¿Cómo gestionar el riesgo financiero de una empresa?

Riesgo comercial

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Llevar un negocio no solo consiste en saber del producto o servicio que se ofrezca y de cómo hacerlo llegar a los posibles clientes. Tan importante como esto es una buena gestión del riesgo financiero que nos permita además realizar una planificación a futuro. Diseñar una estrategia de crecimiento requiere tiempo, un profundo análisis y dotes para saber ver hacia dónde se dirige el sector. Pero es una tarea necesaria que hay que realizar para conseguir avanzar.

En toda estrategia de negocio no se puede dejar de lado la planificación del riesgo financiero, para lo que podemos hacer uso de informes financieros, ya que nos asegurará los recursos económicos que nos permitan llevar adelante nuestro proyecto. Porque, como señala en un reciente artículo Eric Dowdell, Global Head de Trade Credit Business en Dun & Bradstreet, los directivos suelen mostrar mucho entusiasmo sobre la consecución de metas concretas, pero quizás la mayor debilidad, en el ámbito financiero, a la que se enfrentan es que su tiempo, energía y creatividad se invierte mayormente en los asuntos del día a día y no en los del mañana.

Por eso es importante que, independientemente del tamaño del negocio, sus responsables dediquen tiempo a la planificación de la estrategia adecuada, investigando el mercado, la competencia y analizando las tendencias de futuro. Los informes de riesgo financieros que ofrecen marcas como eInforma pueden ayudar a realizar esta tarea de forma más sencilla y rápida ya que incluyen información contrastada y actualizada.

Nuevos riesgos financieros, nuevas maneras de enfrentarlos

Como señala Dowdell, la gestión del riesgo financiero de las compañías se ha ido haciendo más compleja. Las amenazas para la ciberseguridad, los retos del tratamiento de datos, los cambios en las políticas comerciales, la volatilidad de la economía o el deterioro de la viabilidad de pago de los clientes son solo algunos de los muchos riesgos que las empresas tienen que enfrentar hoy en día.

Un estudio realizado en abril por D&B muestra que, a pesar de las promesas de las emergentes herramientas tecnológicas y de que los directores financieros se esfuerzan por encontrar soluciones que tengan en cuenta los datos disponibles, menos del 20% de las empresas está utilizando el machine learning, la automatización, la inteligencia artificial o el blockchain para gestionar el riesgo financiero.

El número de variables a tener en cuenta se amplían y además están interconectadas. Dowdell apunta que esto hace necesario pensar en formas alternativas de acometer la situación:

  • Establecer nuevas estrategias de gestión del riesgo financiero.

    La globalización y la digitalización han generado enorme variabilidad en las finanzas. Mientras hay ciertos patrones a nivel de la industria que los gestores del riesgo pueden utilizar, los datos más valiosos que una organización centrada en el cliente puede emplear para definir el riesgo financiero están en los archivos de sus clientes, proveedores y socios. Combinando ambos aspectos es como se puede conseguir diseñar una estrategia de gestión de riesgos a medida de los objetivos de la empresa.

  • Prevenir la ralentización del negocio mediante la automatización de la gestión del riesgo fianciero.

    Confiar demasiado en los procesos manuales puede llevar a una ralentización del crecimiento, especialmente en un escenario tan cambiante como el actual. Automatizar la gestión del riesgo, apoyando este proceso en todo el conocimiento extraído por el departamento financiero, puede no solo reducir los costes operacionales, sino que ayudará a abrir nuevas vías de crecimiento. La transformación digital de cada vez más sectores y empresas (grandes o pequeñas) hace que la cantidad de datos disponibles hoy en día sea mayor que nunca. Esto, unido al internet de las cosas ha redefinido dónde y cómo podemos encontrar los datos que necesitamos. Si no automatizamos la gestión del riesgo algunos de los procesos para agrupar y utilizar estos datos para la toma de decisiones, la habilidad de sacar provecho de los conocimientos financieros y actuar en consecuencia, se vuelve casi imposible. El ser humano por sí solo no puede actuar lo suficientemente rápido para sacar el máximo partido de los datos disponibles.

  • Emplear los datos (obtenidos de informes financieros y otras herramientas) para facultar a las organizaciones desde dentro.

    La influencia de los datos ha puesto la dirección financiera en el centro de las organizaciones, con un nuevo papel de emprendimiento corporativo. Ahora implica aplicar innovaciones tecnológicas pioneras que tienen efectos en todas las áreas de la compañía.

En definitiva, saber extraer la esencia de los datos que son relevantes para nuestra compañía marcará la diferencia entre el éxito y el fracaso de nuestro negocio. Conocer la información financiera de nuestros clientes, proveedores y socios nos ayudará a hacerlo.

Last modified: 13/11/2018