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Cómo no equivocarse a la hora de elegir una oficina

Aunque algunos piensen que estamos ante algo secundario, la mala elección de una oficina puede tener muchas repercusiones en el negocio. Por ejemplo, instalarse en un lugar equivocado puede costar clientes y empleados, lo que no es un buen negocio para nadie. Para evitar estos problemas, nada mejor que hacerse esta serie de preguntas básicas. De sus respuestas depende que algunos emprendedores no se equivoquen a la hora de levantar el cuartel general de sus negocios.

¿Tengo espacio para crecer? Lo primero que hay que tener en cuenta son las necesidades futuras del negocio, y no sólo las actuales. Por tanto, y dado que los propietarios prefieren alquileres a largo plazo (de tres a cinco años), es importante cuidar la cuestión del espacio a la hora de estampar la firma en el contrato. Si piensa que el negocio necesitará más metros cuadrados en breve, pero no se puede permitir el lujo de alquilar una oficina más grande, intente que el propietario posea otro local adyacente y que le ofrezca también la posibilidad de alquilarlo en el futuro. Si no tiene esta opción, intente firmar un acuerdo a más corto plazo.

¿Es el lugar adecuado para mis empleados? Aunque estemos en crisis, el talento no sobra por lo que estamos ante una virtud que no se debe perder así como así. Si usted tiene una oficina en un lugar incomodo, de difícil acceso, o a demasiada distancia del domicilio de sus empleados principales puede encontrarse con el inconveniente de que algunos de ellos cambien de aires en busca de un trabajo más cercano. No se equivoque. El dinero no lo soluciona todo. Y muchas personas prefieren la comodidad a una nómina más alta.

¿Es el lugar que quieren mis clientes? Una regla fundamental para cualquier oficina es que sea accesible para los clientes y que no suponga ningún dispendio económico llegar hasta ella. Así que no piense que por instalarse en las afueras va a tener ventajas más allá del precio, ya que puede encontrarse con el inconveniente de perderse buenos negocios porque nadie quiere ir a visitarle a su flamante oficina.

¿Qué imagen quiere dar? ¿Es mejor tener una oficina lujosa o rudimentaria? Estas cuestiones también tienen importancia a la hora de recibir visitas y depende de la imagen que quiera ofrecer a los que le visiten. Pero tenga cuidado, un espacio de trabajo muy lujoso puede resultar chocante si estamos hablando de una firma de servicios, que tiene en el precio su factor diferenciador. Si no, piense en lo chocante que sería comprobar que en una oficina donde se gestionan los artículos que luego se venden en los todo a 100 hubiera varios modelos de muebles lujosos. También puede ocurrir el caso contrario, y sería igual de inconcebible que el cuartel general de una firma de artículos de lujo estuviera decorada con mobiliario de cierta cadena de muebles sueca. En los negocios, todo debe estar relacionado con la imagen que se quiere dar y ésta debe ser unificada.

¿Existen aparcamientos? Hay pocas cosas peores para los clientes y los empleados que dar vueltas eternamente para encontrar un lugar donde aparcar el coche. Este detalle tampoco puede obviarse a la hora de establecer el centro de trabajo de nuestra firma. De no hacerlo puede que los clientes y los empleados dejen de serlo en un periodo de tiempo bastante corto.

¿Y si vendo la empresa? Quizá usted tenga la fortuna de que alguien esté interesado en su negocio y le haga una propuesta que no pueda rechazar. Aunque se trata de una buena noticia, el mero hecho de vender la empresa le puede acarrear importantes contratiempos, si no estipula este punto en el contrato de alquiler.

¿Debo considerar la idea de compartir la oficina? Esta tendencia, cada vez más de moda, recibe el nombre de coworking y tiene la ventaja de que se ahorra mucho dinero si se reparte un mismo espacio entre varias empresas. Pero eso no quiere decir que sea la mejor opción. Un emprendedor debe valorarlo todo. Si su negocio obliga a recibir visitas de clientes y empresas de forma continua, el coworking no es la mejor de las opciones, ya que ofrece una imagen más negativa de la empresa.

Finalmente, si ya ha respondido a todas estas cuestiones y tiene claro cuál debe ser el cuartel general de su aventura empresarial, sólo le queda cuidar los detalles del contrato para no caer en trampas. Suerte.

1 comentario
  1. Rafael Ruiz
    Rafael Ruiz Dice:

    “.. Un emprendedor debe valorarlo todo. Si su negocio obliga a recibir visitas de clientes y empresas de forma continua, el coworking no es la mejor de las opciones, ya que ofrece una imagen más negativa de la empresa.”

    Tremendo comentario mal argumentado para finalizar su post. ¿Qué datos baraja para dar esta argumentación tan a la ligera? ¿en base a que criterios piensas que un coworking da mala imagen? ¿Acaso piensa que todos los coworking son sitios en los que la gente se amontona y es una anarquía o algo así?

    Son lugares de trabajo como otro cualquiera, con las mismas posibilidades de atención a tus clientes como cualquier otro lugar de trabajo.

    Como te habrás dada cuenta, tengo algo que ver con un coworking, soy gestor de uno de ellos pero también tengo mi empresa ubicada en él y otras 40 personas más y las visitas de clientes son perfectamente compatibles con este tipo de espacios.

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