ayudas_naval

Nuevas ayudas públicas para impulsar al sector naval

En el último trimestre del año, la Administración ha actualizado normativas y firmado acuerdos para dar un nuevo empuje a los astilleros españoles. Éstos están entre los más valorados a nivel mundial, en parte gracias a su apuesta por la I+D+i, y exportan en torno al 85% de su producción.

 

España se encuentra en los puestos de cabeza del ranking mundial de la construcción naval, un sector eminentemente exportador que da trabajo a 87.000 familias de forma directa e indirecta, según fuentes de la patronal Pymar. Integrado sobre todo por medianas empresas, durante el pasado ejercicio sumó 65 unidades en construcción equivalentes a más de 452.000 CGT (toneladas compensadas).

Esta cantidad supone un crecimiento interanual del 2,3% y de más del 50% con respecto a cinco años antes. Nuestro país se sitúa así en el puesto 13º del mundo y 2º de la Unión Europea con más unidades en cartera, por delante de naciones costeras de su entorno como Italia, Alemania o Francia. De esos encargos, el 35% eran buques remolcadores, un 20% buques pesqueros y un 11% buques offshore (polivalentes de apoyo en alta mar).

Para mantener y mejorar tales cifras, el sector público se ha volcado con esta industria en el último trimestre del año. Para empezar, el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicaba el pasado 6 de noviembre el Real Decreto 873/2017, por el que se regula y actualiza la concesión de ayudas al sector de construcción naval en materia de investigación, desarrollo e innovación.

Quién se puede beneficiar de las ayudas

Podrán ser beneficiarios aquellos astilleros autorizados en España para la construcción de buques de casco metálico de más de 100 GT (arqueo bruto). Quedan exentas, entre otras, las empresas que tengan pendientes obligaciones de reintegro de subvenciones. También las que hayan declarado una ayuda ilegal o incompatible con el mercado común europeo.

El otorgamiento queda supeditado a la disponibilidad de recursos del fondo de reestructuración, gestionado por Pymar, una ‘hucha’ que tiene los días contados. No obstante, el texto apunta que el Ministerio de Economía podrá inyectarle hasta 15 millones de euros anuales hasta 2020, con cargo a sus presupuestos, si fuese necesario.

Según la patronal, a lo largo de esta década, el sector ha invertido más de 428 millones de euros en I+D+i, una cuantía que ha dotado a los barcos españoles de un alto valor añadido. “Los astilleros pequeños y medianos en España se caracterizan por construir buques muy especializados, con un muy alto nivel tecnológico, y centrados en series muy cortas o únicas”, aseguran fuentes de Pymar.

Financiación y Seguros en las ayudas

El mismo 6 de noviembre el BOE publicaba también una actualización del Real Decreto 442/1994 sobre primas y financiación a la construcción naval, por la que se regulan las subvenciones de los intereses generados a través de los préstamos solicitados para la construcción de barcos. El importe máximo no superará en ningún caso el 80% del valor del buque y su cuantía será la diferencia entre el tipo de interés del crédito concedido y el tipo comercial de referencia del euro, con un límite en la subvención de un punto porcentual.

Por otra parte, en los últimos días Pymar ha suscrito con la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE) un acuerdo de colaboración que tiene como objetivo dar un nuevo impulso a la exportación en esta industria. Según la consejera delegada de Pymar, Almudena López del Pozo, el 85% de la contratación de los astilleros privados españoles responde a demanda extranjera.

A través del acuerdo con CESCE, se facilitará a las compañías la contratación de buques y se agilizarán los trámites para su financiación con armadores internacionales. Además se les ofrecerán herramientas para asegurar las operaciones, como la Póliza de Seguro para Crédito a Comprador, destinada a cubrir la financiación solicitada por el armador extranjero

También la Póliza de Seguro por Riesgos de Ejecución de Avales para Emisores, que cubre la emisión de garantías exigidas por el armador, como la garantía de reembolso de los pagos que va realizando durante la construcción del buque. Además de la Póliza de Seguros a Exportadores por Riesgos de Ejecución de Fianzas Indebidas, la Póliza de Garantías Bancarias (que cubre a la entidad financiera que otorgue un crédito para prefinanciar al astillero durante el periodo de construcción del barco) y la Póliza de Crédito Suministrador, para la cobertura al astillero del riesgo de impago del importe aplazado.

petro_bitcoin

Venezuela engendra ‘petro’, su criptomoneda, en plena crisis de deuda

Caracas precisa que la divisa estará sustentada con reservas de “oro, petróleo, gas y diamantes”, aunque Fitch y Moody’s declaran en quiebra a la petrolera PDVSA.

El anuncio fue realizado por el propio presidente venezolano, lo que confiere al giro monetario del país de la máxima credibilidad institucional. Nicolás Maduro dijo a sus conciudadanos y, de paso, a inversores nacionales y foráneos que petro nace con el objetivo de combatir el supuesto bloqueo económico al que se ha sometido a Venezuela y que le impide realizar transacciones financieras en el exterior. Un mensaje que vino acompañado de otros datos sorprendentes que corroboran la hipótesis de que el país sudamericano modificará de nuevo las reglas de juego. O lo que es lo mismo, transformará la seguridad jurídica de empresas y residentes.

Petro estará resguardada por reservas de gas y petróleo y otros minerales de alto valor, entre ellos el oro y los diamantes. De hecho, Maduro ha encargado la gestión de la criptomoneda venezolana a Manuel Quevedo, máximo responsable de la petrolera estatal PDVSA y ministro de Petróleo de su gabinete. Su primera misión -avanzó el líder bolivariano- será la de crear un Observatorio de blockchain o cadena de bloques, la estructura “institucional, política y jurídica” que permita la puesta en marcha de petro.

Este giro en la política económica y monetaria de Venezuela llega en un instante trascendental para la coyuntura del primer productor de crudo de América y el segundo (o primero, según los cálculos más a largo plazo) con mayores reservas petrolíferas del mundo, por detrás de Arabia Saudí. El jefe del Estado, que atribuye el deterioro de la economía venezolana a las sanciones impuestos por EEUU y Canadá contra los jerarcas del chavismo, acaba de realizar cambios en la cúpula ejecutiva de PDVSA, a cuyos anteriores gestores la Justicia del país les acusa de corrupción. Y, entre otras investigaciones, sondea contratos suscritos recientemente por PDVSA con más de 270 empresas que, según acusa la fiscalía del Estado, podrían albergar pruebas inequívocas de comisiones ilegales.

Las agencias de ratings

Esta decisión presidencial coincide, además, con la declaración, por parte de agencias de ratings como Fitch y Moody’s de suspensión de pagos a la petrolera estatal, cuyas cotas de extracción han descendido hasta cotas nunca vistas desde finales de los ochenta por el déficit tecnológico adquirido por la ausencia de acuerdos internacionales con gobiernos o petroleras con suficiente capacidad de innovación.

Sin embargo, y salvo estas declaraciones, los inversores internacionales coinciden en señalar la escasa información y la incertidumbre que rodea a este anuncio, en el que Maduro llegó a decir que “el siglo XXI ha llegado a Venezuela”.

Desde la oposición, se recuerda que cualquier decisión que afecte a la soberanía monetaria del país, debe tener el pertinente respaldo del Congreso. Al tiempo que ponen en duda que pueda ver siquiera la luz. Porque petro se ha concebido en plena tormenta financiera. Con el bolívar, la moneda oficial, en caída libre, los supermercados con claros síntomas de desabastecimiento, en especial de productos de primera necesidad, y una hiperinflación galopante para acceder a alimentos básicos y medicinas. Por si fuera poco, la deuda soberana ha estado varias veces a punto de estallar. No sólo por los retrasos en los vencimientos de los pagos desde su servicio del Tesoro, que ha complicado la venta de petróleo en los últimos meses. Sino porque Standard & Poor’s ya le ha puesto el cartel de quiebra a su servicio de deuda.

La mayor de las agencias de calificación rebajó su nota en noviembre por incumplimiento de dos bonos, por valor de 200 millones de dólares, correspondientes a bonos emitidos con fecha de vencimiento en 2019 y 2024. S&P la colocó en su grado SD/D (selective default/default), para endeudamientos en divisas extranjeras en CCC/C, la calificación anterior a la suspensión de pagos, pero con una vigilancia negativa, en moneda nacional. A juicio de sus expertos, “hay un 50% de posibilidades de que Venezuela pueda entrar en suspensión de pagos otra vez en los próximos tres meses”.

