Consecuencias de hacer negocios con un moroso

Gestión empresarial

negocios con un moroso

Conocer a las empresas con las que se trabaja es fundamental, y es que resulta de vital importancia estar al tanto de con quien se establecen relaciones comerciales. Uno de los grandes problemas al que se enfrentan los autónomos y las pymes es que no les paguen a tiempo, lo que puede derivar en que no puedan hacerlo ellos y aparecer por este motivo en las listas de morosidad, con las consecuencias negativas que esto tiene.

Entrar en uno de estos listados de morosos implica que el inscrito tendrá dificultades de acceso a financiación ajena, ya que es probable que las entidades financieras al consultar estas listas se nieguen a concederle créditos y perderán el acceso a la financiación tradicional, lo que puede afectar directamente a su negocio por falta de liquidez.

Disponer de información sobre los morosos que se encuentran registrados en listados, algo que puede hacerse a través de marcas como eInfoma, debería de ser un factor igual de importante que el control y seguimiento de las propias finanzas, ya que hacer negocios con malos pagadores puede poner en serio peligro a una compañía, siempre y cuando no se cuente con un seguro de crédito.

¿Cómo debo negociar en este tipo de situaciones?

La negociación para conseguir cobrar un impagado no es un proceso fácil, requiere preparación y paciencia, además de conocimientos.

Un cliente que se niega a pagar puede ser un dolor de cabeza, por lo que aprender a negociar efectivamente puede sernos muy útil. A continuación, mostramos los cinco pasos con los que lidiar de la mejor manera con uno de estos clientes.

  1. Enviar un recordatorio

Una vez detectado que uno de tus clientes no ha cumplido con su pago a tiempo, lo primero es hacérselo saber de una manera cordial y agradable mediante una llamada. No hay que presuponer que no quiso pagar de forma premeditada, ni manifestar molestia por el retraso en un primer momento. En caso de que se sintiera agredido, la relación entre ambas partes quedará afectada y la negociación se convertirá en complicada desde el primer momento.

 

  1. El cliente también tiene algo que decir

Es fundamental que ambas partes se sientan escuchadas y respetadas. Además, cuando se trata de encontrar una solución a un problema en el que hay un deudor, es importante comprender los puntos de vista y las explicaciones que este tenga que dar. Siempre es mejor negociar para poder cerrar este problema lo antes posible.

 

  1. Tener autocontrol sobre las emociones

A un buen negociador no puede faltarle empatía, una actitud calmada, seria, firme y, sobre todo, autocontrol. Las personas que se dejan dominar por los nervios del momento o los sentimientos tales como la ansiedad y la rabia consiguen que todos los planes y estrategias preparadas para la negociación no se desarrollen de una manera efectiva.

Otro de los factores que debemos tener en cuenta a la hora de hacer este tipo de negociaciones es ser cuidadosos con la comunicación no verbal, ya que pueden transmitir poca disposición en la negociación.

 

  1. Definir un mínimo concreto de pago

Es elemental que antes de iniciar cualquier periodo de negociación se tenga claro hasta qué punto es factible reducir una deuda sin que eso conlleve un problema para el negocio. Se debe llegar a un punto en el que dicha cantidad sea accesible para el moroso, pero también justa para quien le entregó un producto o servicio de calidad.

 

  1. Puedes recurrir a profesionales especializados en la recuperación de deudas

Si se ha dado al deudor las opciones anteriormente mencionadas y no se ve una respuesta positiva por su parte cabe recurrir a profesionales en la recuperación de deudas. Aquí habrá que valorar si nos resulta rentable, tanto por el resultado económico como por el tiempo que nos lleve. Empresas como Icired permiten tramitar online este tipo de procesos e incluir a las empresas que no pagan en un listado de morosos.

Pero, para evitar tener que llegar a tomar medidas drásticas, la mejor manera es asegurarnos primero de que no estamos trabajando con empresas que ya sean morosas. Eso lo podemos hacer contratando un seguro de crédito o, al menos, consultado los listados de morosos antes de tomar nuestra decisión.

 

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Last modified: 12/02/2020