detalles de la que ha motivado el encuentro. En muchos casos, como le ocurrió a Évole, el periodista ya conoce la información conflictiva, solo quiere ver la reacción del entrevistado ante un tema concreto. El presentador de Salvados sabía que Puigdemont había votado en contra del derecho del Kurdistán a celebrar un referéndum, solo buscaba su reacción.

Si el presidente catalán y su equipo asesor, hubieran tenido en cuenta que Jordi Évole iba a rebuscar en la hemeroteca en busca de este tipo de informaciones habrían podido fabricar un mensaje adecuado para contestar a esa pregunta. El tema era de 2014, tampoco había que bucear tanto. Así habrían podido evitar la terrible cara de espanto que todos vimos en el rostro de Puigdemont y la pésima respuesta que improvisó.

Sea cual sea el tema de entrevista, el periodista siempre suele llevar otra información en su guantera. Mucho más cuando se tratan temas económicos. Desde conflictos empresariales a rumores de fusiones pasando con tensiones con proveedores o empleados… cualquier circunstancia que suene a problemas dentro de la compañía debe estar prevista.  Si el tema no sale en la conversación, mucho mejor para la empresa. Pero siempre es mejor que los periodistas asesores preparen un listado de posibles preguntas conflictivas. Ellos conocen a sus compañeros y conocen el enfoque periodístico.

3.- Dominar el tema y no improvisar.

El directivo debe interiorizar, que no memorizar, los mensajes clave para colarlos en el momento más adecuado de la conversación. Porque a veces, aunque parezca imposible de creer, el periodista ni siquiera le pregunta por eso que a la empresa le parece tan importante.

Ser capaz de deslizar esos mensajes sea cual sea el discurso del periodista es un arte que debe cultivarse. No solo definiendo los mensajes adecuados, también ensayando la forma en la que se van a verbalizar hasta delante del espejo si es necesario. Cuanto más natural fluyan las ideas más convincentes serán.

Incluso hay que preparar qué decir cuando no se sabe qué decir. Nada de quedarse callado o decir: “a eso no contexto”. Hay que ser diplomático, rodear la pregunta incómoda y llevar la conversación a un tema en el que el directivo se sienta cómodo. ¿Re pregunta de periodista? Nuevo requiebro del entrevistado.

En televisión hemos sido testigos de algún “partido de tenis dialectico”, pero siempre hay una bola de partido. No se puede estar toda una tarde insistiendo en el mismo tema, en directo mucho menos.  Si el periodista es muy incisivo lo intentará varias veces, pero no eternamente.

Eso sí, lo que tiene que tener muy claro el directivo es que mejor pecar de recatado que hablar de más.

4.- No mentir nunca.

Salir del atolladero y regatear respuestas es un arte que unos manejan mejor que otros, pero que nunca debe solucionarse con una mentira. En caso extremo, se puede decir, “esta es una información de la que no me está permitido hablar, pero… (y aquí colar alguno de los mensajes preparados). Recurrir a una mentira para esquivar una pregunta complicada o en cualquier otro momento de la relación con un periodista es jugar con una bomba de relojería. Antes o después esa mentira saldrá a la luz y no hay lobo más fiero que un periodista que se siente engañado.

5.- Para nota: llevar al periodista a su terreno.

No hay que ver al periodista como un adversario, pero conviene utilizar estrategias para llevarle al terreno que el directivo quiere. El reto será más o menos complicado en función del periodista que se tenga delante, su carácter y su destreza en las entrevistas. Por supuesto, también de las habilidades comunicativas de los directivos para ello.

Aunque en este punto, también conviene tomar precauciones. Incluso los CEOs más experimentados o los directivos con más fluidez pueden correr riesgos cuando hablan con periodistas. La informalidad y la camaradería han sido fuente de más de un disgusto. Porque conviene recordar que cualquier cosa que se comenta con un periodista es susceptible de convertirse en el titular del día siguiente.

6.- Dominar el OFF THE RECORD.

Para evitar riesgos a la hora de relacionarse con periodistas, lo mejor es sentar las bases antes de cualquier conversación ya sea formal o informal. Pactar lo que se puede y no se puede publicar. Y sobre todo, recurrir al OFF THE RECORD, la frase clave que debe decirse antes del comienzo de la conversación y que, salvo excepciones, garantiza la confidencialidad de la información transmitida.

Al final de la conversación, se pueden negociar qué partes son publicables y evitar así aquellas en las que el directivo se haya ido de la lengua o se haya sentido más incómodo. Eso sí, recuerde que antes o después todo lo que le cuente a un periodista es susceptible de salir a la luz pública, quiera o no quiera quien facilitó esa información.

