microcreditos_crowdfunding

Financiación alternativa para pymes: préstamos participativos, microcréditos y crowdfunding

Además de otras opciones como el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF) o el Mercado Alternativo Bursátil (MAB), las pymes, que representan 2,8 millones de compañías en España -el 99,8% del total- de las que 1,5 millones no tienen un solo empleado, cuentan con un variado portfolio de posibilidades de acceder a la financiación más allá de las ayudas públicas. Pero si en el caso de las citadas anteriormente y desarrolladas en otro reciente artículo, la experiencia dice que son indicadas para periodos de expansión de las empresas, existen otras centradas en fortalecer etapas de crecimiento, una vez se han consolidado ya en sus respectivos mercados. En este caso, cabe destacar principalmente tres:

  • Préstamos participativos. Están regulados por el Real Decreto Legislativo 7/1996, donde se concreta que “la entidad prestamista percibirá un interés variable que se determinará en función de la evolución de la actividad de la empresa prestataria”. El criterio para concretarla puede ser principalmente a través del beneficio neto, del volumen de negocio o del patrimonio total.

Entre las ventajas de optar por este instrumento están la de que los intereses son fiscalmente deducibles, la no aportación de garantías reales, su vocación de largo plazo, la ausencia de pérdida del control societario o que forman parte de los recursos propios de la empresa en relación a su solvencia financiera.

Para poder acceder a ellos se han de cumplir al menos estos tres requisitos:

  • Formar parte de colectivos sociales desfavorecidos o con dificultades de inserción laboral.
  • No disponer de fácil acceso al sistema financiero formal por falta de garantías.
  • Tener un espíritu emprendedor y disponer de una iniciativa empresarial viable.

Normalmente, existe la figura de las Entidades Sociales de Apoyo al Microcrédito (ESAM) que acompañan a las entidades en el proceso de concesión así como en la elaboración del plan de empresa y en otros temas de ámbito formativo.

Existen diversas modalidades de crowdlending según la naturaleza de la contribución del aportante:

Las principales ventajas del crowdfunding son que facilita el acceso a la financiación con independencia del ciclo económico en el que nos encontremos, que promueve las iniciativas de carácter social y cultural, que facilita el coworking y la colaboración tanto de infraestructuras como de conocimientos, reduce la dependencia de las formas tradicionales de financiación y, desde el punto de vistas de los aportantes, les permite participar en diversos proyectos diversificando significativamente el riesgo.

No obstante, también conviene reseñar que es un instrumento no exento de amenazas, en especial en relación a la posibilidad de fraude, la probabilidad de que fracasen los proyectos en los que se invierte, las dudas acerca de la confidencialidad de los datos de los participantes y el peligro para el promotor de que los aportantes exijan recuperar su dinero en cualquier momento del proceso, con la consecuente amenaza de la falta de liquidez suficiente para garantizar la supervivencia del proyecto.

informe_vehiculos

Cómo utilizar los informes de vehículos para rentabilizar el transporte de una empresa

Las empresas representan el 7,2% del parque de vehículos en España, en el que el uso mayoritario es el particular (91%), según los datos recogidos en el Informe 2017 del Observatorio del Vehículo de Empresa de Arval. Dentro de los vehículos de empresa, la actividad de renting supone algo más de una cuarta parte del total, 26,2%, dejando el resto en manos de las propias compañías.

Teniendo en cuenta el pequeño tamaño de la mayor parte de las sociedades españolas y la importancia del transporte en la partida de gastos de una pyme, tener una flota de vehículos en condiciones y que no depare sorpresas imprevistas es fundamental para la buena marcha de cualquier compañía. Dado el importe al que asciende, las pequeñas empresas pueden recurrir al mercado de segunda mano, y aquí los informes de vehículos servirán para evitar riesgos innecesarios ya que contienen toda la información relevante sobre los vehículos cuya adquisición se esté valorando, entre los que se encuentran, cada vez en mayor medida, coches eléctricos.

Las autoridades públicas han hecho una clara apuesta por el vehículo eléctrico en post de reducir la creciente contaminación que ahoga a las grandes urbes. Como indica el Observatorio Sectorial DBK de INFORMA: “La positiva coyuntura económica y los objetivos de reducción de emisiones contaminantes, en un contexto de creciente concienciación medioambiental, justifican que las perspectivas de evolución del mercado de automóviles eléctricos a corto y medio plazo sean favorables”. Según sus previsiones el parque de automóviles eléctricos en circulación llegaría a 115.000 unidades en 2020.

Las empresas también están incorporando el coche eléctrico a sus flotas, de acuerdo con el informe del Observatorio del Vehículo: “Más de seis de cada diez matriculaciones de coches eléctricos se localizan en el canal de empresas, lo que pone de manifiesto que existe un interés por esta tecnología eficiente”. Aunque también se apunta que solo el 16% de las compañías tienen la intención de introducir coches eléctricos en su flota en 2020, debido al coste/uso, que resulta más elevado que el convencional. Si bien es cierto que según un estudio de Dekra y del Institut für Automobilwirtschaft (instituto de la industria de la automoción, IFA), las previsiones apuntan que el coste total del coche eléctrico, incluido el coste de adquisición, electricidad, mantenimiento y reparaciones, continúe recortándose y que para el 2020 sea, incluso sin subvenciones estatales, un 3,2% más barato que un coche con motor de combustión.

La información que proporcionan los informes de vehículos

Obtener informes de vehículos es muy sencillo, se trata de información de carácter público, cuya fuente es la DGT, que puede ser consultada por cualquier usuario. Marcas como eInforma facilitan el acceso a estos informes en un plazo que no suele sobrepasar una hora laborable, incluyendo datos como:

  • Titular actual del vehículo, sea persona física o jurídica, así como el nombre de todos los titulares en el caso de que existan varios.
  • Datos de identificación del vehículo como el bastidor, marca y modelo.
  • Municipio registrado del vehículo.
  • Datos técnicos tales como potencia, combustible, dimensiones, masas máximas, plazas, etc.
  • Datos sobre el seguro obligatorio, indicando si el vehículo está asegurado y el nombre de la compañía aseguradora.
  • Fecha de matriculación y se indica si ha sido rematriculado.
  • Historial del vehículo por matricula: Numero de compra-ventas históricas.
  • Si el vehículo es de renting.
  • Información sobre embargos, cargas y precintos del vehículo, con la fecha, expediente y datos de la autoridad que lo emite, si es que hubiera constancia de ello.
  • Inspecciones Técnicas: Inspección técnica del vehículo en vigor y fecha de la misma.
  • El número de kilómetros, indicando la fecha y el origen de la lectura (si han sido anotados por la ITV, por declaración voluntaria del titular o lecturas de talleres).
  • Limitaciones de disposición sobre el vehículo: si existe un leasing, una reserva de dominio o cualquier otra carga o gravamen sobre el vehículo.
  • Historial de bajas del vehículo, temporal o permanente, así como el motivo.
  • Impuesto de circulación: Consta si un Ayuntamiento ha comunicado a la Dirección General de Tráfico que el titular del vehículo no está al corriente de pago del Impuesto de circulación.
  • Indicador de vehículo con denegatoria.
  • Información medioambiental, como combustible, categoría de vehículo eléctrico o hibrido, consumo de energía eléctrica por km y autonomía del mismo.
mab_marf

Financiación alternativa para pymes: MAB versus MARF

Desde hace algún tiempo y según datos del propio Banco de España, las empresas en España están optando cada vez más por la financiación alternativa en detrimento del clásico crédito bancario. Como consecuencia de la crisis económica vivida en los años recientes, las compañías, con una creciente necesidad de obtener liquidez, hubieron de recurrir a vías para mantener su tesorería en un entorno de menores ingresos. Una de estas opciones fue el fortalecimiento de recursos propios a través de sucesivas ampliaciones de capital; otra fue identificar nuevas fuentes de financiación, que se cristalizaron, por un lado, en el nacimiento de mercados como el Alternativo Bursátil (MAB) o el Alternativo de Renta Fija (MARF), así como en el auge de opciones más novedosas impulsadas por las fintech, como el crowdlending y el crowdfunding. Además de, claro, el descuento de facturas mediante el Fondo Apoyo a Empresas.

