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Las empresas exportadoras no esperan un buen arranque de 2018

El Indicador Sintético de Actividad Exportadora (ISAE) del tercer trimestre de 2017 ha disminuido 3,2 puntos con respecto al informe presentado en julio. Este marcador económico se calcula a través del balance de cartera de pedidos del trimestre actual, las perspectivas a tres meses y las perspectivas a doce meses.

 

El Ministerio de Economía acaba de publicar la última Encuesta de Coyuntura de la Exportación, correspondiente al tercer trimestre de 2017. Según ésta, las empresas exportadoras han empeorado sus perspectivas sobre su cartera de pedidos en el conjunto de los próximos doce meses: 36,9 puntos, 3,4 menos que en el informe de abril, mayo y junio.

Tampoco es positivo el indicador de la actividad del trimestre actual: se situó en 13,8 puntos, lo que supone 7,1 puntos menos que en el periodo anteriormente estudiado. Sin embargo, mejora la nota de las estimaciones de los empresarios consultados para los próximos tres meses: siete puntos más hasta los 25,2.

En concreto, el Indicador Sintético de Actividad Exportadora (ISAE) ha disminuido 3,2 puntos con respecto al informe presentado en el trimestre anterior, hasta situarse en 20,2 puntos. Este marcador se calcula a través del balance de cartera de pedidos del trimestre actual, las perspectivas a tres meses y las perspectivas a doce meses.

POR SECTORES DE ACTIVIDAD

La peor nota se observa en el de materias primas, que ha pasado de 29 puntos en el primer trimestre del año a 3,9 en el último periodo estudiado. También ha registrado una caída brusca el de bienes de consumo duradero, de 28,5 puntos en el segundo trimestre a 11,3; y el de automoción, que de los 24 puntos registrados a cierre de junio ha pasado a 15,4 en septiembre.

Al otro lado de la balanza están los productos energéticos, que en el segundo trimestre registraban 3,2 puntos y en éste han registrado 22,7. Es el único sector que percibe una mejoría en el campo exportador.

POR VOLUMEN DE FACTURACIÓN

No hay grandes diferencias entre rangos de facturación. La más marcada se ha dado en aquellas empresas que menos ingresan a través de las exportaciones, entre 0,03 y 0,6 millones de euros. Aunque son las que peor puntuación aportan, 15,7 puntos, es uno de los bloques estudiados que mejoran entre el segundo y el tercer trimestre, con 3,3 puntos más. A su lado, las compañías que facturan entre 0,6 y 3 millones de euros, que llegan a los 18,2 puntos, casi tres más de los registrados en el cierre de junio.

El bloque que mejor nota arroja es el de aquellas corporaciones que facturan entre 3 y 15 millones de euros gracias a las exportaciones: 21,6 puntos. Mientras que las que superan los 15 millones se quedan en los 20,2 puntos.

PRECIOS Y MÁRGENES

Según el documento, el comportamiento de los precios de exportación entre los dos últimos trimestres estudiados tiende a la estabilidad. Se incrementa algo menos de dos puntos el porcentaje de quienes señalan que estos precios se mantuvieron estables en el trimestre (66,5%), mientras que disminuyen otros dos puntos aquellos que aseguran que evolucionaron al alza (17,2%). Por otro lado, sólo el 12,8% de los empresarios percibieron una bajada.

Por lo que respecta a la percepción de la evolución del margen de beneficio comercial, también se observa estabilidad con respecto al trimestre anterior: un 64,1% de los consultados lo consideran así. El porcentaje de quienes percibieron una evolución al alza descendió tres puntos, hasta el 8,7%, mientras que el de aquellos que creen que tendió a la baja cayó hasta el 22,5%.

REGIONES

En relación con la evolución de la cartera de pedidos en el trimestre estudiado por áreas de destino, el valor del indicador desciende de forma significativa en todas ellas salvo las de Latinoamérica y Norteamérica. No obstante, para los próximos tres meses se esperan mejores resultados, en todas las regiones excepto en Latinoamérica, Asia y Oceanía.

De cara a los próximos doce meses, las empresas exportadoras españolas opinan que sus principales mercados de destino serán Francia (40,8%), Alemania (40,6%), Italia (21,8%), Estados Unidos (20,3%), Portugal (18,7%), Reino Unido (18%) y México (11,5%).

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El comercio global vuelve a sobrepasar al PIB en ritmo crecimiento

Retorno a la normalidad. El comercio vuelve a aportar vigor a la economía mundial. Aunque aún con riesgos latentes y lejos de su añorada velocidad de crucero.

 

El flujo de los intercambios comerciales vuelve a recuperar sus constantes vitales. Por primera vez desde 2010, a juzgar por las previsiones, recién modificadas de la Organización Mundial del Comercio, que ha elevado un punto y dos décimas, hasta el 3,6%, la tasa de crecimiento para el conjunto del actual ejercicio económico, el comercio suma, en vez de restar, dinamismo al PIB mundial. Todo un síntoma de que el ciclo de negocios en vigor, tras años de recuperación y dura salida de la crisis, ha ganado músculo. Como lo revela también otro dato: la totalidad de los 45 socios de la OCDE presentan crecimientos positivos. Un escenario desconocido desde 2007, el año que precedió a la quiebra de Lehman Brothers e instante en el que se sitúa el inicio oficioso de la reciente inestabilidad financiera internacional. La actividad de los países de la órbita de la OCDE, pese a que no han obtenido el plácet de acceso potencias de la dimensión de China, Rusia o India -entre otros, porque no han adquirido el estatus de economías de mercado-, ofrece una radiografía muy elocuente sobre el estado real de la coyuntura global. Porque aúna al pleno de los países con la consideración de industrializados (o de rentas altas) un notable espectro de los grandes mercados emergentes, que también han recobrado los ritmos previos y posteriores a la crisis, cuando protagonizaron el fastuoso y sorprendente decoupling o des-apalancamiento de los ritmos de prosperidad respecto a sus rivales más avanzados. Fenómeno nunca visto en la historia económica contemporánea.

Sin embargo, las buenas perspectivas de la OMC no deben impedir ver ciertos nubarrones que aún se detectan en el radar a corto y medio plazo. Como lo revela la modesta predicción de la máxima institución del comercio mundial. Alejada de las tasas de dobles dígitos de los años de bonanza que precedieron a la crisis de 2007. Más allá de las tensiones, y dudas, que generan ya desde hace unos ejercicios, el baile de divisas -con el dólar en busca de su hegemonía perdida-, las políticas monetarias alejadas de la gratuidad del precio del dinero que preparan los bancos centrales de las principales potencias industrializadas, los elevados endeudamientos soberanos y corporativos de las grandes economías o los excesos financieros de mercados como China. O de las incógnitas sobre el grado de proteccionismo comercial que impera en el planeta y que ha frenado el impulso liberalizador de otras décadas, la incertidumbre sobre el Brexit o el viraje de potencias como China hacia un modelo productivo más enfocado en la demanda interna.

Y, por supuesto, por encima de motivos coyunturales, como el repunte del comercio en Asia o de la capacidad de compra de los países de América del Norte que, a juicio de la OMC, están detrás de este modesto despegue de las transacciones de mercancías y servicios.

Hay voces de especial resonancia mundial que apelan a esa cautela. Como la de Yngve Slyngstad, consejero delegado de Norges Bank Investment Management, el mayor fondo soberano global, con más de un billón de activos, poseedor del 1,3% de las acciones corporativas internacionales y con el mandato de invertir en participaciones de empresas con reconocimiento del mercado por sus medidas empresariales en favor de la preservación del medio ambiente, el desarrollo de las sociedades civiles o la ética en sus negocios. El CEO de Norges admite que el comercio global podría haber “alcanzado un punto de inflexión”, como anticipa la OMC. Pero inmediatamente después aclara que está sometido a embestidas que podrían desembocar en una recaída “algo más seria que una ralentización temporal”.  

Slyngstad matiza que la pregunta que se hacen los inversores internacionales es si este repunte es flor de un día. Fruto de “la fuerte externalización manifestada por las multinacionales chinas” que han salido de compras, durante los años posteriores a la crisis, con crédito casi ilimitado de los grandes bancos del país. La duda es si se trata sólo de “un superávit primario”, alerta con un tono al uso, propio de la jerga multilateral, con la que se describen las recetas de austeridad que exigen a los países en crisis a cambio de ayuda financiera para superar procesos de quiebra de sus finanzas y sus economías. Si no fuera algo así, cómo es posible que, con los tipos próximos a cero desde hace años, el comercio siga arrastrando los pies, se pregunta. Antes de precisar que, a su juicio, las ínfulas proteccionistas de ciertas potencias económicas también detrás de estas rémoras sobre los intercambios comerciales. Los inversores -dice Slyngstad- no ven retornos que superen el 3% ó 4% a largo plazo. Pese a elevar sus posiciones inversoras, en algunas ocasiones, hasta un 60% ó 70%.