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Mindfulness, ¿cómo mantener el buen rollo veraniego y ganar eficiencia en la empresa?

Ahora que se acaban las vacaciones muchos echarán de menos ese bienestar que el cuerpo y el alma experimentan en los días de asueto. Apenas unas horas y en el mejor de los casos días, son suficientes para volverse a ver sepultado en una avalancha de mails, reuniones de trabajo, presión… Al final, la única forma de no desfallecer parce ser el horizonte de próxima escapada o temporada de descanso.

Una rueda infernal que ha llevado a la Organización Mundial de la Salud a calificar el estrés como “epidemia mundial”. La Unión Europea ha certificado que el estrés laboral es una enfermedad que afecta, al menos, a un 28% de la población. En Estados Unidos, por su parte, han calculado que esta situación de extrema tensión en el entorno laboral provoca unas pérdidas cercanas a los 150.000 millones de dólares anuales debido al ausentismo y al bajo rendimiento que ocasiona.

Cada vez más empresas están tomando conciencia de esta realidad y cada vez más están apostando por una herramienta capaz de combatirla: el mindfulness o atención completa.

¿Qué son el mindfulness o la atención completa?

Se trata de técnicas de control mental que tienen su origen en el budismo. Sirven para controlar la mente frente a situaciones de tensión.  En los últimos años las empresas están promocionando el entrenamiento de sus empleados en este tipo de habilidades porque cada vez están más constatados sus efectos en la organización. También surgen como setas cursos y servicios de asesoramiento, aunque no todos cumplen con lo que prometen, por lo que hay que estar ojo avizor para separar el polvo de la paja.  Pero no por ello hay que rechazar esta disciplina.

Los científicos aseguran que la práctica de este control mental provoca cambios neurobiológicos en la mente de los empleados que les permiten observar experiencias, pensamientos y emociones de forma más objetiva.

En general, estos cambios permiten al empleado pasar de sentirse arrollado por una gran cantidad de obligaciones impuestas a tener un mayor control de sus tareas y sus tiempos. Sobre todo beneficia al control de las emociones y rebaja la conflictividad entre compañeros.

Como dirían nuestras abuelas/os, es una herramienta para controlar el “pronto” o, científicamente hablando, esos procesos mentales automáticos basados en experiencias pasadas. Es decir, permite a las personas ser más conscientes de sus reacciones ante situaciones de tensión.  Es la regulación emocional.

Todo ello contribuye a una mejor relación de los empleados entre sí y con el entorno de trabajo. Está probado que incrementa la creatividad, disminuye el síndrome de “estar quemado” y se reduce la fuga de empleados valiosos.

Las técnicas de atención completa

Son variadas y dependen de cada instructor, pero entre las más habituales están aquellas que obligan a las personas a tomar conciencia de lo que se sucede a su alrededor.  Por ejemplo:

  • Aprovechar los desplazamientos en transporte público para prestar atención a la respiración, a la postura corporal.
  • Aprender a concentrarse en los sonidos que nos rodean para distinguirlos uno a uno y memorizar aquellos que mayor bienestar psicológico aportan.
  • En el ámbito empresarial, el mindfulness recomienda definir objetivos claros al comienzo de la jornada de trabajo para centrar la actividad diaria.
  • Una de las recomendaciones más repetidas del mindfulness para ejercitar la mente es centrar esa atención plena en las actividades más rutinarias desde desplazarse, vestirse o tomarse un café y reforzar esa concentración con respiraciones lentas y controladas.
  • Planificar pausas varias veces al día, para concentrarse en el cuerpo. Tomar conciencia de las posturas en el lugar de trabajo, relajarlas y corregirlas. De esa manera se desconecta el piloto automático de los temas estresantes y se concentra la mente en lo importante. Eso permite pensar con más calma en los objetivos a medio largo plazo, tanto profesionales como personales.
  • Planificar momentos de soledad y de silencio a lo largo de la jornada laboral también ayuda a la concentración. En una situación de estrés sienta mejor comer solo y centrar los pensamientos que alimentar el conflicto en una comida con compañeros dando rienda suelta a conversaciones tensas.

Pero sobre todo, el mindfulness ayuda a enseñar a vivir cada momento como lo que es y no como lo que le gustaría que fuera. No es conformismo, es autocontrol.

