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Nuevas medidas para que pymes y autónomos cobren las facturas de las administraciones

A las pymes que trabajan con la administración pública el anuncio del Gobierno, de habilitar una línea de ayudas para pagar a sus proveedores, supuso un rayo de luz en su oscuro panorama financiero. Sólo los ayuntamientos deben la nada despreciable cifra de 30.000 millones de euros. Pero, como más de uno habrá advertido ya, el camino para recuperar lo debido no va a ser tan fácil como se había pensado.
Tanto empresarios como autónomos se quedaron con la miel en los labios con lo anunciado el pasado viernes en el Consejo de Ministros. Lo que iba a ser una solución rápida que podría permitir saldar las deudas en semanas, se ha transformado, en meses para aquellos que tengan deudas contraídas con los Ayuntamientos; que, como mínimo, tendrán que esperar hasta mayo. La espera será mayor para los que tengan deudas pendientes con las comunidades autónomas. Según la vicepresidenta de Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, será el próximo Consejo de Política Fiscal, que todavía no ha convocado el Ministerio de Hacienda, el encargado de establecer pasos y procedimiento para esos trámites.

Controlar los plazos

Ahora los empresarios deben seguir muy de cerca los plazos marcados por la administración. Antes del 15 de marzo los ayuntamientos deben comunicar al fisco, telemáticamente y con firma electrónica, el listado detallado de las facturas que adeudaban hasta el 31 de diciembre de 2011. Desde ese momento, se abre un plazo de 15 días para que empresas y autónomos confirmen que están incluidos en la lista o, de no ser así, reclamarlo. El ayuntamiento está obligado a emitir un certificado individual siempre que la empresa justifique su demanda aportando la documentación necesaria.
Otra de las tareas que se ha pedido a los ayuntamientos es que presenten un plan de ajuste detallado en el que expliquen cómo hacer frente a esas deudas. Hacienda tendrá un mes para dar el visto bueno a ese documento. Por lo que no será hasta el mes de mayo cuando los bancos, que actuarán de intermediarios, tendrán vía libre para facilitar los pagos.
Pero esperar unos meses más no es el único esfuerzo que se les pide a los proveedores públicos, además el Gobierno ha habilitado un sistema que dará prioridad en el cobro a quienes hacen un descuento de las deudas. Esa quita se aplicará al principal de la deuda, y a todos los intereses de demora. ¿Puede su negocio darse el lujo de seguir esperando? O prefiere cobrar algo menos cuanto antes. Sin duda es cuestión de hacer bien las cuentas y sobre todo recordar que la decisión es voluntaria. Es decir, si financieramente puede permitirse el lujo de esperar, nadie le obligará a aceptar la quita. Quizá tarde algo más en cobrar, pero al menos ya se puede gritar aquello de: ‘Tierra a la vista’.

Contrato

Las claves de la reforma laboral para pymes y emprendedores

Además de la reducción del coste del despido, el cambio más destacado de la reforma laboral aprobada por el Gobierno, el texto publicado el BOE el pasado 11 de febrero contiene otras muchas novedades que, en algunos casos,  afectan y/o benefician especialmente a las pequeñas y medianas empresas españolas.

Contrato indefinido específico para pymes

Entre las medidas más relevantes está la creación de un contrato específico para empresas cuya plantilla no supere los 50 trabajadores, por el cual se amplía hasta un año el periodo de prueba para los contratos indefinidos. Un cambio que significa que, en caso de necesitarlo, un contrato podrá ser rescindido sin ningún tipo de indemnización dentro de ese primero año.

Incentivos para la contratación

Otras novedades están claramente orientadas a crear nuevos puestos de trabajo, especialmente para estimular la contratación de desempleados de larga duración, mujeres y jóvenes.

Así, la contratación de desempleados que hayan estado en paro durante, al menos, 12 meses en los últimos 18 y de aquellos que sean mayores de 45 años supondrá un ahorro en sus cuotas de la Seguridad Social de 1.300 euros cada año, hasta un tope de tres años (4.500 euros en total).

Además, si el desempleado es mujer la ayuda asciende a 1.500 euros por año, también con un tope de tres años.  También hay una bonificación a las cuotas de la Seguridad Social de hasta 3.600 euros cuando se contrate indefinidamente a jóvenes entre 16 y 30 años.

Por otro lado están las deducciones fiscales de 3.000 euros para el primer trabajador contratado menor de 30 años. Una deducción que se amplía al 50% de la prestación por desempleo que haya cobrado su candidato durante el último año en el caso de los empresarios nóveles, los emprendedores.

Contratos temporales limitados

Si la situación económica está tan complicada que todos estos caramelos no le animan a contratar, no pase por alto revisar su estrategia de recursos humanos. Y es que a partir del 31 de diciembre de este año no se podrán encadenar contratos temporales de forma indefinida como ocurre hasta ahora. Si tiene algún trabajador contratado en régimen de trabajo temporal tenga en cuenta que, transcurridos 24 meses desde el inicio, éste pasa directamente a ser un contratado indefinido.

ERE sin la autorización de un juez

Por último, no se deje llevar por la alegría de algunos titulares de prensa. Si la situación es extrema y debe recurrir a un Expendiente de Regulación de Empleo (ERE), la supresión de la autorización previa por parte de juez es una ayuda. Pero nada más. Puede que al no hacer falta el “permiso” de un juez pueda evitar tener que pactar las condiciones del ERE con los sindicatos y la casi segura subida de indemnizaciones que eso conllevaba. Aún así,  los expertos aconsejan tener mucho cuidado y presentar el expediente como si fuera a ser revisado por la autoridad judicial. Si los sindicatos detectan alguna irregularidad lo denunciarán y un cambio a posteriori pude ser, incluso, más engorroso que la posibilidad de bloqueo en las negociaciones que existía hasta ahora.