El CEO del Norges Bank constata que, bajo las actuales coordenadas, el fondo soberano noruego reforzará su posición en los mercados europeos, a la espera de “potenciales cambios” en EEUU y China, donde -insiste- su institución siempre dirige sus ojos en su cometido de diversificar sus inversiones geográficamente. Norges asegura que la rentabilidad de su cartera ha sido del 5,89% en las últimas dos décadas.

También las inversiones muestran este cuadro de mando. Los flujos de capital transfronterizos han caído un 65% desde el estallido de la crisis -de totalizar 12,4 billones de dólares, en 2007, a 4,3 billones el pasado ejercicio- sin que haya visos de que esta vitalidad vuelva a estar en el radar operativo inmediato, asegura McKinsey Global Institute. Los expertos de esta consultora inciden en que el fervor inversor previo a la inestabilidad financiera se ha sustituido por una “forma más estable” de globalización de los mercados. Por un lado, “más sensible a los cambios” y, por otro, “más racional a las causas” de cualquier eventualidad política o económica y, sobre todo, “con una visión más crítica y resistente” a la integración financiera internacional. Es lo que denominan “una nueva dinámica”. La exploración, por ejemplo, de cómo los grandes bancos sistémicos de Europa y EEUU realizan sus actividades en el exterior o la forma en la que entran en mercados en desarrollo. La interpretación constante que han asumido los inversores globales se justifica en los cambios de políticas y actitudes de empresas y gobiernos y su repercusión en el sistema financiero global. Tarea que requiere discusiones sobre los virajes reguladores en segmentos como el bancario, en EEUU y Europa, y cómo las nuevas reglas responden a desafíos como la era digital, la conexión de mercados financieros o el futuro de los flujos transfronterizos de capitales.

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Canadá y Europa ya disponen de su acuerdo de libre comercio, CETA

La Eurocámara concedió la luz verde al CETA, un pacto que podría elevar en un 20% las exportaciones y aumentar en 12.000 millones de euros anuales el PIB de la UE.

 

La Unión Europea y Canadá han formalizado su apuesta bilateral por el libre comercio. Todo un ejercicio de liberalización de mercados en una época en la que parece haberse instalado el proteccionismo y las críticas, cada vez más acérrimas, contra la globalización. Sin embargo, y tras siete años de duras negociaciones, con momentos de protestas ciudadanas a ambos lados del Atlántico, el CETA, el acrónimo en inglés del Tratado de Libre Comercio entre la UE y Canadá, ha echado a rodar. El Parlamento Europeo, con matices y retoques constantes en los últimos meses, ha puesto la rúbrica definitiva. Y lo ha certificado con una amplia mayoría de 408 eurodiputados, frente a 254 detractores de su hemiciclo.

 

Transcurrida su etapa de debate, es hora de poner números al acuerdo. O, para ser más precisos, de avanzar las estimaciones oficiales de las ventajas y, en su caso, inconvenientes de que la pasarela comercial e inversora con el socio más septentrional del Nafta -y el más beligerante con las políticas de America, first de Donald Trump- inicie su andadura. Según las instancias europeas oficiales, la supresión de aranceles sobre la mayoría de mercancías, bienes y servicios entre ambas latitudes impulsarán las ventas europeas hacia Canadá en un 20%. Eurostat cifra la balanza comercial de 2016 en 35.200 millones de euros de exportaciones comunitarias, frente a los 29.100 millones en los que se contabilizaron las adquisiciones de productos made in Canada por parte de los socios de la Unión. El impacto sobre el PIB de estas predicciones, hablan de un incremento de unos 12.000 millones de euros anuales.

 

Europa exporta, esencialmente, maquinaria e industria química. Mientras Canadá coloca en el mercado interior, sobre todo, minerales.

 

 

Pero, quizás, donde más se apreciarán las ventajas del CETA sea en las pymes. Las pequeñas y medianas empresas europeas, tal y como aseguró la comisaria europea de Comercio Exterior, Cecilia Mallström, durante su comparecencia en el Pleno del Parlamento Europeo, “se podrán ahorrar hasta 500 millones de euros anuales sólo por la inmediata supresión de los procesos de certificación aduanera”. Las pymes, en consecuencia, reducirán los gastos asociados a las trabas burocráticas. Aunque Mallström también incidió en otro de los efectos beneficiosos del acuerdo. Para la comisaria sueca, el tratado CETA contempla y garantiza, especialmente, la protección de las denominaciones de origen, uno de los caballos de batalla de los productores europeos que se han manifestado en contra de la firma de este pacto de libre comercio. Al que han tachado, en círculos económicos y políticos, como el gemelo del TTIP, la asociación transatlántica con el Nafta que ha entrado en un limbo negociador a la espera de que la Casa Blanca defina su táctica comercial, sometida a revisión en un comité de expertos confeccionado ad hoc para este asunto.

 

El CETA aumenta los nichos de negocio de las empresas españolas. Como siempre, en sectores prioritarios, como los bienes de consumo y, por supuesto, las infraestructuras. Porque Canadá es un mercado dinámico, que sólo dejó la senda del crecimiento por una leve recesión técnica de dos trimestres de contracción de su PIB, al inicio de 2009. Como el resto de las economías del G-7 tras la quiebra de Lehman Brothers. España dispone de un centenar de empresas asentadas en Canadá, aunque son más de 5.500 las que exportan con asiduidad. Una carta de presentación todavía escasa, pero que ofrece un amplio potencial inversor en el futuro. Porque el CETA tiene los estándares de protección y certificación europeos sobre la amplia red de bienes perecederos y alimentarios en general y un abanico de normas que incrementan los niveles de competencia en un mercado que, además de premiar el liberalismo comercial e inversor frente a los arrebatos proteccionistas de su vecino del sur, da acceso, con sus acuerdos de libre comercio en vigor, a un considerable abanico de más de 1.100 millones de consumidores. Además, gran parte de los potenciales clientes canadienses adquieren productos y servicios de alta calidad y, por ende, de elevados precios. La capacidad de renta y, por tanto, de gasto per capita de un canadiense se ha incrementado respecto a la tasa española durante la crisis.

 

Por si fuera poco, su primer ministro, Justin Trudeau, en sus apenas dos años en el cargo, se ha erigido en el estandarte de la libertad comercial. A él se debe la decisión de Trump de renegociar el Nafta (en vez de lapidar la unión aduanera norteamericana), pese a que el saldo comercial es netamente positivo para Ottawa, el blanco de las críticas de Washington. Entre 1990 y 2016, el comercio de Canadá con EEUU se triplicó. Pero Trudeau ha logrado la tregua. Un periodo que no será fácil porque se someterán a revisión cuestiones de alta sensibilidad como la normativa laboral del Nafta, las reglas de origen o el mecanismo de resolución de controversias; es decir, el modelo de arbitraje privado que cerró las puertas del tratado trasatlántico entre EEUU y la UE pero, al menos, el acceso al mercado estadounidense permanece sin trabas arancelarias.

 

El CETA reducirá unas 9.000 tarifas en activo entre Europa y Canadá. Si el acuerdo es finalmente ratificado por todos los parlamentos de los socios de la Unión. Como ya han hecho países como Dinamarca, Portugal o España. Entre otros. Y se suprimirán el 99% de los aranceles bilaterales en curso. Realmente, el elenco de oportunidades es global: afectaría a todos los segmentos de actividad. En un marco de protección conjunta del medio ambiente y de los derechos laborales, además de cuestiones como el fomento del crecimiento inclusivo o la asunción de los desafíos de la globalización. Es un reto para Europa, porque sólo el pasado ejercicio, las ventas de Canadá a EEUU alcanzaron los 394.000 millones de dólares, el 76,3% de sus exportaciones. Frente a los 278.000 millones de productos adquiridos de EEUU. La supresión de las barreras burocráticas y de los aranceles abriría a Europa en general y a España en particular, de par en par, un mercado de especial interés para los negocios. Presentes y futuros.