En este artículo revisaremos las principales características de MAB y MARF, dejando para otro posterior el análisis del resto. Según los expertos, cotizar en un mercado alternativo permite obtener financiación sin elevar el endeudamiento ni renunciar al control de la compañía y, además, otorga notoriedad de cara a los inversores, algo fundamental para poder acceder a nueva liquidez en el futuro de manera más barata.

 MAB versus MARF

El Mercado Alternativo Bursátil. Promovido por Bolsas y Mercados Españoles, está dirigido principalmente a empresas inmersas en procesos de expansión, y cuenta con una regulación teóricamente más flexible y un coste inferior al del mercado bursátil más tradicional. De hecho, el Ministerio de Industria, Turismo y Energía cuenta en este sentido con ENISA (acrónimo que corresponde a Empresa Nacional de Innovación S.A.) Mercados Alternativos, un programa específico de concesión de préstamos participativos.

MAB

Los principales requisitos para que una compañía pueda acceder al MAB son:

  • Ser una sociedad anónima con libre transmisibilidad de acciones
  • Todas sus acciones deben estar representadas mediante anotaciones en cuenta
  • Capital desembolsado en su totalidad
  • Actividad y facturación demostrada con sus cuentas auditadas según estándares internacionales
  • Contar de forma permanente con un asesor registrado
  • Para poder incorporarse a este mercado se ha de publicar un documento informativo con, al menos, un cuadro de previsiones de negocio del ejercicio actual y del siguiente

Al igual que cualquier empresa cotizada, las compañías presentes en el MAB han de suministrar obligatoriamente información al mercado, también a través de su página web, repartida del siguiente modo:

  • Cada semestre, ha de remitir las cuentas resumidas y un informe de gestión intermedio
  • Cada ejercicio anual, debe elaborar un informe financiero con las cuentas anuales auditadas y el correspondiente informe de gestión

MARF

Mercado alternativo de renta fija. Tiene como gran objetivo facilitar a las empresas liquidez mediante la emisión de deuda corporativa. Es mucho más sencillo cumplir con los requisitos previstos por la ley en comparación, por ejemplo, con las obligaciones respecto a las emisiones en la Asociación de Intermediarios de Activos Financieros (AIAF). Entre ellos, destacan:

  • Gozar de solvencia demostrada a través de un informe de evaluación crediticia y de riesgo de la emisión, o, en su defecto, con un informe de solvencia emitido por una agencia de rating registrada y certificada por ESMA (European Securities and Markets Authority), con una media igual o superior a BB.
  • Lograr un resultado bruto de explotación (EBITDA) superior a 12 millones de euros.
  • Tener un ratio deuda/ebitda emitida de entre 3 y 4 veces.
  • Conseguir unas ventas mínimas de 50 millones de euros.
  • Tener un crecimiento superior al 5% de la facturación.

La primera empresa que comenzó a cotizar en el MAB fue Zinkia, productora del popular Pocoyó, en verano de 2009. En la actualidad, se han incorporado ya cerca de cien compañías. Otros equivalentes en Europa a este mercado son el AIM británico o el Euronext Growth europeo. Por su parte, el auge del MARF es cada vez más notorio, a juzgar por los resultados de 2017, donde logró un volumen de nuevas emisiones de 2.057 millones de euros, doblando la cifra cosechada en el ejercicio anterior.

¿Qué decisión tomar, MAB versus MARF?

Antes de optar por cualquier vía relacionada con la financiación alternativa conviene recurrir al asesoramiento de especialistas para calibrar los riesgos reales de los posibles pasos a tomar. Por ejemplo, en el caso del MAB los volúmenes de contratación que se manejan en España son sensiblemente inferiores a los del Mercado Continuo, por los que una compañía puede no obtener el volumen de liquidez que necesita en el corto plazo. Es posible acudir a otros mercados alternativos foráneos, pero eso implica conocer la regulación del país, los costes de entrada y, sobre todo, las potenciales barreras administrativas que pueden encontrarse.

En relación al MARF, aunque las emisiones desde 2013 han superado los 3.000 millones de euros, es importante subrayar que, en líneas generales, es un mercado poco líquido que empuja a las compañías a ofrecer primas de rentabilidad que están fuera del alcance de empresas con demasiada poca envergadura. De hecho, existen compañías que ofrecen rentabilidades del 8% para captar inversores, lo que ofrece una idea de la dureza actual del MARF.

En definitiva, ambas opciones son muy válidas para que una pyme pueda conseguir financiación que, combinada con otras fuentes, diversifica su acceso al mercado, mejorando su notoriedad, su visibilidad y, sobre todo, contribuyendo a dotar de mayor liquidez a las estrategias de expansión y crecimiento en etapas clave para una empresa.

kpis_internet

La utilidad de los KPIs en los negocios de Internet

Si emprender un negocio es ya de por sí algo arriesgado con no pocas dosis de incertidumbre, cuya validez real solo se va a poder calibrar una vez el proyecto se ponga en marcha, este nivel de inseguridad crece exponencialmente cuando se habla de una empresa de internet basada en un modelo innovador. Tal es el caso de, por ejemplo, algunos sectores que están ahora mismo en plena eclosión, como la gestión del espacio aéreo para drones o algo tan curioso como la tramitación online de divorcios sin tener que acudir a un tribunal.

Para favorecer la toma de decisiones críticas es fundamental establecers KPIs en los negocios en internet. En temas como la financiación, la investigación, la estructura de trabajo o la gestión de la tesorería, conviene elaborar y revisar de forma continua las hipótesis de partida, evaluando los recursos y riesgos del modelo más objetivo posible, de manera que se puedan acometer acciones relevantes en base a los datos obtenidos.

En general, los negocios de Internet generan una gran cantidad de información, que permite conocer detalles sobre el perfil de los usuarios que entran en una página web, qué contenidos visitan, cuánto tiempo pasan en ellos, o, por ejemplo, desde qué lugar realizan sus consultas. Datos todos ellos muy importantes para saber, en definitiva, el comportamiento de un potencial cliente y, lo que quizá es más relevante, sus gustos y preferencias.

La clave de la medición y, por lo tanto, de aprendizaje de un negocio en la Red radica en seleccionar la información apropiada y utilizarla del modo más preciso. El consenso entre los expertos señala que es a través de los KPIs (Key Performance Indicators, en inglés) como mejor es posible obtener los indicios para adaptar nuestro negocio a las necesidades y demandas reales del mercado.

Algunos de los KPIs más utilizados son:

Tasa de activación

Es la diferencia entre todos los usuarios a los que se ha contactado y aquellos que de verdad han tenido que llevar a cabo alguna acción intermedia para convertirse en cliente. A estos últimos se les denomina ‘activados’ porque han realizado al menos una operación deseada por la empresa, como suscribirse a una lista de distribución, registrarse en la página web o descargar alguna aplicación o programa que se les ha recomendado.