La decisión de la agencia coincidió con otro anuncio trascendental. Maduro comunicó el mismo día el “éxito” en las conversaciones sobre refinanciación de la deuda con los acreedores. Según cálculos oficiales, Venezuela tiene una deuda total cercana a los 150.000 millones de dólares, con abonos anuales cercanos a los 10.000 millones. Circunstancia que, para S&P, no resulta del todo exacta. En opinión de sus analistas, “resulta más probable que cualquier reestructuración (de deuda) de Venezuela deba ser entendida como un intercambio de deuda en dificultades y equivalente al default teniendo en cuenta las altas restricciones en la liquidez”.

Los rescates

Uno de los rescates extranjero a los que se refirió Maduro es la petrolera rusa Rosneft. Aunque también mantiene contactos de alto nivel para que el Gobierno chino, a través de sus empresas energéticas, para que asuman nuevas condiciones de financiación sobre la deuda venezolana. Entre otras razones, porque cualquier default de Venezuela (o, en este caso, de PDVSA) supondría la pérdida de una parte substancial de los 1.100 millones de dólares que Caracas tiene comprometido con la petrolera rusa. Y lo que es peor, “pondría en riesgo la recepción de otros 6.000 millones” dice el analista energético Alexander Burgansky, de Renaissance Capital.

A diferencia de sus rivales chinas e indias, Rosneft ha seguido acordando nuevos préstamos con PDVSA, que suministra casi la mitad de la producción exterior de la petrolera rusa. A cambio de inversiones de exploración. Pero los pagos, a través de entregas de crudo a futuros, no les ha reportado en los últimos tiempos las tasas de retorno que se habían calculado en los acuerdos, lo que ha perjudicado también la liquidez de la compañía rusa.

Petro, además, podría surgir en plena burbuja especulativa de las criptomonedas. No sólo de la más conocida en el casino virtual, el Bitcoin, que rezuma volatilidad a lo largo de este otoño. También en las más de 1.200 divisas digitales que operan en los mercados. El Bitcoin, que ha sido considerado siempre por el Gobierno de Maduro como un ejemplo de la economía social, acapara el 80% de este negocio y su valor ha tocado los 10.000 dólares por unidad. Entre no pocas advertencias sobre la ausencia de reglas de juego, la falta de supervisión o su permisividad con las operaciones de blanqueo de capitales y evasiones fiscales.

Aunque tampoco se debería eludir, a la hora de contemplar operaciones de inversión en el país sudamericano, la reciente devaluación monetaria ordenada por el banco central para el bolívar, cuyo nuevo billete, de 100.000 unidades, equivale a menos de 2,5 dólares. Otro paso más hacia la “eliminación de todas las monedas físicas” que Maduro avanzó como reacción al colapso de la divisa en 2016, motivado por la alta inflación en Venezuela.

mercosur_ue

Las negociaciones entre Europa y Mercosur entran en una etapa crucial

El acuerdo podría sellarse a finales de año. Europa quiere más celeridad al recorte de tarifas y el bloque sudamericano, mayor acceso al mercado agrícola de la UE.

Europa y Mercosur acaban de inaugurar una nueva ronda negociadora para culminar el acuerdo de libre comercio entre los dos bloques económicos. Fue el pasado 29 de noviembre y tiene, en principio, una fecha de caducidad: el próximo 8 de diciembre. Pero no parece tratarse de su cita habitual con el fracaso. Porque, en esta ocasión, quizás por primera vez desde que, en 2010, se decidiera relanzar el diálogo bilateral que debe acabar con la creación de una pasarela comercial e inversora entre el bloque sudamericano y el mercado interior europeo, puede haber fumata bianca. El tratado, tras las iniciales consultas técnicas, parece quedar sólo a expensas de que las autoridades comerciales de Mecosur asuman la tesis europea de acelerar la entrada en vigor de la reducción arancelaria y que los responsables de la UE permitan un acceso más rápido a su sector agrícola por parte de las empresas exportadoras de Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. Venezuela, aunque es miembro de la unión aduanera desde 2012, tiene el estatus de país observador, por lo que queda excluido de cualquier acuerdo comercial de Mercosur.   

De hecho, ambas partes han manifestado su compromiso y confianza en que antes de Navidad puede anunciarse el pacto. La UE está especialmente interesada en plasmar la entente cordiale. Esencialmente, porque sería un gran golpe de efecto para su diplomacia económica. En una fase en la que EEUU parece cada vez más decidido a abandonar su estrategia de grandes pactos de libre comercio y a apostar por el proteccionismo de su tejido productivo e industrial. Es decir, a enterrar, al menos durante la Administración Trump, su histórica defensa de la libre circulación de mercancías, bienes y servicios. De rubricarse, Europa mandaría un claro mensaje de alinearse, junto a China -el actor que dice asumir con sumo interés la cesión del cetro estadounidense en la hegemonía del comercio mundial-, en la tarea de gobernar la globalización. Con negociaciones abiertas con EEUU (el llamado TTIP), el reciente acuerdo suscrito con Canadá (CETA) y Mercosur como su reciente hoja de servicio en favor de la causa de los mercados globales. De ahí su interés en exhibir al mundo un desmantelamiento de las barreras arancelarias fulminante. Si se llega al acuerdo, se inauguraría un negocio bilateral, según sus cálculos oficiales de la Comisión Europea, equivalente a la tercera parte del PIB de la UE y unas cifras de comercio que excederían de los 100.000 millones de euros.

La delegación argentina es, incluso, más optimista. Se ha puesto como objetivo anunciar el pacto en diciembre, durante la cumbre de la OMC en Buenos Aires, tal y como ha avanzado el propio presidente Mauricio Macri.

El único gran escollo surge de Francia. La voz más crítica hacia las concesiones al sector agrícola sudamericano. Uno de los más potentes del planeta y la gran fuerza exportadora de Mercosur con permiso de la industria vinculada a las materias primas. París siempre ha mostrado su recelo a restar privilegios a sus subvencionados y protegidos modelos agrícola y ganadero. Los que más se benefician de la generosa Política Agraria Común (PAC).

Sin embargo, la otra parte del gran eje europeo, la alemana, está ejerciendo toda su influencia para suavizar la postura gala, cuyos efectos colaterales han empezado a vislumbrarse. Entre otras razones, porque Berlín ha estado detrás de los fulgurantes avances negociadores que se han constatado desde octubre del pasado año, cuando se limaron gran parte de las asperezas históricas y se empezaron a descubrir numerosos puntos en común tras el tiempo muerto decretado en 2012 por la falta de consensos. Desde entonces, los obstáculos en aspectos como las reglas de origen, las barreras técnicas al comercio, las medidas sanitarias y fitosanitarias, los servicios, los procedimientos de resolución de disputas, la propiedad intelectual, el desarrollo sostenible y las normas de juego con las que las pequeñas y medianas empresas deberán operar en el espacio de libre comercio, han ido desapareciendo.

Europa es para Mercosur el principal socio comercial. Los socios de la Unión adquieren el 21% de las exportaciones totales. Mientras, las ventas europeas al bloque sudamericano aumentaron desde los 21.000 millones de euros en 2005, hasta los 46.000 millones en 2016. En ese mismo periodo, la factura de los cuatro países del Cono Sur americano creció desde los 32.000 millones hasta los 42.000. Principalmente, productos agrícolas, como comestibles de primera necesidad y perecederos, bebidas y tabaco que, en total, representan el 24% de sus ventas. Pero también destacan otras partidas del sector primario como la de productos vegetales, donde se incluyen la soja o el café y que suponen el 18%. La carne y otros bienes animales acaparan el 6%. Fuera de la industria agrícola, destacan las ventas de minerales (14%); la madera y el papel (8%) y la maquinaria, con otro 5%.

Por su parte, Europa envía a Mercosur principalmente maquinaria (el 29% del total); vehículos y componentes de automoción (17%) y productos químicos y farmacéuticos, con otro 24%. Pero, además, es el máximo inversor extranjero en la región, donde ha pasado de enviar flujos de capital por valor de 130.000 millones de euros en 2000 a 387.000 millones en 2016. Mercosur, ese mismo año realizó inversiones de 115.000 millones de euros.

 

exportar_china

Exportar productos de consumo a China, más barato a partir del 1 de diciembre

Las rebajas del Black Friday parecen no tener límites. Casualmente o no, el mismo día en que el mundo estaba sumido en el consumismo masivo fue elegido por el Ministerio de Finanzas en China para anunciar una noticia de gran alcance. La segunda economía del mundo rebaja las tarifas a las empresas que quieran vender en su país. Los aranceles para los productos de consumo extranjeros pasan de una media actual de 17,3% al 7,7%.

