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La información, antídoto contra los morosos

Una buena intuición puede ser un don para muchas cosas, como por ejemplo llegar a la primera a un lugar sin conocerlo, elegir la cola más rápida de un supermercado o saber si un libro te va a gustar o no viendo solo la portada. Sin embargo, cuando a negocios se refiere, tomar decisiones en función de tu intuición y no de los datos es una actitud un tanto temeraria, pues hay demasiado en juego.

Para corroborarlo, una pregunta de fácil respuesta. ¿Cuántas veces te han vendido las bondades de una empresa o negocio y luego nada tenía que ver con la realidad? Seguro que más de una. Para evitar una información maquillada y al servicio del interés ajeno, recurrir a un tercero con datos fiables es una solución que debes valorar. En este ámbito, los informes de personas te pueden dar información de, por ejemplo, uno de los indicadores más aclaratorios de la situación financiera de alguien, si está en un registro de morosos.

Y es que es posible que, hasta ahora, a diario hayas estado haciendo tratos con empresas o personas sin conocer su liquidez o su estado financiero, pues te has fiado de la información que ellos mismos te han facilitado. Y puede que, hasta el día de hoy, te haya salido bien confiar en tus instintos y la suerte te haya sonreído. Aun así, recurrir a los datos y a información fidedigna y comprobable provee de un margen de seguridad muy importante para tomar decisiones que tengan que ver con tu negocio.

Claves para evitar a los morosos

Establecer un acuerdo comercial en calidad de proveedor o cliente de un moroso puede poner en peligro la viabilidad de tu empresa, además de generarte molestias e inconvenientes en tu día a día. Piénsalo un momento, podrías estar trabajando con una empresa o persona física con deudas y que está registrada en el listado de morosos, pero si nunca has accedido a una fuente de información que te lo pueda corroborar, es complicado que sepas su estado a ciencia cierta. En estos casos, los datos pueden salvarte de un impago que te lleve a pasar dificultades o, quién sabe, a la quiebra.

Según el artículo 29 de la Ley Orgánica 15/1999, para que una empresa o profesional autónomo estén registrados en un listado de morosos deben tener una deuda impagada que haya sido vencida y exigible. Además, tiene que ser reincidente, es decir, ha debido existir un requerimiento previo de pago a la persona responsable de la deuda. En último lugar, el acreedor debe confirmar que todos los requisitos anteriores se han cumplido.

A través de servicios electrónicos como el de eInforma podrás consultar algunos listados de morosos y solvencia de personas como Badexcug o Asnef, pero también podrás acceder a informes de Impagos de personas mediante el fichero de InfoDeuda, con más de 1 millón de registros de deudores.

En resumidas cuentas, existen diferentes formas de detectar a un cliente o proveedor que no te conviene, pero te recomendamos que, antes de hacer cualquier trato, sigas estos pasos:

  • Consulta un registro de morosos. Además de los anteriormente mencionados, el RAI o Registro de Aceptaciones Impagadas es uno de los registros más importantes.
  • Confirma que los datos de la empresa con la que vas a colaborar son correctos. Comenzando por su propio domicilio social, y es que no sería la primera vez que se escuchan en los medios noticias de estafas de compañías que te reciben en oficinas lujosas que luego no son suyas para aparentar una situación que no es la real.
  • Protege jurídicamente todos los datos con un contrato que refleje las condiciones generales de venta, pedidos, entregas, cantidades adeudadas, procedimientos de pago, plazos, penalizaciones…
  • Por último, por supuesto, no hay mayor seguridad que la de un seguro de crédito.
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