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El clima empresarial mejora en el mundo, según el ‘Doing Business’

Según el Doing Business España mejora su situación global en apertura de negocios, por delante de Alemania, Japón, Austria y Polonia.

Se destaca su alta seguridad jurídica.

 

¿Qué es el Doing Business?

El informe Doing Business mide, desde 2004, con parámetros objetivos en los 190 mercados que analiza, aspectos tan relevantes para garantizar los climas adecuados de hacer negocios como las regulaciones nacionales y sectoriales o los requisitos para constituir empresas. Además de evaluar áreas tan determinantes como las normas laborales, fiscales o la fluidez crediticia y la estabilidad de las industrias financieras de cada jurisdicción. El salto cualitativo de las catorce ediciones de este estudio de reconocido prestigio del Banco Mundial ha sido fulgurante. Hasta el punto de que, en el último diagnóstico, de 2018, que se acaba de publicar y que pasa revista a las reformas de mercados durante el ejercicio 2017, al menos en 119 se ha producido algún cambio en la dirección correcta. Es decir, en la senda hacia una mejor regulación de las economías de mercado. Y, del conjunto de estos países, el 79,8% han emprendido algún tipo de modificación en sus ordenamientos jurídicos en dos periodos anuales consecutivos, y el 64,5%, por tercer año seguido.

La base regulatoria de un país puede determinar la diferencia entre un negocio de éxito de una quiebra anunciada

El propio informe lo pone de ejemplo ilustrativo. Una ingeniera, que se ha convertido en empresaria al diseñar un software altamente competitivo y que reduce los costes de inversión productiva y de mantenimiento de compañías de logística y distribución emplearía en Canadá dos procedimientos, un día y medio y menos del 1% de la renta per cápita para poner en marcha su negocio. Tan sólo rellenar una hoja registral de ámbito federal, otra solicitud, esta vez on line y provincial, y 200 dólares canadienses (159 estadounidenses). Si su empresa aparta beneficios, en ejercicios posteriores, pagaría el 20,9% de los mismos, además de contribuciones sociales anuales por cada trabajador que contrate. En cambio, en Filipinas, si esa misma app se constituyera en la ciudad de Quezón, por ejemplo, le exigiría a esa misma emprendedora un total de 16 procedimientos legales, 28 días de trámites y alrededor del 16% de la renta per cápita del país. Además de tributar por 20 tasas tributarias diferentes y sufragar un coste total, en materia impositiva, del 42,9% de sus futuros beneficios comerciales.

La clasificación del Banco Mundial 2018 no deja apenas resquicios a las sorpresas

Copan las primeras posiciones del Doing Business, un año más, las economías, enclaves o jurisdicciones de alto espíritu emprendedor. Por eso, se mantienen en el top del listado Nueva Zelanda, Singapur o Dinamarca. Mientras que quedan relegadas a las últimas posiciones países africanos -como Eritrea o Somalia- y mercados con altas dosis de intervencionismo estatal como Venezuela.

España ocupa el puesto vigésimo octavo

Por detrás de varios de sus grandes socios económicos como EEUU, Reino Unido y Alemania. O por las pequeñas repúblicas bálticas de Estonia, Letonia y Lituania. Aunque, al mismo tiempo, rebasa a rivales como Francia o Italia, tras escalar cuatro posiciones respecto al pasado diagnóstico.

El informe, al que, en esta edición acompaña el elocuente subtítulo Reformando para crear empleo, destaca las diez economías que más mejoraron este año su posición. El primer término, Brunéi, que consigue este galardón por segundo año consecutivo. Le siguen Tailandia, Malawi, Kosovo, India, Uzbekistán, Zambia, Nigeria, Yibuti y El Salvador. “La política pública es decisiva para que las pequeñas y medianas empresas puedan iniciar sus actividades, operar y ampliarse”, asegura Shanta Devarajan, director superior de Economía del Desarrollo del Banco Mundial. Así, por ejemplo, en los quince años de trayectoria del Doing Business, Ruanda, con un total de 52, es el país que mayor cantidad de reformas estructurales vinculadas a los negocios ha culminado en leyes. Por delante de Georgia (47 reformas), que este año figura entre las diez economías mejor clasificadas y Kazajistán y la ex República Yugoslava de Macedonia (41 cada una).

El Doing Business analiza diez parámetros

Con ellos determina sus mapas nacionales sobre clima de negocios: trámites administrativos y requisitos legales para iniciar el negocio; obtención de los permisos de construcción; pasos para acceder al suministro eléctrico; certificaciones en registros de la propiedad; facilidades para formalizar créditos; protección de los accionistas minoritarios;  pagos de impuestos; comercio transfronterizo; mecanismos de resolución judicial de discrepancias entre las partes de un contrato y entramado legal sobre suspensión de pagos o quiebra de empresa.

La media de los socios de la UE se sitúa en el puesto 34

Es decir, seis puestos por encima del peldaño de España. De los 19 países de la eurozona, ganan Estonia y Finlandia. Y Grecia y Malta son los últimos.

En el texto del estudio, los expertos del Banco Mundial aseguran que de sus investigaciones han extraído “suficientes evidencias” de que las compañías que operan en economías con mejores ratios de protección a inversores y unas normas de gobernanza corporativa más avanzadas han sido capaces de sortear de forma más palpable la crisis financiera de 2008. Hasta alcanzar unos niveles de solvencia en los ejercicios posteriores al colapso de las bolsas internacionales que les han permitido avanzar en beneficios y competitividad en valores actuales de mercado, frente al descenso de la valoración de aquellas firmas que han evolucionado en países con unas estructuras legales más débiles. “Hay una relación contundente entre una calidad regulatoria y una producción eficiente”, concluye el informe. Un vínculo que se traslada también a los costes. El informe pone un botón de muestra. Los costes de atraque de mercancías marítimas desde los mercados latinoamericanos hacia EEUU, a donde dirigen la mayor parte de sus exportaciones, tienen que soportar altos desembolsos por transporte, cada vez más barreras arancelarias y nuevas tarifas a la importación. Para más inri, en una atmósfera de especial ineficiencia. Porque el exceso de regulación es la principal razón de que la red de puertos entre el hemisferio sur americano y el primer gran mercado mundial no pueda mejorar la fluidez y eficacia de este tipo de transporte comercial, incluso bajando un 12% los costes e incrementando substancialmente el flujo de mercancías.

Por áreas geográficas y órbitas de influencia

Los socios de la OCDE copan las posiciones más privilegiadas. Catorce de los veinte primeros puestos son naciones que pertenecen a este club de potencias industrializadas y mercados emergentes con el estatus de economías de mercado. Y 18 de ese top-twenty son catalogados como países de rentas altas. Macedonia es la única nación con unos ingresos medios y Georgia la representante de los de nivel de riqueza medio-baja. Además, entre las cincuenta naciones mejor evaluadas del ranking -donde aparecen 28 de la OCDE- se aprecian 18 de Europa y Asia Central, cinco del Extremo Oriente y el Pacífico, dos de África Subsahariana y una tanto de América Latina como de África del Norte y Oriente Medio.

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