Seguro de crédito

Leyendas negras del seguro de crédito

Cada vez son más las pequeñas y medianas empresas que deciden contratar un seguro de crédito con el fin de protegerse frente a los riesgos de incobrables e insolvencias concursales. Esto ocurre después de las malas experiencias sufridas durante los peores años de la crisis económica, cuando muchas pymes se vieron obligadas a echar el cierre por culpa de la morosidad de sus clientes.

Nuevos tiempos para el seguro de crédito

Ahora, España es uno de los países del mundo en los que más pólizas de seguros de crédito se adquieren. ¿Por qué? Probablemente porque nuestros empresarios están tomando consciencia de sus ventajas, entre ellas la cobertura contra las pérdidas sufridas por insolvencia, tanto para la venta de productos como de servicios. Es una buena forma de evitar la incertidumbre, ya que se suele garantizar el cobro de entre el 70% y el 90% de las facturas emitidas.

Por otra parte, los proveedores de este servicio también han mejorado su oferta y le aportan a sus clientes nuevas opciones adaptadas a sus necesidades con asesoramiento personalizado: diagnóstico de riesgos, tanto para medir la solvencia de otras empresas como para entrar en nuevos mercados; herramientas tecnológicas con las que llevar a cabo gestiones de forma cómoda y sin desplazamientos; análisis y valoraciones, etc.

Aclaremos las leyendas negras

Sobre el seguro de crédito siguen pesando malas opiniones que hacen dudar a muchos emprendedores sobre si contratarlo o no, y que hay que erradicar. Por ejemplo, en ocasiones se oye que es un proceso altamente burocrático que va a robarnos un tiempo que no tenemos. Precisamente esas nuevas tecnologías de las que antes hablábamos han aligerado y acelerado los pasos a llevar a cabo, que casi siempre se pueden realizar por vía telemática y en tiempo real.

Otra leyenda negra habitual es la de que se trata de un producto de precio elevado al que sólo pueden acceder las corporaciones con un volumen de negocio elevado. Sin embargo, las primas medias no suelen superar el 0,5% de la facturación de la empresa que solicita los servicios, y en ellas no sólo se incluye la indemnización en caso de impago, también otros de los servicios antes mencionados, la mayoría relacionados con la gestión del riesgo de crédito.

También se habla de que este tipo de pólizas no son especialmente útiles ya que sólo cubre a los clientes cumplidores. Pero es que hasta éstos pueden tener problemas puntuales para pagar a sus proveedores, y cuando esas vicisitudes surgen, la compañía aseguradora es la que puede cubrir su déficit de efectivo. Por otra parte, lo lógico es que nadie quiera hacer negocio con morosos constantes por el riesgo que ello supone. Por eso, las aseguradoras cuentan con una serie de herramientas analíticas eficaces no sólo para salvaguardar sus bienes, sino para que el tomador del seguro tenga una cartera de clientes sana que impulse su crecimiento.

Precisamente se refiere a ese crecimiento otro de los rumores habituales sobre el seguro de crédito. Algunos afirman que frena las ventas y la expansión comercial porque evita los enlaces comerciales con determinadas compañías. Sin embargo, la aseguradora es la principal interesada en el crecimiento de su cliente, ya que el precio de su póliza suele ir asociado a su facturación. Por eso ayudará a la corporación tomadora a aceptar los tratos más ventajosos y seguros para el negocio a través de análisis concienzudos de sus clientes.

No más incertidumbre

Como ya se ha comentado, contratar un seguro de crédito no sólo es útil para cobrar esas facturas cruciales que se quedan pendientes de pago, sino también para arrojar luz sobre clientes dudosos y evitar la incertidumbre generada por dudosas operaciones. De esta manera, facilita el trabajo del empresario y despeja el camino para apoyar su crecimiento.

morosos

6 claves para evitar clientes morosos

Cuando eres autónomo o tienes una Pyme, especialmente en el momento en el que tu empresa da sus primeros pasos, es común -y lo más lógico- que busques tener el mayor número de contactos y clientes posible. Sin embargo, precisamente por estar arrancando y en una etapa inicial, tu organización es más vulnerable a los morosos. Por eso, con este post queremos darte algunas claves para poder evitarlos.

Y es que tener clientes deudores es uno de los problemas más habituales en el mundo de los negocios. Pocos son los empresarios o autónomos que en una dilatada trayectoria empresarial no los han sufrido alguna vez. Se trata además de una circunstancia que afecta especialmente a empresas de reciente creación y profesionales que están iniciando su actividad, impactando en su capacidad de pagos e, incluso, en sus posibilidades de continuidad, al no disponer de una gran cartera que les permita asentar unos pilares sólidos.

Consultar los listados de morosos, evaluar la solvencia de los nuevos clientes, comprobar la veracidad de sus datos y dejar claras las condiciones del contrato son algunas de las claves que pueden ayudarte a dar con el cliente ideal. A continuación, te mostramos 5 que consideramos importantes para evitar cruzarte en el camino con la morosidad.

Consulta los ficheros de morosos

La primera y principal medida es comprobar si la persona o entidad jurídica tiene obligaciones exigibles pendientes de pago, consultando en los ficheros de morosos más importantes, como lo son por ejemplo el Registro de Aceptaciones Impagadas (RAI),  el Experian Bureau Empresarial o ASNEF.

Otras claves para no encontrarte con morosos

Además de chequear su presencia en un registro de morosos, obtener información y datos sobre otras empresas o autónomos en fuentes fiables puede librarte de tener que enfrentarte a los impagos en operaciones comerciales de todo tipo. Estas son otras claves para firmar acuerdos con mayor seguridad:

 

  1. Conocer a la empresa o persona física con la que se va a negociar

A veces, algunos negocios pueden tener detrás una empresa falsa, por lo que realizar una búsqueda en el Registro Mercantil y de la Propiedad y solicitar un informe de riesgo puede serte de utilidad para conocer si verdaderamente existe la entidad registrada, desde cuándo está operando en el mercado y otros datos sobre la misma: domicilio social, administrador, socios o nivel de solvencia.

 

  1. Establecer las condiciones del contrato

Llevar a cabo un riguroso proceso de facturación, estar pendiente del vencimiento de las facturas y dejar claras las condiciones de pago son pilares básicos para que tus clientes puedan responder correctamente ante las obligaciones que estipula toda relación contractual.

Es conveniente también especificar los tiempos y los métodos de las facturas claramente, ya que es un derecho que corresponde a quien firma el contrato.