 

Porque su ministro de Comercio, Francois-Philippe Champagne, asegura que la firma de nuevos acuerdos comerciales es “una de las prioridades del gabinete” de Trudeau, y que el CETA será la base del tratado que ya se han comprometido a negociar, una vez se consuma el Brexit, con las autoridades británicas. Los valores liberales del primer ministro canadiense no ofrecen dudas. A su juicio, tal y como reconoció en varias de sus últimas citas en foros internacionales, “el mundo necesita dar nuevos pasos para promover una agenda global de libre comercio, que actualice y añada prosperidad a los acuerdos en vigor”. Cambiándolos si fuera preciso o adecuándolos a las demandas de la globalización, puntualiza con asiduidad. El CETA “forma parte de ese elenco de acuerdos modernos y progresistas que reclaman los mercados”, afirma Malmström, “debido a sus normas de fair play comercial y a sus valores ecológicos y laborales” que transmite.

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Encuentra alianzas en el exterior con los informes internacionales

Cuando un empresario decide dar el salto internacional lo primero que debe hacer es diseñar un plan de exportación que le permita conocer la viabilidad de su empresa para acometer este proyecto y las actuaciones que debe desarrollar para alcanzar el éxito. Si la situación de su negocio es adecuada, o solventa las carencias que se detecten en el plan, llega el momento de centrarse en los mercados a los que se quiere expandir, ¿qué país le ofrece mejores oportunidades?, y en los recursos que necesita (en inversiones y equipo humano) para poder acceder a los mismos.

Muchas veces las pequeñas y medianas empresas, que constituyen la mayor parte del tejido empresarial español, se dan cuenta de que no disponen de los medios suficientes para poder afrontar este proceso. Un país diferente implica unas costumbres distintas, otras normativas, formas de hacer negocios desconocidas, algo que no guarda relación con los métodos de producción o el funcionamiento diario de estas empresas.

Pero, si el producto o servicio que ofrece es competitivo, estas dificultades propias de su tamaño pueden salvarse y los informes internacionales de empresas le serán de gran ayuda para hacerlo. Una forma de facilitar su acceso a un nuevo mercado es llegar de la mano de un socio local, que aporta todo el know-how sobre el país, sus usos y costumbres y el funcionamiento del sector, de los que carece el pequeño empresario.

 

El socio adecuado para cruzar fronteras

 De acuerdo con un estudio sobre la actividad internacional de las empresas españolas de INFORMA D&B la Unión Europea es el principal origen y destino de estas empresas, seguida por Asia. Buscar alianzas en los países en los que se quiere estar presente es sin duda una estrategia de éxito, siempre que seamos capaces de seleccionar un partner adecuado para llevar la empresa a buen término. Está claro que tiene que ser una unión rentable para ambos, pero tenemos que garantizar que lo sea para nuestra empresa y todo la información que podamos recabar es clave para ello.

Es por esto que consultar los informes internacionales de empresas permitirá a cualquier pyme manejar cantidad de datos de gran valor para poder decidir con quién le interesa asociarse, en qué términos y qué puede ofrecer para interesar a su futuro socio.

 

Qué información ofrecen los informes internacionales

 Tener acceso a la información de las empresas del país en el que el empresario está interesado en desembarcar de la mano de un socio local le permitirá analizar a los posibles candidatos para decantarse por el más adecuado. A través de los informes internacionales podrá conocer:

 

Perfil de la empresa

Datos como cuánto tiempo lleva en activo, su forma societaria legal, el capital social, la dimensión de su equipo, los ingresos y beneficios conseguidos en el último año o su patrimonio neto, por ejemplo.

 

Datos de identificación de la compañía (directivos, estructura corporativa)

 Desde el nombre comercial, su dirección, teléfono, fax y código fiscal a la empresa matriz, subsidiarias, afiliadas o sucursales si las tuviera, para tener una visión de conjunto. También contiene información sobre las personas que ocupan los cargos directivos, el capital o los accionistas.

 

Información de pagos y evaluación de Riesgo

 Además tendrá acceso a las últimas experiencias de pago de esta compañía conociendo su comportamiento medio de pagos, los días de retraso con los que acostumbra a pagar  y un rating valorando el riesgo de la compañía, lo que le ofrecerá una garantía sobre su solvencia.

 

Historial y Actividades

Ampliando la información sobre la fundación, explicando la trayectoria y actividades que desarrolla y en qué zonas, y, si tiene actividad exterior, el porcentaje que supone para la empresa.

 

Datos económicos

Tener una comparativa financiera de los tres últimos ejercicios, además de la relación de propiedades inmobiliarias que posee: sus locales, sucursales y otras propiedades. Incluso se puede identificar las entidades bancarias con las que trabaja la empresa.

 

Otra información de interés

 Como el activo líquido, las existencias, el activo circulante, los acreedores a corto plazo, el total inmovilizado, el total activo, el beneficio, el patrimonio neto, las ventas netas.

Y ratios financieros: Rentabilidad (ROS y ROE), Ratio de Liquidez, Índice de Solvencia Técnica, Pasivo Circulante/Patrimonio Neto, Rotación de existencias.

IMEX

Castilla-La Mancha quiere impulsar sus exportaciones a través de IMEX

La Feria de Negocio Internacional IMEX, que lleva funcionando desde el año 2003, ha pasado por Ciudad Real con el objetivo de ofrecer soluciones al empresario castellano manchego para salir y vender sus productos y servicios en el exterior

 

Foto IMEX

Ciudad Real acaba de acoger la segunda edición de la feria IMEX Castilla-La Mancha, dos jornadas por las que han pasado más de 1.300 profesionales de la región, especialmente del sector servicios, interesados en poner o en consolidar sus negocios en el exterior. Allí han podido reunirse con asesores comerciales, jurídicos y financieros de 31 países, concertándose unas 1.120 entrevistas B2B.

Entre sus organizadores, públicos y privados, está la Consejería de Economía, Empresas y Empleo de la Comunidad a través del Instituto de Promoción Exterior (IPEX). En ella han estado presentes 53 compañías expositoras, además de diversas mesas de debate y conferencias impartidas por expertos en ecommerce, mercados de destino, aduanas, financiación, gestión de cobros y pagos, seguros de crédito, mercados con potencial para la inversión y soluciones jurídicas.

Entre las novedades que se han dado en esta edición ha destacado la Sala para los Municipios, en la zona de stands. Se trata de un espacio para dar visibilidad y dar a conocer a los visitantes las oportunidades que ofrecen algunas de las ciudades y pueblos de la Comunidad para el desarrollo de proyectos empresariales.

También se ha habilitado el espacio Alimex, enfocado a mostrar las bondades de los productos agroalimentarios y Denominaciones de Origen de Castilla-La Mancha.

Además este año ha contado con la presencia de Jaime García-Legaz, presidente de CESCE, que participó en una mesa redonda sobre cómo convertirse en proveedor de la ONU.

UNA NUEVA INVERSIÓN PARA REINO UNIDO

La consejera de Economía de Castilla-La Mancha, Patricia Franco, fue una de las encargadas de inaugurar la feria. Durante su intervención anunció a los presentes la celebración el 20 de octubre en Madrid de un Desayuno de Inversión, organizado por Multinacionales Marca España. Y también el viaje de representantes públicos y privados a Londres el 7 de noviembre para presentar Castilla-La Mancha como destino de inversión prime.

Franco aseguró que las exportaciones representan el 17% del PIB regional, un 2,3% más que en 2015. Durante el pasado ejercicio, las empresas castellano manchegas recaudaron 6.500 millones de euros en exportaciones, una cifra récord que esperan superar en 2017 (la Junta calcula que el crecimiento rondará el 11%).

El objetivo del Gobierno regional es romper la barrera histórica de los 7.000 millones de euros, y alcanzar los 9.000 millones en exportaciones y las 7.000 empresas internacionalizadas en 2020. Unos resultados que intentan fomentarse a través de acciones como las citadas y con convenios como el recientemente firmado entre el Ipex y CESCE para el fomento de la internacionalización. Pero también con la ayuda económica de la Administración: “Vamos a destinar 10,5 millones de euros a la internacionalización de nuestras empresas a lo largo de la legislatura”, afirmó la consejera de Economía.

PRÓXIMAS EDICIONES

IMEX lleva funcionando desde 2003 y desde entonces ha celebrado ya una treintena de ferias regionales, no sólo en Castilla-La Mancha, también en Madrid, Cataluña, Andalucía, Asturias y en la Comunidad Valenciana.