El efecto de esta decisión es casi inmediato porque será operativa a partir del próximo 1 de diciembre. Afectará, según han publicado las agencias internacionales, a 187 tipos de productos de gran consumo, entre los que se encuentra ropa, zapatos, electrodomésticos, medicamentos o artículos de entretenimiento entre otros.

Política de reducción de aranceles en China

Este es un paso más en la política de reducción de aranceles que el gigante asiático inició en 2015.  Y, según han comentado las autoridades chinas, tiene como objetivo incrementar la oferta de productos dentro del país e incentivar el consumo. China se ha dado cuenta que en su sociedad ha crecido una clase social media alta con un poder adquisitivo bastante boyante que no tiene reparos en viajar a occidente para conseguir productos que jamás llegarán a China en las condiciones actuales. Ahora, quiere que compren esos productos en su propio país.

Con la vista puesta en ese negocio se toma esta medida. La reacción de las bolsas occidentales así lo corrobora y es que las principales empresas de consumo con Nestlé o Procter&Gamble entre otras protagonizaron destacadas subidas en bolsa nada más conocerse la noticia, la mañana de viernes 24 de noviembre.

Especial beneficiados los bebés y las farmaceúticas

Entre los más beneficiados por esta medida están las empresas especializadas en productos para bebes. La leche en polvo o los pañales, por ejemplo, han quedado libres de aranceles. Esto permitirá a las empresas extranjeras del sector entrar en un mercado que Goldman Sachs ha estimado que alcanzará los 18.700 millones de dólares en 2020 y que está incentivado por los problemas de credibilidad y escándalos alimentarios que este tipo de productos de origen chino han tenido que afrontar recientemente.

Las farmacéuticas como Pfizer o Novartis también notaron en bolsa el efecto de la media. Entre los 187 productos rebajados hay una gran variedad de medicamentos, incluidos varios antibióticos y productos de insulina cuyos aranceles se reducen del 6% actual al 2%. Las importaciones médicas de China ascendieron a 22.000 millones de dólares en los primeros 10 meses de 2017, según los últimos datos de la Administración General de Aduanas publicados por la prensa internacional.

Las pymes también podrán beneficiarse en China

Pero no solo las grandes corporaciones podrán beneficiarse de esta medida. Para las pymes también es una buena oportunidad.  No solo abriendo negocio directo en China, cuyas peculiaridades ya hemos contado en alguna ocasión en este blog, también es una ocasión única para las plataformas de comercio electrónico.

Alrededor de 42 millones de chinos compraron productos extranjeros a través de plataformas transfronterizas de comercio electrónico el año pasado, gastando alrededor de 1,2 billones de yuanes (280,78 mil millones de dólares), según el Centro de Investigación de Comercio Electrónico de China con sede en Hangzhou.  Se espera que ese número llegue a 59 millones de compradores este año, con un valor de compra de 1,85 billones de yuanes.

La medida se produce apenas unas semanas después de la visita del presidente de EEUU a China. Donald Trump transmitió su descontento por las ” barreras comerciales injustas que limitan la venta de productos extranjeros en China”. Y después de que ambos países hayan firmado una serie de contratos multimillonarios.

La visita de Trump también implicó que el gobierno chino anunciase que elevaría su límite de propiedad extranjera de valores, administración de fondos y compañías de futuros de una participación minoritaria del 49% a una participación mayoritaria de 51% y terminaría con restricciones pasados los primeros tres años.

uk_usa

Las estrategias comerciales británica y estadounidense entran en conflicto

El eje anglosajón se resiente. Reino Unido desea preservar la ‘regla de oro’ de los grandes acuerdos de libre comercio. Frente a la tesis de Trump.

 

La histórica y cultural entente cordiale de habla inglesa disiente en uno de los principios sagrados del libre mercado: la libre circulación de bienes y capitales. El titular de comercio británico, Liam Fox -quizás el halcón menos propenso a un acuerdo duro en las negociaciones sobre el Brexit con la UE- se ha declarado firme partidario de perseverar en la “regla de oro” de buscar y firmar grandes acuerdos comerciales. Todo un jarro de agua fría hacia la recién instaurada doctrina del proteccionismo en la Casa Blanca.

Fox reafirmó su compromiso con el fomento de los flujos globales de mercancías y comercio y de activos en la casa de la Organización Mundial de Comercio (OMC). En Ginebra. Donde también recalcó que la salida del Reino Unido de la UE obligará a Downing Street a recuperar su independencia en materia de soberanía y comercio y defender la causa del libre comercio internacional. Una teoría que, a su juicio, va en la actualidad a contracorriente, dijo sin mencionar al actual presidente de EEUU. Pero el responsable del Ejecutivo de Theresa May también dejó otro aviso a navegantes: la OMC es la institución idónea para cumplir con su mandato de “ser repositorio de nuestros valores”, misión que entra en colisión -aseguró- “con la desagradable reaparición de numerosas tentaciones proteccionistas”, a las que “es necesario combatir” porque “no son garantía de prosperidad” como dicen sus partidarios. Trump acababa de filtrar, en su reciente gira por Asia, donde ha sacado a relucir varios de estos mensajes de rechazo a la globalización comercial, que EEUU se opondrá a las propuestas de renovación de los paneles de resolución de disputas, uno de los mecanismos que usa la OMC para mediar e interceder en los conflictos entre países o en litigios contra herramientas que, como el dumping, atentan contra la libre circulación de bienes.

Cambios a corto plazo

De hecho, el actual máximo representante estadounidense en la organización, el subdirector general Alan Wolff, se ha mostrado partidario de que “se paralizase el proceso” de renovación de nombramientos y los paneles de resolución de disputas porque, muy presumiblemente, el próximo año, algunos de sus Estados miembros podrían recuperar su capacidad sancionadora en materia comercial.

Fox, por su parte, recordó que el actual sistema de comercio global “ha sido el pilar fundamental del progreso y la prosperidad” desde la Segunda Guerra Mundial, porque ha estado detrás de la salida de la pobreza de miles de millones de personas en el último cuarto de siglo. “Así que no es solamente una misión económica en la que estamos embarcados, sino un desafío moral, luchar por mantener en el futuro esta estructura” de libre comercio, explicó.

Sin embargo, para tal empresa, parece que Londres no podrá contar con su histórico aliado. Los países del Trans Pacific Partnership (TTP) han relegado definitivamente a EEUU de su ronda de negociaciones. Aunque esperaron hasta el último minuto por la insistencia de Canadá en tratar de encauzar la presencia de su vecino del sur. Fue el pasado 11 de septiembre. Apenas unos días antes de que empezasen también, de forma oficial, las conversaciones entre EEUU, Canadá y México para renegociar el Nafta norteamericano. Finalmente, Washington no asistió al cónclave.

Una decisión que Japón también lamentó

Porque confiaba en que la gestión de última hora de su primer ministro, Shinzo Abe, con Trump, durante su reciente periplo en Tokio, hubiera dado sus frutos. Así lo admitió su ministro de Economía, Toshimitsu Motegi, quien se apresuró a dejar una puerta abierta en el futuro a una posible adhesión estadounidense. Sobre todo, para poder amortiguar el dominio económico y comercio de China. El Gobierno nipón ha sido uno de los lobbies más activos en la defensa del TTP, pacto que elimina tarifas sobre productos industriales y agrícolas de once economías bañadas por el Pacífico, y que se consideraba el contrapeso a la estrategia de expansión exterior de China en la región. El TTP es una unión aduanera de 356.000 millones de dólares, el valor de las mercancías que se intercambian entre sus socios, en el que no está China, por expreso deseo de todos sus integrantes.

En cualquier caso, el posicionamiento estadounidense puede acabar afectando al futuro del tratado. Entre otras razones, porque Japón y Canadá, dos de sus mayores economías, reconocen tener dudas sobre los siguientes procedimientos liberalizadores, que afectarán a los derechos laborales y de propiedad intelectual, y a la protección del medio ambiente. Con EEUU fuera también del pacto sobre cambio climático, ambos países se han reservado la firma de dichos acuerdos de comercio hasta saber las repercusiones y efectos colaterales que tendrían sobre sus trabajadores.

