Estonia, país de oportunidades para los emprendedores

estonia_país_oportunidades

Los poco más de 1,3 millones de población pueden llevar a la idea de que Estonia no es un mercado que los emprendedores deban tener en consideración. El bajo poder adquisitivo de sus habitantes en comparación con el del resto de países de la Unión Europea podría corroborar la tesis del nulo interés que este territorio debe despertar entre los empresarios.

Pues bien, aquellos que por los motivos comentados en el párrafo anterior ignoren a Estonia se pierden una buena oportunidad de negocio. La clave de ello está en el carácter emprendedor que los estonios tienen en su ADN. Debido a ello, el recibimiento a cualquier aventura empresarial que venga de fuera será siempre positivo. Y no solo para las grandes empresas, una pyme o un autónomo con capacidad exportadora también pueden obtener una vía de ingresos añadido de aquel mercado.

Por si fuera poco, su pertenencia a la UE (entró en 2004 junto al resto de repúblicas bálticas escindidas de la antigua URSS) otorga al país la seguridad jurídica y regulatoria que los inversores tanto demandan. Estonia, por tanto, es un mercado estable y seguro para hacer negocios.

No obstante, y para sacar el máximo partido de la apuesta por Estonia, conviene tener presente varios aspectos que pasamos a enumerar a continuación.

¿Dónde están los nichos de mercado?

El sector agrícola y la industria con una capacidad tecnológica media son vitales para la economía del territorio. Por tanto, son los primeros nichos de mercado que los nuevos negocios deben empezar a tantear especialmente en el ámbito de la exportación.

Dentro del área económica de la agricultura, destacan las opciones que los emprendedores pueden encontrar en el ámbito de los alimentos en subsectores como bebidas, frutas y legumbres. En cuanto a la rama industrial, Estonia ofrece oportunidades en productos industriales, medicamentos, materiales de construcción, y maquinaria de todo tipo que ayude a su propio sector a despuntar desde un punto de vista tecnológico.

Por último, en el sector de los servicios, también se dan oportunidades de obtener suculentos ingresos en turismo y diferentes servicios de consultoría e ingeniera por la necesidad que el país presenta de mejorar sus infraestructuras.

Otro ámbito que se debe tener en cuenta es el energético.

Estonia lleva tiempo queriendo reducir el peso que el petróleo ruso tiene en su mix energético. De ahí los denodados esfuerzos que el Gobierno de Tallin realiza para promocionar su incipiente industria de shale oil, gas shale o también llamado hidrocarburos de enquisto. Con esta idea, cualquier firma que ofrezca adecuados trabajos de ingeniería tiene un enorme campo de crecimiento a su disposición. Además, el buen nombre que para los estonios tienen las empresas españolas también ayuda a la hora de ofrecer servicios para mejorar las plantas estonias de refino y de productos de enquisto.

En cuanto al consumo, es cierto que el PIB per cápita de los estonios es menor que en otras economías más desarrolladas de la zona euro. Pero eso no quiere decir que no cuenten con capital suficiente como para acometer adquisiciones. De hecho, cada habitante gana de media unos 18.000 euros. Sin duda, la cantidad es menor a los, por ejemplo, 25.100 de España. Pero eso no quiere decir que sus habitantes sean pobres, ni mucho menos.

Por tanto, la capacidad adquisitiva real de los estonios también ofrece opciones de negocio en el ámbito del consumo. Especialmente en el sector de los muebles y el textil.

Factores a tener en cuenta

Como se ha visto hasta ahora, las posibilidades que Estonia ofrece a las empresas españolas son indudables. No obstante, conviene valorar diversas peculiaridades de su mercado para rentabilizar las inversiones u obtener una facturación mayor.

Con este objetivo conviene señalar que el cliente estonio tiene bastante identificada la marca país con la de productos determinados. Así siempre pensarán que los mejores zapatos serán los italianos, los perfumes sin duda franceses, y los chocolates de Finlandia. El emprendedor debe tener esto presente, ya que será más complicado implantar un producto o servicio si coincide con uno que los estonios tengan muy relacionado.

Las dificultades que los nuevos negocios relacionados con el textil se pueden encontrar en la región merecen un comentario aparte. Ya que en este caso el problema no es la imagen que España tenga en ese sector como país sino la elevada competencia que habrá debido a la implantación de gigantes españoles del retail, como Zara o Mango.

La mejor estrategia

El limitado potencial de ingresos que, como se ha visto, puede ofrecer Estonia por su escaso número de habitantes obliga a acometer una estrategia inteligente a la hora de dirigir el comercio exterior de la compañía hacia dicho país. Con esta idea, la propia oficina comercial española en la región aconseja no limitar la expansión a Estonia, sino considerar el conjunto de repúblicas bálticas como un solo mercado. Así se obtendrán mayores ingresos por una inversión similar.

Last modified: 07/02/2019