India ultima un plan de negociación comercial con China

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La I y la C de los BRICS están más cerca de un nuevo pacto bilateral. La iniciativa oficial de Nueva Delhi pretende reducir el déficit comercial con su vecino e incluye concesiones dentro del Acuerdo Asia-Pacífico.

 

India está terminando de perfilar un plan estratégico para impulsar las exportaciones a China y corregir el déficit comercial que mantiene con su rival en Asia que, al mismo tiempo, es su gran socio en este terreno. La idea de las autoridades de Nueva Delhi es fomentar la venta de bienes y mercancías de unos 200 productos made in India e incluye fórmulas para reducir la fiscalidad sobre otra larga lista de productos que pretenden trasladar al Acuerdo de Libre Comercio Asia-Pacífico con posterioridad. La reducción arancelaria afectaría al algodón, el metanol y otro tipo de combustibles, al aceite de ricino, el granito, los diamantes o a los envoltorios de pinturas industriales. El diálogo bilateral abierto, según fuentes próximas a las deliberaciones, parece aproximarse a un acuerdo que se expandiría al resto de los socios del área comercial asiática a partir de abril de 2019.

Claves del acuerdo comercial entre la India y China a través del BRICS

Más ventajas competitivas para paliar las medidas de Trump

La iniciativa de India pretende, además, recuperar las ventajas competitivas que países como Australia o Corea del Sur tienen en sus relaciones comerciales con Pekín en asuntos tan variados como el pescado, especialmente el marisco congelado, debido a sistema de duty free que China mantiene con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático. La idea del gobierno del primer ministro, Narendra Modi es que se establezca, nada más alcanzar el posible acuerdo con Pekín, una ampliación previa del mismo hacia el APTA, la unión de libre comercio que India y China tienen, desde 1975, con Bangladesh, Laos, Corea del Sur y Sri Lanka. Ambas partes convienen en señalar que esta iniciativa vendría a paliar, en cierta medida, las represalias comerciales que la Casa Blanca ha impuesto a ambos mercados. En especial, a China, país con el que India registra un desequilibrio en su balanza comercial de 56.000 millones de dólares.

Derribar la gran muralla China arancelaria y de movilidad laboral

Los expertos consideran que el déficit con China es el principal problema del sector exportador de India. En alusión a las diferencias competitivas que las barreras arancelarias y no arancelarias chinas imponen sobre los productos indios. También aseguran que los obstáculos a la circulación de profesionales impiden la movilidad de trabajadores de alta cualificación tecnológica de India hacia el mercado laboral chino. Un muro que Pekín podría ahora derribar para impulsar su plan de transformación del patrón de crecimiento hacia el consumo y la inversión empresarial y hacia la digitalización de sus estructuras productivas. Presiones en favor de una política de mercados laborales abiertos que también reclaman a China otros socios comerciales asiáticos como Japón, además de Australia y Nueva Zelanda, todos ellos con una regulación permisiva a la entrada de profesionales extranjeros.

Trump abre las puertas comerciales de China a la India

India ve en la guerra comercial de EEUU hacia China una oportunidad de oro para reforzar su alianza con Pekín. Dada la escasa lista de productos que exporta a su vecino. En comparación al arsenal de mercancías que adquiere de la Gran Factoría global. Entre los bienes y servicios que Delhi desea vender a China destacan, por recomendación de varias consultoras de comercio, los envíos de productos químicos, farmacéuticos y material eléctrico sobre los que Pekín podría ofrecer ventajas adicionales a India. Sobre todo, tras la entrada en vigor del aumento de tarifas, del 10%, sobre este tipo de mercancías estadounidenses decretada por China como represalia a las hostilidades iniciadas por Donald Trump y que, a finales de este año, se extenderá a otros bienes y servicios estadounidenses, que verán incrementado en un 25% el arancel de entrada en el mayor mercado del mundo.

 

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Oxígeno financiero ante la devaluación de la rupia

Pero en el trasfondo de esta negociación, que podría culminar en breves semanas, según varias voces implicadas en la misma, también daría oxígeno financiero a la tambaleante balanza por cuenta corriente India. En un momento en el que la rupia se siente amenazada por la fortaleza del dólar y la subida de tipos de interés de la Reserva Federal que han endurecido las condiciones crediticias en los mercados internacionales. La divisa india es la que más se ha devaluado frente al billete verde estadounidense y la que más valor ha perdido, en lo que va de año, entre las monedas asiáticas. Su banco central, que lucha contra la huida de capitales, necesita liquidez urgente para hacer frente a nuevas embestidas contra la rupia en los mercados cambiarios. En especial, porque Delhi también se ha visto obligado a participar de la batalla comercial de EEUU.

Causas de las represalias de Trump

Las represalias de Trump contra India surgen por el superávit comercial, de 21.000 millones de dólares en 2017, a favor de la mayor democracia del mundo. Motivo que propició que la Casa Blanca amenazara con retirar los subsidios a las mercancías indias y las pertinentes subidas sobre las adquisiciones de acero y aluminio procedentes de este país. El Gobierno de Modi reaccionó imponiendo nuevos aranceles, durante 45 días, a productos norteamericanos por valor de 235 millones de dólares.

India quiere recolocar sus exportaciones

La caída de las exportaciones de acero indio a EEUU en junio fue del 42%. Descenso achacable en su totalidad a la medida de la Administración Trump. Pero también se han resentido la venta de textiles, servicios de ingeniería, productos químicos y contratos de piedras preciosas y joyería. De ahí que la pretensión de Modi sea la de colocar parte de esos bienes en China.

Last modified: 30/10/2018