 

  1. Cobrar por anticipado

Establecer un sistema de pagos al contado o por adelantado (en total o en parte y en la medida de lo posible) puede evitar que tengas que hacer frente a facturas impagadas. No es extraño que empresas de eCommerce y profesionales de todo tipo fijen el pago el día en el que se incurre en la deuda -no acumulando facturas pendientes de cobro- o, en su defecto, piden un porcentaje por adelantado y el resto el día que se realiza la transacción.

 

  1. Solicita un Informe investigado

El investigado es un informe con el que podrás conocer toda la información disponible sobre la empresa con la que quieres hacer negocios. Incluye evaluaciones de analistas expertos sobre cuestiones tan relevantes como su score de liquidez o la probabilidad de retraso en sus pagos. En definitiva, es una gran herramienta para asegurarte de que aquella entidad o persona con la que vas a hacer negocios tenga un correcto comportamiento de pagos y no arrastre deudas que podrían lastrar tu desarrollo empresarial.

 

  1. Protégete con un Seguro de crédito

Las soluciones de gestión del crédito de CESCE te permiten conocer en todo momento la situación de solvencia de tus deudores y activar un seguro para aquellos que presenten más riesgos. También te permiten asegurar toda la cartera de clientes en la modalidad ‘full cover’. O adelantar el cobro de las facturas cediéndoles a ellos el riesgo de impago, en una modalidad de financiación que se conoce como ‘Factoring sin recurso’.

ciberseguridad

7 pasos para ponerte a salvo de un ciberataque

La vulnerabilidad digital

El ciberataque del pasado viernes contra miles de empresas de todo el mundo ha vuelto a poner el foco en la vulnerabilidad digital. Telefónica y más de un centenar de multinacionales del mundo han sufrido una extorsión que no les suena raro a muchas pymes españolas. El cibercrimen se está expandiendo como la espuma en los últimos años. A pesar de no estar rodeado de tanta expectación mediática como el ataque de la semana pasada, lo cierto es que estos secuestros de datos a cambio de dinero, extorsiones y robo de información son cada vez más habituales entre los más vulnerables. Las pequeñas compañías. En 2016, el 32% de las pymes españolas sufrió un ciberataque, según el International Business Report de Grant Thornton.

Estar prevenidos

Si la suya no es una de esas compañías, la pregunta que debe hacerse, según los expertos, es: ¿cuándo me va a tocar a mí? Resignados a lo que parece inevitable, el esfuerzo debe concentrarse en tratar de minimizar los daños de cualquier intento de abordaje informático hostil.

Por supuesto, decirlo es mucho más fácil que aplicarlo. El viernes que se produjo el ya famoso ataque de ransomware, Microsoft no tardó informar que el virus estaba atacando a una debilidad de su software e informaba de que el parche para “tapar” esa debilidad estaba disponible. Esto que para Chema Alonso, el famoso hacker contratado por Telefónica, pudo ser clave para frenar el ataque.  Pero seguro que esas indicaciones sonaban a chino en muchas pymes en las que el informático suele ser un colega del jefe que de vez en cuando se pasa por la empresa para “dar un repaso a los ordenadores”.

Dando por sentado que, aunque no debería ser así, la informática y la ciberseguridad no son las prioridades de muchas pymes, hay una serie de recomendaciones que hay que tener siempre muy presentes para guardar a buen recaudo la información más importante de la compañía.

Recomendaciones para evitar un ciberataque

1.- Ordenadores con antivirus. Sí, parece de Perogrullo, pero ocurre en más pymes de las que sería deseable: hay ordenadores con el antivirus sin actualizar. Eso que parece un descuido sin demasiada importancia es vital como primer muro de contención contra los continuados ataques informáticos que arrecian cada año. Más de 105.000 contra las pymes durante 2016, según los datos de Instituto Nacional de Cibersguridad (Incibe). Eso sí, tampoco hay que pasarse e instalar 10 como hacen algunas empresas. Con uno bueno es suficiente.

2.- Contraseñas cuidadas. Otro básico como el anterior. Increíble pero cierto, todavía hay contraseñas en el mundo empresarial, del tipo abc, o 1234. Que la pereza por pensar un poquito y utilizar alguna que otra neurona para la memoria no consigan ponérselo tan fácil a los hackers. Aquí sí, cuanto más rebuscada mejor, hasta que se generalicen los accesos vía lectura del iris del usuario o a través de la huella dactilar que ya usan algunas entidades financieras.

3.- Copias de seguridad guardadas en el cajón de la abuela. Aunque los términos puedan parecer contradictorios es la mejor de las decisiones. Hay que hacer copias de seguridad de manera periódica. No solo una, sino varias. Y de todas ellas, una debe ir a un lugar totalmente desconectado de internet. Esa será la tabla de salvación más segura para recuperar toda la información tras un posible ataque.

4.- Apostar por la nube. En este blog ya hemos hablado en muchas ocasiones de los beneficios de la nube para las pymes. Sin olvidar el consejo anterior. Alojar los archivos clave de una compañía en la nube, cada día se plantea como un requisito más imprescindible. Cualquier proveedor de alojamiento en la nube tiene sistemas e informáticos más capacitados para velar por la seguridad de los datos que albergan. Más que nada porque esa y no otra es la base de su negocio.

5.- Actualizar y actualizar y volver a actualizar. “Hay una nueva actualización disponible”. Quién no se han encontrado esta frase al abrir el ordenador y ha dicho. “Uff ahora no tengo tiempo”. Pues aunque suene repetitivo, cada vez que un proveedor de software envía este tipo de actualizaciones lo hace para “parchear” alguna fisura en la seguridad de los programas que suministra. No parase a actualizar significa dejar un poco más abierta la puerta a los ciberdelincuentes.

6.- Formación y concienciación de los empleados. No, no hay que estudiarse un tratado de informática. Solo aplicar el sentido común. El buzón del correo electrónico hay que gestionarlo de la misma forma que se gestionan las relaciones personales. Y todos los directivos y empleados de la empresa deben tener esto muy claro. El Instituto Nacional de Ciberseguridad Español (Incibe) asegura que el mayor riesgo de las empresas no está en los ataques externos, sino en las prácticas de riesgo de los propios empleados.

Estos deben saber que hay que ser tan precavidos en sus comportamientos virtuales como en la vida off line. Es la manera más segura de actuar. Por ejemplo, imagine que se encuentra a alguien en el metro y le dice, ¿me podrías dar tu email y te envío cositas? ¿Cómo reaccionaría? Probablemente espantado. De la misma manera hay que actuar cuando un desconocido en Internet o en redes sociales solita información personal.  Hay que huir de mails de desconocidos y mucho menos si en ellos te invitan a pinchar en algún link. Por supuesto, ni que decir tiene si la información que solicita es algún dato personal como: emails, contraseñas, números de cuenta.

