El milagro solar de Vector Cuatro
En la actualidad existen pocos sectores que estén sufriendo más que el de la energía fotovoltaica. Los altos costes de esta tecnología renovable la ha puesto en el punto de mira del Gobierno a la hora de reducir primas, incluso las que ya estaban aprobadas en el pasado. “La situación es muy mala; en los últimos dos años hemos tenido una actividad mínima. La inseguridad jurídica ha provocado que muchas empresas estén abandonando la fotovoltaica”, corrobora Javier Anta, presidente de Asif, la patronal del sector solar.
Con este panorama, en el que la reducción de primas convierte en deficitarios a los huertos solares que jalonan los campos de España, es imposible pensar que haya alguna empresa, o emprendedor, al que le vaya bien en el mundo fotovoltaico. Pues aunque parezca increíble, en este secarral solar existe un empresario que vive en estos momentos su época dorada. Se trata de Borja Escalada y su empresa Vector Cuatro. “Desde el pasado diciembre, que fue cuando se lanzó el Real Decreto, que reducía las primas a la solar y detenía las inversiones, hemos crecido un 30%”, explica Escalada.
Un poco de historia
Para explicar cómo es posible tamaño incremento en la facturación es necesario hacer un poco de historia. Al ser la fotovoltaica una tecnología renovable pero deficitaria, su supervivencia depende de unas primas que el Estado da a quién levanta un huerto solar. Lo mismo ocurre con el resto de tecnologías limpias, como la eólica. Lo malo es que en 2008, se aprobaron unas primas demasiado generosas que originaron una burbuja, que originó que se crearan en un solo año toda la generación prevista hasta 2020. Ante este descalabro a los presupuestos del Estado, se han bajado esas primas, quizá más de lo debido, lo que ha llevado a parar el sector.
Pero, ¿qué ha pasado con los huertos solares ya montados? “Los propietarios de los huertos solares estaban más volcados en las actividades de inversión, y daban menos importancia a las actividades de gestión de sus instalaciones, función que en los tiempos actuales se ha revelado como fundamental”, explica Escalada Y aquí está precisamente el nicho de mercado que ha ocupado Vector Cuatro. “Nosotros ofrecemos un servicio integral de gestión de la planta solar. Buscamos los inversores, estructuramos la deuda, hacemos un Project Manager y gestiones de financiación. También gestionamos la construcción del parque. Y una vez en marcha trabajamos en la producción, la relación con los bancos, preparamos los impuestos y la monitorización de la planta”, asegura el fundador de la empresa.
Abriendo caminos en el extranjero
Está claro que Vector Cuatro ha encontrado en la gestión fotovoltaica su nicho de negocio. En la actualidad controlan el 10% del mercado español (que alcanza los 3.000 megavatios fotovoltaicos), por lo que todavía les queda margen para crecer sin salir del país. A pesar de ello, este emprendedor ha comenzado su camino internacional abriendo oficinas en Italia, Francia y, pronto, en Estados Unidos. “En Italia ya hemos cerrado contratos importantes y en 2012 esperamos ganar clientes en América. Pero en esa fecha podemos estar hablando de un par de clientes”, augura Escalada.
El tiempo dirá. Por el momento, este negocio ya factura 10 millones de euros y da empleo a casi 60 personas. Buenos datos para una empresa con sólo cinco años de vida y que en sus comienzos no se dedicaba a la gestión de la energía solar, sino al asesoramiento de pymes. “Yo trabajaba en Arthur Andersen e identifiqué que había una oportunidad en ese campo. Quería que Vector Cuatro fuera una gestora que ofreciera servicios profesionales a pymes, que no son el cliente objetivo de grandes firmas de servicios profesionales, como Deloitte y KPMG. Pero al final nos decantamos por la gestión fotovoltaica, que ya supone en la actualidad el 85% de nuestros ingresos
”, concluye el presidente de Vector Cuatro.

La afirmación de que la reducción de primas convierte en deficitarios a los huertos solares es falsa. El RDL 14/2010 ha supuesto una reducción significativa de los ingresos de los huertos solares, pero de ahí a calificarlos como “deficitarios” hay un mundo. Los proyectos que han sufrido un impacto relevante en su situación financiera son aquellos que tienen un nivel de apalancamiento (deuda bancaria) muy elevado, y el impacto afecta a la rentabilidad del accionista, que se ha visto reducida, pero eso no significa que los proyectos sean “deficitarios”. Prueba de ello es que en el mercado sigue habiendo apetito inversor.
Yo no estoy de acuerdo con que la supervivencia de la fotovoltaica dependa de las primas. La función de las primas del Estado no es asegurar su “supervivencia”, sino fomentar la inversión (dando una rentabilidad atractiva) en energías limpias. Y la necesidad de primas para que la inversión en energía solar sea atractiva cada vez es menos necesaria, ya que el coste de generación cada vez se acerca más al de las fuentes tradicionales. De hecho, los profesionales de la industria trabajan ya en proyectos cuyas estimaciones de ingresos consideran el “grid parity” (venta de electricidad a precios de mercado, sin considerar subvención alguna).