26 August 2011 2 Comments

El Convenio de Viena, las bases del contrato internacional

Muchos pequeños empresarios, a la hora de plantearse cerrar un contrato de exportación, creen que la mejor manera es cerrar una compraventa internacional. No les falta razón es el contrato más antiguo de todos los que hemos visto en este es blog. Tiene una inestimable virtud: es el paradigma de las obligaciones recíprocas a la hora de fijar los riesgos.

Comenzar la singladura internacional de una pequeña empresa por un contrato de compraventa internacional permite comprender el resto de los contratos que crean obligaciones recíprocas para las partes, de los cuales ya hemos dado cuenta en anteriores post:

Por el contrato de compraventa uno de los contratantes (denominado vendedor) se obliga a entregar una mercancía al otro contratante  (denominada comprador). Éste último se obliga a pagar por ella un precio. Será internacional la compraventa de mercancías si las empresas contratantes tienen sus establecimientos en Estados diferentes.

El Convenio de Naciones Unidas sobre Contratos de Compraventa Internacional de Mercaderías fue firmado en Viena el 11 de abril de 1980 y España se suscribió el 17 de julio de 1990. Su finalidad es dotar a las transacciones comerciales de mercaderías (compraventa) de uniformidad en su regulación y es la constante norma de referencia en este ámbito. Actualmente más de cincuenta países forman parte del mismo.

El Convenio de Viena se aplicará:

  • A compraventas en las que las dos partes tengan sedes en Estados Contratantes diferentes. Por ejemplo, compra de tornillos de un fabricante chino a una pyme española. Ambos contratantes pertenecen a Estados que están adheridos al Convenio y, por tanto, el mismo es de aplicación.
  • También es posible si cuando las normas de derecho internacional privado prevén su  aplicación a un Estado contratante. Un caso sería la venta de mercancías de una pyme española a una empresa con establecimiento en Reino Unido, que no es miembro del Convenio. El Convenio será de aplicación por cuanto la norma de derecho internacional privado remiten a la ley de un Estado contratante, España.

El Convenio de Viena no se aplicará:

Quedan fuera del contrato de compraventa internacional amparado en el Convenio de Viena las mercaderías compradas:

  • para uso personal, familiar o doméstico
  • en subasta, judiciales
  • de valores mobiliarios
  • títulos o efectos de comercio y dinero
  • de buques, embarcaciones

Para que en un contrato de compraventa se considere de aplicación el Convenio de Viena, las personas jurídicas (empresas) que suscriben el contrato deben tener su sede en diferentes Estados. El traspaso de la mercaderíaentre diferentes Estados no un criterio suficiente para definir la internacionalización o de una compraventa.

Los pilares del Convenio de Viena

El Convenio, también conocido por Convención de Viena, regula:

  • la formación del contrato
  • los derechos y obligaciones de las partes
  • las acciones en caso de incumplimiento.
  • El principio básico de la Convención de Viena es el de la buena fe. Otros principios en los que se basa son:
  • autonomía de la voluntad de las partes.
  • “razonabilidad” del comportamiento de las partes.

Las lagunas de la Convención se subsanan a través de los usos de comercio, y a los usos y las prácticas que las partes establezcan.

2 Responses to “El Convenio de Viena, las bases del contrato internacional”

  1. vilmens rally s.rl 24 September 2012 at 19:28 #

    buenas tardes

    me gustaria saber como ago un comtrato con un proveedor chino.

    si imculpiera la orden de complar

    entrea de mercadera tarde
    no envia completo
    mala calidad

    no es como lo acordado.

    estare ala espera de su respuesta

    gracias
    att.

    teodoro vilcatoma


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