7.-Redes sociales. Se han convertido en una herramienta clave para las estrategias de marketing de las pymes. Pero también son un peligro de alto voltaje para la seguridad digital. Es el lugar donde es más natural interactuar con desconocidos que pueden tratar de colocar algún tipo de virus en las empresas a las que, por ejemplo, quieran robar datos. Aunque el principal problema al que se enfrentan las empresas en las redes sociales es la suplantación de identidad y los perfiles falsos que pueden dañar su imagen y los equipos de sus clientes.

Protocolos contra un ciberataque

Además de estos consejos básicos, todas las empresas deberían actualizar sus protocolos de seguridad y atender a la formación especializada que el Incibe está impartiendo para las pymes. Tampoco está de más repasar su Kit básico de concienciación.

luces_brasil

Luces y sombras de hacer negocios en Brasil

Brasil y España quieren potenciar sus relaciones económicas y hacer negocios en Brasil. Así lo han manifestado estos días mandatarios de ambos países a lo largo del viaje que el presidente del Gobierno español Mariano Rajoy ha realizado a Brasil esta semana.

Un destino atractivo con mucha historia

Los atractivos de la tierra que dio origen a la samba son indudables. Es la quinta economía del mundo, con una población de 206 millones de habitantes, más de cuatro veces la española. Su PIB asciende a 1,7 billones de dólares y su renta per cápita se sitúa en los 8.500 dólares. Son muchos los empresarios españoles que ya han apostado por Brasil como destino para sus exportaciones o proyectos de internacionalización. En la actualidad, es el segundo socio comercial de España en Iberoamérica. Y España, el tercer inversor extranjero allí.

Muchas de esas empresas llegaron atraídas por los primeros procesos de privatización que el país inició a finales del siglo pasado. La presencia española es habitual en sectores como la energía, las finanzas, los seguros y el turismo, entre otros. Pero los últimos años no han sido fáciles. La crisis brasileña ha impactado en ellas, y en 2016 las exportaciones cayeron un 18%. Los impagos se generalizaron y con ellos las quiebras empresariales.

La situación

El Gobierno brasileño presidido por Michel Temer quiere paliar esa situación. Aunque la economía todavía está débil, ha puesto en marcha un nuevo proyecto de inversiones en infraestructuras de transporte y energía para dar entrada a inversores internacionales que se denomina Crescer. Consta de 34 proyectos, entre los que se encuentran cuatro aeropuertos, tres líneas de ferrocarril, dos autopistas, cinco áreas portuarias… Las oportunidades de negocio también se extienden, según la información de la Cámara de Comercio Española, a sectores como el aeronáutico, las energías renovables, la gestión de residuos y el medioambiente.

Con el proyecto Crescer, el Gobierno de Brasil ha puesto en marcha un plan de concesiones que mejora la transparencia en el proceso de negociación, la seguridad jurídica e incluso introduce un sistema de arbitraje para dar mayor seguridad a los inversores internacionales.

Es uno de los pasos para tratar de soltar el lastre que pesa sobre la actividad económica y financiera de Brasil.  En 2016, fue calificada como la más cerrada de toda América Latina por un estudio realizado por el Instituto de Pesquisa Económica Aplicada (Ipea) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). El informe Doing Business del Banco Mundial, la sitúa en el puesto 123 de los 190 países que se analizan.

Las sombras de hacer negocios en Brasil

Entre las principales dificultades a las que se enfrentan los empresarios que quieren hacer negocios en Brasil está la excesiva burocracia. Se necesita una media de 13 trámites y 119 días de trabajo para iniciar una empresa. Un permiso de construcción puede tardar en tramitarse más de un año. Los impuestos son otro de los puntos débiles para hacer negocios en Brasil. Según la revista The Economist, “los conflictos por impuestos son tan brasileños como los bikinis o la samba”. El número de impuestos diferentes ronda la centena y la carga impositiva está entre las mayores del mundo. La normativa fiscal cambia continuamente motivo por el cual se aconseja a los inversores internacionales que todas sus gestiones estén supervisadas por abogados brasileños expertos actualizados.

Esto repercute directamente en la carestía de los productos hasta tal punto que es el quinto país más caro del mundo, según el famoso índice BigMac.

Las Olimpiadas

Las infraestructuras tampoco ayudan. Las Olimpidadas de Rio de 2016 sacaron a la luz las importantes carencias que tiene el país. Más allá del caos en el marco del evento, el país desaprovechó la ocasión para modernizar las infraestructuras básicas. Tampoco dio el impulso esperado en desarrollo tecnológico. Unas carencias que impactan de lleno en la rentabilidad de los proyectos empresariales que puedan emprenderse en aquel país. Hace unos años, El Confidencial contaba las dificultades a las que tenía que enfrentarse Zara en materia de impuestos y en su gestión logística en aquel país.

En ese reportaje también se detenía en analizar el impacto que el negocio de la multinacional de Amancio Ortega, las rígidas leyes laborales y el poder de los sindicatos en el país. Aseguraba que el coste salarial para el empresario casi triplica el sueldo que percibe el trabajador. Aún así, según un informe de Morgan Stanley, “el margen de beneficios es tres veces más alto que el promedio de otros países en algunos sectores”. Además, recuerde que la corrupción puede afectar directamente a su actividad.

Es decir, invertir en Brasil tiene su sufrimiento, pero si se hace bien puede merecer la pena. Un alto nivel de información y un buen seguro son requisitos obligados.

concurso_acreedores_insolvencia

El concurso de acreedores, menos traumático con la insolvencia inminente

Hace unos días hablábamos de cómo evitar el temido concurso de acreedores pero, ¿qué pasa cuando llega? La Guía de actuación de la empresa ante la insolvencia de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y el Consejo General de Economistas (CGE) también da algunas recomendaciones para superar ese tan indeseado proceso de la mejor manera posible.

La Ley Concursal

Este texto nos lleva a revisar la Ley Concursal, que determina las funciones en materia de aplazamientos de pago de deudas, reintegros de prestaciones e ingresos percibidos de forma indebida, compensación, reembolso del coste de las garantías, desistimiento, convenios o acuerdos en procedimientos concursales.

