Cómo evitar que su web entre en la lista negra de Google

Un día cualquiera te despiertas cuando todavía no ha salido el sol, enciendes el ordenador y tecleas la web de tu empresa para ver cómo han ido las ventas online durante la noche. De repente… un pantallazo consigue que tu corazón de un vuelco: Danger: malware ahead! (Peligro de virus). La situación se repite una y otra vez. No importa el ordenador o el navegador que uses. ¿Qué ha pasado? Mala noticia: Google te ha incluido en su lista negra.
Los ordenadores del superbuscador rastrean constantemente 60.000 direcciones web para garantizar que los enlaces que ofrece son seguros y no dañar a sus clientes (los usuarios del buscador) con resultados infectados. Cuando detectan algo sospechoso lo ponen en cuarentena para evitar nuevos contagios. Nada más y nada menos que 10.000 páginas web pasan a esa “lista negra” del servidor cada día.

Si eso le ocurre a una página de comercio electrónico, el resultado puede ser ruinoso. ¿Se imagina que todos los clientes de comercio online  se encuentren con ese maldito cartel de Danger: malware ahead!? ¿Cuántos volverán a entrar en la web? ¿Cuántos les dirán a sus amigos en redes sociales que la página es sospechosa?  Unos días en esa situación pueden ser la ruina del negocio.

Los motivos por los que Google puede haber tomado esa terrible decisión son variados. El primero, si usted está estupefacto, es que el peligro de virus puede ser real y alguien haya intentado atacar su página o alguna página con la que la suya está enlazada. En ese caso,  lo más aconsejable es recurrir con la mayor celeridad posible a un experto informático que se encargue de ‘curar’ a su enferma página. Se trata de identificar al virus culpable del problema y eliminarlo. También es importante localizar el origen de la infección y cortar todos los enlaces que pueda tener su web con él. Finalmente habrá que modificar todas las contraseñas del sistema. Sólo así, Google permitirá que su web vuelva a estar operativa.

Todo este proceso durará más o menos tiempo en función de la habilidad del profesional que se encargue de ella. Pero hasta al MacGyver de la informática le llevará, en el mejor de los casos, uno o dos días reparar por completo la situación.

En este caso, debería considerar la situación como un accidente y reforzar su inversión en antivirus.

Pero la causa por la que Google puede haber incluido a su web en la lista negra no siempre tiene por qué tener un culpable externo. Y es aquí donde se pueden poner las bases para evitar esta situación ruinosa.

Detectar si la culpa está relacionada con usted y no con los malditos virus es tan fácil como responder a esta pregunta. ¿Cuánto esfuerzo ha dedicado al SEO en los últimos años? Si la respuesta es mucho. Entonces tal vez se haya pasado de listo.

Y es que, la obsesión por el SEO y por estar en la primera posición del ranking de búsquedas de Google, sea como sea, está cada vez más penalizado por el propio buscador. Tanto si tiene o ha tenido un experto en SEO ocupándose de su página tal vez no le suene extraño estrategias como: comprar enlaces o unirse a listados de enlaces. Todo ello con el objetivo de que haya muchos enlaces externo a su web.  Esto, que hace algunos años pudo funcionar por un tiempo, es ahora una bomba de relojería. Si Google relaciona una web con otras, que podrían llamarse basura, tendrá penalización segura. Esas web ‘basura’, entre las que se encuentran todas las que comercian enlaces, son identificadas por el buscador como sitios no seguros. Demasiados enlaces que interrelacionan webs provoca la sospecha, acertada, de que el único objetivo que tiene esa página es engañar al buscador.

Tal vez también le suene otra estrategia: la necesidad de hacer un blog y posicionarlo adecuadamente.  Y además, colaborar con otros blogs escribiendo versiones mínimamente modificadas de la redacción original. Esto lo llaman, los expertos, marketing de artículos y causó furor allá por 2008. Pero los continuos cambios de criterio de Google, han  relegando esta práctica a la categoría de  no deseada.  ¡Ojo!, esto sólo ocurre cuando los cambios de una entrada a otra son mínimos. Si los artículos son originales, no hay ningún problema en colaborar con otras web e interrelacionarse. De hecho, eso es lo que realmente posiciona bien en el ranking de resultados. El contenido original y la interrelación de sitios con credibilidad.

Y para conseguir esa credibilidad, y no ser incluido en la lista negra, sólo hay que aplicar la lógica. Es decir, hacer lo que alguien sin conocimientos de SEO haría. Buscar buenos contenidos y recomendaciones de los llamados influencers. Todo lo demás, puede salir tan caro como tener un par de días su web sin acceso y a sus posibles clientes hablando mal de ella en redes sociales, ni se sabe cuánto tiempo.

Last modified: 17/03/2014