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Financiación y asesoramiento para “tecno-emprendedores”

En estos tiempos toca reinventarse para salir del agujero. Innovar y emprender son parte de la receta para que la economía española vuelva a crecer y si hay un sector en el que ambas palabras tienen verdadero peso es, sin duda, el tecnológico. En la actual coyuntura los “tecno-emprendedores” tampoco lo tienen fácil. Encontrar financiación para nuevos proyectos no es sencillo y es el primer escollo en el camino hacia el éxito.

Ante esta situación, dos grandes empresas como son La Caixa y Telefónica han puesto en marcha programas que incluyen líneas de financiación para emprendedores con proyectos relacionados con el mundo de la tecnología.

En el caso de Telefónica, su intención de importar el espíritu de Sillicon Valley a España le ha llevado a crear Wayra, un programa para que los “tecno-emprendedores” encuentren asesoramiento y financiación para lanzar sus proyectos. Las ayudas a las que se podrán optar variarán entre los 30.000 y los 70.000 euros, un buen empujón para arrancar.

Wayra organiza varias veces al año convocatorias para elegir las ideas o empresas más interesantes que, estando todavía en la fase inicial, puedan ser atractivas para los capitales riesgo. En este momento, Wayra tiene seleccionadas 20 Start- up, 10 de ellas en Madrid y otras 10 en Barcelona.

La Caixa también quiere apostar por este modelo de apoyo a jóvenes empresas, que podrán beneficiarse del acceso a financiación con su gestora de capital riesgo Caixa Capital Risc y de asesoramiento por parte de expertos de la casa. A cada proyecto se le asignarán 50.000 euros e incluso La Caixa también se reserva la opción de entrar directamente en el capital de las Start-up más interesantes.

En resumen, si eres un joven (o no tan joven) emprendedor tecnológico y andas a la búsqueda y captura de financicación, no dejes de estudiar la participación en cualquiera de estos programas para encontrar las ayudas y el asesoramiento necesitas y que pueden marcar la diferencia entre un proyecto que nunca ve la luz y una start-up con éxito

Formación y profesionalización: el futuro del pequeño negocio en España

No siempre es posible salir fuera de España para compensar la caída de ventas que se ha producido en nuestro país, sobre todo si se trata de pequeños comercios, cuyos ingresos se producen a pie de calle. Estos negocios están sufriendo no solo la crisis económica, sino también la competencia de las grandes superficies y el cambio en los hábitos de consumo. Pero, aunque luchar contra todas estas dificultades pueda parecer imposible, no lo es. La clave está en la profesionalización, tanto de propietarios como de empleados, que puede convertirse en el revulsivo clave para atraer más clientes y remontar ingresos.

En Navarra lo saben. Y, por eso, la Federación de Comercios, el Servicio de Empleo y la Asociación de la Industria de esta comunidad se han unido en un proyecto para la profesionalización del pequeño comercio en los próximos tres años, sobre todo para los tres puestos que consideran claves: dependientes, encargados y gerentes. ¿El objetivo? hacer competitivo el sector dando a todas las personas que trabajan en él (23.000 empleados, 7.000 de ellos autónomos), la capacitación específica que cada una precisa en el puesto que desempeña, desde el empresario al dependiente, pasando por los gerentes de los establecimientos.

Las funciones que realiza cada uno en su actividad diaria pueden ser múltiples por lo que, aquí como en tantos ámbitos, el saber no ocupa lugar. Así, la formación de los comerciantes se producirá en áreas tan diversas como la atención al público, la fidelización del cliente, el escaparatismo, las nuevas tecnologías, el marketing, el análisis contable y financiero y el derecho laboral.

Seguro que estos conocimientos sacarán de apuros a más de uno. Y es que no hay que olvidar, como nos apunta Susana Otazu desde la Asociación de la Industria Navarra, que, en estos establecimientos y en muchas ocasiones, el propietario o el gerente es también el encargado e, incluso, el dependiente. No es para menos, teniendo en cuenta que en Navarra el 85 % de los comercios tienen menos de cinco empleados, por lo que es habitual que una misma persona desempeñe diferentes funciones.

Previamente se ha llevado a cabo un estudio para diagnosticar las necesidades de formación (que no tendrá coste económico para quien la reciba) de estos empleados. El informe plantea la necesidad de realizar modalidades de formación presencial, semipresencial y ‘on line’, pero además explota buenas prácticas de otras comunidades autónomas y otros países para facilitar el acceso a la misma, como la tutorizada para pequeños diagnósticos en un establecimiento.

También concreta los diferentes itinerarios formativos que necesitarán estos trabajadores tras definir diez empleos tipo y sugiere que comercio, hostelería y turismo aúnen actuaciones para dar respuesta a las nuevas formas de ocio. Por otra parte, considera que el sector necesita de una reflexión sobre la colaboración frente al individualismo y aboga por un mayor apoyo institucional para asuntos como aparcamientos, accesos o presentaciones.

Seguro que este impulso a la formación aumentará la competitividad de los pequeños comerciantes navarros. Hasta ahora, el 55% de ellos no contaba con un plan de formación anual y el 16% incluso desconocía que podía beneficiarse de las ayudas que, en este ámbito, ofrecen distintas instituciones. Ahora, con toda seguridad, este panorama cambiará sustancialmente.