Andalucía será la siguiente parada de IMEX. En concreto el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga durante los días 21 y 22 de noviembre. Para la comunidad andaluza ésta será su quinta edición, en la que se espera superar las 1.800 entrevistas con expertos comerciales de 50 países.

Entre los temas que se abordarán en su ciclo de conferencias están: alternativas de comercialización en destino; cash management en comercio exterior; claves básicas en los procesos de importación; cómo facturar y evitar el riesgo de cambio; cómo negociar en mercados exteriores; competitividad empresarial; la franquicia como fórmula de expansión internacional; las fuentes de financiación de la empresa en el comercio exterior; las ventajas del seguro a la exportación; oportunidades de negocio e inversión; prevención y planificación fiscal internacional; prevención del fraude empresarial; inteligencia competitiva; logística; y nuevas tecnologías.

Por otra parte, y aunque no hay fechas cerradas, para el 2018 ya se están perfilando nuevos eventos. Por ejemplo la 16ª edición de Madrid se celebrará en el mes de marzo. La segunda edición asturiana que tendrá lugar en abril. Y la quinta edición de la Comunidad Valenciana que se llevará a cabo en junio.

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El Gobierno marca la nueva Estrategia de Internacionalización 2017-2027

El Consejo de Ministros ha enviado al Parlamento un documento en el que se plasman nuevas medidas, de largo recorrido, para potenciar y mejorar la expansión de las compañías españolas hacia mercados exteriores y apoyar así su crecimiento.

 

Hace unos días, el Consejo de Ministros aprobaba la Estrategia de Internacionalización de la Economía Española 2017-2027. Un plan a largo plazo desarrollado por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad que obliga a las Administraciones Públicas a trabajar de forma constante para adaptarse a las diferentes circunstancias que impacten en el comercio mundial cada cierto tiempo.

De hecho, ésta se irá instrumentando a través de planes de acción bienales cuyo punto de partida es el marcado para los años 2017-18, ya enviado a las Cortes Generales para su aprobación. El objetivo es incorporar un conjunto de medidas concretas para apoyar a los exportadores y atraer inversión hacia España en colaboración con diversas instituciones y con el sector privado.

Principales puntos de la estrategia de Internacionalización

1- Perfil de las empresas

El documento principal identifica varias áreas de actuación. La primera se centra en dar apoyo adaptado a las necesidades y al perfil de cada empresa, con el fin de aumentar su tamaño. También se marcan pautas para incorporar innovación, tecnología, marca y digitalización en los procesos de internacionalización, y estrategiaºs para potenciar el desarrollo del capital humano.

2- Búsqueda de oportunidades

Otra de las líneas que se van a trabajar se basan en el aprovechamiento de oportunidades derivadas de la política comercial común y de las instituciones financieras y organismos multilaterales.

3- Inversión extranjera

Por otra parte, se plantean fórmulas de captación y consolidación de inversión extranjera de alto valor añadido, además de reforzar la coordinación y complementariedad de las acciones de todos los actores públicos y privados relevantes.

En este sentido, España Exportación e Inversiones (ICEX) tendrá un papel esencial, ya que a través de la estrategia se reforzarán sus programas de comercio exterior. Por ejemplo, el Cre100do, en el que está involucrada la Fundación Bankinter y que está enfocada a pymes de tamaño mediano. Esta iniciativa, que tiene una duración de cinco años, selecciona a 100 empresas españolas que facturen entre 25 y 250 millones de euros anuales y les ofrece una serie de herramientas para que se hagan grandes y aumenten sus ingresos entre los 100 y los 500 millones de euros al año.

4- Entidades que favorecen la inversión

También se ha incluido en la nueva estrategia, promovida por el Ministerio de Economía, la participación del Fondo para la Internacionalización de la Empresa (FIEM), el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y CESCE, especialista en la gestión integral del riesgo comercial con especial hincapié en los seguros de crédito a la exportación, se convertirán en un punto de apoyo para aquellas compañías que participen en los nuevos planes estatales. A través de estas entidades el empresario tendrá muchas más oportunidades de financiación para diversificar y consolidar los mercados de destino.

 

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MEJORANDO EL DÉFICIT

Según el texto presentado a las Cortes, entre los factores que han contribuido a la mejora del déficit entre 2008, año del arranque de la última gran crisis económica, y 2016, último ejercicio registrado, se encuentra el incremento de las exportaciones no energéticas. En términos corrientes entre ambos ejercicios, ese dato de incremento superó los 53.021 millones de euros.

Gracias a ello (y a la reducción de las importaciones energéticas en 27.000 millones de euros), a partir de julio de 2012 el saldo de la cuenta corriente de la balanza de pagos empezó a registrar un saldo positivo. Es decir, según los datos del Ministerio, nuestro país ha tenido cuatro años de superávit corriente y cinco años de capacidad de financiación exterior, una tendencia que se prevé que se mantendrá en este ejercicio y en el que viene.

Y que ha de seguir en adelante con el fin de sanear nuestras cuentas, ya que la buena evolución de las transacciones internacionales ha permitido corregir en 12 puntos el desequilibrio exterior, según el documento en el que se explican los detalles de la Estrategia de Internacionalización.

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El sector español de la alimentación y la bebida sigue creciendo y se lanza a exportar a Iberoamérica

No es la industria más mediática de nuestro país, pero sí es la primera por nivel de facturación. El crecimiento del peso de las medianas empresas en detrimento de las micropymes le está permitiendo apostar por exportar a nuevos mercados.

 

El sector español de la alimentación y la bebida no se caracteriza por generar titulares ni por estar en el candelero mediático, pero lo cierto es que constituye la primera industria de España en términos de facturación (una facturación que aporta en torno al 3% del PIB de nuestro país).

 

Uno de los grandes retos para las empresas de este sector, plagado de PYMEs, es el de afrontar su internacionalización al exportar a nuevos mercados: para muchas de ellas, comercializar sus productos en la comunidad autónoma vecina ya supone un logro. Pero, aún así, año a año van aumentando tanto el peso de las medianas empresas (el año pasado se incrementó cerca de un 1%) como su capacidad exportadora (las ventas al exterior se dispararon en 2016 un 8,4%, hasta suponer una cifra récord 27.500 millones de euros), lo que las lleva a apostar por nuevos mercados con mejores perspectivas de futuro.

 

Año tras año, el comercio exterior se reivindica como puntal de crecimiento para el sector: ya van 9 ejercicios acumulando datos positivos en su balanza comercial (con ritmos de crecimiento muy superiores a nuestros socios europeos), y dentro de este sector, España ha logrado consolidar su 6ª posición en el ranking exportador de la Unión Europea y la 10ª a nivel mundial.

 

Y si el año pasado la FIAB (la patronal del sector) ya señalaba que “el mercado europeo se encuentra en declive [pero] la demanda global crecerá a medio plazo, principalmente sostenida por los países emergentes”, este año ya anuncia la “puesta en marcha de su estrategia internacional para consolidar los mercados tradicionales y expandir horizontes en  mercados con economías emergentes de gran potencial para las empresas españolas”. Y en esa estrategia hay un mercado en concreto ocupando el lugar de honor: Iberoamérica.

 

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La importancia de exportar a Iberoamérica

 

FIAB recalca que Iberoamérica “destaca como una de las grandes zonas geográficas con mayor potencial para las empresas de alimentación y bebidas españolas, [y constituye] una zona prioritaria para la industria española debido al amplio margen de crecimiento y el alto interés por nuestros alimentos y bebidas”. De hecho, sólo en 2016, las exportaciones de alimentos y bebidas españoles a esta región alcanzaron los 854 millones de euros, revelando un crecimiento del 3% en los últimos cinco años.

 

La industria de alimentación y bebidas se ha marcado como objetivo situarse en el cuarto puesto en las exportaciones, y, en un mayor espacio de tiempo, posicionar una empresa española del sector dentro del ranking de las 25 más grandes de la UE. En palabras del director general de FIAB, Mauricio García Quevedo, “en este reto, la diversificación de los mercados así como impulsar la participación de las pequeñas y medianas empresas serán factores clave, retos en los que FIAB ya ha comenzado a trabajar como impulso a la competitividad global de nuestro sector”.

