money-256315_640

Factoring, una buena herramienta para la expansión internacional

Plazos de pago que se dilatan en el tiempo, reglamentaciones que varían de un país a otro, insuficiente conocimiento del mercado, gestiones administrativas complejas… son algunos de los obstáculos que las empresas, en general, y las pymes, en particular, se encuentran a la hora de realizar sus actividades exportadoras. Una forma de solucionar el problema de las ventas a crédito y los dilatados plazos de cobro que conllevan es usar el llamado factoring, un acuerdo firmado por el exportador y una entidad financiera (llamada también factor) por el que la empresa cede el crédito comercial de sus clientes a dicha entidad que se encarga de gestionar su cobro a cambio de una contraprestación consistente en una comisión por los servicios administrativos y unos intereses por la financiación.

Servicios

Entre los atractivos de este sistema destacan una serie de servicios asociados, tanto administrativos como financieros, relacionados con el cobro como la clasificación de clientes. No se trata solo de estudiar y analizar a los mismos, sino que también incluye la decisión de los límites de crédito que se deben asignar a cada uno de ellos. Asimismo administra las cuentas a cobrar, e informa de manera periódica de las incidencias en el cobro de cada factura, así como el estado de las cuentas a cobrar de cada uno de los deudores. La gestión de recobro e impagados, así como la financiación (es decir, disponer anticipadamente de los importes de las facturas cedidas en el momento que su tesorería lo requiera) son servicios también disponibles.

Ventajas

El uso del factoring conlleva una serie de ventajas tanto financieras, como administrativas y comerciales. Entre las ventajas financieras cabe reseñar que evita el riesgo de fallidos por insolvencias, proporciona liquidez inmediata financiando el importe de las ventas y mejora el circulante eliminando cuentas a cobrar, por ejemplo. En el campo administrativo, facilita un eficaz control estadístico y contable de la cartera de facturas, simplifica la contabilidad de las cuentas de clientes y reduce las gestiones por impagos, morosidad y fallidos. Mientras que en el apartado comercial, mejora la gestión de venta y facilita acciones comerciales más efectivas, permite a la red comercial centrarse en su trabajo sin gestiones de cobros, y reduce gastos y tiempo en la elaboración de informes comerciales.

Cuánto cuesta

Los costes del factoring dependen de los servicios contratados y tienen dos componentes: el financiero, es decir, el tipo que en cada momento aplique el mercado a cualquier operación de financiación; y la tarifa de factoring o porcentaje sobre las facturas cedidas. En este caso, variará según el volumen de negocio, el número e importe de las facturas, el sector en el que se opera o la asunción o no de la cobertura de riesgo de insolvencia por parte de la compañía de factoring, entre otros aspectos.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *