Cómo hacer crecer a nuestra pyme

Emprendimiento

Las pymes en España suponen alrededor del 99% del tejido productivo y aportan en torno al 65% del producto interior bruto del país. Sin embargo, apenas llegan a 4,7 empleados de media, muy por debajo de otras economías de nuestro entorno. La falta de estrategias de internacionalización, la dificultad en el acceso a las fuentes de financiación o la escasez de inversión en I+D son algunas de las causas que explican esta situación, aunque hay otra directamente achacable a la labor de los emprendedores: la nula previsión de un plan de crecimiento consistente para la compañía una vez se haya asentado en el mercado.

Formas de hacer crecer a nuestra PYME, ¿Interna o externa?

Uno de los criterios para evaluar el atractivo de negocio de cualquier pyme es su potencial de crecimiento, y, más en concreto, si es escalable. El crecimiento requiere que los gestores de una compañía tomen decisiones e introduzcan cambios, aunque, sobre todo en startups y empresas de reducidas dimensiones, procurando centrarse en aquello que es nuclear a su actividad y que, por lo tanto, conocen y dominan sus socios.

3 principales maneras de hacer crecer a nuestra PYME

Existen tres modos de crecer para una pyme: hacerlo de manera orgánica con los recursos que es capaz de generar (a este modelo se le conoce como crecimiento interno); promover una fusión con otra entidad (crecimiento externo); o establecer acuerdos estratégicos con un tercero (cooperación):

1 – Crecimiento interno

El crecimiento interno tiene la ventaja de que la empresa selecciona los recursos que desea utilizar y la forma en la que quiere hacerlo. Sin embargo, los gestores deben analizar con cautela la disponibilidad de los mismos que se necesitan en cada momento, tanto si son financieros como humanos.

2- Crecimiento externo

El crecimiento externo proporciona recursos de un modo más rápido que el interno pero resulta eminentemente más cara, por lo que no está al alcance de todas las compañías. También tiene como hándicap que se pueden incorporar recursos (activos, personal) repetidos, además de añadir una cultura corporativa que puede entrar en colisión con la ya existente. Por otro lado, es un método directo y eficiente de eliminar de raíz a un competidor en el mercado.

3- Acuerdos de cooperación

En los acuerdos de cooperación dos o más empresas intercambian capacidades o recursos, mejorando sus respectivas ventajas competitivas. Principalmente buscan ganar eficiencia a través de la especialización de sus actividades, aprendiendo nuevos métodos de trabajo y permitiendo a cada entidad concentrarse en aquello en lo que destaca y conoce, favoreciendo la creación de una economía de escala. El principal peligro es que las empresas que cooperan no evolucionen por igual y, al final, no tenga sentido proseguir con la relación.

Principales acuerdos para hacer crecer a nuestra PYME

Entre los principales tipos de acuerdos con terceros para intentar favorecer el crecimiento de una compañía, cabe destacar:

Franquicias

Mediante este sistema una empresa cede el uso de su marca y su modelo de gestión a un tercero, que se conoce como franquiciado en unas condiciones preestablecidas. Es un modo de crecer rápido y que no precisa de recursos para la entidad matriz, lo que supone un notable ahorro de costes. Grandes grupos hoy extendidos en todo el mundo han utilizado este sistema para entrar en los países sin tener que invertir y conocer las peculiaridades de cada región. El principal problema de la franquicia es que no se puede tener un control permanente sobre los comportamientos de los franquiciados, cuyas acciones no deseadas pueden acabar teniendo un efecto nocivo en la propia marca.

Licencias

En este caso, una empresa cede a otra el derecho a utilizar un activo intangible a cambio de un pago periódico en base a unas condiciones pactadas. La licencia permite al empresario poder crecer sin tener que invertir, aunque es preciso controlar el uso que se hace de ellas. En general, esta es la opción que menos riesgos implica, pero, por el contrario, la empresa depende para su sostenibilidad del número de licenciatarios y de las condiciones que finalmente, traten de imponerles.

Subcontratación exclusiva

Consiste en el establecimiento de relaciones estables con un número reducido de proveedores, en unas condiciones determinadas entre comprador y vendedor. Su principal ventaja es que apuesta por la especialización de funciones entre los socios, lo que permite aprovechar las ventajas competitivas de cada uno de ellos. El gran peligro en este caso es que esa confianza que se genera lleve a comportamientos oportunistas por alguna de las partes, lo que terminará por romper cualquier tipo de acuerdo en el largo plazo.

Join Venture. Se trata de una empresa conjunta que crean dos o más compañías para desarrollar una actividad común. Los socios comparten la propiedad de la entidad por lo que no existe ningún acuerdo previo firmado, aportando cada compañía recursos como capital, trabajadores o tecnología. Este vehículo es muy útil para acceder a mercados diferentes en los que existe alguna barrera de entrada o competidores hostiles. Entre sus principales inconvenientes destacan las posibles diferencias en cuanto a la gestión y dirección, problemas en el reparto de cargas y beneficios, o discrepancias en cuanto a los objetivos a largo plazo de la entidad.

Last modified: 24/09/2018