Fráncfort emerge como ‘City’ financiera de Europa tras el ‘Brexit’

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Los grandes bancos de inversión parecen decantarse por la capital del BCE como enclave para sus cuarteles generales. Por delante de Dublín, París, Luxemburgo o Madrid.

 

La capital financiera de Alemania parece la elegida por los principales bancos de inversión para albergar a sus cuarteles generales en Europa tras la activación del Brexit y la presumible salida de las instituciones bancarias, firmas de servicios profesionales y las nuevas fintechs que han habitado, hasta ahora, en la City londinense. El indiscutible centro de operaciones de la banca internacional en el Viejo Continente. Standard Chartered, Nomura o Daiwa ya han manifestado su elección por la ciudad germana. Desde la que pretenden dirigir sus operaciones corporativas y la difusión de sus servicios de inversión para competir con mayores garantías en el mercado interior comunitario. Citigroup, Goldman Sachs y Morgan Stanley, están sopesando su decisión, aunque admiten que Fráncfort encabeza la lista de pretendientes.

“Fráncfort está bien situada para recibir a los bancos internacionales”

Admitió recientemente el presidente de la Asociación de Bancos Extranjeros (AFB, según sus siglas en inglés) en Alemania, Stefan Winter y máximo responsable de UBS en este país. “Es el corazón de Europa, tienes unas infraestructuras fantásticas y unos alquileres para oficinas modernos y adecuados” para asumir el desembarco procedente de las islas británicas.

La ciudad que alberga al Banco Central Europeo (BCE), da cobijo al organismo de supervisión de la banca alemana (BaFin) y vio nacer al Deutsche Bank, empieza a destacarse como el hábitat idóneo para controlar la regulación del sector en Europa y supervisar los cada vez más complejos productos estructurados y derivados del negocio inversor.

La economía británica en peligro tras el Brexit

Londres, por su parte, podría perder alrededor de 10.000 puestos de trabajo vinculados a banca y otros 20.000 indirectos si, finalmente, como apuntan numerosos estudios del mercado, y se produce una salida masiva de clientes que, en la actualidad, podrían desplazar fuera de la City más de 1,8 billones de euros en activos, según asegura el think-tank Bruegel. Las estimaciones más pesimistas sobre los efectos perniciosos del Brexit en la economía británica prevén pérdidas superiores a los 232.000 puestos laborales, si finalmente provoca una huida masiva de firmas de servicios profesionales, compañías del sector asegurador, con negocios directos en los bancos e instituciones financieras, y sociedades de asesoramiento jurídico y fiscal. La partida, al margen de que las negociaciones entre Londres y Bruselas culminen con un pacto que permita al sector privado británico seguir operando en el mercado interior europeo, se producirá antes de 2019.

 

Así piensan en estos momentos en la gran banca:

Bank of America

Es uno de los que podría irse a Dublín si Reino Unido sella un acuerdo de acceso al mercado de la UE. Aunque también tiene pensado desplazar parte de sus efectivos de la City a Fráncfort, Madrid, Ámsterdam y Luxemburgo, ha afirmado Nikolaus Naerger, responsable de la entidad para Alemania, Suiza y Austria. “Aunque seguimos contemplando todas las opciones”.

Goldman Sachs

La firma de Wall Street planea desplazar más del doble de sus empleados de la City a Fráncfort, señaló a la prensa alemana Richard Gnodde, su vicepresidente de negocios internacionales. En total, la cifra de traslados podría rebasar el millar. Valoran especialmente el potencial de la sede alemana para convertirse en cluster financiero de Europa.

JP Morgan

Movilizará entre 500 y 1.000 empleados a oficinas de Dublín, Fráncfort y Luxemburgo. “Vamos a utilizar las tres sedes que tenemos en Europa para adecuarnos al Brexit, dijo Daniel Pinto, su director de operaciones de inversión. Su CEO, Jamie Dimon, elevó la cifra a entre 4.000 y 16.000 antes de la celebración del referéndum.

Deutsche Bank

Por razones obvias, gran parte de los 4.000 empleados de Deutsche Bank en Londres podrían retornar a su país.

UBS

Su presidente, Axel Weber, piensa en Fráncfort como primera opción para albergar a sus 5.000 trabajadores de la City. Si bien tampoco descarta que una parte de su plantilla sea destinada a Madrid, aclara Andrea Orcel, uno de sus directivos internacionales.

HSBC

Su CEO, Stuart Gulliver, confirma que alrededor del 20% de su generación de negocio se está destinando a adquirir oficinas en París. Hace una década compró un banco francés. Al parecer, 1.000 de los 5.000 empleados en la City irían a la capital gala, que quiere convertirse en la capital del fintech. Otro directivo del holding financiero anticipó que la cifra de movilidad sería superior en caso de que fructifique un Brexit duro. Posibilidad que se ha reducido tras el resultado de las recientes elecciones en Reino Unido.

Barclays

El CEO de la entidad, Jes Staley, piensa en Dublín. Pero reconoce que podría cambiar de parecer, en favor de Fráncfort, y dejar a la capital irlandesa como sede subsidiaria. En seis meses, iniciarán los traslados.

Standard Chartered

El banco ya está en conversaciones con el regulador alemán, BaFin, para establecerse en Fráncfort. Sólo dejaría una mínima representación en Londres. José Viñals, su presidente, añade que la sede alemana “tiene pleno atractivo”, una vez se está consolidando, desde Alemania, “el futuro del euro”.

Citigroup

Evalúa varias sedes en Europa, explica su directivo-jefe para Europa, Jim Cowles. Aunque ya ha decidido destinar a Fráncfort su división de activos bursátiles y derivados vinculados a tipos de interés variables.

Morgan Stanley

Está próximo a ordenar el traslado a Fráncfort. Aunque realizará recolocaciones en Dublín. El número de movilizaciones: próximo al millar. Incluso más, si se decantan por trasladar parte de la plantilla a Nueva York. Opción no descartada.

Daiwa

Cambio de sus 45 empleados de la City a Fráncfort.

Lloyds Banking Group

Tiene en Berlín a su mayor subsidiaria en Europa. La elección de Fráncfort parece la más factible, según su jefe financiero, George Culmer, mediante una petición de ampliación de su licencia financiera a BaFin.

Credit Suisse

Explora, sobre todo, Dublín. Su CFO, David Mathers, calcula que el cierre al mercado interior de la UE restaría entre un 10% y un 15% a su negocio en Reino Unido, que mueve ingresos de entre 4.000 y 5.000 millones de libras anuales.

Bank of China

Parece inclinarse por Dublín.

Nomura

Su elección es Fráncfort. Y su traslado, a lo largo de este verano.

Mizuho

Considera Ámsterdam y Dublín, por este orden, como destino de sus plantillas londinenses. También valora crear subsidiarias en Bélgica, Austria y España.

Last modified: 20/07/2017