Esta Ley Concursal impone la obligación de solicitar la declaración de concurso de acreedores en caso de situación de insolvencia. En su artículo 5 contempla un plazo de dos meses para realizar este trámite desde el momento en el que se conoce la situación de quiebra. En cualquier caso, si se iniciaran negociaciones con los acreedores para intentar conseguir un acuerdo, se permite la ampliación del plazo hasta un máximo de seis meses.

Cómo actuar antes un caso de insolvencia inminente

Si se detecta un caso de insolvencia inminente, la guía de CEOE y CGE recomienda presentar la solicitud de concurso de acreedores lo antes posible. ¿Por qué? Para empezar, porque cuanto más se acerque la empresa a la insolvencia peor será la imagen que tendrá de ella el mercado. Esto repercute directamente de forma negativa sobre la confianza que acreedores, clientes, directivos y trabajadores tienen de ella. Ello dificulta aún más, si cabe, el trance y precipita la liquidación final.

Por otra parte, si la empresa se anticipa, evitará el peligro de que un acreedor se anticipe en la solicitud y podrá preparar con antelación los recursos necesarios para la puesta en marcha del concurso de acreedores, siendo así más fácil hacer frente a los costes de tramitación. Esta planificación deja sobre la mesa un escenario favorable para la negociación con trabajadores y acreedores, que se realiza con la mediación de los administradores concursales. Dicha mediación se realiza bajo la tutela del juez mercantil y permite convenios con quitas y/o esperas considerables.

Debe comunicarse al juzgado el inicio de dichas negociaciones y, para evitar publicidad negativa, se puede solicitar que el proceso no sea publicado en el Registro Público Concursal. De esta manera se impide a los acreedores (excepto a los de derecho público) iniciar ejecuciones de bienes o derechos necesarios para la continuidad de la actividad económica, y se suspenderán por el juzgado las que estén en trámite.

La recta final del concurso de acreedores

Si no hay marcha atrás ni forma de salvar la empresa, es perentorio preparar un plan de liquidación que contemple la venta de los activos maximizando el precio y minimizando el tiempo preciso para su enajenación. Hay que tener en cuenta que la actividad de la sociedad será mucho menor durante la época concursal, principalmente por el descenso de la confianza del mercado y de los agentes implicados.

Es normal perder clientes y suministradores de bienes y servicios, sobre todo financieros. También cae la capacidad de persuadir, el poder de negociar con proveedores y empleados, y, por supuesto, aumenta la desmotivación de los equipos de trabajo.

La importancia de revisar

Por otra parte, es importante revisar las actuaciones de los últimos años, como mínimo dos, para analizar si algún acto puede resultar rescindido en caso de concurso o conllevar la culpabilidad de los administradores de la compañía. Y prever una mínima tesorería para atender los costes del concurso de acreedores, así como para las adquisiciones al contado de compras y servicios. Eso o asumir la aparición de nuevos créditos para poder cubrir las indemnizaciones del personal despedido en caso de restructuración de plantilla, y para poder realizar devoluciones de efectos descontados de clientes.

Si se considerase que al negocio le queda potencial y que podría salir adelante con un nuevo equipo directivo y con un inversor potente que aporte sinergias a la compañía, se podría presentar en el juzgado una oferta vinculante de adquisición que, en principio, se tramitaría con agilidad.

reino_unido

Reino Unido ya negocia pactos comerciales con 15 mercados

La filtración es oficial. La ha realizado Liam Fox, del Departamento de Comercio Internacional del Gobierno británico. Nada más emprender Reino Unido la desconexión con Europa.

La exclusiva se la llevó el medio británico IBTimes. El Ejecutivo de Theresa May, tan sólo unas horas después de invocar el Artículo 50 del Tratado de Lisboa que emprendía la maniobra de auto-expulsión británica de la Unión Europea, admitía estar en negociaciones abiertas con otros mercados y bloques comerciales, tratados de libre tránsito de mercancías, bienes y servicios. Semanas antes del Brexit. Quizás, incluso, meses. Y a pesar de la tajante advertencia de las autoridades comunitarias, que alertaron a Reino Unido en Downing Street de que el acceso al mercado interior europeo de inversiones, comercio y ciudadanos británicos estaría supeditado a la ausencia de diálogos colaterales en esta materia con otros países, latitudes y bloques aduaneros.

La decisión de Reino Unido parece dar prioridad a nuevos tratados fuera de sus, hasta ahora, socios europeos, que a la preservación de garantías y derechos para operar en el mercado interior comunitario. Es decir, que Londres buscará en su diálogo con la UE un pacto único, sin esperar al visto bueno de socios individuales y contrarios a su estrategia, como Alemania o Francia, para sellar, cuanto antes, pasarelas comerciales con otros mercados. En concreto, la iniciativa de la diplomacia económica británica ha tenido como destinatarios nueve latitudes (aunque, en realidad, suponen quince países), dentro de una táctica negociadora que englobaba otros nueve grupos de trabajo de expertos del Gabinete May.

Estos son sus interlocutores… y las declaraciones que anticipaban las intenciones comerciales.

Australia

“Ambas partes queremos en el futuro generar un acuerdo de libre comercio que cree, además, nuevas oportunidades de inversión. Priorizaremos las consultas y los intereses de nuestros respectivos sectores privados para buscar puntos en común y sellar un pacto bilateral en toda regla”, apuntaron tanto el ministro de Comercio australiano, Steven Ciobo, como el Secretario de Comercio Internacional británico y filtrador de la estrategia, Liam Fox, en septiembre de 2016.

China

“Los beneficios mutuos son claros. China es la segunda mayor economía del mundo, las exportaciones británicas al gigante asiático han crecido exponencialmente en los últimos años y Reino Unido reclama más inversiones de China que de cualquier otro mercado europeo”, apuntaba Philip Hammond, Chancellor of the Exchequer o Ministro de Hacienda, en noviembre del pasado año.

Consejo de Cooperación del Golfo (Bahréin, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudí y UAE)

“La libre circulación de mercancías nos hará más ricos: Elevará nuestras inversiones, mejorará nuestra productividad y transformará nuestros niveles de vida al crear nuevas oportunidades a nuestros ciudadanos”, dijo Theresa May en diciembre ante autoridades de los seis países del CCG.

Israel

“Estrecharemos nuestra cooperación en el orden económico, tecnológico, de seguridad, en el campo del ciberterrorismo y en muchas más áreas de colaboración. Incluidos acuerdos comerciales que nos ayuden a mejorar nuestra seguridad y alcanzar la paz en la región” de Oriente Próximo, precisó el primer ministro israelí, en marzo de 2017 durante un encuentro oficial con el Gobierno británico.