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South Summit vuelve a poner en valor al emprendedor tecnológico

Madrid acogerá en octubre South Summit, un foro de encuentro internacional para startups e inversores en busca de proyectos innovadores. En esta ocasión se ha dedicado un espacio exclusivo dirigido a fondos de inversión y de venture capital, business angels, instituciones y corporaciones con el fin de facilitar su interacción y favorecer el cierre de proyectos.

 

Entre el 4 y el 6 de octubre Madrid acogerá una nueva edición de South Summit, un encuentro en el que emprendimiento e innovación se dan la mano y al que acuden empresarios e inversores de todas las partes del planeta. De hecho, este año contará con un espacio de debate dirigido a fondos de inversión y de venture capital, business angels, instituciones y corporaciones para compartir estrategias, aprendizajes, cerrar potenciales rondas de inversión.

 

Expertos asistentes a South Summit

Se convierte así en una interesante cita para las startups de dentro y fuera de España, ya que entre los expertos que han confirmado su presencia están: Jonathan Medved, CEO de Ourcrowd, una plataforma de equity crowdfunding que ha invertido ya más de 440 millones de euros en 70 compañías tecnológicas en fases tempranas de desarrollo.

También acudirá Laura Grimmelmann, inversora en Accel Partners, uno de los mayores fondos del mundo, interesado en jóvenes startups especializadas en software, data y el llamado ‘consumer internet business’, que pone en contacto directo al proveedor de un servicio con el consumidor. Tampoco faltarán: Johannes Bruder, COO de Rocket Internet, desde donde se han constituido firmas tan conocidas como Zalando; y Carolina Brochado, partner del fondo Atomico y referente en el mundo del venture capital, entre otros muchos.

 

Foco de aprendizaje asegurado

Además de ser un punto de encuentro para encontrar la tan ansiada financiación o el apoyo de grandes compañías, South Summit también es un foco de aprendizaje y conocimiento. Hay más de un centenar de ponentes confirmados de distintas nacionalidades, que representan a diversos sectores y que tratarán en sus conferencias y mesas de debate temas específicos para la puesta en marcha y desarrollo de empresas tecnológicas.

No obstante, hay ocho bloques temáticos que tendrán especial protagonismo durante la celebración: sistemas inteligentes de transporte; viajes y turismo; sistemas de gestión financiera innovadores; industria y sostenibilidad; gestión de contenidos; salud y biotecnología; moda y estilo de vida; y arte y cultura.

100 Startups Finalistas

Anualmente la organización de South Summit da la oportunidad a 100 empresas innovadoras a presentar sus proyectos en uno de sus escenarios, la mayoría vinculadas a esos ocho bloques temáticos. Para participar hay que inscribirse en la Startup Competition, que este año ha recogido unas 3.500 solicitudes, de las cuales un 53% han sido de origen internacional, procedentes de 72 países.

Para realizar la selección final, un jurado conformado por más de 90 expertos ha valorado factores como la innovación que aportan al mercado, la viabilidad económica, la escalabilidad de su tecnología, el equipo humano que está detrás y si son o no invertibles. Según la organización, un 31% de las seleccionadas cuentan ya con un proyecto consolidado en fase de crecimiento.

Además de su puesta de largo en South Summit, todas las startups elegidas tendrán acceso a formación, reuniones individualizadas, mentoring y un espacio propio en el lugar de celebración para montar un stand que facilite su visibilidad. El proyecto ganador competirá por un millón de dólares en financiación en la Startup World Cup de Silicon Valley y contará con una campaña guiada por Seedrs, una de las plataformas de equity crowdfunding más importantes a nivel mundial.

En cualquier caso, llegar a esta fase ya se convierte en una gran oportunidad. Los finalistas de las tres ediciones anteriores, entre los que resuenan nombres tan conocidos como Cabify y Spotahome, han cerrado rondas de financiación por un valor conjunto que se aproxima a los 1.000 millones de euros. En unas semanas, los seleccionados tendrán la oportunidad de darse a conocer ante inversores nacionales e internacionales y grandes corporaciones en busca de innovación, y muy probablemente podrán engrosar esa cifra.

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Los errores más graves de las webs de los nuevos negocios

Diseño y características, la clave para evitar errores

En la actualidad, parece que para tener una página web con visitas solo es necesario invertir en posicionamiento y en redes sociales. Es decir, parece que con gastar dinero en diversos aspectos relacionados con el marketing online ya se consigue el tráfico. Eso es cierto, pero el problema es que si no se cuenta con un diseño y unas características específicas de calidad en la página, esa inversión y ese ingente volumen de tráfico no valdrán absolutamente para nada. Llegarán los errores y las visitas, según lleguen, se irán si no existe nada que les retenga.