Trump y su teoría de “América primero”

Por si fuera poco, en el largo periplo por Asia, Trump no tuvo reparos en reconocer el liderazgo comercial de China en la globalización. Lo hizo durante su escala en la cumbre de la APEC, el foro para la Cooperación Económica Asia-Pacífico, que aglutina a 21 naciones de ambas orillas de este océano y que suman el 60% del PIB global y casi la mitad de la población del planeta. Y en presencia de sus homólogos chino, Xi Jinping, y ruso, Vladimir Putin. Trump reivindicó su teoría del América, primero, y arremetió contra los “abusos comerciales crónicos” que, a su juicio, ha padecido recientemente EEUU, por lo que perseveró en su empeño de que la Casa Blanca sólo colaborará con la APEC si “acata acuerdos comerciales justos y recíprocos”. O, dicho de otro modo, si, como en el caso del Nafta, se renegocian pactos vigentes que “han costado millones de puestos de trabajo a ciudadanos de EEUU”. Una anomalía que, en su opinión, ha sido posible por la OMC, de la que -afirmó- “no puede funcionar correctamente” si sus miembros no respetan las reglas. En alusión a que, desde su punto de vista, “no ha existido reciprocidad” en su seno cuando EEUU ha reducido las barreras y ha suprimido aranceles. “Esas prácticas han dañado a mucha gente en mi país”, lamentó.

Eso sí, se reservó su acción comercial para las relaciones bilaterales. Porque en su estancia en Pekín, Trump firmó quince acuerdos de comercio con China por valor de 250.000 millones de dólares. Entre otros, para establecer joint-ventures dirigidas al desarrollo de proyectos de gas natural licuado en Alaska, hasta ahora reserva energética de EEUU, o un mega-contrato para suministrar a China Aviation de componentes aeronáuticos de alta tecnología, a cambio de la adquisición, por parte de la aerolínea china, de varios modelos de Boeing, por valor de 37.000 millones de dólares.

cesce

El seguro del exportador

La internacionalización del tejido empresarial y ser exportador

Desde hace varios años, la Administración y las empresas españolas y sus organizaciones representativas apuestan decididamente por fomentar la internacionalización de nuestro tejido empresarial, conscientes de que si la economía española quiere crecer, ha de ser a través del exterior. Es por ello que desde todos estos ámbitos se alienta a las empresas a salir al exterior como única vía de crecimiento, como medio para fomentar la productividad, la innovación y para crear empleo. Para ello es necesario ser exportador.

Un mensaje este de internacionalizarse para crecer que, pese a su validez incuestionable no siempre se acompaña de una reflexión previa y necesaria como es la necesidad de disponer de masa crítica, productividad, innovación y capacidad de crecimiento como garantías del éxito a la hora salir al exterior.

Los datos y el seguro exportador

Un aspecto este último esencial en un tejido empresarial como el español que está formado casi en su totalidad por pymes. Las empresas con menos de 250 trabajadores representan el 99,88%, lo que equivale a 3.178.408 unidades productivas. Por ello, si queremos que se consolide el modelo de crecimiento orientado al exterior, debemos dinamizar los instrumentos que ayuden a potenciar esas deficiencias en productividad, innovación y, fundamentalmente, en la financiación.

Las carencias financieras son, hoy, uno de los factores que más está frenando el desarrollo de la exportación en las empresas. Desde las distintas administraciones se han puesto en marcha diferentes instrumentos financieros públicos para solucionarlas o mitigarlas. Entre ellos está el seguro de crédito de CESCE, que juega hoy un papel esencial como elemento dinamizador y de apoyo a la iniciativa empresarial. Un papel clave que quedó de manifestó durante los primeros años de la crisis, cuando fueron los mecanismos oficiales los que hicieron posible acometer los proyectos en el exterior ante la carencia casi absoluta de crédito por parte de las entidades, demostrando su utilidad como corrector de fallos de mercado.

Hoy, con la recuperación económica en fase de consolidación, y con ella la oferta de financiación privada, la realidad es que ésta, que fluye para las grandes empresas, todavía no llega a las pymes; o, al menos, no lo hace en la cuantía y con las condiciones que debiera, lo que se traduce en pérdida de oportunidades de negocio exterior y de crecimiento en los mercados internacionales. Y a esto es a lo que quiere y va a contribuir CESCE, a través del Plan Estratégico que la Compañía ha aprobado con el horizonte del año 2020, y que tiene como ejes estratégicos la internacionalización, la digitalización y las pymes, poniendo al cliente como eje prioritario de todas las actividades y productos.

nafta

EEUU, México y Canadá inician la renegociación del Nafta

Frente a las apelaciones de Donald Trump a lapidar la unión aduanera norteamericana, el Gobierno mexicano alerta que su defunción generará problemas de seguridad a EEUU

 

La esperada renegociación del Nafta ha comenzado. Y con pocos visos de que el Tratado de Libre Comercio para América del Norte, suscrito por EEUU, Canadá y México en 1994, bajo el mandato presidencial de Bill Clinton, vaya a sobrevivir. Así lo creen importantes voces del mercado, como la de Gregory Valliere, estratega jefe global de Horizon Investments, para quien el compromiso de Donald Trump con sus electores será esencial para poner el epitafio a la unión aduanera que ha convertido a sus vecinos, el del norte y el del sur, en los dos principales socios comerciales del mercado más importante del mundo.

Las conversaciones

Eso a no ser que las 5 rondas de conversaciones para salvar el Nafta, iniciadas este miércoles en México DF, puedan revertir la situación. Que es la intención declarada de las delegaciones canadiense y mexicana, que pretenden prolongar las negociaciones hasta marzo del próximo año.

De momento, el representante de Comercio estadounidense, Robert Lighthizer, ha puesto varias líneas rojas en temas de especial sensibilidad para la Administración Trump: productos lácteos, automoción, tribunales de disputas, procedimientos administrativos y cláusulas de suspensión.

México reacciona

Aunque frente a estos puntos de fricción, México ha reaccionado con una advertencia clara de que el impacto del acta de defunción del Nafta en materia de inmigración, por ejemplo, será evidente ante la ausencia de cooperación intergubernamental, un riesgo que podría trasladarse de inmediato a cuestiones relacionadas con la seguridad nacional. Canadá, por su parte, avisa de que la ausencia del bloque comercial norteamericano también reducirá las expectativas de los tres mercados de acceder a los tratados del Trans Pacific de sus socios del otro lado de este océano, con independencia de que EEUU se haya desmarcado también del principio de acuerdo que suscribió Barack Obama al final de su doble presidencia.

“La instrucción es mantener la pelota en movimiento”, dijo Welles Orr, ex asistente del área de Comercio bajo el mandato de George W. Bush y asesor de la firma Miller & Chevalier. A la espera de que salga adelante, en el Congreso, reformas legislativas más prioritarias para el Ejecutivo de Trump como la rebaja fiscal.

A revista 28 áreas comerciales

El Nafta moviliza mercancías sin trabas arancelarias que superan el billón de dólares anuales. La renegociación pasará revista a 28 áreas comerciales que podrían soportar incrementos en sus gravámenes fronterizos, como desea Washington. Aunque el vaso medio lleno se aprecia en que las tres partes han alcanzado principios de acuerdo en materias tan importantes como las reglas de la competencia y la creación y regulación de las pequeñas y medianas empresas.

Canadá y México son el primer y segundo mayor vendedor de productos a los Estados Unidos. Una circunstancia que ha posibilitado que EEUU acumule un déficit comercial de 53.100 millones de dólares con México, hasta septiembre de este año, y de 12.400 millones con Canadá. Y que han centrado las críticas de Trump hacia el Nafta. Pero es que, además, dice Colin Robertson, asesor de Dentons LLP, “el Nafta se ha convertido en una especie de prueba de fuego de las intenciones comerciales de EEUU” con otros mercados, especialmente europeos y asiáticos. Por lo que la ronda de conversaciones del Nafta será un laboratorio de ideas sobre la estrategia en el orden comercial de la Administración republicana.

De momento, las espadas están en alto. Lighthizer aseguró “estar sorprendido y decepcionado por la resistencia al cambio” de sus interlocutores, mientras en el equipo negociador mexicano se advertía de que ciertos límites de la Casa Blanca “resultaban inaceptables” y los emisarios canadienses de la “mentalidad exclusivamente ganadora” y “poco conciliadora” aireada desde Washington. Sobre todo, en el conjunto de los cinco bloques de disputas. Porque si el Nafta muere se volverán a imponer tarifas de entre el 2% y el 2,5% en todos ellos, según las directrices de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Gastos que repercutirán en ventas y que se traducirán en pérdida de puestos de trabajo y salarios. “Nadie quiere volver a este escenario”, explican desde Canadá.