India

“Tenemos un compromiso de acuerdo con el Ejecutivo de la India para trabajar de forma conjunta en la elaboración de unas relaciones comerciales sólidas y perdurables, lo que significa más comercio e inversiones para los empresarios británicos, más empleo para ambas partes y más garantías de negocios para los dos países”, aclaró May en noviembre de 2016.

Nueva Zelanda

“Estamos listos para negociar un acuerdo de alta calidad y garantías consolidadas en el terreno comercial con Reino Unido cuando la ocasión lo requiera y así lo aconseje el diálogo para la salida de Londres del club comunitario”, señaló en enero de este año el primer ministro neozelandés, Bill English.

Noruega

“El parternariado entre Noruega y Reino Unido es fuerte y resistente, particularmente en el ámbito del comercio y los negocios. Hemos acordado trabajar en la dirección de cerrar un acuerdo comercial en los próximos años”, anticipó en noviembre la ministra de Comercio noruega, Monica Mæland.

Turquía

“Podemos anunciar hoy un acuerdo bilateral entre Turquía y Reino Unido que sienta las bases de un diálogo y una cooperación mutua entre nuestros gobiernos en la esfera económico-comercial, que también afecta a nuestros acuerdos de intercambio militar y a la estrategia de defensa y seguridad”, explicó May en enero durante un encuentro oficial en Turquía, en el que también subrayó “el establecimiento de un grupo de trabajo comercial para explorar las vías de mejora de los cauces de intercambio de servicios y mercancías” entre ambos países.

Corea del Sur

“Un grupo de trabajo formal ha sido creado por ambas naciones, que ya se han reunido en, al menos, cuatro ocasiones este año, para discutir cómo desmantelar las barreras comerciales y establecer oportunidades futuras y ambiciosas en el plano del libre comercio, después de consumarse la desconexión por el Brexit”, informaba la agencia Bloomberg en diciembre.

EEUU

“Un Reino Unido libre e independiente es una bendición para el mundo y para que nuestras relaciones sean más fuertes que nunca. Ambos, América y la Gran Bretaña comprenden que deben ser responsables con sus trabajadores y ciudadanos. Por eso, avanzaremos en el fortalecimiento de nuestras mutuas relaciones comerciales, de negocios y en el ámbito de la política exterior”, Donald Trump, en enero.

escapar_concurso

Cómo escapar del concurso de acreedores

Detectar la crisis pronto, fundamental

No es nada raro ver cómo un proyecto empresarial viable y con potencial pasa por procesos difíciles, de falta de solvencia, que acaban desembocando en el indeseado concurso de acreedores. Con el fin de arrojar algo de luz y de ofrecer consejos válidos al respecto, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y el Consejo General de Economistas (CGE) acaban de publicar la Guía de actuación de la empresa ante la insolvencia.

Este documento tiene como objetivo ayudar a pymes y autónomos a buscar soluciones ante un proceso de crisis de estas características. Y lo hace abordando todas sus fases, empezando por la detección de la insolvencia.

Según el texto, siempre es más fácil salvar un negocio si se detecta de forma temprana un futuro lleno de impagos. De esta manera se pueden implementar medidas correctoras y planificar un cambio de rumbo que mejore la situación. Para ello es importante saber discernir entre solvencia (cumplir con los compromisos de pago) y viabilidad (que puede generar en el futuro los recursos suficientes para mantener su actividad).

Reconducir el negocio y evitar el concurso

Si la compañía no es solvente pero sí viable, una buena solución para salir adelante está en reorganizarla y reestructurarla internamente, y reconducir su estrategia de negocio. Por otra parte, también sería conveniente negociar con los acreedores y empleados acuerdos extrajudiciales o concursales.

Una vez retomada la situación de normalidad, y con el fin de recobrar la reputación perdida de cara a los clientes, una buena solución sería la de contratar un seguro de caución que garantice los pagos de nuestra corporación. Tampoco sería descabellado incluir en los presupuestos anuales la contratación de un seguro de crédito que nos evite pasar por el trance de que nuestra compañía pase a ser insolvente por culpa de la morosidad.

Más vale prevenir

Entre las recomendaciones del documento de la CEOE está el de aprovechar la época de ‘vacas gordas’ para prepararse ante posibles crisis, estableciendo sistemas adecuados de control económico-financiero, así como un sistema de alertas ante riesgo de insolvencia futura.

Es importante estar pendiente de descensos significativos en la cifra de negocios o en los márgenes; observar si existe un abandono del proyecto empresarial por parte de determinados directivos, especialmente los directores financieros; estar pendiente de cambios regulatorios en el sector en el que se enmarque el negocio; detectar pérdidas de concesiones administrativas o distribuciones; retrasos en los pagos a los acreedores o en el cobro de clientes; y, por supuesto, preocuparse cuando no se puedan renovar las pólizas de crédito.

Contar con un buen presupuesto de tesorería puede ayudar a superar con menor dificultad los momentos de crisis y la posibilidad de llegar a un concurso. Éste supone la conversión de la información contable del presupuesto de la compañía en previsión de flujos de caja, que son los que permiten una adecuada gestión del circulante y de las necesidades de inversión, así como minimizar los costes financieros.

Por otro lado, la guía recomienda prestar atención a la gestión de las existencias, del crédito a clientes y de la financiación recibida de los proveedores, con el fin de conocer de antemano potenciales variaciones en el capital circulante.

Tomar las precauciones debidas no sólo evitará crisis y concurso de acreedores o, incluso, quiebras indeseadas, también sanciones a aquellos empresarios que hayan sido negligentes y cuyas (malas) decisiones hayan provocado o agravado una situación de insolvencia. La normativa concursal establece en estos casos que se inhabilite al profesional responsable durante un plazo que puede oscilar entre los dos y los quince años.

Esto incluye no sólo al empresario de turno, también a sus administradores, liquidadores, apoderados o, incluso, a los socios responsables de malas praxis. De hecho, todos ellos pueden ser condenados a satisfacer a los acreedores todos o parte de los créditos que resulten incobrables.

nota_simple

La información que puedes obtener de una nota simple

Existen numerosas ocasiones en las que precisas investigar o analizar una empresa por diferentes motivos profesionales, ya sea por la inminente firma de un acuerdo, por comenzar a trabajar en un nuevo puesto, por realizar un análisis del mercado de tu sector, etc. En todas ellas, es imprescindible obtener información de valor sobre la compañía implicada. Aunque hoy en día gracias a internet todo es mucho más fácil y accesible, también podemos toparnos con exceso de información, datos falsos u opiniones alteradas que no reflejan la realidad. Por ello, es muy recomendable acudir a un documento oficial y público que te permita identificar de manera fiable la situación real de la empresa que te interesa.