Coste medio de adquisición por cliente

Se obtiene de la división entre la suma de todos los costes en los que se ha incurrido para la captación de clientes y el número total que finalmente se ha conseguido en un determinado periodo. Entre estos costes están las partidas de publicidad, promociones o la inversión en el equipo comercial, entre otros. Un negocio en principio sólo es viable si su coste medio por adquisición es menor que el valor por cliente.

Tráfico de la web

Es un elemento clave para evaluar la eficacia de las estrategias de captación de clientes, si bien es conveniente utilizar herramientas para eliminar a aquellos usuarios que abandonan el site tras poco tiempo de navegación (en lo que se conoce como ‘efecto rebote’). Normalmente, un tráfico en aumento antecede a incrementos sustanciales en la generación de ingresos. El principal sistema de medición comúnmente aceptado es el de Google Analytics, aunque existen otros como Foxmetrics, Clicky o, por ejemplo, Open Web Analytics.

Tasa de conversión

En realidad, es la consecuencia inmediata de la mejora en el tráfico de la web. Indica de qué manera los usuarios se transforman en clientes, a través de la contratación de nuestros productos. Si es posible conocer las distintas fuentes por las que se ha conseguido llegar a estos clientes, se podrán elaborar estrategias comerciales de cara al futuro que destinen más recursos a estas vías de negocio.

Tasa de abandono / Tasa de retención

Indican qué porcentaje de clientes de la empresa repiten su compra al menos en una ocasión y cuántos de ellos han dejado de adquirir nuestros productos. Son ratios muy relevantes para medir la rentabilidad del negocio y para conocer el grado real de satisfacción de los clientes.

Valor medio por cliente

Determina la capacidad de la empresa para generar beneficios teniendo en cuenta su base de clientes, o, lo que es lo mismo, es el margen bruto que se logra por cada cliente a lo largo de toda su relación con la empresa. También se le conoce por su denominación en inglés (Life Time Value) o, directamente, como LTV.

Qué hacer con tantos datos

A pesar de que puede resultar algo abrumador disponer de este exceso de información, lo más aconsejable es ser prudente en la toma de decisiones y no perder de vista el objetivo último del por qué se están llevando a cabo estos análisis: identificar los grupos de clientes a los que nos queremos dirigir mediante una adecuada propuesta de valor.

La obtención  de los KPIs es fundamental principalmente para desarrollar una estrategia de captación de ingresos de cara al futuro que asegure la viabilidad del negocio, promueva su crecimiento y sostenga su expansión. Para lograrlo, acciones como la revisión periódica de estos ratios o la creación de informes que analicen estos datos con el resto de variables de la empresa son muy importantes para obtener información fiable y precisa.

Finalmente, es fundamental señalar que la inversión en estos KPIs no debe en ningún caso sustituir otros análisis de suma trascendencia que se deben realizar a la hora de emprender cualquier negocio, y que suelen acabar recogidos en un plan de negocio, como la estrategia de marketing, la viabilidad financiera o todo lo que tiene que ver con los aspectos jurídicos. Es a través de la elaboración y evaluación de ambas realidades como el emprendedor podrá obtener resultados que sirvan para la gestión del proyecto, y, sobre todo, garantizar su éxito.

divisas_emergentes

El ‘baile de divisas’ desvela fragilidades en los mercados emergentes

Argentina solicita ayuda al FMI, la lira turca pide oxígeno en su caída libre frente a otras divisas como el dólar, e Indonesia, India o Filipinas elevan tipos para sostener sus divisas.

 

El encarecimiento de las condiciones financieras en los mercados internacionales y la escalada del crudo pueden darles la estocada. ¿Será peor que el ‘credit crunch’ de 2008? Algunas voces del mercado creen que sí. O, al menos, de la misma dimensión. De momento, el rally alcista del dólar, en medio de la tormenta comercial desatada por la Casa Blanca, las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo y la península coreana, o la escalada del precio del petróleo, ha puesto bajo vigilancia extrema a las divisas de varios mercados emergentes. Las primeras señales de estas turbulencias -en la jerga del mercado, volatilidad excesiva- tanto de sus plazas bursátiles como del comportamiento de sus monedas en los parqués cambiarios, se vislumbran en Argentina, Turquía e Indonesia. Tres de los mercados emergentes que más auxilio crediticio han necesitado de las arcas del FMI en las últimas décadas, que vuelven a estar bajo la lupa de los mercados. La política del billete verde fuerte que desea Donald Trump empieza a florecer, casi un año y medio después de que el presidente de EEUU tomara posesión del cargo. Objetivo para el que también se ha conjugado una agresiva -y cambiante- política económica tejida desde Washington, en la que destaca, además de la guerra comercial, una cuantiosa doble rebaja impositiva -sobre las rentas, el capital y las empresas- y un ambicioso y multibillonario plan de infraestructuras que tendrán que convivir con la nueva estrategia de la Reserva Federal de elevar los tipos de interés.

Todo ello ha generado un súbito encarecimiento de la financiación internacional que ha cogido con el pie cambiado a no pocas potencias industrializadas. Pero, sobre todo, a zonas emergentes que, hasta ahora, evolucionaban con un diferencial de tipos ostensible respecto a los designios de la Fed.

En consecuencia, y casi diez años después del estallido del credit cunch, en septiembre de 2008, los grandes rivales de las economías de rentas altas han sido los primeros que experimentan los coletazos de lo que parece el epitafio de esta etapa de pseudo-bonanza. Argentina emitió la primera alarma, que ha sofocado el FMI con una rápida negociación por la que ha liberado a Buenos Aires una línea financiera de 30.000 millones de dólares para contener la caída libre del peso en los mercados cambiarios y la escalada de los tipos de interés, por encima del 40%, decretada por su banco central como medida para evitar fugas masivas de capitales y amortiguar el pánico bursátil. Pero apenas dos semanas después, el efecto contagio ha surgido en Turquía. A lo largo de mayo, su valor ha descendido todos los días de mercado, excepto tres, en relación con el dólar. Hasta el punto de reducir un 5,2% su cotización diaria la pasada semana.

Parecen lejanos. Pero los días en los que la lira turca marcó máximos históricos frente al billete verde norteamericano se localizan a finales del último verano e, incluso, en otro rally alcista, al comienzo de esta primavera. La alta volatilidad, generada desde EEUU y sus agresivas políticas comercial (proteccionismo y guerra arancelaria), fiscal (doble rebaja de rentas y sociedades, a la que se sumará otra reducción impositiva “antes de noviembre”, según avanza el propio Donald Trump), económica (plan multimillonario de infraestructuras para dinamizar la actividad, junto a reformas financieras más laxas que espoleen el crédito) y monetaria para enterrar la estrategia de la Fed de tipos de interés cercanos a cero, han dado paso a una convulsión generalizada en los mercados globales. Ya de por sí en estado de máxima vigilancia por el fulgurante incremento del crudo y los polvorines geoestratégicos auspiciados o alimentados por Washington en Oriente Medio, Asia, con la crisis coreana, o el distanciamiento transatlántico en plena tensión interna en la UE por el Brexit.

