Millennials, boomers, X… ¿cómo debes tratar a cada generación en tu empresa?

Gestión empresarial

Generación

Cada vez es más habitual escuchar o leer sobre millennials, generación X o baby boomers. Etiquetas que se refieren a personas que, por haber nacido y crecido en una época concreta, tienen unas aspiraciones, motivaciones y, en definitiva, una visión de la vida con puntos comunes entre ellos y distinta a los integrantes de otras generaciones.

La transformación digital –que ha hecho más evidentes las diferencias generacionales- y la propia aceleración de los cambios sociales (incorporación de la mujer, aumento de la esperanza de vida, globalización, cambio de hábitos, crisis económicas, etc.) han hecho que, hoy día, convivan en una misma empresa más generaciones distintas que nunca. ¿Qué rasgos definen a cada una de ellas y cómo se vinculan a la empresa?

 

Baby boomers

  • Nacidos entre 1950 y 1964, en un contexto marcado por la posguerra mundial –en nuestro país, la posguerra civil- y marcado por dificultades económicas, se incorporan temprano a la vida laboral.
  • Dadas las dificultades de acceso a la educación, su aprendizaje ha sido eminentemente práctico, bajo la cultura del esfuerzo, autodidacta y habitualmente en la misma empresa.
  • Valoran la estabilidad en la empresa por encima de todo, a la que se muestran leales y asumen su jerarquía y sus valores.
  • Son los menos reivindicativos en cuanto a salarios, vacaciones o flexibilidad laboral.
  • Dada su larga trayectoria en la empresa, conocen su parcela de trabajo a la perfección y, en ella, son los más eficaces. Sin embargo, es la generación menos adaptable a cambios, como nuevos proyectos, retos, posiciones o tecnologías.

¿Qué esperan de la empresa?

La compañía debe saber reconocer su trayectoria y fidelidad en la empresa con beneficios no tanto económicos como sociales (seguros médicos, días libres, aprecio personal, etc.), y haciéndoles sentir una pieza clave de la compañía pese a que generaciones más jóvenes puedan manejarse mejor que ellos en aspectos tecnológicos o en otros retos.

Generación X

  • Nacidos entre 1965 y 1979, tuvieron más oportunidades educativas que la generación anterior, si bien todavía en un mundo con jerarquías marcadas tanto en la familia como en la enseñanza. Hay más presencia femenina que en la anterior y, actualmente, son mayoría en los puestos de liderazgo.
  • Han asumido las máximas de acumulación de riqueza y autosuperación, por lo que son los más ambiciosos y, en casos extremos, adictos al trabajo.
  • Como la generación anterior, buscan la estabilidad en una empresa, pero no se conforman ya con mantener el mismo puesto toda la vida, sino que aspiran a promocionar y crecer dentro de la compañía, en la que han asumido los valores y jerarquías y a la que son leales.
  • Presentan una gran capacidad de aprendizaje –tecnologías, idiomas, cursos, etc.- y de adaptación a nuevos retos laborales, además de ser los que mejor favorecen la convivencia de las diferentes generaciones en la empresa.
  • Dada su edad y responsabilidades como hijos o hipotecas, son los más temerosos de perder sus trabajos, por lo que buscan que la empresa les ofrezca confianza y seguridad.

¿Qué esperan de la empresa?

Dado que es la más preocupada por su carrera profesional dentro de la empresa y por su estabilidad económica, es fundamental que la empresa le ofrezca una fusión de retos, crecimiento profesional, incentivos económicos y seguridad. Por ejemplo, a través de programas de desarrollo, metas concretas, liderazgo de proyectos y equipos, etc.

Generación Y o millennials

  • Han nacido entre 1980 y 1994, en plena burbuja económica –por lo que han sido educados más consentidos y con más facilidades-; pero también han salido al mercado laboral en época de crisis, lo que ha ralentizado su incorporación.
  • La principal seña de identidad de los millennials es su búsqueda de motivación y, a la misma vez, su insatisfacción al no lograrla en el trabajo. No les mueve tanto el dinero o la ambición laboral –que también-, sino un trabajo que les haga felices, que les haga desafiarse a ellos mismos.
  • Debido a la dificultad de encontrar la motivación, tienen poco compromiso y fidelidad con la empresa. Son, de hecho, los más proclives a abandonar un trabajo al poco tiempo de empezar en él, si este no se adapta a sus expectativas. No tienen miedo a dejarlo atrás.
  • Son, asimismo, los más reivindicativos en cuanto a condiciones como la flexibilidad, a nivel salarial o de vacaciones, con un marcado acento ético y social.
  • Muchas veces se les ha considerado la generación más preparada: han crecido en plena transformación digital y se adaptan fácilmente a los cambios tecnológicos; han tenido acceso a la Universidad y todo tipo de enseñanza; dominan los idiomas y han viajado (de hecho, es una de sus máximas aspiraciones).

¿Qué esperan de la empresa?

Básicamente, proyectos y oportunidades ilusionantes. Por ello se les debe demostrar que su criterio se tiene en cuenta, permitirle margen de creatividad y evitar que caigan en la monotonía, proponiéndoles proyectos diversos –que incluyan cambio de equipos, viajes o sectores distintos.

 

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Last modified: 15/01/2020