16 February 2011 0 Comments

Ante los impagos, toma precauciones

facturas

Si ya es difícil poner en marcha un negocio o empresa, además hay que cargar con el riesgo de sufrir impagos, sobre todo en estos tiempos de crisis. En España, más de 2.700.000 empresas se ven afectadas por la morosidad y el plazo medio de pago es de 107 días, frente a los 57 de la media europea. Eso si el cliente es una empresa, porque el sector público tarda una media de 154 días en realizar sus pagos. Son datos de un informe de la EAE Business School, que también destaca que una de cada tres quiebras de empresas se debe a la morosidad en el cobro de las facturas.

Por tanto, debemos estar atentos para prevenir que eso nos suceda. ¿Cómo hacerlo? Lo primero es investigar la situación patrimonial del cliente e informarse de su historial como pagador. Esto se puede hacer a través del Registro Mercantil y el de la Propiedad. Pero, ¡cuidado! Muchas veces el registro mercantil tarda en actualizar los datos. Por eso, muchas empresas ofrecen el servicio de prospección de mercados y empresas y obtener así información comercial sobre los clientes potenciales y seleccionar a los mejores. También se puede consultar el Registro de Aceptaciones Impagadas (RAI), un listado de solvencia patrimonial que recoge información facilitada por acreedores o entidades financieras sobre personas que tiene alguna deuda pendiente.

No hay que bajar la guardia. Lo mejor para combatir la morosidad es prevenirla. La Asociación Española para la Prevención de Impagados y Morosos (AEPIM) recoge algunos consejos prácticos para evitar los impagos:

  1. Documentar las transacciones
  2. Fijar normas de pago según el tipo de mercancía o servicio
  3. Obtener información previa de cada nuevo cliente
  4. Hacer un seguimiento de los clientes habituales en sectores o situaciones de alto riesgo.
  5. Establecer una política de riesgos coherente y someter a mayor análisis las excepciones.
  6. Determinar límites de riesgo en función de tipologías de clientes
  7. Gestionar conjuntamente la acción comercial con la gestión de riesgos.

Sin embargo, prevenir no siempre es curar. A pesar de adelantarse a las situaciones, muchos empresarios se encuentran con situaciones adversas. En el caso de que esto le llegue a suceder, existen multitud de fórmulas para garantizar el cobro de las deudas: avales, seguros de caución, seguros de crédito, ‘factoring’… La mayoría transfieren el riesgo a un tercero. Esto es: si el cliente no paga, hay una garantía para cobrar todo o una parte de la deuda.

El sistema más utilizado para protegerse del riesgo de impagos es el seguro de crédito. Éste cubre la venta de unos bienes o servicios realizados por una empresa determinada a sus clientes y puede llegar a conseguir un retorno del importe total impagado del 85-90%.

Pero también hay empresas que ofrecen, además de todo el proceso de protección frente a los impagos (Prevención de riesgos, gestión del cobro e indemnizaciones), otros servicios que complementan la póliza de seguros, como información del mercado, herramientas directas para la gestión del riesgo y también financiación.

Links útiles:

Asociación Española para la Prevención de Impagados y Morosos (AEPIM)

Registro de Aceptaciones Impagadas

Ley Antimorosidad 3/2004, de 29 de Diciembre

Ley 15/2010, de 5 de Julio, de modificación de la Ley 3/2004, de 29 de Diciembre

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