Turquía, pues, ha entrado en la espiral de una crisis de divisas. Los analistas reclaman ya a las autoridades políticas, económicas y monetarias que “actúen ya, a la máxima diligencia” asegura, por ejemplo, Cristian Maggio, estratega de mercados emergentes en TD Securities, con sede en Londres. “Y no debería ponerse límites sobre cómo y cuándo intervenir porque lo que se avecina es una turbulencia cambiaria en toda regla”. El clima inversor es de “total pérdida de confianza”.

Tampoco ayuda la atmósfera política. En especial, la de su primer ministro, el islamista Recep Tayyip Erdogan, quien ha lanzado constantes mensajes a favor de una rebaja de tipos de interés para espolear la economía, en medio de compromisos de adquirir mayor responsabilidad sobre la política monetaria del país si vence en los comicios del próximo 24 de junio. En un momento delicado para la coyuntura turca. Con la inflación en dobles dígitos y un rampante déficit por cuenta corriente que demanda una alta financiación de los mercados internacionales, cuando el acceso al crédito global evoluciona a precios demasiado elevados, pese a que los tipos de interés todavía pueden considerarse anormalmente bajos. Tanto en EEUU como en Reino Unido y otras latitudes anglosajonas, como en Europa, donde el BCE los mantiene en nivel cero.

La lira ha perdido un 21% de su valor este año. El segundo mayor descenso de las divisas de los principales mercados emergentes. Sólo por detrás de la pérdida de cotización del peso argentino y en sintonía con el retroceso de las monedas de Venezuela y Angola. La cuota de retorno de las inversiones denominadas en liras turcas -diferencial entre costes de una operación y ganancias estimadas-, se ha desplomado hasta cotas desconocidas desde enero de 2017, cuando la divisa turca sufrió otro fuerte episodio de depresión en el mercado. Un sostén que ha pasado factura a las empresas japonesas, que han protagonizado las grandes operaciones bursátiles en la plaza financiera de Estambul, cuyos rectores achacan esta semana negra al clásico mantra que utilizan las autoridades de la proliferación de “movimientos especulativos” para hundir la economía del país. Antesala, en casi todas las ocasiones, de una petición de ayuda multilateral.

“Que Dios ayude a Turquía”, reza la nota oficial de Alnus Yatirim, un bróker que opera en la Bolsa de Estambul, dirigida a sus clientes estos días, antes de precisar: “nos enfrentamos a la inacción de un banco central que sigue oteando los mercados cuando necesita dirigir acciones directas en defensa de la lira”. Sin ella, “se caerá en una espiral de impagos” para hacer frente a los plazos de vencimientos inmediatos de una deuda corporativa, de empresas no financiera, que supera los 222.000 millones de dólares, en moneda extranjera. Por cada punto porcentual de pérdida del valor de la divisa turca se encarecen las condiciones de financiación en 5.000 millones de liras. Máxima tensión. Yatirim apelaba a un movimiento más contundente del banco central que la subida de tipos, de finales de mayo, de nada menos que tres puntos básicos, hasta situarlos en el 16,5%. Algo que no gustará a Erdogan, pero que ha servido para salvar un primer match-ball: los bancos obtendrán más ingresos por servicios, préstamos y créditos a corto plazo que aliviarán sus márgenes financieros. Pero será difícil que Estambul pueda acometer una mínima recapitalización -hasta el momento, han reestructurado unos 78.000 millones de liras, casi 17.000 millones de dólares- con unas ciertas garantías y, sobre todo, tendrán casi imposible acudir al rescate del sector privado turco, que maneja una deuda de 337.000 millones de dólares en monedas extranjeras.

Los bancos centrales de Argentina y Turquía no han sido los únicos con quebraderos de cabeza. La sombra de la inestabilidad se propaga sobre la práctica totalidad de los principales mercados emergentes del planeta. El estado latente es de emergencia. Los economistas predicen escalada de tipos de interés en varias latitudes de Asia. En concreto y, sobre todo, en Indonesia, Filipinas e India, donde no descartan que toquen niveles como los de Argentina o Turquía. “Cuando la Reserva Federal inició el encarecimiento gradual del dinero, las autoridades monetarias de los mercados emergentes intentaron recortar sus diferenciales rebajando tipos”, explica Frederic Neumann, de HSBC.  “Y ahora tienen que adecuarse a la política de la Fed a marchas forzadas y en medio de turbulencias cambiarias” que llevan en volandas al dólar a recuperar parte de su hegemonía perdida. Incluso, algunos países, como Brasil, siguen abaratando el dinero.

La economista Carmen Reinhart, catedrática en Harvard y antigua responsable de investigación de mercados en el FMI, considera que el escenario actual de los mercados emergentes es peor que el de sus dos capítulos negros más recientes, el inicio de la crisis, en 2008, y en 2013, año en el que el decoupling -fenómeno excepcional, entonces, que registraba un notable diferencial de crecimiento entre las potencias industrializadas y los países emergentes por primera vez en la historia económica reciente- empezó a remitir y sus economías se resistieron de la debilidad mundial. Para Reinhart, estadounidense de origen cubano, estos países tienen varias losas que penden sobre sus modelos productivos. Por un lado, la acumulación de deuda; por otro, la debilidad del comercio con la guerra declarada por EEUU y, finalmente, la subida sincronizada de tipos en casi todo el universo económico anglosajón. Diagnóstico que comparte el mercado. “El desequilibrio en las balanzas de pagos [de estas economías] han añadido presión a sus bancos centrales para acometer alzas del precio del dinero antes de los previsto; es decir, cuando la inflación todavía no es un motivo serio de preocupación”, explica Andrew Cates, analista de Nomura. Es lo que ocurre en Indonesia, con la palpable gravedad de su moneda, la rupia, en Malaisia, Filipinas o, incluso, en India. Las excepciones, que aún deben ser catalogadas de coyunturales, son China y Tailandia, con tipos, todavía, próximos a cero.

crowdlending_emprendedores

Crowdlending, una oportunidad de financiación para emprendedores

Es cierto que la crisis hizo que muchas de los nuevos negocios que existían en ese momento cerraran sus puertas. Pero también es una realidad que con la recuperación las pymes han empezado a retomar el protagonismo perdido que tenían y empiezan a volver a tener peso en la economía, el pib y la creación de empleo de España. A pesar de ello, existe un problema que siempre lastra el desarrollo de las pymes: la dificultad para obtener financiación. Este freno hizo que durante la recesión muchas empresas se vieron obligadas a clausurar y ahora impide un crecimiento más importante de las mismas.

Quizá algunos puedan pensar que el hecho de que la banca haya abierto el grifo del crédito evita que exista riesgo financiero para las pymes y los autónomos. Nada de eso. El acceso a los préstamos sigue siendo un gran hándicap debido a los avales imposibles de cumplir que las entidades financieras solicitan. Con todo, los propios protagonistas ven rayos de luz al final del túnel financiero. De hecho, según un estudio reciente, el 32 por ciento de las pymes estima que existe una mayor predisposición de los bancos a conceder préstamos a los empresarios. Otra cosa es que, como decíamos antes, exigen unas condiciones que eliminan a la mayoría de los candidatos.

Para poder salir del laberinto que supone pedir un crédito en un banco tradicional, es conveniente sondear el resto de opciones que existen en el mercado. En este blog se ha hablado en alguna ocasión del crowdlending. Pero su creciente importancia como método de financiación para los negocios de futuro le lleva a ganar protagonismo como una alternativa complementaria a otras opciones más tradicionales. Además, se trata de un nuevo producto de inversión para cualquier inversor. De hecho, el crowdlending permite que cualquier persona con 50 euros pueda invertir en el crecimiento de un pequeño negocio a cambio de un porcentaje de la rentabilidad futura.

