vendo

¿Es el momento de vender su negocio?

Con los negocios pasa como con las parejas. En muchos casos intuimos que las cosas no van bien, pero lo normal es seguir en la rutina esperando que en algún momento cambien y vuelvan a ser como antes. En ambos casos, las posibilidades de que eso ocurra son muy escasas. Pero también en ambos casos, es muy complicado detectar cuándo es el momento adecuado para terminar la relación, o en el caso de las empresas, venderlas.

Una visión externa ayuda en el diagnostico y siempre hay pistas que ayudan a sospechar que es el momento de pasar a la acción.

1.- Se te van los ojos detrás de otros

Su negocio ya no es el centro de su vida. Cuando montó la empresa pensaba en ella desde el desayuno hasta la cena y buena parte de la noche. Ahora, se descubre  a sí mismo en un bar. Coge una servilleta y el bolígrafo se desliza inventando nuevas estrategias de negocio. Pero de uno negocio que nada tiene que ver con el suyo actual. No hay duda, la pasión se ha terminado. Nadie dijo que tuviera que ser para toda la vida. De hecho, hay muchos emprendedores que su pasión es esa, empezar. Cuando la compañía está en marcha, funciona y todo está instalado en la rutina, se aburren. Ellos ya saben que es el momento de vender y volver a empezar. A buscar las mariposas en el estómago que produce un nuevo proyecto.

2.- Las relaciones con los socios están rotas

La relación entre los socios suele ser una fuente de conflictos habitual. Pero si bien las riñas o los distintos puntos de vista pueden considerarse como parte de la rutina vital, si estas suben de tono o incluso desaparecen, entonces es cuando deben saltar las señales de alarma. Y es que, como dicen los expertos en la relaciones de pareja mientras hay bronca hay esperanza. En cambio la relación es irrecuperable cuando se instala la incomunicación. Si evita ir a la oficina en ciertas horas para coincidir con sus socios. Si ya pasa de discutir en las reuniones. O si por el contrario sus socios y usted son incapaces de tener una conversación sin discutir, las dudas se despejan. Poner en venta su parte de la empresa puede ser la única solución para avanzar.

3. -La competencia gana por goleada

No se trata de tener que ser el primero siempre. Habrá rivales que sean más grandes y facturen más. El problema es cuando esos rivales son ballenas y su empresa apenas un pequeño renacuajo. Tal vez seguir luchando por libre no sea la mejor idea. Cuando François Derbaix, fundador de Top Rural vendió esta web lo justificó con esta frase: “Cuando ves que tus mayores competidores son grupos internacionales con un tamaño 50 veces mayor que el tuyo y creciendo más rápido que tú es que, a lo mejor, hay que pensar en unirse con alguno de ellos”.

4.- La oferta adecuada, en el momento adecuado

Tal vez vender su empresa sea algo que nunca pasó por su mente. Pero, un día, suena el teléfono y una gran multinacional le hace una oferta de compra.  La situación puede parecer ciencia ficción pero a veces ocurre, cada vez más en el mundo de la globalización tecnológica. En caso de que así ocurra, al menos, debe tomarse la molestia de pensarlo.  Vender su empresa no tiene por qué implicar separarse de ella siempre. Se puede negociar un puesto como primer ejecutivo, por ejemplo. Lo que sí está claro es que el negocio tendrá más dinero, pero usted menos mando. Si está dispuesto a asumirlo o no, es una cuestión personal.

5.- Crecimiento estancado

La empresa ha llegado a su máximo potencial en las circunstancias actuales.  Para crecer se necesita una potente inyección de dinero que usted no tiene, ni está dispuesto a buscar. En este caso, la decisión pasa por seguir estancado hasta que el cuerpo aguante o dar paso a otros.

6.- Pérdidas insostenibles

La situación es muy similar a la anterior, pero mucho más peligrosa. Aguantar ya no es una solución puesto que a medida que pasan los días, las pérdidas se agudizan. En esta ocasión conviene no esperar demasiado. Los procesos de venta no son siempre tan rápidos como el vendedor quiere y  durante todo el tiempo que tenga que esperar a un comprador deberá soportar las pérdidas.

Con estas pistas, una vez tomada la decisión, el siguiente paso es vender en las mejores condiciones, pero eso se lo contamos en otro post.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *