Estrategias con las que los emprendedores vencen a los gigantes del textil

Emprendimiento

Las grandes multinacionales de la moda dominan el sector textil a nivel a global. De hecho, la estrategia que los gigantes iniciaron hace años de salir de los centros comerciales para situarse en el centro de las ciudades deja cada vez menos espacio a los pequeños comercios.

A pesar de ello, aún es posible emprender en este ámbito económico con un mínimo de garantías de éxito debido a que la moda aún no es un sector dominado en su totalidad por la tecnología. Es cierto que gigantes como Inditex utilizan los avances tecnológicos para mejorar su sistema logístico (una de las claves de su triunfo a nivel mundial), y así poder atender a la rotación continua de prendas que su modelo de negocio exige. Pero también es verdad que en el textil sigue teniendo mucha importancia el componente artesanal, especialmente en el diseño.

Esta circunstancia abre una oportunidad a los nuevos negocios para destacar en un sector como el textil, cuyas ventas crecen año tras año y que, por tanto, puede ser una buena opción de negocio. Estas claves que a continuación se exponen ayudarán a los emprendedores a sobrevivir en este lucha desigual.

Solucione una carencia
La innovación es la principal arma que los emprendedores deben incluir en su plan de empresa para rivalizar con los gigantes. Pero en moda no sirve para nada desarrollar nuevos conceptos sin ton ni son. Todo debe valer para algo. Debido a ello, el primer paso para que la innovación sea útil es identificar los problemas y las demandas del público en el ámbito del textil y del calzado. Solo así se puede aspirar a diferenciarse y destacar. Un buen ejemplo en este sentido es la cadena Geox. Esta firma italiana es en la actualidad un gigante. Pero nada de eso hubiera sido posible si no hubiera descubierto una membrana que permitía “respirar” a los zapatos. Con ello resolvió el problema de la sudoración de los pies, lo que la aupó al éxito.

Sin miedo a nada
Para que un David pueda triunfar en un mundo rodeado de Goliat, debe atreverse a experimentar y a mejorar continuamente las colecciones que pone en el mercado. No basta con resolver una carencia, aunque esto es indispensable para arrancar, se necesita evolucionar al mismo tiempo que lo hacen los clientes. Buenos ejemplos en este sentido serían los de los fabricantes de zapatillas como Nike o Adidas que, año tras año, presentan en sociedad calzados más cómodos y especializados en cada deporte. Resulta evidente que un emprendedor no puede abarcarlo todo pero si destaca en, por ejemplo, moda joven debe afanarse por vigilar las tendencias y adaptar sus prendas a las mismas. Solo así logrará que el cliente no pierda el interés por su catálogo.

Otro buen ejemplo es la cadena Desigual, que se atrevió a utilizar diseños originales y muy vanguardistas cuando nadie lo hacía. Gracias a ello pudo crecer. Además, sus propietarios no se han conformado con el éxito inicial y han ido evolucionando en los productos para adaptarse a lo que el cliente espera de esa marca.

Conozca al público
La especialización es quizá la gran ventaja competitiva que un pequeño negocio tiene frente a los gigantes ya consolidados. Pero para ello debe conocer a su público objetivo y adaptar sus productos a los gustos de la gente local. No es lo mismo vender en Asturias que en Almería, donde el tiempo no es tan frío. Todos esos detalles deben tenerse en cuenta a la hora de lanzar un negocio en el entorno textil.

El tallaje también es muy importante y debe tenerse en cuenta. No tiene nada que ver la talla que se utiliza en mercados como los de Oriente Próximo u Oriente (más pequeña) que la que rige en Occidente.

Explore la diversificación
Es cierto que la especialización es un arma que el emprendedor debe explotar. Pero eso no quiere decir que una vez que ha conseguido hacerse con un hueco de mercado no deba explorar otros espectros de la sociedad. No es que sea obligatorio extender las colecciones a otras prendas o calzados que poco o nada tengan que ver con el público objetivo. La idea es la de expandirse y diversificar desde un punto de vista geográfico. Con ello se incrementarán los ingresos y se dará a conocer la marca a una mayor parte de la población.

Sírvase de la tecnología
La tecnología va unida a la idea de innovación que todo negocio que acaba de empezar debe presentar. Y el hecho de que se desarrolle en el ámbito textil no es una excepción. Muy al contrario, la empresa siempre debe tratar de aprovechar las herramientas que existen para mejorar en aspectos como el logístico o en su plan comercial. Además, sería un error imperdonable no aprovechar la existencia del canal digital para vender las colecciones. Así se amplía exponencialmente la base de clientes, y se obtiene un mayor conocimiento de sus gustos y necesidades.

La calidad es fundamental
Una firma como Primark vende a precios tan bajos solo por su tamaño, que le permite negociar a la baja con los proveedores. Un emprendedor no tiene esa ventaja. De ahí que sea imprescindible para su futuro en el mundo textil apostar por la calidad como factor diferenciador. Además, si lo que se ha puesto en el mercado es un producto innovador hay que pagar por ello. Solo así la cuenta de resultados será positiva.

Last modified: 29/11/2018