Socios

Cómo encontrar al mejor socio local para ayudar a nuestra pyme a exportar

“Busco socio local”, basta con introducir esta búsqueda Google para darse cuenta de lo necesario que son en estos momentos los acuerdos y las alianzas entre empresarios para salir de la crisis. Haga la prueba: nada menos que 38,7 millones de resultados. Puede ser un buen sitio para empezar, pero si de lo que se trata es de buscar un socio local en un mercado extranjero, probablemente Google no sea el portal más adecuado.
La identificación de los posibles socios de un mercado en el que queremos entrar es crucial para no dar palos de ciego. La ferias internacionales y otros foros de encuentros entre exportadores e importadores son muy caras y es necesario aprovecharlas al máximo. Sobre todo ahora que ya no se puede aplicar la deducción por apoyo a la exportación.
Lo primero que tenemos que conocer son los datos contables de nuestros posibles proveedores y su solvencia financiera. Para ello es recomendable acudir a expertos en solvencia y seguros de crédito a la exportación, como Cesce. Sus servicios y pólizas de seguro para comercio exterior permitirán empezar la actividad de internacionalización de nuestra pyme con buen pié.
Pero, además, conviene conocer quiénes son los mejores más allá de su solvencia. Aquellos socios locales que serán los perfectos embajadores de nuestros productos y servicios en los mercados exteriores que figuren en el plan de exportación. Sobre todo si lo que pretendemos es optar a concursos y contratos públicos de los Estados a los que nos dirigimos. Una vez más las bases de datos de comercio internacional resultan imprescindibles para los objetivos de internacionalización de las pymes.
En Assortis podemos localizar aquellas empresas que se han adjudicado proyectos a nivel internacional. Si buscamos en sus registros encontraremos nombres que nos resultan familiares, de los que podemos sacar conclusiones y experiencia. La extremeña Solaria, que con ocho empleados es ya un agente internacional, o la asturiana fabricante de software Futuver, hoy con oficinas en Panamá, México y Bucarest, son algunos de los ejemplos de éxito que han sabido encontrar en el comercio exterior, y concretamente en los contratos públicos internacionales, su vía de expansión.
En bases de datos como Assortis o Dacon, dependiente del Banco Mundial, los expertos en comercio exterior localizan los socios que han ayudado con eficacia a los exportadores y licitadores a entrar a optar por interesantes contratos. Con un rápido análisis de sus dossiers podemos localizar a los consultores con más prestigio ante los contratistas internacionales, públicos y privados por los logros conseguidos. También se puede saber por qué una compañía no ha resultado adjudicataria en un contrato similar al que podríamos optar en nuestra pyme. Como explican los asesores en comercio exterior, hoy en día los planes de internacionalización de las pymes empiezan en el ordenador de la oficina.

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Pymes y exportación: entrar en mercados emergentes de mano de la ONU

2011 no ha sido un buen año para la economía en general. Las pymes, en concreto, han sufrido en sus carnes los efectos de una crisis que se ha traducido en impagos. Antes de colgar el cartel de “cerrado”, muchas han cruzado la frontera en busca de oportunidades de negocio que muchas veces han venido de menos de un concurso público, una de las apuestas más seguras para una empresa que quiere salir al exterior. Sí, es cierto que la competencia es mayor pero también lo son las oportunidades y merece la pena entrar en el juego.

Entre los organismos públicos que ponen al alcance de cualquier pyme la posibilidad de concursar en licitaciones internacionales, la ONU ofrece una garantía extra de transparencia a la hora de competir con otras empresas. Y sin duda es una manera estupenda para contactar con agencias como FAO o la OMS. ¿Quieres saber cómo?

Licitaciones públicas internacionales: más fácil de lo que parece

Además de apoyar el crecimiento de la economía de países en vías de desarrollo, agencias como UNICEF o UNESCO abren concursos para licitaciones internacionales. Una buena oportunidad para empresas buscando salir al exterior. Aunque pueda parecer complicado, acceder al concurso es más sencillo de lo que parece gracias a una poderosa herramienta al alcance de cualquiera: Internet. Y es que, en las webs de estos organismos podrás encontrar toda la información que necesitas para participar en los concursos.

¿Qué debe hacer una pyme para participar en los concursos de la ONU?

En primer lugar, hay que saber dónde buscar. En la web de Globalmarket Place, base de datos mundial de proveedores de la ONU, el conjunto de agencias que forman parte del Organismo comparten información de utilidad en relación a los concursos públicos abiertos, lo que facilita al emprendedor la tarea de búsqueda.

Es cierto que para participar en estos concursos hay que cumplir bastantes requisitos que, además de asegurar la solvencia de las empresas presentadas, vela por la transparencia e igualdad de oportunidades durante el proceso.

También hay que tener en cuenta que cuanto mayor es el proyecto al que una empresa se presenta mayor es el papeleo que tendrá que presentar y más dura la auditoría que tendrá que superar… lo cual no deja de ser una medida lógica por parte de las agencias que convocan el concurso para asegurarse que la empresa ganadora estará a la altura de las circunstancias.

Sin duda, toda la experiencia previa que la pyme pueda acreditar sumará “puntos” a su candidatura pero quizá lo más importante a la hora de embarcarse en esta aventura empresarial es contar con el mejor asesoramiento previo de manos de profesionales y, por supuesto, un capital humano especializado y con una amplia experiencia internacional.

Will

Prepare su negocio para el próximo límite de Hacienda a los pagos en metálico

Los reyes magos han traído nuevas normas para los empresarios, profesionales y dueños de pequeños negocios españoles: la limitación del pago con dinero en efectivo. Dentro de unos días el BOE publicará la norma que se anunció el pasado día 5 de enero en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Será entonces cuando los autónomos y las pymes sabrán los nuevos límites para cobrar en efectivo sus servicios o la venta de sus productos. La norma, según avanzó la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, se inspirará en las que ya existen en Francia o en Italia.