Pero, ¿qué desea EEUU?

El presidente Trump, en principio, ha aceptado los seis meses de tregua que les solicitaron sus homólogos Enrique Peña Nieto y Justin Trudeau para tratar de restablecer las constantes vitales del Nafta. Aunque su poder es limitado. Será el Congreso el que respalde una salida de la unión aduanera, y no hay garantías de que el legislativo estadounidense esté por la labor. Al menos, inicialmente. Y sin negociaciones de por medio. Si ambas cámaras se opusieran a sus planes, el líder republicano podría hacer uso de una orden ejecutiva, como ya ha hecho en materia migratoria. Lo que abriría la batalla al plano judicial. Porque mientras que la Constitución americana concede al presidente la autoridad para negociar tratados de política exterior, el Congreso comparte esa responsabilidad con el Ejecutivo en áreas como el comercio internacional, incluida la ratificación de acuerdos y la imposición de sanciones comerciales. Los legisladores de EEUU podrían obligar a Donald Trump a acudir a una corte federal bajo cargos de abuso constitucional.

Desde instituciones como la Cámara de Comercio Americana se ha dado un respaldo sin fisuras a que EEUU “luche hasta la extenuación por salvar el Nafta”. Algo que secundan asociaciones de ganaderos y agricultores, de manufactureros y de directivos de multinacionales, que alertan a Trump del error de enterrar el tratado norteamericano.

Washington restaurará las tarifas aduaneras

Pero si EEUU dejase morir el Nafta, Washington deberá restaurar las tarifas aduaneras previas a la entrada en vigor del acuerdo, para lo que dispondría de doce meses, según las reglas de la OMC. Aunque reserva la opción de que se aumente unos puntos porcentuales adicionales. Antes de la unión aduanera, y de promedio, México tenía un gravamen del 7% sobre las importaciones, mientras que la presión arancelaria canadiense era del 4,1% y la estadounidense, del 3,5%.

En cambio, si alcanzan un nuevo acuerdo, Trump necesitará que se tramite en el Congreso. Algo que los observadores de la política estadounidense ven poco probable que se apruebe si los representantes de ambas cámaras consideran que en el mismo se ha vulnerado derechos de los empresarios y trabajadores del país. En esta tesitura, quedaría el fast-track, la autoridad que oscila entre la presidencia y el Congreso para cerrar acuerdos comerciales y que expira el 1 de julio de 2018. El mismo día en que se celebran las elecciones presidenciales en México. Y resulta bastante complejo augurar que Trump vaya a conseguir una extensión de esta potestad más allá de esta fecha con las críticas internas y exteriores a su política de proteccionismo comercial.

De ahí que los analistas consideren una buena baza negociadora el mensaje de México de que su cooperación con EEUU en materia migratoria y de seguridad depende de lo que el Gobierno de Trump decida sobre el Nafta. Y “un mal resultado” en el terreno comercial “tendrá impacto sobre la estabilidad”, ha recalcado el ministro de Asuntos Exteriores mexicano, Luis Videgaray. “No queremos que ocurra y, por eso, estamos trabajando duro para lograr un buen resultado” en la renegociación del tratado.

mapa_mundo

El clima empresarial mejora en el mundo, según el ‘Doing Business’

Según el Doing Business España mejora su situación global en apertura de negocios, por delante de Alemania, Japón, Austria y Polonia.

Se destaca su alta seguridad jurídica.

 

¿Qué es el Doing Business?

El informe Doing Business mide, desde 2004, con parámetros objetivos en los 190 mercados que analiza, aspectos tan relevantes para garantizar los climas adecuados de hacer negocios como las regulaciones nacionales y sectoriales o los requisitos para constituir empresas. Además de evaluar áreas tan determinantes como las normas laborales, fiscales o la fluidez crediticia y la estabilidad de las industrias financieras de cada jurisdicción. El salto cualitativo de las catorce ediciones de este estudio de reconocido prestigio del Banco Mundial ha sido fulgurante. Hasta el punto de que, en el último diagnóstico, de 2018, que se acaba de publicar y que pasa revista a las reformas de mercados durante el ejercicio 2017, al menos en 119 se ha producido algún cambio en la dirección correcta. Es decir, en la senda hacia una mejor regulación de las economías de mercado. Y, del conjunto de estos países, el 79,8% han emprendido algún tipo de modificación en sus ordenamientos jurídicos en dos periodos anuales consecutivos, y el 64,5%, por tercer año seguido.

La base regulatoria de un país puede determinar la diferencia entre un negocio de éxito de una quiebra anunciada

El propio informe lo pone de ejemplo ilustrativo. Una ingeniera, que se ha convertido en empresaria al diseñar un software altamente competitivo y que reduce los costes de inversión productiva y de mantenimiento de compañías de logística y distribución emplearía en Canadá dos procedimientos, un día y medio y menos del 1% de la renta per cápita para poner en marcha su negocio. Tan sólo rellenar una hoja registral de ámbito federal, otra solicitud, esta vez on line y provincial, y 200 dólares canadienses (159 estadounidenses). Si su empresa aparta beneficios, en ejercicios posteriores, pagaría el 20,9% de los mismos, además de contribuciones sociales anuales por cada trabajador que contrate. En cambio, en Filipinas, si esa misma app se constituyera en la ciudad de Quezón, por ejemplo, le exigiría a esa misma emprendedora un total de 16 procedimientos legales, 28 días de trámites y alrededor del 16% de la renta per cápita del país. Además de tributar por 20 tasas tributarias diferentes y sufragar un coste total, en materia impositiva, del 42,9% de sus futuros beneficios comerciales.

La clasificación del Banco Mundial 2018 no deja apenas resquicios a las sorpresas

Copan las primeras posiciones del Doing Business, un año más, las economías, enclaves o jurisdicciones de alto espíritu emprendedor. Por eso, se mantienen en el top del listado Nueva Zelanda, Singapur o Dinamarca. Mientras que quedan relegadas a las últimas posiciones países africanos -como Eritrea o Somalia- y mercados con altas dosis de intervencionismo estatal como Venezuela.

España ocupa el puesto vigésimo octavo

Por detrás de varios de sus grandes socios económicos como EEUU, Reino Unido y Alemania. O por las pequeñas repúblicas bálticas de Estonia, Letonia y Lituania. Aunque, al mismo tiempo, rebasa a rivales como Francia o Italia, tras escalar cuatro posiciones respecto al pasado diagnóstico.

El informe, al que, en esta edición acompaña el elocuente subtítulo Reformando para crear empleo, destaca las diez economías que más mejoraron este año su posición. El primer término, Brunéi, que consigue este galardón por segundo año consecutivo. Le siguen Tailandia, Malawi, Kosovo, India, Uzbekistán, Zambia, Nigeria, Yibuti y El Salvador. “La política pública es decisiva para que las pequeñas y medianas empresas puedan iniciar sus actividades, operar y ampliarse”, asegura Shanta Devarajan, director superior de Economía del Desarrollo del Banco Mundial. Así, por ejemplo, en los quince años de trayectoria del Doing Business, Ruanda, con un total de 52, es el país que mayor cantidad de reformas estructurales vinculadas a los negocios ha culminado en leyes. Por delante de Georgia (47 reformas), que este año figura entre las diez economías mejor clasificadas y Kazajistán y la ex República Yugoslava de Macedonia (41 cada una).

El Doing Business analiza diez parámetros

Con ellos determina sus mapas nacionales sobre clima de negocios: trámites administrativos y requisitos legales para iniciar el negocio; obtención de los permisos de construcción; pasos para acceder al suministro eléctrico; certificaciones en registros de la propiedad; facilidades para formalizar créditos; protección de los accionistas minoritarios;  pagos de impuestos; comercio transfronterizo; mecanismos de resolución judicial de discrepancias entre las partes de un contrato y entramado legal sobre suspensión de pagos o quiebra de empresa.

La media de los socios de la UE se sitúa en el puesto 34

Es decir, seis puestos por encima del peldaño de España. De los 19 países de la eurozona, ganan Estonia y Finlandia. Y Grecia y Malta son los últimos.