¿Qué es el crowdlending?

El crowdlending es la forma en la que los emprendedores pueden conseguir crédito de una comunidad de inversores particulares a través de una plataforma online, que luego tendrán que devolver con intereses. En otras palabras, es prácticamente lo mismo que un préstamo bancario pero entre particulares y sin las duras condiciones que exige aún la banca. Uno de los errores más habituales que se suelen cometer con este tipo de financiación es confundirlo con el crowdfunding. Sin duda, existen coincidencias, ya que ambos entran en el grupo de vehículos alternativos y se trata de préstamos entre particulares. Pero a partir de ese punto se acaban las semejanzas. Más allá de que una parte del crowdfunding es simplemente donación desinteresada, la gran diferencia está en el retorno del crédito. Mientras el crowdfunding exige una participación en la empresa a cambio del préstamo, el crowdlending solo pide su devolución con intereses, y no pone en duda la propiedad de la empresa.

Debido a sus innegables ventajas, las compañías españolas se han lanzado a explorar sus posibilidades, solicitando de media 541.552 euros a través de esta modalidad durante el último año. Aunque no parezca demasiado, la cifra es importante ya que el crowdlending solo lleva tres años de funcionamiento en el mercado europeo y poco más de uno en España. De hecho, la ya citada cifra es superior a la de Italia y Francia, lo da buena fe del rápido crecimiento que esta opción de financiación alternativa está teniendo entre los nuevos negocios.

El crowdlending es especialmente interesante para todos aquellos negocios cuya facturación oscile entre 1 y 30 millones de euros, ya que los que estén por encima de esa cantidad lo tienen más sencillo para acceder a los bancos.

Características del crowdlending

Al ser un producto financiero novedoso, el consenso a la hora de establecer sus líneas maestras y su media de actuación no es tarea fácil. Pero por los informes publicados en España se pueden destacar diversos aspectos que pueden suponer una buena guía para el inversor que se quiera acercar al crowdlending.

Plazo de amortización

Hasta el momento la media que se tiene en cuenta en este sentido es la de devolver un crédito en un plazo de unos 45 meses. Se trata de un periodo de tiempo inferior al de Francia (50 meses), pero más largo que en Italia, donde hay que retornar el dinero prestado más los intereses en unos 38 meses.

Tipo de riesgo

El nivel de riesgo del crédito es lo que condiciona la tasa de interés. De ahí que para el emprendedor sea interesante conocer que, tanto en España como en Francia e Italia, la calificación de este tipo de préstamos se considera de riesgo medio. Esto hace que los tipos de interés que se cobran no sean en exceso elevados y se centren en una horquilla que va del 4 al 7 por ciento.

Motivos que llevan a pedirlo

El crecimiento de la compañía a través de la internacionalización, o mediante campañas de marketing o inversiones en bienes de equipo son las principales causas que llevan a los emprendedores a recurrir al crowdlending que, debido a sus ventajas, se está convirtiendo en una opción cada vez más demandada por los emprendedores para complementar u obtener financiación más allá de la que pueden conseguir en las sucursales bancarias.

informes_riesgo_contratos

Aprovéchate de los informes de riesgo para ganar grandes contratos

Cuando eres una pequeña compañía conseguir grandes contratos resulta complicado, aunque puede ser muy interesante para la estabilidad económica de la empresa, incluso para crecer y ampliar los objetivos de la misma. Pero la desconfianza ante el tamaño, si la pyme será capaz de cumplir con las tareas requeridas o si tiene el músculo financiero necesario para desarrollar el proyecto, están siempre presentes a la hora de tomar la decisión de adjudicarlo.

Como señala en un reciente artículo Amber Colley, Business Credit Expert y Senior Vice President de Dun & Bradstreet, “los informes de crédito comercial se utilizan frecuentemente como herramienta para determinar la solvencia y fiabilidad de una compañía”. Colley añade que las calificaciones y ratings del informe pueden influir en la adjudicación de un gran contrato. Por eso es importante para una compañía no aparecer en los listados de morosos y obtener buenas puntuaciones en los informes de riesgo, que consultan las entidades financieras a la hora de tomar sus decisiones para conceder o no un crédito y las empresas contratantes a la hora de adjudicar un proyecto. Estos informes, que facilitan marcas como eInforma, también sirven a las compañías para gestionar su propio riesgo, al poder conocer los datos de las empresas con las que trabajan o están pensando en trabajar.

El elevado número de pequeñas empresas existente figura siempre entre los puntos débiles que se achacan al tejido empresarial español. De acuerdo con el Informe Anual de INFORMA D&B, teniendo en cuenta todo lo que especifica la recomendación de la UE (venta de activos, número de empleados y tipología de accionistas), en España predominan las microempresas. Suponen casi el 97%. Y cerca de un 2% se enmarca en la categoría de pequeñas empresas, quedando las medianas en un 0,5%. Las grandes compañías representan tan solo el 1% del total. Sumando las pymes una proporción tan predominante es importante que tomen parte en proyectos de relevancia, para que puedan crecer y ganar la envergadura que les permita competir con empresas de otros países.

Tres puntos importantes que miran las grandes empresas

Con frecuencia las empresas son reticentes a facilitar datos sobre su situación financiera, pero esto puede llevarles a perder negocio ya que no se les tendrá en cuenta a la hora de participar en contratos importantes. Y los informes de riesgos son datos claves. De acuerdo con Amber Colley, las grandes empresas a la hora de adjudicar un proyecto o las entidades financieras prestan especial atención a tres puntos:

  • Una trayectoria acreditada

Una gran compañía querrá saber si se han finalizado con éxito contratos anteriores o si se han cumplido los tiempos de entrega. No tener contratos previos no tiene porque ser descalificante, pero poder demostrar que la empresa cumple con las demandas o haber sido proveedor o contratista con anterioridad puede ayudar a sobresalir sobre otros candidatos. Antes de optar a un contrato con una gran cadena o empresas estatales es mejor haber sido subcontratista, para mejorar las calificaciones del informe de crédito.

  • Múltiples fuentes de ingresos

Algunas grandes compañías prefieren que las empresas con las que van a trabajar tengan ya otros contratos seguros para evitar ser responsables de la supervivencia de un pequeño o mediano negocio. Así, tener múltiples fuentes de ingresos es lo idóneo, tanto para las empresas candidatas como para las compañías que contratan.

  • Buenas perspectivas económicas

Las calificaciones y los ratings ayudan a los potenciales clientes y socios a determinar cómo puede evolucionar la situación económica de una compañía. El proceso de contratación suele ser tedioso, por lo que las grandes corporaciones no quieren tener que verse obligadas a reemplazar proveedores en seis meses o un año. Tener una buena calificación en solvencia financiera o en indicadores predictivos de liquidez o buenos informes de riesgo pueden ayudar a reducir las preocupaciones de las grandes empresas sobre el futuro económico de una compañía.

business_angel_financiacion

Business angels o capital privado ¿Cuál debe elegir el emprendedor?

La primera opción de financiación de toda empresa que recién comienza es el propio emprendedor. Posteriormente se recurre a la familia y a los amigos y, a partir de entonces, se debe acudir a lo que el mercado puede ofrecer. Justo en ese preciso instante surgen dos figuras que son las únicas a las que se podrá acudir (ayudas y subvenciones públicas aparte) para conseguir el capital necesario con el que dar los primeros pasos en la compañía.

