6 March 2012 0 Comments

Mercury Steam, los reyes del videojuego en España

Hablar de Mercury Steam es adentrarse en un caso único en España. Y es que estamos ante la única empresa nacional de videojuegos capaz de competir de tú a tú con los grandes estudios americanos y japoneses en el mercado internacional. Buena muestra de ello es Castlevania: Lord of Shadows, un título creado para ordenadores y consolas que, desde su lanzamiento en 2010, ha vendido más de un millón de copias en Europa.

Pero lo de Mercury Steam es un oasis dentro del desierto de la industria española de los videojuegos. Tanto es así que para encontrarnos con otro ejemplo de éxito internacional creado en España, tenemos que echar la vista atrás doce años. Obviamente se trata de Commandos de Pyro Studios, que en 1998 arrasó en el mercado internacional. Entre ambos, solo Invizimals para PSP de la barcelonesa Novorama ha conseguido colarse en las estanterías jugonas de medio mundo.

El sector está claramente dominado por los grandes estudios americanos y japoneses. Ante este panorama, la mayoría de las compañías españolas ha abandonado la conquista de las consolas y los ordenadores para desarrollar juegos más modestos, que son los que se distribuyen luego en móviles y redes sociales. Dentro de estas nuevas plataformas, España sí que cuenta con ejemplos exitosos. Pero para plantar cara a Estados Unidos y Japón solo contamos con Mercry Steam. “Siempre hemos estado a la altura. Donde no lo estamos es en tejido industrial. De hecho solo hay una empresa que hace juegos alocados y de grandes presupuestos, que somos nosotros”, comenta Enric Álvarez, el padre de esta rara avis.

Unos comienzos marcados por las dificultades

Para adentrarnos en los orígenes de Mercury Steam, se debe echar la vista atrás hasta y centrarse en una compañía llamada Rebel Act, que quebró en 2002. El motivo de dicho cierre fue el desarrollo del videojuego para PC Blade: The Edge of Darkness. Probablemente sea el mejor título creado nunca por una empresa españolas perosu creación fue muy costosa y su distribución insuficiente.

A pesar de ello, un grupo de antiguos trabajadores de Rebel Act decidieron seguir apostando por los videojuegos y surgió Mercury Steam.

Niños mimados de la japonesa Konami

Mercury Steam alcanzó el éxito con su Castlevania al unirse a la japonesa Konami, que les ha dado manga ancha para hacer lo que han querido mientras que el imperio nipón, autor de sagas de juegos míticas como Metal Gear Solid y Pro Evolution Soccer, se ha encargado solo del marketing y de la distribución del Castlevania. “Si alguien cree que en Mercury Steam había un plan de negocio detrás, se equivoca. Lo que había eran ocho chavales locos por seguir haciendo lo que hacían en Rebel Act, cuando desapareció”, explico recientemente Álvarez.

Al contrario de lo que marcan los libros de gestión, esa especie de desorden empresarial es el mejor aval de esta compañía cuya forma de trabajar se aleja de cualquier otro gran estudio internacional.

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