En el texto del estudio, los expertos del Banco Mundial aseguran que de sus investigaciones han extraído “suficientes evidencias” de que las compañías que operan en economías con mejores ratios de protección a inversores y unas normas de gobernanza corporativa más avanzadas han sido capaces de sortear de forma más palpable la crisis financiera de 2008. Hasta alcanzar unos niveles de solvencia en los ejercicios posteriores al colapso de las bolsas internacionales que les han permitido avanzar en beneficios y competitividad en valores actuales de mercado, frente al descenso de la valoración de aquellas firmas que han evolucionado en países con unas estructuras legales más débiles. “Hay una relación contundente entre una calidad regulatoria y una producción eficiente”, concluye el informe. Un vínculo que se traslada también a los costes. El informe pone un botón de muestra. Los costes de atraque de mercancías marítimas desde los mercados latinoamericanos hacia EEUU, a donde dirigen la mayor parte de sus exportaciones, tienen que soportar altos desembolsos por transporte, cada vez más barreras arancelarias y nuevas tarifas a la importación. Para más inri, en una atmósfera de especial ineficiencia. Porque el exceso de regulación es la principal razón de que la red de puertos entre el hemisferio sur americano y el primer gran mercado mundial no pueda mejorar la fluidez y eficacia de este tipo de transporte comercial, incluso bajando un 12% los costes e incrementando substancialmente el flujo de mercancías.

Por áreas geográficas y órbitas de influencia

Los socios de la OCDE copan las posiciones más privilegiadas. Catorce de los veinte primeros puestos son naciones que pertenecen a este club de potencias industrializadas y mercados emergentes con el estatus de economías de mercado. Y 18 de ese top-twenty son catalogados como países de rentas altas. Macedonia es la única nación con unos ingresos medios y Georgia la representante de los de nivel de riqueza medio-baja. Además, entre las cincuenta naciones mejor evaluadas del ranking -donde aparecen 28 de la OCDE- se aprecian 18 de Europa y Asia Central, cinco del Extremo Oriente y el Pacífico, dos de África Subsahariana y una tanto de América Latina como de África del Norte y Oriente Medio.

paises_crudo

Cinco países y una alianza estratégica que pueden encarecer el barril de crudo

El precio del barril rebasa la barrera de los 50 dólares. Por primera vez desde el colapso de este mercado, en 2014, los recortes de la OPEP resultan efectivos. 

Los precios del barril

El precio del barril de petróleo se ha instalado desde hace semanas -alrededor de mes y medio- por encima de la psicológica barrera de los 50 dólares. Psicológica, para los tiempos que corren. Porque en otros lares, esa frontera se estableció, primero en los 100 dólares, un par de ejercicios después de la crisis de las punto com, a mediados de la década pasada y, con posterioridad, en plena crisis financiera, en el tránsito hacia el decenio actual, en los 150 dólares. Cota que superó holgadamente. Pero, ahora, lo que estaba en juego era la propia habilidad, histórica, de la OPEP por mantener la cotización en una horquilla adecuada a los intereses del cartel energético, que es casi sinónimo de decir, al dictado de Arabia Saudí, principal productor mundial.

Los factores que influyen en el precio del barril

Este punto de inflexión en los precios del crudo, después de un par de ejercicios en escalafones próximos a los 35 dólares, puede verse alterado, en cualquier caso, por varios factores. Algunos de índole geoestratégica, como el conflicto con Corea de Norte o las crecientes tensiones entre EEUU e Irán. Pero, sobre todo, por los cambios en las capacidades productivas -y en los intereses políticos- de cinco grandes países exportadores de crudo. Un repóquer que, según el consenso del mercado, pueden determinar la evolución del crudo. Hacia arriba, hasta alcanzar los 70 dólares, como pretende, declaradamente, la monarquía saudí. O hacia abajo, por que alguno de los suministradores de crudo, sean o no del cártel energético, incumplan sus cuotas -en el caso de los socios de la OPEP-o no alcancen los niveles productivos previstos por sus petroleras, generalmente estatales.

Los motivos

Entre los motivos de perturbación potencial, se citan desde la escalada del conflicto kurdo en el norte de Irak y el sur de Turquía -país productor, el primero, y espacio de tránsito de varios de los principales oleoductos que comunican Rusia con Europa, el segundo- hasta las renovadas amenazas de la Casa Blanca a Teherán a propósito de su política nuclear, tal y como aseguran los expertos petrolíferos de Citi, uno de los bancos más solventes en el análisis de este mercado.

El origen del barril

Todos ellos se catalogan como estados frágiles, pero suministradores estratégicos del crudo que demandan: Irán, Irak, Libia, Venezuela y Nigeria. Y sus decisiones a corto plazo serán todavía más determinantes que las variaciones estacionales, modificaciones en los contratos de futuro o focos de conflictos geopolíticos, que no han logrado elevar la cotización, pese a los recortes de cuotas de la OPEP, desde 2014. Estos son sus factores clave.

Irak

Acapara los mayores riesgos de suministro a corto plazo. El sorprendente tamaño de los pozos petrolíferos de Kirkuk ya ha ocasionado volatilidades en el precio del crudo. Las últimas estimaciones hablan de que los pozos Bai Hassan y Avana pueden tener una capacidad extractiva de, al menos, 275.000 barriles diarios. Aunque, de momento, el mercado piensa que sólo podría alcanzar dicho ritmo de forma provisional. A la espera de conseguir inversiones tecnológicas de las grandes petroleras para consumar su objetivo de suministro. Conversaciones de negocios que, aseguran fuentes conocedoras de las mismas, están avanzadas y podrían suponer la puesta en el mercado de 400.000 barriles diarios procedentes de estos campos. Irak representa el factor productivo a corto plazo más trascendental en el sector energético. Porque sus campos del sur también se acercan a su potencial productivo, de 600.000 barriles diarios.

Irán

Es, quizás, el gran interrogante sobre la mesa de análisis del mercado de la energía global. Su situación es de suma fragilidad. El riesgo de que EEUU imponga nuevas sanciones a Irán, tras el deterioro de las relaciones declarada y reconocida por la Administración Trump, a cuenta de la carrera nuclear del estado persa, es una opción más que real. Como también las dificultades que tendría la Casa Blanca para hacer cumplir a Teherán con las imposiciones que tenga pensado instaurar. Con o sin ayuda de sus aliados internacionales, que está por ver. En especial, en la tarea de bloquear las exportaciones de crudo. El secretario de Estado, Rex Tillerson, ha llegado a asegurar que Washington bloqueará cualquier acuerdo de negocios entre compañías europeas e Irán. Goldman Sachs estima que, en el peor escenario geopolítico, varios cientos de barriles de crudo diarios estarían en riesgo de participar en la oferta del mercado. Mientras da por hecho que la sanción estadounidense sobre el crudo iraní alcanzará, al menos, el millón de barriles por día. Como ocurrió en los años previos a la firma del acuerdo nuclear entre el régimen de Teherán y la Administración Obama.

En cualquier caso, la amenaza iraní no tiene visos de que pueda ponerse en marcha, al menos, en lo que queda de año.

Libia

El socio norteafricano de la OPEP está exento de cualquier acuerdo del cártel hasta que logre recuperar sus niveles de extracción perdidos tras la revolución árabe. El pasado año ya se comportó según las pautas previstas para su sector energético por el mercado. Una señal de la paulatina vuelta a la normalidad. De hecho, casi ha triplicado sus números. De 300.000 barriles al día en agosto de 2016 ha pasado de producir algo más de 850.000 en la actualidad. Incluso en algunas semanas se ha aproximado al millón de barriles. Sin embargo, los riesgos de deterioro de algunas de sus plantas y pozos petrolíferos, dañados por la violencia del conflicto libio de los años precedentes, hacen todavía complicado que Trípoli logre alcanzar la cifra de 1,25 millones de barriles diarios, que se le reclama desde el mercado y, mucho menos, los 1,6 millones de los años previos al estallido de la revuelta social. Pese a ello, Libia supone otro factor de riesgo sobre el precio del barril de crudo. Precisamente por las oscilaciones de cálculo de su producción. También por las dudas sobre su inestabilidad política y sobre la certeza de sus cálculos extractivos.

Nigeria

Su diagnóstico es similar al de Libia. También se encuentra exento del recorte de cuotas decretado por la OPEP para impulsar el precio del barril de crudo por su alta tensión política, con efectos de difícil cuantificación social y económica. Aunque en los últimos meses la violencia ha bajado en el Delta del Níger como consecuencia del alto el fuego decretado el pasado año. Aun así, la producción de crudo se encuentra en niveles reducidos de 1,2 millones de barriles diarios en 2016 y de 1,8 millones de barriles en la actualidad. Mientras la paz social se mantenga frágil, la capacidad extractiva nigeriana se resentirá. Y los grupos rebeldes revelan su frustración con las conversaciones de paz iniciadas con el gobierno. El rebote de la producción de crudo nigeriano no está, pues, asegurado.