Habrá que esperar a su publicación en el BOE, señalan los expertos, para conocer los detalles y los pormenores de este nuevo reto al que se enfrentan los empresarios y profesionales en este recién estrenado 2012. Las medidas contra el fraude fiscal tienen que ser anunciadas con muy poco tiempo para que los defraudadores no tengan tiempo de reaccionar y guarden toda su efectividad.

A la espera de que se publiquen las novedades que establecerá el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, los asesores tributarios y los responsables de los departamentos fiscales se han puesto a estudiar el derecho comparado para ver por dónde pueden ir los tiros de la futura regulación que limitará los pagos en efectivo en nuestro país. Tanto Italia como Grecia acaban de aprobar normas que limitan los pagos en metálico, en ambos casos a un importe de 1.000 euros, pero es en Francia donde esta normativa está más desarrollada y lleva más tiempo implantada. Los asesores tributarios señalan que éste último debería ser el marco que inspire a la normativa española, ya que la implantación de este límite en Italia o en Grecia, por su generalidad, han traído serios problemas a los titulares de pequeños negocios y comercios.

Un límite al pago en efectivo, según cada circunstancia

En Francia no existe un límite único para los pagos en efectivo. Las características principales que establece la ley según el tipo de operación son:

Pagos entre particulares: la norma no afecta a las operaciones realizadas entre ciudadanos a título privado (venta de un coche de segunda mano, por ejemplo).

Pagos de un particular a un profesional o a una empresa: el límite está establecido en 3.000 euros (incluido el importe del IVA). Las sumas superiores a 3.000 euros deben abonarse mediante tarjeta de crédito, cheque bancario, carta de pago bancaria, transferencia bancaria giro bancario o postal.

Pagos entre profesionales o empresas: los abonos entre sociedades y profesionales en metálico se limita a 750 euros.

Pagos de salarios al personal de nómina: No se pueden pagar salarios en metálico por encima de los 1.500 euros.

Los abonos de metálico por prestación de servicios (asistentas del hogar, por ejemplo) están limitados a 450 euros.

¿Cuáles son las excepciones que debería permitir la ley?

Existen, sin embargo, excepciones a esta regla que permiten a los profesionales y pyme aceptar el pago en efectivo por encima de estas cantidades.

  • La primera es que sólo afecta a los contribuyentes franceses o nacionalizados en el país galo. Los extranjeros, de paso por Francia, pueden realizar compras con dinero en efectivo hasta un límite de 15.000 euros.
  • La Administración tampoco tiene límite para pagar con dinero contante y sonante a sus acreedores.
  • Si un profesional, por las circunstancias de la crisis, no puede obligarse a pagar con cheque a un proveedor (porque tiene descubiertos en su banco, por ejemplo), puede pagar sus deudas pendiente en efectivo, aunque superen este límite de 750 euros, siempre que justifique el origen de los billetes con que salda la deuda.
  • Lo mismo sucede con los particulares que acuden a un comercio o a un profesional con dinero en efectivo. En este caso, la ley francesa permite que la transacción se realice en una entidad bancaria (o notario, como ya sucede en España) siempre que se justifique el origen del dinero con que salda el pago de la operación.

    Con los ojos puestos en la declaración del IVA del primer trimestre

    Los comerciantes deberán advertir a la entrada de sus establecimientos cuáles son los medios de pago que aceptan y las condiciones que exigen: “Se permiten los pagos con cheque conformado para importes superiores a “X” euros, para cantidades inferiores se acepta el pago con tarjeta de crédito”, por ejemplo. Se impone pues echar cuentas para ver qué tipo de pago lleva la menor comisión para los comercios y pymes.

    Además, conviene estar preparados, la nueva norma que limitará el pago en efectivo afecta al cobro del IVA y a las devoluciones. Los expertos creen que, en aras de la efectividad de la medida, la nueva ley tampoco dispondrá de un periodo de adaptación amplio y es posible que deba cumplirse en la declaración del IVA correspondiente al primer trimestre de 2012, que deberá presentarse en las delegaciones de la Agencia Tributaria el próximo 20 de marzo.

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El “juicio rápido”: aliado de pymes y autónomos en el cobro de morosos

En el momento actual, la morosidad es el “pan nuestro de cada día” para pymes y grandes empresas. Especialmente en el caso de las primeras, cuyos recursos son más limitados, conviene tener presente las ventajas del juicio rápido (procedimiento monitorio) a la hora de reclamar deudas impagadas. ¿La principal? La rapidez con que se resuelven estos procesos: unos meses frente a años de litigio que suponen los juicios ordinarios. Además, estos juicios rápidos no precisan de la intervención de abogados ni procuradores, lo que significa un ahorro importante.

Primeros pasos para reclamar una deuda

Para iniciar acciones legales contra el moroso que no atiende los pagos de nuestra empresa basta con presentar una petición inicial de proceso monitorio en los juzgados de primera instancia correspondientes al domicilio del deudor. El empresario debe cumplimentar un sencillo formulario que está disponible en la web del Poder Judicial, en el que debe detallar los datos del acreedor, los del deudor y las relaciones mantenidas entre las dos partes que han dado lugar a la deuda reclamada.

¿Quién puede acudir a un procedimiento monitorio?

Sobre este punto la ley es clara: “puede acudir cualquiera que pretenda de otro el pago de deuda dineraria de cualquier importe”. En este sentido, la ley requiere que la cantidad reclamada haya vencido (plazo), sea líquida (un importe concreto) y exista alguien al que reclamar: el cliente que se ha convertido en moroso (deudor).

Además, el juicio monitorio español exige que la presentación de solicitud del “acreedor” se acompañe con los documentos que prueben la existencia de la deuda insatisfecha. Es decir: que las pruebas aportadas por parte de la pyme que reclama el impago demuestren, a los ojos del juez, la existencia de la deuda y la pertinencia de su reclamación.

