Cómo afectan las nuevas inspecciones de Hacienda a las pymes

Gestión empresarial

No es ninguna novedad que Hacienda estreche el cerco al fraude fiscal. El Ejecutivo tiene que velar porque todo el mundo cumpla sus obligaciones y, además, necesita ese dinero para poder cuadrar las cuentas y cumplir con el déficit pactado con la Unión Europea. Tampoco sorprende que con este objetivo haya comenzado a mandar cartas a las empresas en las que se les advierte sobre el correcto pago del impuesto de Sociedades.

 

La campaña, por otro lado, sí que presenta novedades que afectan principalmente a las pymes. Y es que las misivas están destinadas principalmente a las medianas y  pequeñas empresas y a los nuevos negocios, dejando de lado a los trabajadores autónomos. Aunque lo más importante para los receptores de las cartas es su contenido en sí, ya que en el texto se puede leer que, a diferencia de años anteriores, Hacienda hará especial hincapié en revisar los datos de Sociedades y comprobará si difieren de la media del sector. Según la propia carta, la información que Hacienda comparará abarca múltiples ámbitos, como el margen bruto y neto del negocio, los costes de aprovisionamiento, el volumen y el porcentaje de cobros realizados con tarjeta y en efectivo.

Todas estas variables ayudarán a Hacienda a decidir. O dicho de otro modo, si la Agencia Tributaria detecta que una pyme presenta menor carga fiscal que otra de similar tamaño que opere en el mismo entorno económico se pondrá en marcha la maquinaria de inspección.

Dicha maquinaria consiste en una acción de peinado, que no es otra cosa que visitas a las sedes de las empresas por parte de inspectores del Fisco, que extremarán la vigilancia en sectores más proclives al fraude fiscal y en donde se opere con dinero en metálico, de forma mayoritaria.

La campaña de visitas a las empresas no es tampoco novedosa. Lo demuestran los datos que la propia Agencia Tributaria ofreció y que correspondían a 2017. Durante ese ejercicio se dio un gran impulso a estas actuaciones presenciales alcanzando un total de más de 32.000 visitas, con un crecimiento de más del 30 por ciento con respecto al año tributario previo. Pero que no sea algo nuevo, no quiere decir que las empresas no deban estar preparadas para rendir cuentas con el Fisco.

 

¿Qué deben saber las empresas de las inspecciones?
Lo primero que las pymes deben tener en cuenta de las inspecciones de Hacienda es que son aleatorias, por lo que nada asegura que vaya a recibir la visita de los inspectores a pesar de que su documentación pueda presentar irregularidades. Pero una vez que se recibe la notificación hay que prepararse con rapidez ya que, por lo general, el plazo es de poco más de una semana.

¿Qué documentación debe prepararse?

En ese tiempo el emprendedor y su equipo debe tener preparada una serie de documentos que son los que Hacienda pedirá. En concreto se trata de las declaraciones, las autoliquidaciones, cualquier solicitud que la empresa haya presentado en referencia a un tributo y las comunicaciones de datos. También hay que tener al corriente y preparada toda la contabilidad de la actividad empresarial, empezando por los libros de cuentas, facturas, archivos, etc.

Es cierto que lo normal es que los inspectores no pidan toda esta información. Pero siempre es positivo tenerlo todo prepararlo por si fuera necesario. Tampoco estaría de más contar con el asesoramiento de algún experto fiscal para solucionar posibles errores que se hayan cometido y que hayan pasado desapercibidos.

¿Cómo comportarse durante la inspección?
Casi tan importante como la información aportada es el comportamiento que la empresa tenga durante el proceso de investigación. Con la idea de ofrecer una buena impresión, nada mejor que acudir con tiempo a la cita y mostrar predisposición a ayudar. Reflejar tranquilidad también suele ayudar, así como contestar a todas las preguntas que se realicen con educación.

¿Qué hacer al finalizar el encuentro?
Es muy importante no caer en el error de que tras la inspección in situ se ha terminado el problema. Nada más lejos de la realidad, ya que el técnico de Hacienda puede haber cometido errores que deben atajarse para no crear males mayores.

Con esta idea se deben estudiar con detalles los documentos llamados diligencias, que Hacienda le entregará tras la visita y que recogerán los hechos sucedidos. Es conveniente no firmar nada sin haberlo revisado correctamente.

Lo mismo ocurre con las actas que también han de estudiarse ya que aquí sí que se reflejan los posibles delitos que Hacienda pretende imputar a la empresa. Todo ello debe revisarse ya que, si se da la conformidad a los documentos, luego no se podrá recurrir la sanción si es que la hubiera.

Y en el caso de que llegase una sanción que consideramos injusta, ¿Cómo defendernos?
Con todo, puede darse la circunstancia de que todas las recomendaciones no hayan sido suficientes para evitar una sanción. En caso de considerar que es errónea, la pyme tiene dos opciones. La primera es interponer un recurso de reposición en el plazo de un mes desde la sanción para solicitar una segunda revisión. La segunda: presentar una reclamación administrativa. El plazo también es de un mes y debe solicitarse en un organismo desvinculado del proceso para asegurar la imparcialidad.

Last modified: 12/06/2019