Una manera sencilla de conseguir este tipo de información general de cualquier compañía es a través de la nota simple. Este documento contiene todos los datos que la empresa haya presentado en el momento de su inscripción en el Registro Mercantil. Es por ello uno de los recursos más utilizados para este tipo de documentación sobre empresas de terceros, ya que presenta de manera esquemática la situación jurídica de la compañía. Gracias a plataformas especializadas como Informa, puedes conseguir de manera rápida y sencilla, sin enredarte en trámites, una copia de la original Nota Simple del Registro Mercantil de cualquier entidad. Esto significa que la información contenida en este documento es 100% fiable y te aportará la seguridad suficiente para construir tu valoración de la empresa en cuestión y tomar la decisión más acertada.

¿Qué tipos de nota simple existen?

Depende de la información que necesites, puedes solicitar la copia de dos tipos de notas simples diferentes. Estas son:

  • De Escritura de Constitución y administradores vigentes.Este tipo de nota simple incluye toda la información presentada por la empresa en cuestión en el momento en el que se inscribió en el Registro Mercantil. Es importante que tengas en cuenta que obtendrás únicamente los datos de creación, por lo tanto no estarán actualizados con las novedades que hayan podido desarrollarse desde el comienzo de su actividad. En la de Escritura de Constitución podrás encontrar la información más básica de la empresa, como el capital social, los propietarios o los libros legalizados.
  • Otras Notas Simples. Son Notas Simples actualizadas que incluyen cualquier tipo de variación respecto a la información inicial  que la empresa presentó en el Registro Mercantil. Son documentos con peticiones de actualización que nos ofrecen un status más reciente de la situación de la compañía. Ese tipo de cambios pueden ser nuevos nombramientos o revocaciones, cambios en la situación económica o jurídica, ampliaciones de capital, situaciones de quiebra, etc.

notasimple2Información contenida en Nota Simple

 

¿Qué tipo de datos obtengo al consultar la nota simple?

Al tratarse de un documento oficial procedente del Registro Mercantil, la información que nos aporta una nota simple es de gran valor, ya que son datos que nos resultaría difícil conseguir a través de otras vías. Nos permiten conocer la situación inicial de la compañía en su momento de creación o en la actualidad, dependiendo del tipo de nota que solicitemos de las anteriormente descritas. Los datos que contiene son:

 

  • Información General con la denominación, objeto y razón social de la compañía
  • CIF o NIF o su clasificación en el CNAE
  • El capital social aportado por la empresa
  • La representación social
  • Los actos inscritos en el BORME
  • Los depósitos en cuentas
  • Los libros legalizados
  • Los Estatutos Sociales de la empresa

notasimple1

Información contenida en Nota Simple

¿Qué necesito para solicitarla de una empresa de terceros?

Acceder a una nota simple es bastante más sencillo de lo que parece a priori. Gracias a los servicios de compañías especializadas en información de empresas la gestión es mucho más fácil. Únicamente necesitarás el nombre de la sociedad en la que estés interesado y su CIF, datos que podrás encontrar fácilmente en Internet o incluso en su propia página web. Con tan solo esas dos referencias, la podrás recibir en menos de 1 semana por correo electrónico.

Una vez recibida, podrás estudiarla y conocer esos detalles que construirán tu toma de decisiones. Aunque poseen un formato muy sencillo, si tienes alguna duda sobre la información de la nota simple puedes consultarla con un asesor financiero para que no dejes escapar ningún detalle importante.

riesgos_seguro

5 riesgos que justifican contratar un seguro para el comercio exterior

Las operaciones de las empresas exportadoras se ven sometidas a una variada lista de factores fuera de su control. Esos riesgos pueden ser trasladados a un tercero mediante los contratos de seguros, pero ¿qué clases de riesgos existen en comercio exterior?

 

Varios son los factores que pueden repercutir de manera negativa sobre las operaciones de comercio exterior, hasta el punto de poner en peligro la culminación de las mismas. Toda empresa exportadora o importadora debe ser consciente de dichos riesgos a la hora de embarcarse en una operación de este tipo, si quiere tener éxito en el comercio internacional.

La incapacidad de las empresas a la hora de garantizar la estabilidad de los resultados (por no controlar los factores que influyen sobre los mismos) se traduce en una incertidumbre. En la medida de lo posible, se busca paliar con la contratación de un seguro para el comercio exterior.

5_riesgos_comercio_exterior

5 principales riesgos del comercio exterior

Pero… ¿cuáles son exactamente las clases de riesgos que ponen en peligro las operaciones de exportación / importación?

one_comercio_exteriorRiesgos comerciales: Esta clase de riesgos, predominantes cuando hablamos de comercio exterior, se ven reforzados al cruzar fronteras por la dificultad para obtener suficiente información en el momento adecuado. Así como por los conflictos entre diferentes normas legales y culturas de negocios. Aquí entrarían el riesgo de resolución unilateral de contrato, el riesgo de no conformidad, el riesgo por insolvencia / impago y el riesgo por fraude.


two_comercio_exteriorRiesgo-país:
Este concepto designa al conjunto de riesgos derivados de la situación política y económica del país con el que se comercia (es decir, no tanto en el socio comercial como en su país de residencia).
Así, puede ocurrir que una de las partes se vea imposibilitada por su gobierno para cumplir con las obligaciones contraídas (riesgo soberano), que un cambio regulatorio repentino o una decisión arbitraria de las autoridades derive en la expropiación o la ilegalización de la empresa extranjera (riesgo regulatorio) o que el estado no puede hacer frente a sus deudas por carecer de divisas (riesgo de transferencia). Además, las políticas comerciales de algunas naciones pueden bien causar restricciones temporales que pongan en riesgo las operaciones en curso, bien sumergirse permanente en el proteccionismo como consecuencia de cambios políticos.


three_comercio_exteriorRiesgo de cambio:
La variabilidad del precio de las divisas (afectadas por la volatilidad de las variaciones del PIB, la oferta y la demanda, o los movimientos especulativos) pueden afectar negativamente a este tipo de comercio, que implica transacciones en monedas ajenas a la de una de las partes, y que además se ven afectadas por retrasos entre la entrega y el pago de las mercancías; retrasos que pueden traducirse, por la mencionada variabilidad de las divisas, en pérdidas o ganancias inesperadas.