¿Qué documentos sirven como prueba en un juicio monitorio?

En principio, los asesores recomiendan reunir y analizar toda la documentación relativa a la deuda y la correspondencia que hayamos mantenido con el deudor para cobrar el impago. La ley considera que son pruebas de la existencia de una deuda aquellos documentos que estén firmados por el deudor o que contengan su sello, marca o cualquier otra señal, física o electrónica, cualquiera que sea su forma y clase (una carta, una comunicación, un resguardo…) o su soporte físico (impreso, digital o audiovisual). Así, serán consideradas pruebas facturas, albaranes de entrega, certificaciones, telegramas, telefax o cualquier otro documento que muestre las relaciones que han existido entre acreedor y deudor.

La clave: probar ante el juez la existencia de la deuda

La ley no establece una lista “cerrada” de documentos válidos, sino que admite cualquier soporte documental de uso común como, por ejemplo, pagarés. Por otra parte, no precisa que la firma del deudor sea manuscrita y acepta cualquier señal, física o electrónica que provenga del mismo.

Sin embargo, los expertos señalan que es importante que los documentos sean originales. No bastan las meras copias. Lo principal, indican, es que nuestra solicitud convenza al juez para que admita a trámite la reclamación de la deuda por el cauce monitorio.

Superada esta primera instancia, el juez le requerirá al deudor que en el plazo de 20 días nos pague la cantidad adeudada. Si el moroso no atiende esta petición o no se presenta ante el juez negándose al pago, se inicia el proceso de ejecución del cobro de la deuda, es decir, el embargo de bienes del deudor.

En estos casos, lo más importante es que autónomos y pymes que se decidan a reclamar por este cauce, “privilegiado” por su rapidez, se aseguren de que los documentos que aportan pueden probar que existe la deuda que reclaman. De lo contrario, se enfrentan a la desagradable posibilidad de que su solicitud no sea admitida a trámite y tengan que acudir a un costoso y lento juicio ordinario.

Wil

Segmentar dividendos, clave en la fiscalidad de las pymes y empresas familiares

¿Hemos preparado la declaración IRPF de 2011? Estamos en la recta final, fiscalmente hablando. Faltan apenas dos semanas para que termine el año y los asesores fiscales están revisando las declaraciones de 2010 de sus clientes y comparándolas con las cuentas de 2011 para ver, si en estos últimos días del ejercicio, se puede aprovechar alguna ventaja fiscal. El principal escollo para las pymes y empresas familiares que todavía mantienen una cierta cifra de beneficios es la subida de los tramos de la tarifa del IRPF, que ha pasado del 43% al 47% del tipo marginal en muchas autonomías. Los expertos tienen claro que deben realizarse ajustes en las remuneraciones salariales de los empresarios que tienen una compañía de la que cobran un sueldo y, a la vez, perciben dividendos.

Como ya sabrá por su asesor fiscal, cuando el empresario cobra vía dividendos, estos ingresos se incluyen en la base imponible del ahorro. En el caso de los dividendos, los primeros 1.500 euros están exentos, los siguientes 6.000 euros tributan al 19% y el resto, al 21%. Los ingresos por rentas del trabajo y de actividades económicas, en cambio, se incluyen en la base general del IRPF y tributan por el tipo marginal del contribuyente. Encontrar el justo equilibrio fiscal entre el salario cobrado y los dividendos percibidos puede ser la llave para conseguir más liquidez dentro de unos meses, cuando se presente la declaración de la renta de 2011, en junio del año que viene.

No obstante, el pequeño empresario tampoco “tiene patente de corso” en este tema. Hacienda pone especial interés en analizar estas situaciones, advierten los asesores fiscales. Lo preceptivo es reflejar el salario a precios de mercado para no correr ningún riesgo de revisión. El hecho de que su pyme haya tenido dificultades en 2011, no es suficiente motivo para que se baje exageradamente el sueldo que usted mismo se ha asignado anteriormente. Los expertos tributarios señalan, no obstante que Hacienda no podrá poner objeción si, por ejemplo, se reduce la jornada laboral.

El equilibrio fiscal entre el salario y el dividendo

Esto permitirá reducir costes y cobrar más vía dividendos. Frente al 47% de marginal que se graba en el último tramo de tarifa (incluyendo la subida de algunas CC.AA.), la percepción de dividendos conlleva una tributación en la práctica del 41%. Si hacemos un cálculo sencillo, los beneficios que paga la empresa se gravan al 20% (estimación con deducciones) en el Impuesto de Sociedades y los dividendos vuelven a tributar luego por el 21% (no se tiene en cuenta la exención ni el primer tramo del 19%). Sin embargo, la fiscalidad es muy compleja y cada caso debe estudiarse por separado, por lo que es conveniente tener un asesor fiscal que esté al tanto no solo de las condiciones fiscales de la empresa, sino también de las personales.

Consultar con su asesor los consejos que pueda encontrar en este blog y en otras páginas, no sólo es recomendable sino que resulta necesario para no verse metido en una inspección fiscal.

Si en su pyme trabajan varios miembros de la familia, puede ser conveniente repartir las acciones o participaciones entre los futuros herederos. Este caso es particularmente interesante en aquellas autonomías en las que la donación entre familiares de primer grado (cónyuges y e hijos) está exenta. Si, por ejemplo, se reparte la titularidad del capital social de la empresa entre el cónyuge y dos hijos, los primeros 1.500 euros estarán exentos cuatro veces: 6.000 euros. También aprovechará el primer tramo cuatro veces y, en vez de tributar al 19% los siguientes 6.000 euros, lo harán los primeros 24.000 euros. El resto lo haría al 21%. Para unas rentas anuales vía dividendo de 60.000 euros, se podrían ahorrar unos 1.300 euros.