Esas dos opciones son los business angels y el capital privado, que a su vez se divide en venture capital o private equity. Pues bien para los emprendedores es fundamental saber cuáles son las diferencias que hay entre ambos vehículos. Conocer sus propias características elevará, y mucho, las opciones de obtener la necesaria financiación.

Dinero solo o consultoría y networking

La primera diferencia surge en la propia denominación. El capital privado es una actividad desarrollada por entidades especializadas en ese ámbito que aportan recursos de manera temporal (10 años como máximo aunque lo normal es menos de la mitad) a cambio de una participación en la compañía, que puede ser minoritaria o de control. Pero, salvo que alcancen más del 50 por ciento de la firma, no suelen participar en demasía en las decisiones de la firma.  Por el contrario, el business angel es un inversor privado. Un persona con una ingente cantidad de recursos que aporta capital. Pero, además, ofrece su apoyo al emprendedor. En otras palabras, realiza una labor de consultoría, además de proporcionarle contactos, que son fundamentales en un negocio en una edad temprana. A cambio, y como es obvio, se inmiscuirá mucho más en la gestión de las nuevas empresas. Los emprendedores deben ser conscientes de este hecho para discernir entre las dos opciones.

Momentos distintos

El instante en la vida de la empresa en la que se puede recurrir a ambos vehículos tampoco es exactamente el mismo. Veamos: los business angels forman parte de la ecuación en los momentos más iniciales de la empresa. Es decir, justo cuando se acaban la familia y los amigos y no hay nadie a quién recurrir, aparecen. No requieren, por tanto, de un producto o servicio ya comercializado, les basta con una buena idea con posibilidades de convertirse en negocio. En cambio, el capital privado se introduce en estadios un poco más avanzados. En el caso del venture capital, puede llegar a coincidir en momentos con el business angels, pero estas firmas sí suelen precisar algo más cercano a un plan de negocio. En el caso del private equity se exige una fase más avanzada.

Esta diferencia es muy importante ya que dependiendo de la etapa en la que se encuentre la empresa será más fácil recurrir a uno u otro método de financiación.

Nula coincidencia en sectores

Otro aspecto clave para el emprendedor es la diferenciación por sectores. El business angel invierte principalmente en compañías de tecnología, información y comunicación. Por el contrario, el venture capital y sus derivados optan más por sectores como la informática, la medicina, la salud, los productos de consumo, la biotecnología y las ciencias de la vida.
Estas diferencias se explican por la propia filosofía de ambos inversores. Los business angels invierten en startups que son tan jóvenes que, debido a ello, el 70 por ciento acaba fracasando, el 20 por ciento bastante tienen con sobrevivir, mientras que con el 10 por ciento restante deben recuperar la inversión. Se trata, por tanto, de una actividad con mayor riesgo. De ahí que estos inversores apuesten más por firmas que trabajan más en la red y, por tanto, necesitan menores recursos, además de tener una perspectiva de crecimiento más rápida y escalable.

El capital privado, al ser una firma especializada, dispone de mayores recursos y, por tanto, puede diversificar más sus apuestas inversoras.

¿Cuál se utiliza más? ¿Business angels o capital privado?

Las cifras indican que los nuevos empresarios españoles recurren indistintamente a ambas opciones. En el caso de los business angels, nuestro país ocupa la segunda posición en Europa después de Reino Unido. La cifra estimada de inversión por esta vía ascendió a 750 millones, en 679 compañías. El capital privado, por su parte, entró en 2.760 pymes que empleaban a 400.000 personas.

Esta diferencia también corrobora la importancia del momento en el que esté la empresa, de lo que ya tratamos anteriormente, para elevar las opciones de financiación. Resulta obvio que el venture capital busca firmas algo más desarrolladas que el business angel. Un aspecto que, como la diferenciación por sectores, es fundamental para cualquier emprendedor que pretende capturar capital nuevo con el que desarrollar su negocio.

mejorar_liquidez

Cómo mejorar la liquidez de una pyme en el corto plazo

Seis de cada diez empresas que se constituyen en España no sobreviven más allá de cinco años, situando a nuestro país como uno de los líderes en Europa en cierre de pymes y pérdida de empleos, sobre todo entre las personas más jóvenes. Entre las principales razones para explicar esta situación se encuentran la falta de financiación, el escaso apoyo de la Administración o el alto nivel impositivo, aunque, sin lugar a dudas, hay una que destaca sobre las demás, a juicio de las propias empresas: la dificultad en mantener una tesorería estable con la que mejorar la liquidez que permita afrontar los pagos e inversiones que hay que realizar.

 

¿Cash-flow? ¿Qué es eso y cómo te ayuda a mejorar la liquidez? 

Cuando hablamos de cash-flow, o flujo de caja en castellano, nos referimos al total del dinero en efectivo con el que cuenta un negocio, más los depósitos bancarios, los cheques y todo lo que pueda ser fácilmente transformado en dinero. De acuerdo a la teoría contable, el cash-flow no es más que la suma del beneficio neto más la amortización de la compañía. Para una pyme, sobre todo en sus inicios, es crucial ser lo más eficiente posible en la administración de los stocks, prescindiendo de grandes apalancamientos e intentando, en definitiva, generar la mayor tesorería posible.

Aunque resulta ambicioso definir cómo mejorar la liquidez de una empresa, hay ciertas reglas que es necesario seguir, como, por ejemplo:

  • Ser lo más objetivos y realistas tanto en los ingresos como en los gastos previstos, marcándose objetivos pequeños que puedan verificar la estrategia contable.
  • Estudiar de forma periódica las condiciones que ofrece el banco (líneas de crédito, seguro, financiación), comparándolo con otras entidades para buscar siempre el mayor beneficio.
  • Revisar el modo en el que se realizan las operaciones financieras. La tecnología actual permite automatizar y abaratar los procesos, aumentando de paso los protocolos de seguridad.
  • Implantar pequeñas medidas que pueden impactar positivamente en las cuentas y mejorar la liquidez, como acortar los ciclos de facturación o realizar inventarios periódicos para examinar los costes fijos.

 

Algunas de las principales soluciones financieras

Los bancos ofrecen multitud de fórmulas para mejorar la liquidez de las empresas. Antes de optar por cualquiera de ellas, es conveniente buscar el consejo de expertos. Entre las más utilizadas, cabe destacar:

banco_mundial_amplia

El Banco Mundial eleva en 13.000 millones su capital para el desarrollo

La medida, aprobada por las grandes potencias, incluye cambios operativos para estrechar la vigilancia sobre la ayuda financiera a los países receptores de fondos.

EEUU finalmente no puso objeciones. En contra del criterio mantenido en los últimos meses, la Casa Blanca facilitó la ampliación de capital del Banco Mundial, la principal fuente de recursos de fondos al desarrollo de una institución multilateral. La decisión se tomó durante la asamblea de ministros de Finanzas en la última reunión, la de primavera, a finales de abril, que la entidad realiza junto a su organización hermana, el Fondo Monetario Internacional (FMI), con la que conforma, además del Tesoro norteamericano y la Reserva Federal, el denominado consenso de Washington. O cónclave que perfila los grandes acuerdos mundiales en materia económica. Es decir, el primer paso hacia la liberación de fondos en situaciones de emergencia o diagnósticos iniciales para avanzar en la gobernanza global. No es el único, porque foros como el G-3 de la OCDE, en París, también tienen un protagonismo estelar en citas multilaterales y de grandes potencias industrializadas y emergentes, como el G-20. Al igual que las visiones monetarias que parten del G-10, con vínculos directos en el Banco Internacional del Pagos (BIS), en Basilea. Pero el de Washington es un consenso sine qua non en cualquier crisis nacional, regional o mundial que se precie.

