¿Cómo inculcar una cultura innovadora en la empresa?

Innovación, transformación digital, digitalización, industria 4.0… Todas estas palabras están de moda en el mundo empresarial. Quien más y quien menos intenta introducir la modernización en el día a día del negocio, ya que sin dicha innovación es impensable idear productos o servicios que capten la atención de un mercado que cambia de un día para otro.

Pero existen marcadas diferencias en los grados en los que los negocios introducen la innovación en  su cadena de valor. No es lo mismo comprar cuatro aparatos que permiten ahorrar costes en algunos procesos a que dicha innovación esté en el centro de todas las decisiones que se toman.

Sin duda, los negocios que funcionan y, sobre todo, los que serán capaces de funcionar en el futuro serán aquellos que consigan inculcar una cultura de la innovación en el seno de una empresa. Solo así podrán ir por delante de lo que el consumidor quiere y, además, y tener capacidad para ir asumiendo los lógicos errores que toda innovación implica.

 

Y es que no conviene engañarse, innovar implica equivocarse. Pero es la única forma que existe de encontrar ese producto o servicio que marque la diferencia en un mercado en el que la gran competencia existente hace que sea muy complicado destacar.

Por todo ello, desde este blog proponemos unas estrategias o claves que los nuevos negocios deben valorar ya que serán fundamentales para que la cultura de la innovación penetre en todas las áreas y departamentos de la compañía.

Debe existir tensión
Es casi imposible que surjan ideas innovadoras dentro de un entorno en el que nadie ofrece una nota discordante. En otras palabras, un entorno de trabajo en el que todos los empleados dicen “sí” sin rechistar a cualquier estrategia que ponga en marcha la empresa es lo contrario a un negocio innovador.  El empresario, por tanto, debe abogar justo por lo contrario, por crear los mecanismos necesarios para que exista disputa, tensión y para que la totalidad de su colaboradores puedan aportar ideas y, también, críticas. Así se propiciará que aparezca esa creatividad que es necesaria para impulsar la modernización empresarial.

Eliminar filtros
Es una realidad que en la actualidad buena parte de las ideas nuevas parten de pymes tecnológicas o startups. Y luego acaban en manos de algún gigante tras adquirir la compañía inventora. Pero, ¿por qué ese gigante ya no es capaz de pensar nada disruptivo y debe tirar de chequera para tenerlo? O, lo que es lo mismo, ¿por qué alguien tan innovador como Google no fue capaz de ver venir el boom de las redes sociales? ¿Y por qué Facebook no previno la irrupción de los servicios de mensajería instantánea y tuvo que ser la en su día pyme Whatsapp la que le enseñó? Pues simple y llanamente porque ya eran multinacionales en las que es más complicado que una buena idea sea tenida en cuenta, debido a la cantidad de filtros que dichas ideas deben superar hasta llegar a ser escuchadas por alguien con poder para tomar decisiones.

Ante esta evidencia, la responsabilidad de un empresario es precisamente eliminar todas esas barreras que impiden que una idea prospere. Para ello se debe dejar en la mínima expresión cualquier aspecto relacionado con la jerarquía o la burocracia dentro de la empresa. Solo así se dará un importante paso más para introducir la cultura de la innovación en el negocio.

Debe llegar a todas los departamentos
La cultura innovadora no debe circunscribirse a la cúpula empresarial sino que es necesario que alcance todas las áreas del negocio. Por ello, departamentos como marketing, administración, compras o financiero deben estar imbuidos de esa preocupación por seguir dando pasos que sirvan para modernizar la compañía. Para lograrlo, se debe facilitar la comunicación entre las distintas áreas de la empresa y la de todos con la dirección. Solo abriendo las puertas de par en par se logrará que la innovación llegue a todos los rincones.

La innovación y la estrategia de negocio deben ir de la mano
Proponer soluciones por el mero hecho de inventar algo innovador carece de sentido. Muy al contrario, las nuevas ideas deben estar en consonancia con la línea estratégica que la empresa sigue, ya que será la única manera de lograr que la innovación sirva para mejorar el desempeño diario del negocio. No hacerlo así solo implicará un gasto que no podrá ser aprovechado.

No huir del riesgo
Quien no arriesga no gana. Ese es el eslogan que todo emprendedor debe seguir si quiere poseer una cultura innovadora útil en su negocio. Es necesario comentar que lo nuevo supone cambios y, de ahí, que generen un riesgo. También hay que decir que no todas las innovaciones son exitosas. De hecho, la mayoría de ellas acabarán en sonoros fracasos. Pero la prueba ensayo error permitirá a la empresa conocer el camino que debe recorrer para encontrar esa idea luminosa que genere un crecimiento exponencial del negocio.

Vender más no lo es todo
Innovar con el único objetivo de aumentar las ventas no es el camino que debe seguirse ya que lo más probable es que conduzca al fiasco. Las ideas deben valer para mejorar cualquier aspecto de la empresa (procesos, recursos humanos, relación con los clientes, etc.). No todo son números. Las acciones que generan cultura innovadora van más allá de los euros.

Last modified: 20/11/2019