¿Se puede cobrar ahora el dividendo que repartirá nuestra pyme en 2012?

La fecha del pago del dividendo también es interesante gestionarla. El dividendo tributa en el ejercicio en que se cobra, no en el ejercicio en que se genera. Lo recomendado por los expertos tributarios es diferir y segmentar los dividendos. Por ejemplo, pagar una parte en los últimos días de año y otra en la siguiente quincena de enero. De esta forma, en el plazo de un mes, se percibe una cantidad en la que también se aprovecha dos veces de la exención de los primeros 1.500 euros y se duplican los 6.000 euros que tributan en el primer tramo del 19%.

Si piensa que la crisis va a seguir en 2012, como avanzan la mayoría de los economistas, puede ser interesante adelantar el dividendo a cuenta del próximo ejercicio. Pero sólo en el caso de que esté convencido de que el Estado tendrá que subir los impuestos para cumplir con los criterios de estabilidad presupuestaria que acaba de aprobar el Consejo de Europa. La mayoría de los expertos coincide en señalar que en 2012 habrá subida de impuestos y las rentas de capital (entre las que figuran los dividendos) serán de nuevo las que soporten las mayores subidas. Algunos expertos ven el tipo en el 23% o 25%. De ser así, cobrar en 2011 el dividendo a cuenta de 2012, supondría, para esos 60.000 euros un ahorro de 1.050 y de 2.100 euros, respectivamente.

Wil

La sucesión en las pymes familiares, ¿una opción para combatir la crisis?

Entre los expertos que imparten conferencias y escriben artículos exponiendo los problemas y las recetas para sacar a la pequeña empresa del atasco en que le ha metido la crisis económica y financiera, surge con frecuencia la necesidad de “modernizar” las pequeñas empresas. Hacerlas más competitivas, buscar nuevos mercados, ofrecer nuevos servicios… y, cómo no, introducir a las pymes en el mundo de Internet. Puede parecer un reto demasiado grande para algunos emprendedores ya veteranos, cuyos negocios familiares no pasan por su mejor momento.

Una solución que todos los asesores subrayan en sus recomendaciones es la de introducir gente joven, preparada y con nuevos puntos de vista. En las empresas familiares, este proceso de incorporar nuevos ejecutivos puede solaparse con el proceso sucesorio. Es más, sería lo deseable. Sin embargo, los fundadores suelen ser reticentes a entregar el control absoluto de la compañía. No fijan fechas o dilatan el momento de encauzar la sucesión con sus hijos y otros herederos. Esta actitud disuade generalmente a los posibles candidatos a postularse para el cargo y les empuja a buscar trabajo fuera de la empresa familiar o, lo que es peor, permanecer en la compañía sin poder desarrollar sus proyectos ni dar pie a sus ambiciones.

La sucesión en la pyme: ese tema tabú

La sucesión en las empresas familiares suele ser un tema tabú que no se aborda hasta que no queda más remedio. La mayoría de las veces: cuando se acerca la edad de jubilación el fundador o los fundadores. Entonces se rompe el círculo mágico y nos damos cuenta que queda poco tiempo, que tendríamos que haber programado este proceso con más esmero, para asegurar la continuidad de la empresa familiar y ser justos en el reparto de la herencia entre nuestros descendientes. Los expertos cifran entre cinco y siete años, el proceso de entrega de testigo de gestión en la empresa familiar. Por ello, recomiendan involucrar a los herederos en el negocio familiar y dar máxima prioridad a la formación de los nuevos líderes.

Los empresarios familiares tienen que tener en cuenta que sus fábricas, sus agencias, sus comercios viven un tránsito hacia una nueva era industrial: la de las tecnologías de la comunicación y la información. Además, esta adaptación se produce en medio de una creciente globalización comercial, con la crisis económica en los países occidentales y con una tremenda sequía del crédito.

El primer relevo, la principal causa de fracaso

Si nos atenemos a las estadísticas, ocho de cada diez empresas familiares fracasan cuando son heredadas por los hijos de los fundadores, mientras que nueve de cada diez desaparecen en la tercera generación, concluye un reciente estudio de PwC. En muchos casos es por falta de interés de los sucesores y por disputas familiares. Pero en otros, es por un proceso de decadencia de la compañía familiar favorecido por una marcada resistencia al cambio.

Involucrar a nuestros hijos en los nuevos proyectos de nuestra compañía, pedir su ayuda en los encargos que hacemos a nuestros proveedores tecnológicos puede ser la diferencia entre dejar que nuestro negocio languidezca en medio de la recesión que se avecina o que, por el contrario, encuentre savia nueva que consolide la marcha del negocio. Los asesores de empresas familiares recomiendan a los fundadores de las empresas que elaboren un protocolo familiar en el que se aborden las siguientes cuestiones:

  • Implicar a todos los herederos en el proceso de sucesión.
  • Designar a los candidatos y establecer los criterios y las etapas de la sucesión.
  • Definir las funciones y la jerarquía de cada miembro familiar contratado en la empresa.
  • Definir cuál será la relación de los gestores con los demás socios de la empresa (composición del consejo de administración).
  • Encargar a profesionales del derecho el estudio del testamento de los fundadores.
  • Evaluar las ventajas y las desventajas fiscales de la herencia en vida (donación).
  • Incluir el proceso de sucesión en el plan estratégico de la compañía.
  • Diferenciar el patrimonio de la empresa con el patrimonio de los integrantes de la familia.
  • En el caso de varios fundadores se debe acometer este proceso con todos los descendientes de los actuales gestores y accionistas.
Wil

Las empresas ya pueden reclamar al juez grandes deudas sin abogado ni procurador

La gestión de cobro es una de las actividades más importantes para las pymes desde que se iniciara la crisis económica. Es más, una adecuada gestión de la morosidad puede suponer para el pequeño emprendedor la diferencia entre poder atender su propio flujo de caja o presentar el concurso de acreedores. Si a pesar de todo, usted tiene que llegar a los tribunales para cobrar sus deudas, sepa que hay importantes novedades para facilitar los trámites judiciales de las que tendrá que informarle su asesor jurídico o las aseguradoras, como Cesce, con las que haya contratado su póliza de riesgo de impago. El 1 de noviembre de 2011 entró en vigor la Ley 37/2011, de 10 de octubre, de Medidas de Agilización Procesal.