Venezuela

Otro de los interrogantes que los inversores manejan en sus precios de contratos de futuro. Venezuela también está inmersa en una agitación civil de alta intensidad. El pasado mes de septiembre, produjo 1,89 millones de barriles por día, lejos de los 3,2 millones de finales de los años noventa del siglo pasado e, incluso, de los casi 2,4 millones de barriles de 2015. Sin liquidez en las arcas del país, la estatal PDVSA ha paralizado sus proyectos de inversión y tiene serias dificultades para mantener sus actuales cuotas extractivas. Por si fuera poco, informes del sector constatan un deterioro de la calidad del barril de crudo venezolano. El crudo bruto no acaba de salir sin las impurezas exigidas por los estándares internacionales. Y el yugo de los acreedores sobre la creciente y desorbitada deuda de la petrolera venezolana presiona cada vez con mayor fuerza. La posibilidad de quiebra crece por momentos. Todos estos componentes contribuyen a poner en duda la capacidad productiva del barril de crudo del país.

 

filiales_usa

Hasta 30.000 euros para la creación de filiales en EE.UU

ICEX vuelve a poner en marcha su Plan Target USA, a través del cual concederá ayudas a todas aquellas empresas que se hayan establecido o vayan a establecer una filial en el EE.UU. Las compañías interesadas tienen hasta el día 13 de noviembre para presentar su solicitud.

 

ICEX España Exportación e Inversiones ha puesto en marcha la quinta edición de su Plan Target USA, a través del cual se concederán ayudas de hasta 30.000 euros a aquellas empresas que establezcan filiales en este país norteamericano. Con un presupuesto total de 1,5 millones de euros, las compañías que lo soliciten podrán deducirse el 50% de determinados gastos, como los previos a la constitución y primer establecimiento, los de promoción, los de defensa jurídica de la marca y los de homologación en los EE.UU.

Los proyectos presentados han de contemplar una filial ya constituida en EE.UU. y pueden pertenecer a cualquier sector de actividad. En el caso de que la solicitud de ayuda se curse por primera vez en esta convocatoria, la fecha de constitución de la filial no podrá ser anterior al 30 de junio de 2016. Los sectores de biotecnología, nanotecnología, TICs, contenidos digitales y otros segmentos de alto contenido tecnológico no necesitarán contar con esta filial para percibir las ayudas.

¿Qué gastos?

Serán objeto de ayuda los gastos efectuados entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2017. También los gastos previos, de constitución y primer establecimiento de la filial para la que se solicita el apoyo realizados en 2016, siempre y cuando hayan sido efectuados, como máximo, en los cuatro meses anteriores a la fecha de constitución en EE.UU. Las empresas beneficiarias del Plan en 2013, 2014, 2015 y/o 2016 no podrán presentar gastos de constitución.

Por ejemplo, son justificables los estudios de viabilidad contratados con empresas especializadas; el asesoramiento externo relacionado con la constitución de la filial; estudios de investigación del mercado estadounidense realizados por consultores externos; material de difusión y promoción (catálogos, folletos, carteles, expositores, páginas web, etc.); y el desarrollo de programas informáticos y aplicaciones móviles con fines promocionales.

También todas aquellas acciones de posicionamiento y marketing en redes sociales; la presentación de productos y servicios en exposiciones temporales; la organización y promoción de desfiles de moda; la participación en ferias, los patrocinios comerciales (siempre que tengan como objetivo el lanzamiento de la filial en EE.UU.); y la contratación de agencias de relaciones públicas.

El plazo de presentación finaliza el lunes 13 de noviembre

ICEX podrá solicitar por escrito a la empresa solicitante documentación adicional, que deberá presentarse en un plazo máximo de 10 días naturales. Todo ello podrá remitirse al organismo dependiente del Ministerio de Economía de varias maneras.

La opción preferente en la vía telemática, para el que es necesario contar con certificado digital. Pero también puede enviarse por correo ordinario, imprimiendo la solicitud y remitiéndola obligatoriamente a Servicios Centrales de ICEX. Dirección General de Internacionalización de la Empresa, Pº de la Castellana 278 – 28046 Madrid, en horario de registro: de lunes a jueves de 09:00 a 17:30 horas y los viernes de 9:00 a 14:00h. o mediante correo certificado.

Según ICEX, las ayudas se concederán a través de un sistema de puntos hasta un máximo de 10, valorando los proyectos de acuerdo a una serie de criterios y ponderación: Calidad del proyecto (máximo 3 puntos); viabilidad (máximo 5 puntos) e impacto (máximo 2 puntos).

Anteriores convocatorias

Hasta la fecha, el Plan Target USA ha ayudado a que 343 pymes españolas se inserten en el tejido empresarial estadounidense. El año pasado fueron 73 los proyectos impulsados, la mayoría pertenecientes a los sectores de las infraestructuras, TIC y sanitario. Por otra parte, el 38% de las ayudas se destinaron a la apertura de nuevas filiales, principalmente en Florida, California, Nueva York y Delaware.

Este año, aquellas que reciban las ayudas pasarán a formar parte, además, de la Red ICEX Mentoring. De esta manera, la empresa beneficiaria se compromete a ofrecer su asesoramiento a otras sociedades españolas que deseen acceder al mercado estadounidense. El asesoramiento se hará siempre por intermediación y bajo petición de la Oficina Económica y Comercial de ICEX.

dolar_2017

El dólar recupera terreno perdido frente a las divisas del G-10

El ‘billete verde’ vuelve a recobrar la vitalidad frente a sus rivales globales. En especial, por el aporte de claridad de la Casa Blanca a la estrategia económica.

Impulsar el billete verde

La Casa Blanca parece haber dado con la tecla adecuada para impulsar el valor del billete verde americano y ver cumplido así su deseo declarado de restablecer la supremacía perdida del dólar desde la crisis de las punto.com allá por el año 2003. Su rally alcista respecto a sus principales competidoras por marcar el paso en el mercado internacional de divisas parece haberse iniciado la pasada semana.

Al calor de una serie de datos que contribuyen a generar mayor claridad a la, hasta ahora, confusa política económica del Tesoro. En gran parte, además, por los mensajes de meridiana precisión del presidente Donald Trump, quien ha apuntado una doble e inminente decisión que estaban esperando los inversores como agua de mayo. De un lado, la sucesión de la actual presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen. Y, de otra, los avances, se entienden que casi definitivos, de su reforma fiscal, con los responsables del Congreso, para su entrada en vigor en 2018. Como estaba previsto en sus planes presidenciales.

Otros factores del dólar

A estas dos deliberaciones finales se unen otra serie de factores, todos ellos también positivos para la renovada salud del dólar. El dinamismo más vigoroso de los esperado del PIB americano, la incertidumbre sobre la reforma constitucional en Japón tras el contundente triunfo electoral del primer ministro nipón, Shinzo Abe, y las tensiones políticas en Europa a propósito, tanto del conflicto secesionista catalán y sus posibles repercusiones en otros focos de reivindicación territorial en la UE, como del Brexit, que anticipa unos meses de alto voltaje negociador para evitar la salida más compleja y contundente de una expulsión dura de Reino Unido del club comunitario.

El Dollar Spot Index

De momento, el Dollar Spot Index de Bloomberg refleja una vitalidad desconocida del dólar desde marzo, lo que sus expertos achacan a su reciente discurso en la Universidad de Stanford, donde dejó caer los nombres del economista John Taylor, considerado un halcón de la ortodoxia monetaria, y de uno de sus gobernadores de la institución, Jerome Powell, como posible terna para la sucesión de Yellen al frente de la Reserva Federal. El primero como máximo dirigente y el segundo como su número dos. Eso sí, con Yellen al frente de las operaciones hasta que se consuma el relevo. “La fortaleza del dólar tiene mucho que ver con el apoyo entusiasta del mercado hacia Taylor, al que ya se le considera el más firme aspirante al sillón de Yellen”, explica Sean Callow, estratega de Westpac Banking Corp, para quien esta maniobra está detrás del alza de rentabilidad del bono del Tesoro americano de la última semana, del 2,40%.