1ª MEDIDA: AMPLIACIÓN DE CAPITAL

Desde esta primavera, el Banco Mundial dispondrá de 13.000 millones de dólares adicionales en su capital social. Surgido, sobre todo, de las aportaciones de sus afiliados; esencialmente, la casi totalidad de los países del planeta. A excepción de regímenes como el de Cuba o el de Corea del Norte y de territorios como Mónaco, Liechtenstein o Andorra, el resto de naciones que forman parte de la ONU tienen cabida en su estructura interna.

En total, alberga a 189 miembros. Sus principales acreedores son Francia, Alemania, Japón y EEUU, parte de cuyas cuotas se destinan a la captación de nuevos recursos en los mercados de capitales, a través de varios de sus brazos financieros, como la AIF, su Asociación Internacional de Fomento, desde la que, por medio de la decimoctava reposición de fondos, en vigor para este año, ha logrado disponer de una cifra sin precedentes de 75.000 millones de dólares, que se destinarán a sufragar su servicio de ayuda de fondos al sector privado. En 170 países en los que opera con proyectos de desarrollo. Así como a sus dos organizaciones privadas, la Corporación Financiera Internacional (IFC) y la Agencia de Garantías de Inversiones Multilaterales (MIGA).

Esta ampliación de capital es la primera desde que, en 2010, se decidiera un incremento de las cuotas, en la que España pasó de representar el 1,7% del patrimonio del Banco Mundial, porción notablemente por debajo de su correlación al PIB global, al 1,85%. Aunque la nación que más vio elevada su cota fue China, que pasó del 2,77% al 4,42%, todavía muy por debajo de su peso en la economía mundial.

2ª MEDIDA: MÁS VIGILANCIA A LOS RECEPTORES

La cesión de EEUU a estos nuevos desembolsos adicionales al Banco Mundial tuvo como réplica el compromiso del Comité Ejecutivo de esta institución multilateral de que se impondrán nuevas medidas de supervisión y vigilancia de las líneas financieras que libera hacia las economías en vías de desarrollo. Washington ha sido uno de los altavoces más críticos, en los últimos años, en favor de que el Banco Mundial instaure mecanismos de regulación y control más eficaces contra la corrupción. Jim Yong Kim, su presidente, de origen surcoreano, el primer máximo dirigente de la institución no nacido en EEUU -por el pacto no escrito en Bretton Woods por el que esta organización sería liderada por un estadounidense, mientras que la dirección gerente del FMI se encargaría sistemáticamente a un europeo- ha enviado cumplidas promesas de que extremará la vigilancia en el futuro contra cualquier “práctica irregular”. Cambios que requerirán pasos en el orden interno, “incluidas reformas operativas y protocolos de fijación de precios”, aseguró la institución en un comunicado oficial. Y que significarán una “reducción gradual” del acceso a la financiación del banco a países como China, que se ha beneficiado de la doble condición de gran contribuyente y de receptor de ayudas. Entre otras razones, porque la OCDE todavía no le ha reconocido el estatus de economía de mercado. Tal y como avanzó Yong Kim. Este organismo se compromete, además, a elevar hasta los 80.000 millones de dólares los fondos que liberarán a lo largo de este año en líneas de financiación para proyectos al desarrollo en todo el mundo. Un montante notablemente superior a los 59.000 millones que aprobó en 2017.

El otro motivo del visto bueno final de EEUU ha sido la exigencia de que China deje de acudir a la financiación del Banco Mundial. “Dado su creciente estatus económico y su habilidad para conseguir liquidez en los mercados financieros”, recalcan fuentes estadounidenses. Del mismo modo que el respaldo a peticiones que, como la británica, reclaman más recursos para proyectos de países en desarrollo. Bajo el nuevo acuerdo de aumento de capital, el Banco Mundial focaliza sus esfuerzos futuros en “las naciones de bajos niveles de renta”, aseguró Kim, como desean los países europeos y Reino Unido, antes de recordar que “China está catalogada como nación con elevadas cotas de ingresos per cápita”. Esta institución otorgó al gigante asiático 2.500 millones de dólares, 500 más que en 2016.

Con este nuevo pacto en el seno del Banco Mundial, China eleva su capacidad de voto desde el 4,5% hasta el 5,7%. Más en línea con su tamaño en relación al PIB mundial. EEUU se mantiene como el máximo accionista de la institución, con un 15,9% de las aportaciones, una décima por debajo de su estadio actual, seguido de Japón, que también cede una décima a Pekín y se sitúa en el 6,8%.

Este reequilibrio del poder financiero del Banco Mundial supone un paso más en el objetivo de paliar el déficit de infrarrepresentación de economías que han dado un salto cuantitativo por su tamaño, diez años después de la crisis financiera de 2008. Básicamente, los grandes mercados emergentes, que empiezan a perder, además, sus fuentes de acceso financiero dentro de la institución. En favor de los países con rentas más bajas. Sin embargo, el acuerdo está a expensas de que sea finalmente ratificado. Por ejemplo, por el Congreso de EEUU, tal y como avanzó Steven Mnuchin, su secretario del Tesoro, quien incidió en que Washington “espera que este pacto sirva para que se reduzcan los niveles de pobreza”.

Y para países como España, cuyas empresas empiezan a ganar terreno en el competitivo y, cada vez más suculento, mercado multilateral, que mueve más de nueve cifras si se contabiliza la totalidad de proyectos de desarrollo del conjunto de instituciones, globales y regionales, que liberan recursos para elevar las condiciones de vida, las infraestructuras y el emprendimiento en economías con dificultades de acceso a los mercados internacionales. La denominada cuota de retorno de inversiones al sector privado español -es decir, los ingresos que las empresas hispanas, en este caso, consiguen por ganar concursos multilaterales, gestionar los planes financieros y lograr que los planes de transformación se conviertan en realidad- siempre han estado por debajo de la tasa o aportación que, como país, España aporta a las arcas de las distintas organizaciones mundiales y regionales de ayuda al desarrollo.

fiem

El FIEM concedió 185 millones en créditos en 2017

El Fondo para la Internacionalización de la Empresa (FIEM) aprobó durante el pasado año nueve grandes operaciones de crédito y tres dirigidas a pymes, estas últimas a través de su recién estrenada Línea de Pequeños Proyectos de Exportación e Inversión

 

La Secretaría de Estado de Comercio, dependiente del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, ha publicado en los últimos días la Memoria 2017 del Fondo para la Internacionalización de la Empresa (FIEM). Según ésta, el pasado año se concedieron a través de este organismo créditos por valor de 185 millones de euros, repartidos en nueve operaciones.

En concreto, se acordaron dos líneas de crédito en términos comerciales por 70,84 millones de euros; cuatro créditos en condiciones comerciales para operaciones de inversión por 77,45 millones; uno en condiciones comerciales para una operación de exportación por 2,06 millones; y dos en condiciones concesionales por 34,51 millones.

Por otra parte, a través de la nueva Línea de Pequeños Proyectos de Exportación e Inversión, nacida en 2017 con el fin de potenciar la internacionalización de las pymes, se aprobaron tres iniciativas. Su importe fue inferior a un millón de euros.