four_comercio_exteriorRiesgo de transporte:
Las, en muchos casos, enormes distancias que tienen que recorrer las mercancías en este mundo globalizado (y los múltiples medios de transporte necesarios en ese proceso) no hacen sino aumentar las probabilidades de que éstas terminen extraviándose o deteriorándose. Además, el paso de las mercancías por diversas jurisdicciones implica necesariamente una tramitación documental más compleja que aumenta el riesgo de cometer errores burocráticos, exigiendo por ellos a las empresas un conocimiento exhaustivo de los procedimientos del comercio internacional.


five_comercio_exteriorRiesgos extraordinarios / catastróficos:
Por desgracia, no son sólo los factores económicos y sociopolíticos los que pueden afectar al cumplimiento de contratos en el comercio exterior. Y es que el futuro de las empresas exportadoras está constantemente al albur de toda clase de desgracias, desde actos terroristas o guerras hasta catástrofes naturales (como terremotos, tsunamis, huracanes o, incluso, erupciones volcánicas… recordemos cómo afectó la nube de cenizas del Eyjafjalla a los vuelos por toda Europa).

Todos los riesgos antes citados son difícilmente evitables, pero sí pueden ser gestionados por las empresas exportadoras, bien tomando decisiones para minimizarlos, bien decidiendo trasladarlos a una tercera parte a través de un contrato de seguro para el comercio exterior (esto es, aquél por el que el asegurador se obliga a indemnizar, dentro de unas condiciones previamente pactadas, el daño producido al asegurado o bien a satisfacer un capital u otras prestaciones convenidas). Los riesgos cubiertos por esta clase de contratos deben ser ciertos, posibles y lesivos (además, claro, de susceptibles de valoración).

cliente_moroso

Armas para luchar contra el cliente moroso

Uno de los puntos más difíciles de vadear para el buen empresario es y será siempre el de tratar con el cliente moroso. A pesar de que la crisis ha enseñado a muchos quiénes son los ‘ejemplares’ a evitar, es inevitable toparse con ellos de vez en cuando. Y para salir indemne de tamaño enfrentamiento es recomendable contar con las herramientas adecuadas.

CONTAR CON UN SEGURO DE CRÉDITO: Si su negocio se caracteriza por vender a crédito y asumir elevados riesgos comerciales es más que necesario, ya que su principal objetivo es cubrir el peligro de impago por parte de un deudor.

¿CÓMO FUNCIONA UN SEGURO DE CRÉDITO?

Si un cliente moroso se declara insolvente, o si han pasado los plazos establecidos en el contrato de la póliza sin que se haya satisfecho una deuda, la aseguradora indemnizará al tomador del seguro con la cantidad que ambas partes hayan pactado previamente.

Por otra parte, la mayoría de las compañías especializadas en seguros de crédito tienen recursos para agilizar los trámites de cobro de un moroso. Además, ofrecen a sus asegurados aplicaciones y herramientas online que permiten clasificar el riesgo de sus clientes: conseguir informes sobre su status de solvencia, conocer su reputación como pagador y sus ‘modus operandi’ a la hora de hacer frente a sus deudas. Algo que puede ser muy útil para evitar negocios que no convengan.

TRABAJAR CON EMPRESAS CUBIERTAS CON UN SEGURO DE CAUCIÓN

No todas las compañías con las que se hacen negocios cuentan con un oscuro pasado repleto de impagos y retrasos que provoquen la desconfianza inicial. No es tan difícil toparse con empresas de reputación intachable que, de repente, se vean afectadas por un problema puntual imprevisto que termine perjudicando al compromiso que han adquirido con nosotros.

Por eso es esencial que todas aquellas sociedades con las que se trabajen posean un seguro de caución. Más aún si los contratos firmados por ambas partes implican transacciones de alto riesgo. Éste se convierte en una garantía de cobro, ya que la compañía aseguradora se encargará de indemnizar a la empresa acreedora cuando el asegurado no pueda hacer frente al pago.

Eso sí, la indemnización estará dentro de unos límites pactados, así que es importante conocer cuáles son esos límites antes de firmar un contrato. De esta manera, el empresario puede saber de antemano que, si apareciese un problema, el resarcimiento por los daños soportados será (o no) mucho menor que la deuda contraída.

COBRAR POR ADELANTADO

En determinados negocios puede ser complicado, aunque no imposible. Y no tiene que ser el total de la factura, es más recomendable negociar un porcentaje como adelanto ofreciendo, por supuesto, todas las garantías de que los encargos se van a llevar a cabo de forma óptima y en el plazo previsto.

Este sistema servirá para asegurar una parte de la transacción y observar a grandes rasgos la disposición del cliente. Eso sí, también puede convertirse en una barrera para conseguir nuevos contratos, pagar por adelantado no suele gustar. Especialmente a aquellos que tienen problemas de liquidez.

NO DEJAR PASAR EL TIEMPO Y PRESIONAR DE FORMA CONTINUADA

Es importante dar toques de atención al moroso y reclamar los cobros de forma continuada, mejor si es de forma variada: visitas, llamadas, emails, cartas… y que quede constancia de todo ello por si es necesario tomar acciones legales.

Hay que tener en cuenta que las empresas que no pagan a sus proveedores acaban desapareciendo más tarde o más temprano. Por eso hay que seguirles la pista en todo momento y no darles tregua. Cuanto más tiempo pase, más difícil será recuperar el dinero.

transporte_mercancias

El transporte de mercancías augura un repunte del comercio vía precios

El estancamiento del comercio podría tocar a su fin. Los costes por atraque de mercancías en puertos internacionales empiezan a elevar tarifas.

 

El comercio internacional todavía no ha logrado sacudirse de la crisis financiera de 2008. Pero parece que está en condiciones de revertir la tendencia. El pasado ejercicio, apenas creció un 1,7%. Muy por debajo de la actividad económica global, que aumentó un 3,1%. Un escenario anómalo para una de las rúbricas del PIB global más dinamizadoras y con mayor peso específico porque, en coyunturas favorables, de ciclos de negocios alcistas, la tasa del comercio global ha llegado a triplicar, holgadamente, la ratio productiva del conjunto de las economías del planeta. Aun así, las razones que aducen tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI), como la Organización Mundial del Comercio (OMC) están más que justificadas. La ralentización de los intercambios de mercancías ha sido propiciada por un elenco de fenómenos que van desde la irrupción de medidas proteccionistas, hasta el retroceso de las inversiones, pasando por la mayor influencia de los mercados emergentes en el tráfico de bienes y servicios, un aumento de músculo que no se traduce en incrementos de consumo dado el menor poder adquisitivo de sus ciudadanos respecto a la renta per cápita de las potencias industrializadas. Sin olvidar los efectos colaterales del tránsito de la economía china hacia un mercado más enfocado a la demanda interna, del encarecimiento de las materias primas o las restricciones crediticias a las empresas.