 

Continuando con su expansión por Iberoamérica, FIAB estará presente en el Pabellón español de la feria Expoalimentaria Perú, que se celebra en Lima esta semana (del 27 al 29 de septiembre). Hasta cinco empresas españolas participarán en la que se considera la mayor feria gastronómica del país andino, precisamente una de las naciones iberoamericanas donde más están creciendo las exportaciones españolas en los últimos años (alcanzando unos niveles de 48 millones de euros). Además, en estos días FIAB ha emprendido también una misión comercial de exportadores a Colombia, en colaboración con la Cámara Hispano-Colombiana, en la que participan trece empresas españolas del sector.

 

Imagen de FIAB

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Análisis de mercados emergentes en 2017. Parte II

Imagen: Focus Economics.

 

Lea la primera parte en este enlace.

Otros de los mercados emergentes ganadores y perdedores en 2017 para Focus Economics son:

Polonia:

Pese a la alta incertidumbre y volatilidad del doble veto del presidente polaco, el conservador Andrezej Duda, a dos de las tres polémicas reformas legislativas impulsadas por su partido, Ley y Justicia (PiS, en sus siglas en polaco), que deterioran, según la UE, la separación de poderes en Polonia, de finales de julio, la mayor economía de los socios europeos del Este goza de buena salud. En especial, por los buenos fundamentos de sus parámetros macroeconómicos. Algo que contrasta con la cautela de inversores extranjeros, que se revelan a la expectativa de sanciones desde Bruselas. Posibles. Pero no del todo confirmadas. Entretanto, la confianza empresarial y del consumo sigue al alza. A rebufo de la dinámica producción industrial y del consumo privado.

Corea del Sur:

Las turbulencias sobre su economía parten de su vecino del norte y sus ínfulas nucleares, que tienen en vilo a la comunidad internacional. Las exportaciones surcoreanas a China, su principal socio comercial, registran las réplicas del tsunami belicista de Pyongyang. Aun así, su PIB crece a impulsos del 3%. Si bien, el Gobierno de Seúl ha tenido que inyectar casi 10.000 millones de dólares para espolear la economía, en unos meses en los que la escalada de las tensiones entre Washington y el régimen de Kim Il-sung ha sido patente y parece lejos de remitir a medio plazo.

Turquía:

La política fiscal expansionista y la salud de las exportaciones han revitalizado la lira turca y dado estabilidad a la economía. También a la creación de empleo, que sigue la tendencia positiva que inició a comienzos de año. La continuidad de Mehmet Simsek como titular de Economía, que ha sido respaldado en varias ocasiones por el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, arquetipo de la moderación en el gasto frente a otros responsables de carteras ministeriales, ha consolidado el interés del capital extranjero por el mercado turco.

Emiratos Árabes Unidos (EAU):

El sector no energético sigue aportando al PIB y acentuando la demanda doméstica, la creación de empleo y el dinamismo económico. En una etapa de descenso gradual del precio del petróleo. Como medida preventiva, ya aprobada, para hacer frente a las secuelas de la caída de ingresos petrolíferos -los EAU han hecho efectivo el recorte de crudo decretado por la OPEP-, el Gobierno del emirato ha aprobado una subida de la base imponible del IVA a partir de enero de 2018 que deja este gravamen en el 5%. Salvo para adquisición de inmuebles de primera residencia, ciertos servicios financieros y transportes locales.

Tailandia:

El PIB tailandés repunta con el mayor dinamismo de los últimos cuatro años, impulsado por la bonanza de su sector exterior. La demanda interna también muestra su músculo, con sus firmas ganando competitividad. Por si fuera poco, la inflación se mantiene bajo control y el desempleo continúa en descenso. Los nubarrones, aún tenues, surgen en la confianza empresarial, que ha decrecido en los últimos meses por el deterioro del clima para hacer negocios.

Perú:

Dinamismo económico, pero gradual crecimiento de la preocupación política por los efectos del caso Odebrecht y las secuelas del fenómeno meteorológico El Niño, protagonista de numerosas inundaciones; en especial, en el noroeste del país. La fortaleza, del sector exterior. La debilidad, en la demanda interna. Los indicadores de actividad industrial y de servicios oscilan sin tendencia mientras el Gobierno de Pedro Pablo Kuczynski se compromete a poner en marcha programas de estímulo y planes de infraestructuras multimillonarios, como el gaseoducto del Sur o la ampliación del aeropuerto de Lima, para capear ambos temporales y tratar de restaurar la confianza política y empresarial en el país.

 

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Malasia:

Sorprendente recuperación desde el segundo trimestre. Sobre todo, por el súbito dinamismo del consumo interno. Pero también por el sector industrial y los servicios.

Egipto:

La economía egipcia acaba de renovar el compromiso financiero del FMI. La institución liberó otro crédito, de 1.250 millones de dólares, por los avances de su agenda reformista, la mejora del clima para hacer negocios y la reducción de las trabas burocráticas para obtener licencias de proyectos industriales. Entre las valoraciones más positivas del Fondo, destaca la nueva ley de insolvencias. Pero también el recorte de subsidios a la energía eléctrica y a los combustibles. Los lunares, la alta inflación y los titubeos de la actividad, que no acaba de coger un ritmo sostenible.

Indonesia:

La actividad se resintió en el segundo trimestre. Aunque el PIB crece a ritmos del 5%, al calor de la entrada masiva de capitales foráneos. La industria manufacturera, sin embargo, ha entrado en contracción por primera vez desde diciembre de 2015. El presidente Joko Widodo presentó al parlamento un proyecto presupuestario expansivo que incrementa el gasto en 165.000 millones de dólares, aunque la previsión de déficit fiscal se ajuste al 2,1% del PIB.

China:

Tras un primer semestre de reactivación, por encima de las previsiones oficiales, y en plena fase de reconversión del patrón de crecimiento hacia un mayor peso del consumo y de la inversión doméstica y una apuesta decidida por las nuevas tecnologías y el aumento de la competitividad, el PIB chino podría moderar su dinamismo en el tramo final del ejercicio. La economía, además, se beneficia de la debilidad del dólar, que ha relajado los controles de cambio sobre la divisa del país, el rinminbi. Una circunstancia que ha permitido al régimen de Pekín detener la sangría en la reserva de capitales de su banco central y ha devuelto la estabilidad de entrada de inversiones foráneas, que vuelven a fluir con asiduidad. La actividad puede resentirse en los próximos meses, sin embargo, por la creciente rigidez de las condiciones financieras en el mercado crediticio.

Filipinas:

Economía boyante. Con sólidos fundamentos macroeconómicos. Estas pautas se registran ya en los datos relativos al segundo trimestre. Expansión del PIB de forma remarcable, desarrollo de la demanda interna, con robustas entradas de capitales foráneos, de remesas exteriores, una expansión del crédito y la puesta en marcha, a velocidad de crucero, de gastos multimillonarios en infraestructuras.

India:

Crecimiento contundente, pero con amenazas de estabilidad a medio plazo. Porque la industria y los servicios pierden fuelle, al igual que las exportaciones. Eso sí, instalados en tasas de vigor elevadas. Existe confusión sobre los cambios fiscales y de los procedimientos de recaudación de impuestos que prepara el Gobierno, así como por el grado real de defensa de la consolidación de las cuentas públicas oficial de Nueva Delhi.

Los analistas de FocusEconomics auguran un mejor ejercicio para los mercados emergentes que 2016. En un momento de transformación del orden económico global. En gran medida, por los virajes en las políticas económicas de EEUU, instalado en un proteccionismo comercial y laboral sin precedentes en la historia reciente. Pero también por la inevitable lucha futura que libran las potencias industrializadas y los grandes mercados emergentes por la hegemonía del PIB global. En este sentido, Price WaterhouseCoopers (PwC) acaba de publicar un ranking de las 21 mayores economías del mundo, en 2030, medido en Capacidad de Poder de Compra. O PPP, según sus siglas en inglés. Una alternativa al indicador con dólares a precios constantes. En la actualidad, la mayor economía, en dólares, a su valor de mercado, es EEUU, con una cifra superior a los 18 billones de dólares.

A diferencia de los estudios en dólares, el PPP tiene en cuenta el valor de la divisa de cada país y sus ratios de inflación. Entre otros parámetros. Así quedarían las economías, en 2030, según el tamaño de sus PIB. Por orden decreciente.