La nueva normativa permitirá que las reclamaciones de cantidad judiciales sean más rápidas y económicas para las empresas, sobre todo a la hora de perseguir grandes cantidades pendientes de cobro, las más importantes para la tesorería de una pequeña empresa. Aunque la Ley de Medidas de Agilización Procesal ha sido bautizada por los medios de comunicación como la “ley de los desahucios express”, lo cierto es que encierra importantes disposiciones para las empresas que no deben pasar desapercibidas para los emprendedores que cada día tienen más facturas pendientes de pago en el cajón. Las más relevantes son las siguientes:

Reclamar sin abogado ni procurador ya no tiene límites de cuantía

El juicio monitorio o proceso monitorio es un juicio rápido previsto para reclamaciones de cantidad, en el que el acreedor, sin necesidad de abogado ni procurador, puede obtener la rápida condena del deudor y su rápida realización, siempre y cuando éste no atienda el requerimiento judicial de pago. Hasta ahora, las empresas (o si los gestores habían sido previsores, la aseguradora que cubre la gestión de riesgos) sólo se podían reclamar por este trámite privilegiado cantidades de hasta 250.000 euros. Hoy, tras la nueva ley, se suprime este límite, equiparándolo al monitorio europeo.

A partir de ahora, toda empresa podrá reclamar cualquier suma líquida, vencida y exigible, aportando el suficiente soporte documental, sea de la cuantía que sea a través de este cauce. La modificación ha sido una medida bien recibida por los asesores jurídicos que consideran que todo instrumento que facilite la lucha contra la morosidad representa una buena noticia para las empresas y autónomos que ven en ello una forma rápida y económica (basta solicitud, sin firma de abogado, ni procurador) de cumplir sus justas expectativas.

Más rapidez en las reclamaciones en materia de renting

En esta misma línea de simplificar y agilizar las reclamaciones de cantidad, la nueva Ley de Medidas de Agilización procesal establece que todo tipo de reclamaciones en materia de arrendamiento de bienes muebles: “renting” (reclamación de cuotas y recuperación de la posesión) se seguirán por los trámites de un juicio también rápido: juicio verbal, en lugar de por el trámite del juicio ordinario, como hasta ahora se venía haciendo.

Realmente no tenía sentido que las reclamaciones en torno al arrendamiento financiero-leasing se siguieran por la vía del juicio verbal y las de “renting” por otro trámite más largo y caro. De esta manera, se igualan ambos tipos de asuntos, agilizando y economizando trámites y dando respuesta a las peticiones del sector financiero.

Se suprimen las tasas judiciales a las grandes empresas por pequeñas reclamaciones

Las grandes empresas, en general, hasta ahora venían obligadas a abonar el importe de la “tasa judicial” para la interposición de juicios monitorios en reclamación de cantidades. El pago de la obligada tasa en muchas cosas resultaba desproporcionado con la cantidad efectivamente reclamada: piénsese en pequeñas reclamaciones de cantidad judicial interpuestas por grandes compañías de distribución, tales como telefonía, energéticas y otros suministros…

Pues bien, el legislador dando favorable acogida a tales sectores ha suprimido desde el 1 de noviembre la obligatoriedad del pago de tasa a todo tipo de empresas cuando la cuantía de lo reclamado no supere los 3.000 euros. Cuando la petición a través del procedimiento monitorio sea superior a 3.000 euros sólo deberán abonar una tasa de 50 euros.

Las tasas judiciales se consideran gastos judiciales reclamables

La nueva Ley aclara definitivamente que el importe de esta “tasa judicial” debe incluirse dentro de los gastos necesarios para iniciar cualquier proceso. Ello significa, que aunque la gran empresa tenga que “adelantar” su importe para poder interponer cualquier demanda, su importe podrá ser recuperado cuando el deudor sea condenado al pago de la deuda y a las costas del proceso, entre las que se incluirá obligadamente el importe de esa tasa. El legislador, así, apuesta definitivamente por facilitar y garantizar los procesos en materia de tutela de crédito.

Apelar al Tribunal Supremo, sólo de 600.000 euros en adelante

Con el fin de evitar el alargamiento los procesos judiciales: primera instancia y apelación y debido al uso, a veces abusivo, de los recursos sólo con fines dilatorios, la Ley de Agilización Procesal ha suprimido el derecho de recurso de apelación para las sentencia dictadas por los Juzgados de Primera Instancia en juicios cuya cuantía no exceda de 3.000 euros. Este tipo de sentencia desde que se dictan son firmes y facilitarán su ejecución definitiva, siempre que sean condenatorias (la realización de bienes por parte del deudor) pero ello equivale a decir que los jueces nunca se confundirán en tales tipos de procedimientos e impiden el acceso al órgano judicial superior, con lo que entraña de riesgo y alejamiento del ciudadano de a pié y de las pymes.

