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GOES: la historia de éxito de una empresa familiar que supo “cambiar de piel”

La economía española está sobrada de ejemplos en los que un relevo generacional implica la muerte de un prometedor negocio familiar. Por fortuna, también contamos con casos de todo lo contrario. Uno de los más curiosos es el de la peletería catalana GOES. Fundada por el emprendedor José Gómez Benet en 1971, en un pequeño taller de la calle Muntaner de Barcelona, la empresa centró sus primeros años en el negocio de la piel tradicional, los abrigos y chaquetones de piel que solo se vendían a tiendas mayoristas. Las cosas marchaban bien, ya que aquellos eran los tiempos en los que la máxima ilusión del hombre era comprar un coche, y la de la mujer, tener un abrigo de visón que lucía con orgullo en noches de gala o en eventos culturales.

Reinventarse o morir
Pero los tiempos cambian. Entre la mala fama creada por los ecologistas en su guerra constante contra el uso de la piel de los animales, y el cambio de tendencias en la juventud, los peleteros de toda la vida se quedaban más anticuados que los protagonistas de la serie Cuéntame. La nueva clientela huía hacía tiendas de moda más asequibles, y a los peleteros de toda la vida solo les quedaban dos opciones: reinventarse o morir. Por fortuna para GOES, José Gómez no se aferró al sillón presidencial y encontró la solución para la continuidad de la empresa en su propia familia. En concreto, en su hija Yolanda Gómez, que asumió la dirección general del negocio familiar en 2003. En menos de diez años, la segunda generación de la compañía barcelonesa ha transformado el negocio familiar.

De aquella peletería clásica en decadencia queda muy poco. Ahora estamos ante un negocio que factura 13 millones de euros y que se ha internacionalizado, vendiendo sus colecciones en otros países, como Andorra, Francia, Alemania, Bélgica, Rusia y México. GOES también ha descentralizado el negocio y ahora cuenta con talleres propios en países como Grecia, Turquía, India, China y, por supuesto, España.

Pero la buena marcha de la empresa no hubiera sido posible si Yolanda Gómez no hubiera tomado en 2003 la dura decisión de convertir una peletería tradicional en una empresa de moda en piel dentro del sector textil. Así, de vender a mayoristas, GOES ha pasado a contar como clientes a firmas como Inditex, Mango, Carolina Herrera, Bimba y Lola, Loewe y Pedro del Hierro, entre otras.

De puntillas por la crisis
Gracias a este cambio, la peletera cuenta ahora con dos grandes ventajas. La primera es la pasar de puntillas por la crisis, ya que sus clientes siguen abriendo puntos de venta en España y en el extranjero. Y la segunda, la democratización de la piel, acercándola a las nuevas generaciones, que quizá no acepten un abrigo de visón de los de antes, pero que sí toleran un adorno de piel en la cazadora que compran en el Zara de turno.

Por si esto no fuera suficiente, GOES también ha diversificado las colecciones, lanzando la línea llamada Yogo, exclusiva para jóvenes, y Goes Home, de decoración. El resultado de todas estas iniciativas es la transformación de una empresa decadente en un negocio que goza de buena salud y que, además, no olvida sus raíces, ya que la compañía familiar sigue fabricando la marca de peletería fina, Goes a la espera de que la moda de la piel de alto standing regrese.

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