  1. Nigeria: 1,794 billones de dólares.
  2. Pakistán: 1,868 billones de dólares.
  3. Egipto: 2,049 billones de dólares.
  4. Canadá: 2,141 billones de dólares.
  5. España: 2,159 billones de dólares.
  6. Irán: 2,354 billones de dólares.
  7. Italia: 2,541 billones de dólares.
  8. Corea del Sur: 2,651 billones de dólares.
  9. Arabia Saudí: 2,755 billones de dólares.
  10. Turquía: 2,996 billones de dólares.
  11. Francia: 3,377 billones de dólares.
  12. Reino Unido: 3,638 billones de dólares.
  13. México: 3,661 billones de dólares.
  14. Brasil: 4,439 billones de dólares.
  15. Alemania: 4,707 billones de dólares.
  16. Rusia: 4,736 billones de dólares.
  17. Indonesia: 5,424 billones de dólares.
  18. Japón: 5,606 billones de dólares.
  19. India: 19,511 billones de dólares.
  20. Estados Unidos: 23,475 billones de dólares.
  21. China: 38,008 billones de dólares.
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Análisis de mercados emergentes en 2017. Parte I

India, Filipinas y China encabezan el crecimiento de las grandes potencias en desarrollo. Con Brasil como único rezagado, aunque en despegue suave, del club BRIC.

 

Imagen: Focus Economics.

 

Los mercados emergentes vuelven a aceptar el pulso de las potencias industrializadas por la hegemonía del crecimiento global. Tras un par de ejercicios de paréntesis en su vigor, de pausa en el fulgurante ritmo de prosperidad logrado en el lustro que siguió a la crisis de 2008 -un fenómeno inaudito al que se denominó decoupling o des-ensamblaje del ciclo de negocios de las economías con mayor poder adquisitivo y más avanzadas-, vuelven a exhibir el músculo de sus PIB. Los expertos de Focus Economics, consultora especializada en predicciones de mercado, acaba de pasar revista a su diagnóstico para el conjunto del actual ejercicio económico.

Dentro de los mercados emergentes, estos son los ganadores y los perdedores

Brasil:

El presidente Michel Temer sobrevivió el pasado 2 de agosto a la inhabilitación del Congreso por su presunta involucración en casos de corrupción. Este proceso supuso la interrupción de la agenda reformista de su Ejecutivo y elevó el ruido de las tensiones políticas en el país. En octubre se mantiene la reforma de las pensiones, una renovación legislativa de alta sensibilidad social, y la revisión del modelo tributario para tratar de contener la evasión fiscal y de transformar la presión impositiva del país sobre trabajadores y empresas. Dos medidas de alto voltaje social. El despegue de la actividad se ha resentido, después de dos años de recesión. Con la producción industrial y manufacturera aún en descenso. El dato de optimismo, la subida de los precios de las materias primas, que ha impulsado el sector exterior de la mayor economía latinoamericana y principal ejemplo de mercados emergentes en el continente.

Grecia:

El emergente de la zona del euro continúa con su salida del túnel. Por primera vez, en números negros. Crece la industria y sus precios y su economía, espoleada por el turismo y por el nuevo tramo del rescate, de 8.500 millones de euros en julio, ha sorteado la contracción. La coyuntura europea saludable y la petición de la Comisión Europea de que se suspenda el procedimiento al país por déficit excesivo son otras dos buenas señales de recuperación. También ayuda la mejora de las finanzas públicas, después de sucesivos superávits fiscales trimestrales desde mediados de 2016. Y el retorno, por todo ello, de Grecia a los mercados internacionales de capitales como uno de los mercados emergentes europeos, tras tres años de interrupción por impagos en el servicio de su deuda.

Rusia:

La actividad del PIB ruso repuntó en el segundo trimestre de 2016 hasta alcanzar este verano un ritmo desconocido desde finales de 2013. Una coyuntura favorable, a pesar del descenso en los precios del petróleo durante el mismo periodo de recuperación. Su sector exterior se ha elevado un 30% y el desempleo ha entrado en la senda del retroceso. Con el consumo en máximos de confianza y de gasto de los últimos tres ejercicios. El lado oscuro es la posibilidad de que EEUU, en concreto su Congreso, aumenten las sanciones contra Rusia por la conexión del equipo de campaña de Donald Trump durante las elecciones con el espionaje del Kremlin. De producirse, repercutiría negativamente sobre la economía y los flujos de inversión extranjeros en el país.

Sudáfrica:

El presidente Jacob Zuma superó el voto de censura el pasado 8 de agosto. Su victoria, con voto secreto por primera vez en la historia parlamentaria, le otorga un mínimo margen de maniobra. El apoyo político al líder del Congreso Nacional Africano (CNA) se ha deteriorado ante el clima de crítica social y legislativa por los casos de mala gestión de fondos públicos y corrupción. Otro escollo a corto plazo para Zuma será la convención del CNA, el histórico partido de Nelson Mandela, que elegirá al aspirante a las elecciones de 2019. El futuro de Zuma repercutirá en la economía, que entró en recesión en el primer trimestre de este año y mantiene nubarrones en el horizonte, sobre todo, en flujo de inversiones extranjeras. El desempleo sigue en cotas altas del 27,2%. Algo que afecta, en especial, a la población de raza negra y bajos niveles de cualificación profesional.

Marruecos:

El PIB marroquí se aceleró significativamente entre enero y marzo. Sobre todo, por la fulgurante recuperación del sector agrícola, que creció un 3,8% intertrimestral. También mejoró la vivienda y las inversiones, que ya ha dejado sentirse, aunque todavía tenuemente, sin marcar tendencia, en el empleo. Los indicadores anticipan que la economía se mantendrá en terreno positivo todo el resto del ejercicio. Y en el bienio 2018-19. Si bien dependerá de si sus exportaciones dejan de restar crecimiento al PIB y si se moderan los precios de algunas importaciones claves para el país como el fosfato. El FMI admitió en julio pasado, en su informe monográfico sobre Marruecos, notables progresos en estabilidad fiscal y reformas estructurales.

Taiwán:

La economía taiwanesa perdió intensidad en primavera, aunque todavía crece a buena velocidad gracias a la fortaleza de su sector exterior y a la robustez del consumo y la inversión interna. Un parón coyuntural. Porque los indicadores revelan un repunte en otoño, con las exportaciones en alta intensidad, cubriendo la demanda de compra de productos made in Taiwan, en especial, de China. Además, podría acelerarse aún más. Porque el Gobierno ha puesto en marcha, con más de 3.300 millones de dólares de presupuesto, un plan de infraestructuras que ya ha pasado el primer trámite parlamentario.

Chile:

La economía sudamericana ha cogido fuelle después de la caída de actividad durante el primer trimestre del año por el descenso de la minería. El indicador económico Imacec se expandió por cuarto mes consecutivo en junio en gran medida por el comercio. También el consumo está en crecientes ratios de confianza.

Colombia:

Los indicadores directores colombianos sugieren que la economía creció, de forma marginal, en el segundo trimestre. Un dato algo decepcionante en relación con el repunte registrado entre enero y marzo. Pese a ello, hay señales positivas. Casi todas, procedentes de la evolución del consumo doméstico que han corregido los números rojos de industrias como la textil, que se ha visto perjudicada por la competencia de precios de las economías del Sudeste Asiático. También la producción de café ha suministrado datos históricos. Ha subido un 25% interanual.

Hungría:

2017 está siendo un año espectacular para la economía húngara. Se ha beneficiado del ciclo de negocios europeo y de los fondos comunitarios. Combustible idóneo para la producción de la industria y la expansión del comercio minorista. El desempleo, en descenso. Además, dispone de buenos fundamentos macroeconómicos, con buen control del gasto y consolidación de las finanzas públicas. Lo que la situa como uno de los mercados emergentes europeos con mayor proyección.

Qatar:

El bloqueo económico sobre Qatar por parte de sus vecinos del Golfo Pérsico ya ha dejado algunas secuelas en el emirato. Una de las de mayor calado es la caída de los depósitos financiero extranjeros. Incluso del Qatar Investment Authority, el fondo soberano, uno de los de mayor rentabilidad en los mercados internacionales. De hecho, el emirato le ha tenido que inyectar miles de millones de dólares de liquidez para evitar la quiebra. La crisis diplomática, que no ha calmado a sus vecinos ni con la promesa qatarí de reformas sus leyes antiterroristas -por presuntamente financiar movimientos terroristas islámicos-, ha debilitado la salud económica del emirato. Junto al descenso de los precios del crudo. Hasta el punto, de que la agencia de rating Moody’s ha puesto su calificación en cuarentena. Aun así, el PIB sigue en números negros.