Desde el punto de vista geográfico, América ha sido el destino en el que más ha invertido el FIEM. Tanto en el ejercicio 2017, con un 61% del total de aprobaciones, como a lo largo de la historia del Fondo en cuestión, con un 35,6% del total. De forma mucho más concreta, el país que mayor financiación recaudó fue México, en el que ya se está invirtiendo uno de los créditos de 80 millones de euros concedidos. Se ha llevado a cabo bajo la modalidad de Project finance (con garantías de proyecto) para la construcción de un parque eólico.

En cuanto a sectores, las operaciones aprobadas se concentraron en los ámbitos de las energías renovables, las tecnologías de la información y la comunicación, aguas y bienes de equipo.

SIETE AÑOS APOYANDO LA INTERNACIONALIZACIÓN

Desde su nacimiento en 2011, el FIEM ha aprobado operaciones por valor de más de 1.560 millones de euros, que han impulsado la exportación y la inversión internacional de empresas españolas por encima de los 3.200 millones. Aunque no supera la rentabilidad media del mercado, se encuentra en una situación saneada y cuenta con sobrada capacidad para financiar a las empresas sin generar pérdidas, de forma auto-sostenible. De esta manera también evita convertirse en competencia con el sector privado.

En estos momentos ofrece financiación en tres modalidades, todas ellas reembolsables.

  • Financiación concesional: Los créditos concesionales se pueden conceder a países de renta media-baja según la clasificación del Banco Mundial. La lista de países elegibles aparece en las Líneas Orientativas del FIEM. Para calcular el grado de concesionalidad se tendrán en cuenta condiciones como el tipo de interés, el plazo de gracia o el plazo de amortización.
  • Financiación Comercial: Siguiendo la normativa derivada del Consenso de la OCDE, el FIEM puede conceder créditos de exportación a un tipo de interés igual al CIRR más una prima anualizada en función del riesgo de la operación.
  • Inversión: El FIEM puede participar en proyectos de inversión productiva o concesionaria de empresas españolas a través de créditos o deuda senior, sin entrar a formar parte del capital. Estos proyectos tienen un esquema de garantías amplio que puede ir desde garantía corporativa hasta garantía de proyecto (esquemas de project finance).

Por lo que respecta a la Línea de Pequeños Proyectos de Exportación e Inversión, presentada en sociedad hace un año, está dotada con hasta 50 millones de euros.

MERCADOS ESTRATÉGICOS EN 2018

Aunque el FIEM puede financiar operaciones en cualquier país, siendo la solvencia del deudor el criterio fundamental para la evaluación del proyecto, se han marcado una serie de mercados prioritarios dentro de su estrategia para 2018. Son los siguientes:

  • América: Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Estados Unidos, México, Perú y Uruguay.
  • Asia: Bangladesh, China, Corea del Sur, Filipinas, India, Indonesia, Japón, Kazajistán, Myanmar, Pakistán, Tailandia, Uzbekistán y Vietnam.
  • Oceanía: Australia y Nueva Zelanda.
  • Oriente Medio: Israel, Irán y países del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo.
  • Mediterráneos: Marruecos, Turquía y Egipto.
  • Europa: Georgia y Serbia.
ratios_financieros

Para qué sirven los ratios financieros en una pyme

Elaborar un plan económico (o business plan, en inglés) que evalúe la viabilidad financiera de una empresa suele abrumar a cualquier emprendedor. Normalmente, inicia un negocio basándose en sus ideas y en el conocimiento acerca de un sector, sin tener demasiado claro la rentabilidad y ratios financieros del proyecto que está a punto de comenzar. Sin embargo, el análisis contable previo puede ayudar no sólo a comprender mejor aspectos relacionados con la empresa, sino, también, a aportar luz y expectativas a posibles inversores que puedan querer entrar a formar parte.

Viabilidad económica real

Un plan financiero bien definidos aporta conocimiento clave para prevenir uno de los problemas más habituales y graves en cualquier empresa: la falta de liquidez. Su información es crítica para poder hacer frente a los cuatro principales objetivos financieros de cualquier negocio:

La importancia de los indicadores económicos

El análisis de los ratios financieros es el método más objetivo para analizar la salud financiera de una empresa. En realidad no son más que una serie de indicadores que relacionan las magnitudes extraídas de los estados financieros, pero que fundamentalmente, son la herramienta adecuada para medir la rentabilidad, la liquidez, la eficiencia y la solvencia.

A continuación, señalamos algunos de los más utilizados:

  • Rentabilidad económica. Sirve para explicar el rendimiento logrado por las inversiones de la empresa con independencia de las fuentes de financiación que emplee. Es el ratio más indicado para juzgar la eficiencia de la gestión empresarial. Para su cálculo, simplemente hay que multiplicar nuestro margen de beneficio sobre las ventas entre la rotación de los activos.

ROA = Margen x Rotación

  • Liquidez. Para conocerla, se utiliza el ratio de circulante, que pone en relación el volumen de activos corrientes y las deudas a corto plazo. En general, se considera que una empresa presenta estabilidad financiera si la diferencia entre ambas magnitudes es positiva. En cualquier caso, independientemente del resultado que se obtenga, conviene compararlo con otros competidores para evaluar la referencia media del sector y obtener una respuesta definitiva sobre si estamos haciendo o no las cosas bien.

Ratio Circulante = Activo Corriente / Pasivo Corriente

  • Solvencia. Permite predecir si la empresa podrá llegar a tener problemas de pago en el largo plazo. Su principal ratio es el ratio de endeudamiento, que pone en relación el volumen de deuda con respecto al patrimonio neto.

Ratio Endeudamiento = Deuda Total / Patrimonio Neto

  • Eficiencia. Se mide gracias al ratio de rotación, que analiza la rentabilidad económica de una empresa a partir del cociente entre las ventas y el total de los activos. De este modo, se mide la capacidad de generar ingresos y, por lo tanto, beneficios.

Rotación Activos = Ventas / Activo Total

El reto de la interpretación

A pesar de lo que pueda pensarse en un inicio, es bastante sencillo obtener estos ratios financieros, que no dejan de ser números basados en un análisis contable. Sin embargo, la principal complejidad llega en el momento de plantear qué hacer con ellos, es decir, de sacarles utilidad.

Dado que el principal objetivo es obtener una fotografía real acerca de la gestión financiera de una empresa, lo más oportuno resulta comparar los resultados obtenidos, que puede llevarse a cabo desde tres perspectivas distintas:

  • En relación a distintos momentos de la vida de la compañía
  • Frente a otra entidad, preferentemente un competidor en el mismo mercado local
  • Como promedio de una industria localizada geográficamente

Nunca debe olvidarse que uno de los motivos por los que se decide a hallar estos ratios financieros es para conocer las debilidades de una empresa. Que deriven a desarrollar una estrategia correctora en el caso de que haya cosas que no se estén haciendo bien. De su estudio pormenorizado, es posible que se alcancen conclusiones que nada tienen que ver con la gestión financiera propiamente dicha, pero que demuestren que hay problemas que deben ser atajados, como, por ejemplo, relacionados con la estrategia y el alineamiento de los recursos de la compañía, con las políticas con los clientes y stakeholders, con la imagen y reputación de nuestra marca en el mercado, o, incluso, con el ambiente laboral y las relaciones entre los empleados y el comité de dirección.