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Decálogo para el nuevo curso

Ser emprendedor exige mantener el cerebro inquieto continuamente. Siempre se puede poner en marcha un nuevo negocio, perfeccionar un producto, mejorar un servicio o inventar una promoción. Y antes de empezar el nuevo curso, agosto puede ser el mejor momento para reflexionar sobre ello. La revista Emprendedores recoge en su último número más de 60 estrategias de mejora ofrecidas por emprendedores de éxito.

Nosotros hemos querido deducir de ellas diez grandes consejos imprescindibles para potenciar un negocio y asegurarse de que tenga éxito.

1.- Tener claro el concepto de negocio y producto. Hay que tener claro lo que uno quiere ser y lo que no quiere ser. No es necesario ofrecer de todo y llegar a todo el mundo, ya que el que mucho abarca poco aprieta, y eso implica mucha dispersión y poca excelencia. Además, no se puede ser el mejor en todo. Hay que centrarse en algo concreto y hacerlo bien.
2.-Estudiar el mercado. Es necesario realizar un buen estudio de mercado a la hora de lanzar un negocio o un nuevo producto, teniendo en cuenta la estructura, los clientes y las posibilidades. También se pueden realizar estudios sobre el nivel de respuesta de consumidores potenciales a través de una tienda online.
3.- Hacer números. Para arrancar con seguridad es necesario hacer números. Hay que estudiar detalladamente el sector en el que se quiere operar, la inversión inicial que se necesitará para arrancar, la disponibilidad de fondos propios, la necesidad de fondos ajenos y el plazo de amortización necesario. Además, se ha de establecer un presupuesto con un calendario de pagos y cobros.
4.- Moverse para buscar clientes. Muchos clientes pueden llegar directamente pero a otros hay que ir a buscarlos. Para ello, es conveniente moverse continuamente, potenciar los nuevos contactos y acudir a los principales eventos  relacionados con nuestro sector, tanto en España como en otros países.
5.- Planificar cuándo llegan los ingresos. Es necesario que el proyecto sea sostenible. Y eso supone conocer cuándo será posible cubrir la inversión inicial que se ha realizado en el negocio y llegar al punto muerto. Por otra parte, hay que calcular el ciclo de venta, el tiempo necesario desde que se inicia la venta hasta que el dinero llega, para que no se produzcan problemas de tesorería.
6.-Internacionalizarse con un socio local. No es lo mismo vender en España que en Francia, Inglaterra o Estados Unidos. Por eso, si queremos internacionalizar nuestro negocio será conveniente que busquemos un socio local en aquellos países a los que nos queramos dirigir. Éste ayudará a implantar una campaña de marketing y contribuirá a reducir costes.
7.- Una estructura ligera. Hay que crecer de menos a más, de forma coherente y con una base rentable, lo que evitará adquirir desde el principio unas instalaciones desproporcionadas e incurrir en unos gastos insostenibles. Sin duda, las empresas más ágiles terminan siendo las que tienen estructuras ligeras.
8.- Renegociar con los proveedores. En primer lugar, hay que saber la importancia que representa cada proveedor para el negocio y distinguir entre los estratégicos y los que  no lo son tanto. A los primeros habrá que tratarlos de forma distinta y más interesada que a los segundos, pero con todos se podrá intentar renegociar cuando los tiempos sean difíciles.
9.- Optimizar recursos. La crisis económica ha reducido sustancialmente el dinero que tiene una pyme para invertir, por lo que ahora se impone ahorrar más que nunca. Pero ahorrar no quiere decir simplemente gastar menos dinero, sino invertir en lo más rentable. Por ejemplo, ampliar el tamaño de una oficina puede que no atraiga más clientes, pero sí invertir en otros activos que mejoren su funcionamiento.
10.-Fidelizar clientes. Ganar la confianza de un cliente puede conseguirse de varias maneras. Una de ellas es atendiéndole y cuidándole como se merece, es decir, de la mejor manera posible. Pero otra es mediante un óptimo y cuidado servicio de postventa, que ayude a resolver cualquier duda y problema posterior a la venta. Es un trabajo que requiere dedicación y esfuerzo, pero que tiene su recompensa.
La recta final de agosto puede ser el momento más adecuado para reflexionar sobre el negocio y plantearse nuevas ideas y proyectos que mejoren su funcionamiento a partir de septiembre. Será también una buena fórmula para despedir el verano y afrontar con ganas el nuevo curso.
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