México:

La economía mexicana se ralentizó en el trimestre primaveral. En gran medida, por las amenazas de la Administración Trump hacia el tejido productivo del país, basado en los bajos precios de su mano de obra. Pero, sobre todo, por la renegociación del Nafta. El tratado de libre comercio con EEUU y Canadá. Los síntomas de enfriamiento del consumo y la inversión privada son evidentes, lo que hace que preligre como unos de los mercados emergentes latinoamericanos. Pese a que las agencias de rating como S&P y Fitch Rating han mejorado, a estables, sus notas sobre México por la buena gestión de la deuda y el déficit. La revisión del Nafta, en la que México ha pedido mejores accesos a bienes y servicios y una mayor integración de los mercados laborales, podría deparar noticias positivas para un PIB que navega por debajo, pero no muy alejado de su potencial de crecimiento.

República Checa:

La economía checa goza de buenos fundamentos. Crece con energía, se beneficia del nuevo clima favorable del mercado interior europeo y toma ventaja con el creciente gasto inmobiliario. Incluso las exportaciones aportan algún mes décimas adicionales de crecimiento al PIB. Como, por ejemplo, el superávit de mayo, registrado por la venta masiva de vehículos a otros socios de la UE. La trayectoria positiva de la economía checa también se traduce en la demanda interna. lo que la convierte en uno de los mercados emergentes del continete europeo. Repunta su industria, se reduce el paro y, con ello, aumenta el poder adquisitivo y la capacidad de gasto de sus ciudadanos. También las cuentas se benefician del mayor crecimiento del PIB.

 

Mañana seguimos con la Parte II.

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Crece el riesgo de guerra comercial entre China y EEUU

EEUU y China idean cambios drásticos en las relaciones comerciales.

Una de las últimas voces que alertan en el mercado sobre la profusión de señales de alarma de esta confrontación comercial es la del servicio de estudios del Deutsche Bank, desde donde se asegura que el combate entre las dos grandes economías del planeta se ha intensificado en los últimos meses. Desde asuntos de tal minuciosidad como los granos desecados y destilados, que resultan de alto valor añadido para abastecer la alimentación animal y que, por tanto, redunda en elevados beneficios para la industria transgénica y de exportación cárnica, hasta la imposición de tarifas y sanciones bilaterales, el arma de guerra comercial por antonomasia.

Un efecto colateral de su lucha por el liderazgo de la globalización y por la hegemonía del comercio.

Los analistas del banco alemán recuerdan que, en las últimas semanas, China ha aumentado los aranceles a la importación de cereales estadounidenses desde el 33,8% hasta el 53,7%, al tiempo que ha incrementado las sanciones a productos que se benefician de subsidios a la exportación, que en EEUU son especialmente numerosos, desde el 10% de su valor hasta el 12%. Con pleno apoyo de su sistema judicial. Porque un juzgado del país justifica estas medidas en el “substancial daño sufrido por la industria agrícola”. Acusación directa al modelo de subsidios de EEUU. “Dado que China importó más de 200.000 millones de dólares de esta modalidad de grano procedente de EEUU en 2015, que también se utiliza en la elaboración del etanol, la decisión de Pekín supone un duro varapalo para la industria de esta modalidad energética estadounidense”, escribe en su nota de mercado Zwiwei Zhang, economista para Asia de Deutsche Bank.

En su diagnóstico, dice que las tensiones bilaterales no han hecho más que empezar. Porque las medidas proteccionistas de Donald Trump, su discurso beligerante hacia el régimen de Pekín a cuenta de asuntos geoestratégicos como Taiwán o las Islas del Mar del Sur de China, a los que aspira la soberanía del gigante asiático, o las crecientes amenazas de la Casa Blanca en la crisis nuclear de Corea del Norte o hacia Irán en Oriente Próximo, no contribuyen precisamente a la pacificación y a la estabilidad de la globalización.

Ante esta tesitura, China está aprovechando el vacío global que deja EEUU en cuestiones como el libre comercio o el cambio climático para lanzar su ‘visión geoestratégica’ del mundo. Bajo el lema de “China es la solución”, la consigna que Xi Jinping propaga, cada vez que puede, en su frenética agenda de visitas internacionales. Quien empieza a reconocerse como el presidente más notable desde Deng Xiaoping, dentro y fuera de su país, ha recogido el testigo caído de EEUU en el liderazgo global con una doble estrategia: una ‘Diplomacia Panda’, sosegada pero proactiva, y un modelo productivo que, sin desligarse del Estado, se aproxima al estatus de economía de mercado.

Zhang, el analista del Deutsche Bank, señala otros posibles focos de colisión comercial entre los dos colosos económicos: “la industria aeronáutica, la de frutas y hortalizas, algodón, madera, cuero y celulosa”. A su juicio, “podríamos estar ante el preludio de una guerra comercial abierta, porque no hay signos de que se quieran aplacar estas tensiones”. Para muestra, señala un botón, el de la balanza comercial entre ambos países en los productos donde han arraigado las primeras escaramuzas comerciales.

Deutsche Bank

Pero la escalada puede saltar por los aires y convertirse en una guerra total si se precipitan una serie de acontecimientos de alta diplomacia. Por ejemplo, sin ir más lejos por orden cronológico, la renegociación del Nafta. La declaración de intenciones de Trump, repetida recientemente, en los prolegómenos de los encuentros con México y Canadá, han aireado las diferencias de los dos socios de Washington con el proteccionismo del líder republicano. Hasta el punto de señalar a China como futuro interlocutor comercial. A pesar de que los analistas corroboran que los dos mercados emergentes tienen más de competidores naturales que de aliados por su condición de economías con bajos costes laborales que fabrican productos al por mayor para abastecer a las potencias industrializadas, la necesidad de un plan B, podría acercar las posturas de ambos gobiernos. Y China ya mantiene magníficas relaciones comerciales, en especial, para importar bienes energéticos, con Brasil y Chile, los rivales latinoamericanos de México.

Uno de los primeros pasos en esta dirección es la invitación que el presidente chino, Xi Jinping, ha cursado a su homólogo Enrique Peña Nieto, para que visite Pekín esta semana como invitado al selecto club BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), con objeto de revitalizar el poder económico y diplomático de los grandes mercados emergentes.

Es parte de la llamada diplomacia Panda, inspirada en las proclamas de Xiaoping de “mantener un perfil bajo, nunca tomar la iniciativa, pero marcar las diferencias” con sus rivales globales -en especial, con EEUU-, la política exterior china, adaptada a los tiempos por Jinping, ha sabido capear las afrentas al orden internacional de Trump y sus embestidas contra la estrategia china, también en el terreno económico, por su control del tipo de cambio del rinminbi o el dirigismo estatal de su modelo productivo y empresarial. Como una tortuga, China ha extendido ya su caparazón, en muchos casos de la mano de la canciller Angela Merkel -Alemania y China han sido acusados por el líder republicano de ser un riesgo latente por sus elevados superávits comerciales- por asuntos candentes de la globalización.

La invitación de Jinping a Nieto es otro paso del Panda chino. De su diplomacia. Que ha sabido leer la necesidad de México de “buscar alternativas a EEUU”, asegura el vicepresidente del grupo empresarial del Consejo de las Américas, Eric Farnsworth, quien concede credibilidad a la salida de México del Nafta si el giro de Trump sobre el acuerdo aduanero norteamericano no resulta acorde con los principios de la libertad de tránsito de las mercancías y los servicios. Sobre todo, porque supondría un acicate en la diversificación del sector exportador mexicano, demasiado sometido al abastecimiento de su vecino del norte.

El potencial vendedor de México hacia China es más que considerable. A pesar de que, desde 2012, ha logrado elevar su cuota exportadora en un 12% interanual, apenas contabiliza 10.000 millones de dólares anuales. Quizás por todo ello se entiendan las palabras del canciller mexicano, Luis Videgaray, de que si Trump cumple con su amenaza de solicitar al Congreso de EEUU la extinción urgente del Nafta -un proceso que duraría 60 días- México se retirará de la mesa trilateral negociadora.

 

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Incoterms: un sistema crucial para el comercio internacional

Para las compañías internacionalizadas que basan su actividad en el traslado de mercancías voluminosas es inevitable no tener en cuenta los llamados Incoterms, once términos estandarizados a nivel global que consiguen evitar litigios e incertidumbres en el comercio internacional.

 

Uno de los términos que deben tenerse muy en cuenta a la hora de hacer negocios internacionales trasladando mercancías voluminosas es Incoterms. Se trata de un estándar internacional de once términos comerciales, representados con una abreviatura de tres letras, desarrollado por la Comisión de Derecho y Práctica Mercantil de la Cámara de Comercio Internacional (CLP-ICC).

