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4 grandes errores en el marketing de las pymes

Las pymes no tienen siempre los recursos suficientes para invertir en marketing, pero en ocasiones no es tanto el dinero lo que falla como el sentido común. Sea un elemento u otro, a continuación les contamos algunos de los grandes errores referidos a este ámbito de actuación en los que todavía siguen cayendo muchas compañías.

No saber lo que el cliente espera de una empresa. En muchas ocasiones una compañía no proporciona al consumidor lo que éste necesita, simplemente porque no sabe que le hace falta un producto o un servicio determinado por el que está dispuesto a pagar. El hecho se podría haber evitado con un adecuado estudio de mercado, algo que quizás haya realizado pero probablemente de forma limitada y con insuficientes recursos. Esto, probablemente, habrá derivado en un escaso conocimiento de los perfiles y características de los clientes, así como de sus necesidades.

-No priorizar. Todo en la vida es urgente, pero pocas cosas son importantes. Priorizar es una cuestión fundamental en todos los terrenos, pero sobre todo en el de la empresa, y más todavía en una pequeña y mediana, en la que las tareas se acumulan habitualmente en muy pocas personas. Una de las fórmulas más eficaces de priorizar es segmentar los clientes, tanto por su dedicación profesional como por sus características personales y financieras.

Lo primero nos permitirá especializarnos si es preciso en diferentes áreas para poder satisfacer mejor sus demandas. Y lo segundo hará que sepamos en todo momento quiénes son los más rentables, los más fieles a nuestra marca o negocio, y los que nos dan mucho trabajo pero pocos ingresos. Esta es la mejor manera de conocer con quién nos estamos jugando los cuartos en cada situación y de actuar consecuentemente.

Equivocarse de competidor. Si pensamos en un competidor de Movistar nos viene a la mente rápidamente Vodafone. Pero se habrían equivocado en su momento ambas operadoras si solamente se hubieran mirado de reojo entre ellas, mientras otros competidores más pequeños como Orange u Yoigo iban creciendo y quitándoles clientes.

En todos los sectores económicos aparecen de vez en cuando nuevos actores o negocios que intentan abrirse hueco en el mercado restando poder a la competencia, pero no siempre son tan visibles, por lo que no son considerados en un primer momento como peligrosos competidores. Así, en ocasiones, son descartados como posible competencia porque son muy pequeños, no venden exactamente lo mismo o no ofrecen idéntico servicio al que ya existe, pero la realidad es que sus ofertas se terminan convirtiendo en alternativas muy interesantes y atractivas para el ciudadano.

-Falta de ideas. Cuando las ideas faltan, la empresa no avanza. Aunque uno lleve toda la vida vendiendo lo mismo y obtenga beneficios con ello, no está garantizado que seguirá así en el futuro, y menos en estos tiempos. Por eso, introducir nuevos productos y servicios es fundamental para seguir vivo. Para saber si se está cayendo o no en este error solo hay que recordar las innovaciones que ha lanzado la compañía en el último año. Si las podemos contar con los dedos de una mano, y nos sobran varios, tendremos que comenzar a preocuparnos. ¿Cómo solucionarlo? Quizás sea el momento de que el equipo directivo y el de marketing intensifiquen la búsqueda de novedades interesantes. Además, podrían pedir la participación de todos los trabajadores creando un concurso de ideas y premiando a las mejores, algo que con toda seguridad fomentará la participación en la empresa de los empleados.

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