En la misma línea, tampoco podrán ser objeto de recurso de casación ante el Tribunal Supremo los procedimientos cuya cuantía no exceda de 600.000 euros. Hasta ahora el límite para acceder al Tribunal Supremo (última instancia) estaba situado en la cuantía de 150.000 euros. Esta medida ha sido criticada duramente por las pymes y pequeños empresarios porque supone negar a los mismos el acceso al Alto Tribunal. Hasta ahora, cualquier pyme o autónomo, en litigios, por ejemplo frente a la Agencia Tributaria, si perdía el procedimiento ante el Tribunal Superior de Justicia, podría acceder en última instancia al Tribunal Supremo, si la cuantía del pleito superaba los 150.000. Ahora esta cuantía se ha elevado hasta los 600.000 euros, lo que en la práctica va a suponer el cierre definitivo de esa instancia para pymes y autónomos en la mayoría de las reclamaciones de cantidad.

Valoracion

¿Qué criterios son los mejores para valorar nuestra pyme?

¿Cuánto vale nuestra pyme? Seguro que se ha hecho esta pregunta más de una vez pero hasta ahora no le ha parecido importante. Lo principal era echar a andar, obtener los primeros beneficios y, a la vez ir pagando las deudas… Como empresarios ya tenemos que medir el impacto de muchas nuestras decisiones en la actividad de la empresa. Cuantificamos los costes de un nuevo producto para determinar los precios, el impacto en las cuentas futuras de la contratación de un empleado o nuestra capacidad de endeudamiento con el banco. Pero… ¿Qué utilidad tiene saber cuánto dice el mercado que vale nuestra empresa?

Conocer el valor que el mercado otorga a nuestro negocio es aconsejable, tanto si tenemos una empresa consolidada, como si acabamos de empezar o nuestra Pyme es todavía un proyecto. Es más, los expertos y asociaciones de empresas familiares recomiendan incorporar este parámetro en nuestros informes de seguimiento y en los planes estratégicos. Podemos esperar, pero, tarde o temprano, realizar una valoración de nuestra empresa será necesaria por: La salida de uno de los socios, que no ha sido prevista en los estatutos; una herencia en la que entra la empresa familiar entre los bienes a repartir; una ampliación de capital para dar entrada a un nuevo socio.

Y en estos momentos es cuando vienen las prisas, las dudas y, en no pocas ocasiones, las desilusiones, porque no se trata de labor sencilla si se quiere hacer con un mínimo de rigor. Requiere un trabajo previo importante y es necesario que la realicen expertos en valoraciones de sociedades. Por ello, es aconsejable cuantificar periódicamente el valor de nuestra Pyme. Además, conocer el valor técnico que se concede en el mercado a nuestra empresa completa la información sobre el grado de acierto de la gestión que hemos realizado. Generalmente, si ésta ha sido adecuada, con el tiempo, debería aumentar el valor de nuestra pyme. En cambio, una gestión negligente lo disminuiría.

Los métodos principales para valorar una empresa

Aunque es una labor que deben realizar profesionales, es importante que nosotros emprededores comprendamos los elementos y métodos que los expertos nos puedan a proponer. Ante todo, tenemos que tener en cuenta que el valor técnico de una empresa corresponde a la aplicación de un método objetivo que produce un resultado relativo: una aproximación monetaria que esencialmente sirve como instrumento de negociación en una transacción. En la actualidad existen varios métodos de valoración, en función de la intención que tenga el comprador. Los más utilizados son:

  • Valor contable: Es el valor que figura en nuestro balance del activo menos el pasivo exigible, es decir, el valor de los fondos propios. El problema que tiene es que los valores recogidos en libros no suelen representar el valor actual del mercado. Por su sencillez y facilidad de calcular es un método apropiado para pymes que no tengan mucha complejidad.
  • Múltiplos comparables: Este método obtiene la valoración de nuestra pyme mediante la comparativa con otras empresas de la competencia. Para ello, se identifican una serie de parámetros (ventas/Ebitda, por ejemplo) que se aplican a la empresa que queremos valorar. El problema es que las empresas no suelen ser todas iguales ni tienen la misma dimensión. Además son datos que no suelen estar disponibles en el universo de las pymes, ya que no se publican oficialmente. Es un método apto para empresas cotizadas en los mercados de valores en los que es obligatorio comunicar los balances de las empresas.
  • Método Gordon-Shapiro: Es uno de los modelos basados en la rentabilidad de la inversión. Para ello toma como referencia la rentabilidad de un activo de renta fija, el bono alemán por ejemplo, y la compara con la rentabilidad del dividendo que reparte la empresa a valorar. Aunque se emplea mayoritariamente para valorar empresas cotizadas, también se puede trasladar a pymes con una dimensión consolidada. Sin embargo, es un método que sólo funciona con empresas que tengan un negocio de ingresos recurrentes y una política de reparto de dividendos estables.
  • Valor por descuento de flujos de caja: Éste método de valoración intenta determinar todos los movimientos de tesorería que tendrá la empresa en el futuro (flujos de fondos), para luego descontar su valor a precios actuales. Por último se tiene en cuenta el factor riesgo (tasa de riesgo). Es un método muy exigente a la hora de exigir información para estimar el valor de nuestro negocio dentro de tres, cuatro o diez años. Su principal dificultad radica en la compleja tarea de dibujar el futuro para la empresa. Su principal virtud, que es aplicable a todas las compañías.

Para un estudio de valoración serio los analistas recomiendan utilizar al menos dos de estos modelos. Al menos uno de los elegidos debería ser el de descuento de flujos de caja, muy recomendado por los asesores, sobre todo para los propietarios de una pyme de reciente creación (sin gran historial en los balances), para empresas en proceso de expansión o para compañías que acometen un plan de viabilidad.