remoto

¿Cómo evitar los factores de riesgo en los empleados remotos?

Trabajando en remoto

En muchas ocasiones las oportunidades de negocio para una nueva empresa obligan a desplazar a parte de la plantilla a las firmas cliente. Esto suele ocurrir con mucha asiduidad en compañías que trabajan en sectores como el de la consultoría o el tecnológico. En muchos de estos casos es habitual que tengamos gente trabajando en remoto por largos periodos de tiempos que, incluso, pueden ser de varios años.

Por norma general este tipo de empleado suele ser más rentable que el trabajador que desempeña su actividad en la compañía, ya que los clientes suelen pagar más por el hecho de contar con el especialista en su sede. Pero resulta obvio que el gobierno de este tipo de equipos tiene sus propios retos. Eso sí, cuando se gestionan de forma adecuada, pueden suponer una importante inyección de dinero en la empresa. De ahí que a continuación detallemos los puntos clave para gestionar un puesto de trabajo remoto y evitar los factores de riesgo que para el propio negocio supone su existencia.

La clave está en la comunicación

Uno de los mayores riesgos que presentan los empleados que trabajan en empresas clientes o, incluso, los que teletrabajan, es la presencia de un sentimiento de aislamiento que lo acaba desligando de los objetivos que persigue la empresa. Para evitarlo, es imprescindible utilizar todos los métodos de comunicación posibles con el claro de objetivo de lograr que el trabajador se siga creyendo parte de la compañía.

Por tanto, la obligación de todo emprendedor que tenga a parte de la plantilla fuera de la sede de la firma es comunicarse con ese grupo.

 

Técnicas comunicativas

Aproveche la tecnología y no dude en utilizar técnicas de comunicación visual como la videoconferencia. Otra forma de integrar a los desplazados es que estén presentes en las reuniones internas de la compañía, para lo que habrá que echar mano también de tecnología de videoconferencia.

El aspecto visual de la comunicación también debe incluirse en los correos electrónicos mediante el uso de diagramas o imágenes para explicar mejor lo que usted quiere que haga ese empleado. Tampoco tenga inconvenientes en recurrir a aplicaciones de chat. Y, por último, lo más importante para lograr que esas personas sigan sintiendo los colores de la empresa, pasa por algo tan simple como hablar con ellos después de que las reuniones hayan terminado.

Objetivos

En otras palabras, el emprendedor debe preocuparse de saber cuáles son los problemas u objetivos de esas personas y compartir con ellos el camino que la empresa toma de cara al futuro. Solo así continuarán arraigados a la compañía y compartirán su visión empresarial.

Fomente el trabajo colaborativo dentro de la organización

La tecnología también es una importante aliada a la hora de fomentar un entorno de trabajo en equipo dentro del negocio, lo que mejorará la integración de los empleados que trabajan en remoto. Herramientas gratuitas como Google Drive o Dropbox son excelentes para compartir documentos y hojas de trabajo y abren el abanico al trabajo en equipo. Además son más seguras que un correo electrónico, cuya información puede acabar perdiéndose. Eso sí, antes de poner en marcha cualquiera de los métodos de trabajo colaborativo que puedan existir es necesario preguntar a la plantilla si aporta un plus a la hora de hacer más sencilla la actividad diaria.

Tener una hoja de ruta clara para sus empleados en remoto

Un trabajador propio que desempeña su labor en una firma cliente debe tener en todo momento una idea clara del resultado de su esfuerzo. Debe conocer si hace su labor de forma positiva o si, por el contrario, ha fallado en algo. Solo así podrá motivarse para hacerlo mejor en la próxima ocasión. Pero eso solo se puede conseguir con evaluaciones del desempeño. Por tanto, la misión de todo emprendedor es la de establecer los objetivos de sus desplazados de igual manera que analiza el trabajo de aquellos que están presentes en la compañía. Con esta idea, las reuniones periódicas con los trabajadores en remoto, donde se analice su trabajo, son una buena estrategia a seguir. Ya sean presenciales o a distancia, en esas conversaciones debe quedar claro lo que esperamos de cada empleado.

No abandonarlos a su suerte

Incorporar sistemas de seguimiento para ver si se logran los objetivos es una buena medida de cara a evitar que el empleado en remoto se sienta abandonado. Pero nada de eso será útil si no viene acompañado de una estrategia de gestión en la que se les integre en la empresa como si fueran uno más.

Haga que se sientan parte del equipo

Mande boletines de noticias sobre todo lo que pase en la empresa o cree un blog o una página web para colgar ese tipo de contenidos. Cualquier idea es buena siempre que con ella demostremos que nos acordamos y nos preocupamos de esas personas que también son empresa pero que no están en el día a día con el resto de sus compañeros. Elimine factores de riesgo estableciendo una buena relación con ellos tratando de llegar incluso a conocerlos a nivel personal. Incluso no descarte el envío de algún obsequio. Y, siempre que sea posible, no dude en invitarles a la oficina principal aunque sea una vez al año para que esas personas puedan comprobar cómo crece la empresa.

Y es que cualquier solución es buena de cara a evitar que un empleado remoto, que se siente una isla con respecto a su empresa, genere un mal tan grave como es el de difundir una mala imagen del negocio en una empresa cliente. Si esto ocurre, las consecuencias para la pyme pueden ser desastrosas.

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