¿Es el confirming una alternativa viable de pago?

La búsqueda de efectivo está llevando a las empresas a explorar todo tipo de alternativas que, aunque llevan años en el mercado, no habían resultado atractivas hasta ahora. Es el caso del, confirming, un sistema que, según los datos las Cámaras de Comercio ya lo utilizan el 18% de las empresas que necesitaron financiación externa durante los tres primeros meses de 2012.

¿La razón? Este servicio financiero permite cobrar las facturas antes de que el cliente pague, a través de un acuerdo especial con las entidades financieras. En realidad lo que hace el banco es autorizar una línea de crédito, donde podría decirse que la garantía es la “seguridad” de que el proveedor abonará la cuantía de la factura en el plazo acordado, (90, 100, 150 días… ). Cuánto más largo sea ese plazo, mayores intereses cobrará el banco.

Vamos, lo que se dice pagar por recibir un adelanto. ¿Es esa una buena idea? La realidad es que no demasiado. Lo ideal sería negociar con el cliente para reducir todo lo posible el plazo de cobro entre el momento de emisión de la factura y el momento de ingreso real de la cuantía de la misma. Otra alternativa (en caso de que las entidades financieras estuvieran dispuestas) podría ser solicitar la tradicional línea de crédito cuyas comisiones son (o eran) inferiores.

Llegados a este punto, el confirming , al menos tal y como se concibe en España, debe ser una de las últimas opciones de buscar liquidez.

Es demasiado caro para lo tediosa que es su tramitación. No se trata de decidir en un momento de apuro que determinadas facturas se pueden pasar por confirming, sino que hay que tomar la decisión por adelantado, hablar con el banco negociar las condiciones y esperar una aprobación expresa por parte de la entidad. Como se podrá imaginar, la aprobación está íntimamente ligada al perfil de riesgo de la empresa que debe abonar la factura y a la cuantía de la misma.

La realidad es que sólo las grandes empresas y algunas pymes con alto nivel de solvencia son aceptadas por las entidades financieras como receptoras de este tipo de sistema de pago. Además, es una posibilidad viable sólo entre empresas de la zona euro, así que si su empresa es exportadora olvídese de esta alternativa.

Por si esto no fuera suficiente complicación, el confirming es otras de esas metodologías carentes de unificación. Así que puede ser una tarea imposible intentar negociar confirmings con diferentes entidades financieras ya que cada una exigirá requisitos y procedimientos diferentes. En momentos tal convulsos como los actuales, la demanda de criterios de solvencia o altas comisiones, en caso de que estos no existan, encarece en exceso el proceso.

Si con todos estos “peros” las encuestan muestra el incremento de la demanda sólo podemos llegar a una conclusión: los empresarios españoles están dispuestos a lo que haga falta con tal de ingresar algo de dinero y olvidarse de la tediosa tarea de perseguir a los morosos. Claro que otro motivo de ese incremento bien puede estar basado en que son las grandes y medianas empresas las que negocian directamente con los bancos líneas de confirming, obligando a los proveedores a pagar las comisiones en caso de querer cobrar antes sus facturas.

Last modified: 12/06/2012