Lejos de lo que pueda parecer, el marketing online ha llevado a muchas empresas consolidadas y a nuevos negocios a descuidar su site, lo que constituye el primer gran error en las webs. Y es que sin un buen diseño no se conseguirá convertir a los visitantes en clientes. Y, por tanto, todo el dinero dedicado a posicionarnos mejor en Google y a ser conocidos en redes sociales no se traducirá en ventas en nuestra web.

Adiós errores

Para evitarlo es necesario elaborar una página regida por las características que mostramos a continuación y, como es obvio, no cometer los errores de los que hablaremos más adelante.

Los emprendedores que busquen que sus inversiones en Internet sean lo más rentables posible deben desarrollar un site corporativo que siga estas sencillas reglas: debe llamar a la acción, debe ofrecer algo, debe tener un enfoque muy concreto, debe tener una buena resolución, debe incluir herramientas sociales y debe ser agradable para el internauta, con encabezados destacados y un buen contenido

Quizá todo esto le parezca simple y elemental en cualquier página web. Pero basta con darse una vuelta por la red para comprobar cómo la mayoría de las páginas de las grandes empresas se han olvidado de estas normas tan sencillas.

Los errores más comunes

Como se decía antes, el buen diseño no es óbice para recordar los grandes errores que se cometen en los sites y que evitan atrapar a los visitantes. Y que, por tanto, no repiten los negocios que funcionan.

 

  • Carecer de objetivos

Si una página web carece de elementos que inciten a pulsar en links porque no cuenta con ofertas o alicientes o, simplemente, información interesante, no servirá para nada. De ahí que sea necesario evitar que la inversión realizada en el canal digital acabe en saco roto. Por tanto, jamás se debe cometer el error de minusvalorar los elementos que contendrá el site.

 

  • No es aconsejable copiar los de la competencia, ya que entonces se pierde el elemento sorpresa.

Y es que si un internauta aterriza en una página que no le ofrece nada más que otra en la que ha estado recientemente, huirá de forma fulminante.

Una de las mejores maneras de conseguir un objetivo claro para el visitante es disponer de un diseño atractivo en el que destaquen los títulos. Será la mejor forma de llamar la atención del lector obligándole a permanecer más tiempo en la página. De esa forma estará más cerca de convertirse en cliente del negocio, que es el que debería ser nuestro objetivo final.

 

  • Confundir a la audiencia

De cara a dar un mensaje claro a los internautas es fundamental que se ofrezca la información que realmente quieren conocer. De lo contrario se sentirán frustrados y abandonarán la página. Por tanto, la mejor manera de no caer en el error es formularse las siguientes cuestiones: ¿quién es mi cliente? ¿sabe de mi empresa? ¿y de mis productos? ¿cómo puedo hacer que compren productos?

Solo cuando tenga respuesta para estas preguntas, estará preparado para abordar las necesidades y presentar soluciones en las que sus futuros clientes podrían estar interesados.

 

  • No se entiende

Muchas veces las webs de las empresas están escritas con un lenguaje que no se entiende con solo echar un vistazo o realizar una lectura diagonal. Eso constituye un error de bulto que expulsa a los posibles clientes de la página. No se debe olvidar que los sites empresariales no son lugar para poetas o escritores de novelas. Aunque la magnitud de los párrafos y del lenguaje utilizado le parezcan interesante, no se olvide nunca de la regla de los cinco segundos, que es el tiempo que una persona dedica a saber de qué va la página. Si en ese escaso intervalo de tiempo, no ha sido capaz de captar su atención y explicarle las características de su empresa o de sus soluciones o servicios, olvídese de contar con él como futuro cliente.

 

  • No explicar los beneficios

En ocasiones, las páginas que venden productos o servicios se centran en describir las características de lo que ofrecen y se olvidan de los beneficios que para el cliente puede tener su adquisición. Una buena página web que presente el objetivo de atrapar a los visitantes no puede caer en este error. Es importante, por tanto, incluir en la estrategia de marketing todos los aspectos relacionados con las virtudes de lo que ofrecemos.

Solo solucionando una carencia que los internautas puedan tener se tienen posibilidades de que se conviertan en clientes. Con esta idea, y para aumentar ese porcentaje de opciones de ganar nuevos clientes, es necesario conocer las necesidades de los clientes e incluir esa información en la estrategia de marketing y en el desarrollo de los productos o los servicios. Será la manera ideal de que nuestros esfuerzos de marketing obtengan recompensa en la web.