15 November 2011 0 Comments

Aprenda de las dificultades del vecino

La semana pasada estuve en uno de los encuentros más productivos que recuerdo en los últimos meses y no fue, precisamente, con el presidente de un gran banco ni con el consejero delegado de una multinacional de campanillas. Se trataba de ocho jóvenes emprendedores que habían lanzado otros tantos negocios por internet de los más diversos ámbitos y que contaron las dificultades con las que se habían encontrado.

Raudo y veloz, me puse a tomar notas y ahora les ofrezco las principales conclusiones que, sin duda, ayudarán a más de uno a darse cuenta de ciertas dificultades y corregir defectos en su propia empresa. Para no quitarles demasiado tiempo, les resumo aquí la mitad de los casos y la próxima semana prometo contarles el resto.

Rosa Fernández-Velilla es socia y directora general de Gisela (www.gisela.com), una tienda de ropa especializada en lencería. Comenzó explicando que su negocio tuvo un buen comienzo, ya que las ventas fueron importantes desde el primer momento. Sin embargo, con el tiempo se ha dado cuenta de que para mantenerlas en el mismo nivel hay que seguir peleando mucho y de que las cosas “no son nada fáciles”.

Su primer problema fue encontrar un proveedor sólido que desarrollara la web y que pudiera acompañar al negocio en todo su proceso. “En el comercio electrónico hay incidencias continuamente, por lo que este proveedor tiene que ser muy serio”. Otra de las dificultades que ha encontrado es que las pequeñas cuestiones que van surgiendo constantemente te hacen olvidar a veces lo realmente importante, que es vender. “En ocasiones, el día a día te supera, porque éste es un negocio de detalle”.

Daniel Mateo, fundador de Sportyy (www.Sportyy.com), creó esta web en el año 2000, con el fin de recomendar y aconsejar sobre apuestas deportivas, sobre todo de tenis. Eso sí, decidió ganarse a su clientela ofreciendo el servicio de forma gratuita durante un año. Ahora tiene más de 100 clientes, buena parte extranjeros, y explica que en España solo hay un par de empresas como la suya, mientras que en Inglaterra existe un número mayor.

¿Sus principales problemas? Asegura que solo ha tenido uno y ha sido, concretamente, con su proveedor de pago electrónico. “Me cerraron la cuenta porque no tenían claro cómo era el negocio”.

Alfonso Pérez es CEO de Gintleman (www.gintleman.com), una web que vende bebidas alcohólicas. Este emprendedor reconoció que los proveedores tecnológicos y los bancos constituyeron sus principales quebraderos de cabeza. Por un lado, “tienes que contarle tu proyecto al director de la oficina de tu barrio con todos los detalles y, a veces, es algo complicado”. Y, por otra parte, “disponer de un buen proveedor logístico también es difícil”.

Otra cuestión que puso sobre la mesa Pérez fue la importancia de medir los efectos de cualquier acción que se vaya a llevar a cabo en internet (algo fundamental antes de emprenderla): “en la red todo se puede medir, el problema viene cuando no tienes suficiente presupuesto para hacerlo”.

Cristina Chacón, fundadora de Carne Villa María (www.carnevillamaria.com), explicó los antecedentes familiares que le han llevado a crear una web especializada en la venta de carne, un negocio transmitido de padres a hijos. Y, a continuación, se refirió a las dificultades que conlleva intentar vender ‘on line’ un producto tan delicado, cuyos clientes están acostumbrados a adquirirlo habitualmente en un establecimiento físico.

Sin embargo, el principal problema que se ha encontrado esta emprendedora ha sido la logística. “Los costes son muy caros y, además, si tenemos que enviar la carne a una localidad pequeña te cobran un recargo”. Chacón tampoco ha tenido mucha suerte con sus alianzas. Se queja de que “todavía no he encontrado un socio tecnológico satisfactorio”.

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