Sin embargo, el comercio ya emite señales de haber alcanzado un punto de inflexión. O, al menos, un súbito repunte de las expectativas. Porque los costes del transporte marítimo, el gran motor de la distribución de mercancías, han tomado una singladura alcista. Tanto en los puertos de países industrializados como en emergentes y en desarrollo. En China, por ejemplo, los indicadores que revelan la Shanghai Shipping Exchange muestran que el gigante asiático empieza a moverse. Los atraques y fletes son más caros, en términos interanuales, que al inicio de 2016. Todo un acicate, si se tiene en cuenta que el precio por las operaciones de carga y descarga de contenedores en puertos chinos ha disminuido más de un 40% desde su cota máxima, a mediados de 2012.

También sigue la senda del encarecimiento los intercambios de bienes en EEUU. Según datos de la Association of American Railroads, las caídas de ingresos por tránsito ferroviario de mercancías, que fueron una constante cada semana, de forma ininterrumpida, desde marzo de 2015, mutaron hacia tasas inflacionistas en octubre de 2016.

Al igual que el volumen de actividad entre EEUU y Asia. El número -y el precio- de contenedores (los llamados Twenty-Foot Equivalent Units o TEU en la jerga logística) también crecen desde noviembre pasado. En sintonía con los de Europa y América del Norte, tras marcar mínimos en marzo del pasado ejercicio. Y con indicadores de recaudación positivos y muy ilustrativos, por la intensidad de las estibas portuarias, en los países bálticos o Turquía, con un comercio muy diversificado. Todos ellos, marcando desde el último trimestre de 2016 alzas que, en economías como la británica o la estadounidense, ya se traducen en incremento de sus IPC.

Pero, ¿qué determina el precio del transporte marítimo? En líneas generales, incluye conceptos como el flete internacional (traslado de contenedores); el BAF o BUC (Bunker Adjustment Factor), recargo del combustible; la CAF (Currency Adjustment Factor), ajuste por tipo de cambio, por seguros de riesgo (Piracy Risk) en áreas como el Cuerno de África (Somalia), por atravesar canales, como el de Panamá o Suez, por congestión, si el transporte marítimo es a un puerto donde el tráfico es muy intenso o por EIS (Equipment Imbalance Surcharge), si el transporte se realiza a un destino muy poco habitual. Además de gastos propios de puertos. Entre otros, el THC (Terminal Handling Charge), de carga/descarga, T3 o tasas portuarias o de documentación; por ejemplo, todos los relacionados con la emisión del bill of lading o nota de embarque.

 

Zanzibar_Harbour

¿Qué es el forfaiting?

En el ámbito del comercio exterior existen instrumentos financieros que permiten sortear las dificultades del corto plazo y reducir los riesgos de las operaciones. Uno de ellos es el forfaiting.

 

Muchas de las empresas que deciden internarse en el ámbito de las exportaciones puede sufrir dificultades a corto plazo (o, más concretamente, en el variable plazo de tiempo que transcurre entre la el inicio de las operaciones de venta y los cobros de las mismas). Este problema puede sortearse a través de la financiación.

 

El incremento de la actividad exportadora en España desde el inicio de la crisis (y, en muchos casos, como salvavidas frente a la misma) ha conllevado un aumento proporcional al incremento del uso de instrumentos para el comercio exterior, entre los que destaca el forfaiting.

 

Llamamos ‘forfaiting’ a una operación llevada a cabo en el ámbito del comercio exterior consistente en la adquisición por parte de una entidad financiera de obligaciones instrumentadas en efectos, créditos documentarios u otros documentos de pago.

 

Esta modalidad financiera se formaliza individualmente para cada contrato de exportación, permitiendo hacer efectivos de modo inmediato créditos y operaciones de pago diferido (tanto a medio como a largo plazo). Lo más habitual es que el plazo de estas operaciones oscile entre los 6 meses y los 5 años, siempre dependiendo del riesgo de la operación y de las condiciones del mercado.

 

Entre las ventajas del forfaiting que lo convierten en un instrumento atractivo para la comercialización exterior destacan la eliminación de riesgos (tanto de impago del deudor como de fluctuación de los tipos de interés y cambio) y su simplicidad (elimina gastos administrativos y los problemas derivados de la gestión de cobros, por no mencionar que la documentación necesaria es mínima).

¿Quiénes intervienen en una operación de forfaiting?

 

El forfaiting implica necesariamente a tres partes: la exportadora, la importadora y la entidad financiera.

 

  • Entidad financiera: Ésta actúa como forfaiter adquiriendo las obligaciones de pago (y asumiendo así el riesgo total de impago). A cambio, asume la gestión del cobro y a la hora de pagar al exportador el importe de la operación deduce del mismo las comisiones y los gastos de la misma. Uno de los requisitos fundamentales para la contratación de un forfaiting es contar con una entidad que asuma subsidiariamente el riesgo (este papel, en España, suele realizarlo CESCE, que cuentan con el respaldo del Estado).
  • Exportadora: Para la entidad exportadora, el forfaiting es un modo de asegurarse el cobro trasladando todos los riesgos a la entidad financiera (aceptando como contraprestación no recibir el importe total de la misma). Además, queda protegido de cualquier acción legal de regreso, por lo que en caso de impago el fortaiter se ve obligado a intentar cobrar del importador o ejecutar los avales y garantías si los hubiera).
  • Importadora: La clasificación de solvencia que el forfaiter realiza a la entidad importadora será lo que determine la exigencia o no de avales (o de otras garantías bancarias) a bancos del país del importador. Para éste, una operación de forfaiting le ofrece la opción de ajustar los pagos a sus previsiones de ingresos, y le proporciona acceso a la financiación a medio y largo plazo, que no siempre será de fácil acceso en su mercado local.

 

El forfaiting a nivel internacional

 

Existe una Asociación Internacional de Comercio y Forfaiting (ITFA) que agrupa a instituciones financieras, patronales e intermediarios de este ámbito, con la comisión de actuar como lobby a la hora de que las instituciones públicas establezcan normativas que afecten a sus miembros, así como la de facilitar la expansión de este instrumento financiero en los mercados emergentes.

 

Imagen: Wikipedia.