El dólar y Trump

También han sido más que determinantes para explicar la actual revitalización del dólar las contundentes palabras de Trump sobre la exención tributaria que está en vigor sobre el retiro de 410.000 dólares anuales de los fondos de pensiones de los ciudadanos estadounidenses y que la Casa Blanca se planteó reducir dentro de los cambios en el Código Fiscal, lo que provocó críticas incluso desde las filas republicanas. “No habrá ninguna rebaja de una exención que está ligada a la fortaleza de la clase media americana”, afirmó el dirigente estadounidense.

El mensaje del líder republicano ha sido de lo más oportuno. Porque dos semanas antes, durante la reunión de otoño del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Washington, esta institución multilateral volvió a manifestar sus dudas por la rebaja impositiva de Trump y se negó a realizar valoración alguna sobre sus predicciones futuras, que no revisó ni al alza ni a la baja, hasta que no se desvelaran definitivamente los pormenores de su tramitación en el Congreso. Aunque, de momento, se sepa que incluye un doble recorte fiscal, del 35% al 15%, en el Impuesto sobre Sociedades, y de cuatro puntos a los grandes patrimonios del país, que verán reducido su tramo sobre la Renta hasta el 35%. Además de dejar los tipos de impuesto en tres tramos (10%, 25% y el mencionado para las clases más pudientes).

Estímulos

El consenso del mercado admite que una reforma impositiva de tal calibre generará, sin duda, un estímulo contundente y propagado en el tiempo sobre la actividad de la mayor economía del planeta. Pero, en paralelo, airean sus temores a que el mayor poder adquisitivo que se liberará sobre consumidores y empresas impulsará la inflación, el tributo más injusto, porque lo pagan indistintamente las clases más adineradas y las más empobrecidas y podría llegar a menoscabar aún más el alarmante déficit y la desorbitada deuda del país, que supera ya los 18 billones de dólares, el 100% de su PIB.

La opinión de los expertos sobre el dólar

Según los cálculos de Mark Cabana, economista de Bank of America Merrill Lynch, estos cambios tributarios concederían entre 40 y 60 puntos básicos al PIB americano dentro de 10 años. No sólo por el combustible adicional de gasto e inversión sobre la economía nacional. También por su capacidad para repatriar beneficios de sus grandes conglomerados, que prefieren tributar en el exterior, en territorios de mayor docilidad impositiva.

Céline Renucci, estratega de AXA Investment Managers, asegura que la revalorización del dólar ha sido general, respecto a la mayoría de divisas del G-10, y que se produce en una atmósfera inversora de creciente volatilidad. Después de largos meses de calma en las cotizaciones de los valores de los mercados financieros internacionales. Renucci incide en que las expectativas de que la Fed suba tipos en diciembre han aumentado súbitamente después de que se confirme el relevo en la Reserva Federal y la rebaja fiscal.

Los economistas prefieren un encarecimiento del precio del dinero a cambio de que consumidores y empresas tengan más disponibilidad al gasto y la inversión. A su juicio, a esta catapulta sobre el dólar también hay que añadir, en el otro lado de la balanza, el perjuicio que, para monedas como el dólar canadiense, supone a medio plazo la prolongación del conflicto bilateral con EEUU sobre comercio e inversiones. A la espera de si fructifican o no las negociaciones para la revisión del NAFTA norteamericano que se han iniciado entre EEUU, Canadá y México. En un intento desesperado por salvar la unión aduanera.

Sitio para la incertidumbre

En el elenco de incertidumbres inminentes, los analistas del mercado cambiario citan un amplio decálogo. Desde asuntos geo-estratégicos como los progresos sobre el Brexit y la difícil situación de Theresa May al frente del Gobierno británico y como líder de su grupo parlamentario, los tories, en el Parlamento, la capacidad del PIB estadounidense por mantenerse en el ritmo del 2,5% en el que parece haberse instalado en el tercer trimestre de este año, el abandono de los estímulos monetarios del BCE o la sucesión de profit warnings entre grandes empresas de EEUU y de Reino Unido.

Movimientos de mercado que podrían alterar la entente cordiale de grandes plazas bursátiles de todo el mundo, que navegan con incrementos modestos de varias décimas o la relativa vitalidad del petróleo después del verano. O intervenciones arriesgadas como la que se prevé pongan en marcha las autoridades de Hong-Kong para reducir la apreciación del dólar hongkonés y que exige masivas inyecciones de liquidez en los mercados.

exportaciones_agosto

Las exportaciones españolas crecen un 9% interanual en agosto

Nuestro país ha registrado sus mejores cifras de la última década correspondientes a este mes, incluyendo la suma de sus ventas al exterior en los ocho primeros meses de 2017, por valor de 182.302 millones de euros

El Informe Mensual de Comercio Exterior

En los últimos días el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad ha hecho público el Informe Mensual de Comercio Exterior referente a agosto de 2017. Éste indica que las exportaciones españolas de bienes ascendieron un 9% interanual, superando los 19.230 millones de euros. Al otro lado de la balanza, las importaciones subieron un 11,2% interanual, por encima de los 22.460 millones de euros.

Sin embargo, en términos intermensuales ambas partidas descendieron: un -13,3% las ventas a otros países y un -7,5% las compras. En volumen, las ventas se incrementaron un 9,6% a lo largo de los últimos doce meses, debido a que los precios aproximados por los índices de valor unitario cayeron un 5%. Las compras aumentaron un 7%.

Por lo que respecta al periodo que va desde enero hasta agosto de 2017, las exportaciones se incrementaron un 9,1% respecto al mismo periodo de 2016, hasta alcanzar los 182.302 millones de euros, el mejor registro de los últimos diez años. Las importaciones crecieron un 11,6%, hasta los 198.716 millones de euros, también la mayor cifra de la década.

De estos totales, más de 170.000 millones de euros se han generado como exportaciones no energéticas, casi un 7% más que en los ocho primeros meses de 2016. Las que sí son de carácter energético sumaron 12.169 millones, una cifra un 53,5% mayor que la recabada el año anterior.

Déficit del saldo comercial

Teniendo en cuenta estas tendencias, se calcula que el saldo comercial registró un déficit de más de 16.400 millones de euros, un 49,3% más de la cifra alcanzada en el mismo periodo de 2016 (algo menos de 10.996 millones). La tasa de cobertura se situó en el 91,7%, es decir, 2,1 puntos porcentuales menos que la registrada entre enero y agosto de 2016.

En cuanto a datos de exportadores, se contabilizaron casi 120.000, un valor similar al registrado en el mismo ciclo del año anterior. De estos, cerca de 34.000 superaron los 50.000 euros en ventas al exterior, un 1,1% más. En referencia a los exportadores regulares, se calcula que hay 48.662, un 40,7% del total y un 1,8% más (se considera exportador regular a aquel que ha exportado a lo largo del año de referencia y en cada uno de los tres inmediatamente precedentes).

Ranking Exportador

En términos de peso, el sector que mejores resultados ha obtenido en cuanto a exportaciones ha sido el de bienes de equipo. Sus ventas al exterior representaron el 21,3% del total, con un crecimiento interanual del 20,5%. Le siguen el de alimentación, bebidas y tabaco, con un 16,8% del total y un aumento del 0,5% en los últimos doce meses; el de productos químicos, con un 14,5% del total y un 4,9% de ascenso; y el de manufacturas de consumo, que ha registrado un 12,1% del total y una subida del 9,4%.

En el extremo opuesto, sólo dos bloques han registrado contribuciones negativas: otras mercancías, con un -0,7% de caída, y automoción, con un -0,1%.

La Unión Europea sigue siendo nuestro mejor cliente: las exportaciones dirigidas a los países miembros representaron el 61,8% del total, con un aumento del 6,5%. Por otra parte, las exportaciones a destinos extracomunitarios, un 38,2% del total, también registraron un ascenso, en este caso del 13,4% respecto al mismo mes del año anterior.

Los destinos con las mayores contribuciones positivas a la tasa de variación anual de las exportaciones españolas en agosto fueron Francia, Alemania, Australia y Países Bajos. Por el contrario, aquellos países que registraron las mayores contribuciones negativas fueron Italia, Reino Unido, Irlanda y Emiratos Árabes Unidos.

En cuanto a las comunidades autónomas que mejores resultados han obtenido se encuentran: el Principado de Asturias, con una tasa de variación interanual positiva del 38,5%; la Comunidad de Madrid, con un 31,2% y Baleares, con un 25,6%. En cambio, las exportaciones cayeron exclusivamente en la Comunidad Foral de Navarra, con un -23,6%.