Este sistema, que lleva funcionando desde 1936 con revisiones y actualizaciones periódicas (la última, de 2010), facilita el comercio internacional al permitir que agentes de diversos países realicen una misma interpretación sobre las condiciones de entrega de las mercancías.

De esta manera se evitan en gran medida litigios e incertidumbres derivadas de las distintas interpretaciones legales de cada país. No obstante, su aceptación es voluntaria, tanto por parte del comprador como del vendedor, y debe reflejarse en el contrato de compraventa.

Para poder utilizarlos es importante conocer su significado y lo que implican los once términos Incoterms:

EXW: En fábrica (Ex Works)

El exportador realiza la entrega de la mercancía cuando la pone a disposición del importador en el establecimiento del exportador o en otro lugar convenido, sin despacharla para la exportación ni cargarla en un vehículo receptor.

FCA: Franco transportista (Free Carrier)

El exportador entregará la mercancía al transportista o persona indicada por el importador en el lugar acordado. Ésta se cargará en el medio de transporte provisto por el importador, dentro de las instalaciones del exportador, o poniéndola a disposición del transportista o persona indicada por el importador en el medio de transporte del exportador, preparada para su descarga.

FAS: Franco al costado del buque (Free Alongside Ship)

Sólo se puede emplear con medios de transporte marítimo y por vías navegables de interior. El exportador entregará la mercancía colocándola al costado del buque designado por importador, en el punto de carga fijado por éste, dentro del puerto de embarque convenido.

FOB: Franco a bordo (Free On Board)

Como en el caso anterior, sólo se puede emplear con medios de transporte marítimo y por vías navegables de interior. El exportador entregará la mercancía a bordo del buque designado por el importador, en el puerto de embarque convenido.

CFR: Coste y Flete (Cost and Freight)

Igualmente, sólo se puede emplear con medios de transporte marítimo y por vías navegables de interior, y el exportador entregará la mercancía a bordo del buque designado por el importador. En este caso, es importante que se especifique por contrato el puerto de embarque de la mercancía, no sólo el puerto de destino, ya que será en ese punto donde el exportador transmite el riesgo al importador.

CIF: Coste, Seguro y Flete (Cost, Insurance and Freight)

Mismas condiciones que en el CFR aunque, en este caso, el riesgo de pérdida o daño de la mercancía durante el transporte, asumido por el importador, estará cubierto por el seguro que ha de contratar el exportador. Éste sólo está obligado a adquirir un seguro con una cobertura mínima, por lo que si el importador desea ampliarla, será él quien asuma los costes adicionales.

CPT: Transporte Pagado Hasta (Carriage Paid To)

El exportador entregará la mercancía al transportista que haya contratado en el lugar acordado por el exportador y el importador. El traslado se realizará por dicho transportista desde ese punto hasta destino. La obligación del exportador de entregar la mercancía termina con la entrega de la misma al transportista y no con la llegada de la mercancía al lugar de destino. Sin embargo, el exportador asume los costes del transporte hasta el punto de destino acordado.

CIP: Transporte y Seguro Pagados Hasta (Carriage and Insurance Paid To)

Mismas condiciones que en el CPT aunque, en este caso, el riesgo de pérdida o daño de la mercancía durante el transporte estará cubierto por el seguro que ha de contratar el exportador. Éste sólo está obligado a adquirir un seguro con una cobertura mínima, por lo que si el importador desea ampliarla, será él quien asuma los costes adicionales.

DAT: Entrega en terminal (Delivered At Terminal)

Tras la descarga de la mercancía, la entrega de la misma se produce con su puesta a disposición del importador en la terminal designada, preferiblemente en el contrato. Se entiende por ‘terminal’ cualquier lugar al aire libre o cubierto, como muelles, almacenes, terminales de carga aérea, ferroviaria, de transporte por carretera, etc.

DAP: Entrega en lugar convenido (Delivered At Place)

El exportador entrega la mercancía una vez sea puesta a disposición del importador en el lugar convenido, antes de descargarla. El exportador tendrá que satisfacer los costes de descarga si así lo recoge el contrato.

DDP: Entregada Derechos Pagados (Delivered Duty Paid)

El exportador entrega la mercancía poniéndola a disposición del importador tras realizar los trámites aduaneros de importación en el país de destino, lista para ser descargada desde el medio de transporte utilizado en el destino acordado.

 

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La empresa familiar española crece en los mercados internacionales

Según el informe de PwC Encuesta Mundial de la Empresa Familiar 2016, el 92% de las corporaciones consultadas de este tipo de origen español venden sus productos o servicios fuera de nuestras fronteras

 

La consultora PriceWaterhouseCoopers (PwC) ha publicado recientemente su última Encuesta Mundial de la Empresa Familiar, correspondiente al año 2016. Según el análisis de sus datos, este tipo de corporaciones tienden hacia la internacionalización, especialmente en España. De las 36 compañías consultadas en nuestro país (más de 2.800 a nivel mundial), el 92% declararon vender sus productos o servicios fuera de nuestras fronteras.

Una cifra muy superior al 70% de media mundial reflejada en el informe, que también asegura que la tasa española es seis puntos mayor a la registrada dos ejercicios atrás. Esta apertura hacia el exterior genera ya en torno al 40% de la facturación de las sociedades radicadas en nuestro país, y se estima que en el corto-medio plazo ese porcentaje crecerá hasta el 50%.

Este aumento positivo se suma a las previsiones que estas compañías sopesan para los próximos cinco años: un 83% cree que sus ingresos crecerán de forma sostenida y un 8% espera un alza más bien agresiva. El estudio asegura que aquellas que esperan tener un aumento de los ingresos por encima del 10% son las más proclives a utilizar distintas fuentes de financiación externas, como bancos o mercados de capitales.

Faltas y preocupaciones

A pesar de esas buenas perspectivas, la empresa familiar española ‘patina’ en el campo de la sucesión: sólo el 6% de las corporaciones encuestadas cuenta con un plan documentado y comunicado, frente al 15% de la media global. Una estrategia necesaria y de tremenda importancia teniendo en cuenta que el 77% de estas sociedades tiene previsto traspasar la propiedad a la familia y solamente un 9% espera venderla o sacarla a bolsa.

Por otra parte, el 50% de los responsables de estas corporaciones reconocen tener una cierta inquietud por la inestable situación de algunos mercados. El desarrollo de nuevos productos preocupa al 22% de los encuestados; y el incremento de la competencia al 19%. Por lo que respecta a los retos a los que estos se enfrentarán en los próximos cinco años, ha destacado el interés por mantenerse como empresa innovadora (69%); mejorar la capacidad de atraer el talento (67%); y aprovechar las ventajas de la digitalización y las nuevas tecnologías (64%).

En este sentido, el 69% de los empresarios españoles que participaron en el estudio afirmó que cuenta con un plan estratégico para que sus compañías saquen el mayor partido posible del mundo digital. El informe también indica que, a nivel nacional, sólo un 11% se siente vulnerable frente a la disrupción digital, frente al 21% de la media global.

La PYME también puede

Según la guía ¿Cómo internacionalizar mi empresa familiar?, elaborada por Adrián Cordero, director del Observatorio de la Reputación de la Empresa Familiar de la Fundación Nexia y editada por EAE Business School, el tamaño de la compañía no es determinante para poder salir al exterior. Lo que sí recomienda es contar con unas estructuras sólidas en territorio español y una buena preparación para poder afrontar el reto.

Cordero asegura que dar el paso e instalarse en un mercado fuera de nuestras fronteras es menos complicado si se cuenta con un socio local que actúe como elemento tractor, que capte proyectos y guíe los pasos del empresario español en un entorno que para éste es desconocido. Si ambas partes comparten, además, la idiosincrasia de la empresa familiar, los beneficios se multiplican.

Por otra parte, salir al exterior supone riesgos, que pueden minimizarse con seguros específicos para hacer negocios internacionales: de crédito, de caución, a la exportación, seguro para el comercio internacional…

Y no sólo para cubrir las pérdidas que puedan sufrirse por insolvencia y evitar la incertidumbre que a veces genera el cobro de facturas. También para contar con los servicios adicionales que ofrecen las aseguradoras: diagnóstico de riesgos, tanto para medir la solvencia de otras empresas como para entrar en nuevos mercados; herramientas tecnológicas con las que llevar a cabo gestiones de forma cómoda y sin desplazamientos; análisis y valoraciones, etc.