Las claves para que los emprendedores realicen presentaciones útiles

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Cuando un emprendedor empieza a ser conocido por sí mismo o por la marca que ha sido capaz de crear, llega el momento de recibir invitaciones para asistir a cursos o seminarios. Incluso puede que se le requiera para impartir clases magistrales con público en las que explique su experiencia como empresario.

Normalmente en ese tipo de eventos el protagonistas suelen (y deben) contar con el apoyo visual que las presentaciones digitales ofrecen. Existen infinidad de programas de diseño que ayudan en la elaboración de dicha presentación, aunque la realidad es que el histórico PowerPoint sigue siendo el software más utilizado.

No obstante, lo más importante no es seleccionar un programa u otro. En este caso la herramienta es lo de menos, lo que realmente importa es el uso que se hace de la misma. De ahí que los consejos que se dan a continuación busquen precisamente dar las claves para realizar una buena presentación válida para cualquier tipo de auditorio.

Claves para una buena presentación

Tener claro que es solo un apoyo
No debe olvidarse que una presentación no debe ser nunca más de un mero apoyo al presentador real que es el propio emprendedor. Por tanto se debe huir de la idea de que el PowerPoint sea el protagonista y que “calle” a la persona que está en el escenario.

Se deben tener claro el discurso
Un error habitual que se suele cometer con las presentaciones y que cuesta tiempo solucionar es el de comenzar a prepararlas antes de que se sepa el discurso que se va a dar. Se debe hacer justo al contrario. Primero hay que conocer a la perfección lo que se va a decir y luego preparar el apoyo visual o estadístico que la presentación suele ofrecer.

Cuantas menos diapositivas mejor
Otro fallo que también es habitual es el de preparar un archivos con decenas de diapositivas (slides). En este tipo de eventos, menos es más. De ahí que resulte mucho más interesante que las presentaciones tengan pocas páginas. ¿Cuántas? Una cifra que esté en torno a la decena es la adecuada. Muchas más, lo único que va a generar es confusión en el espectador.

Una presentación larga, pesada y sobrecargada lo único que logrará es distraer al público, lo que convierte en un obstáculo el apoyo que se esperaba obtener con la presentación.

Debe decir lo justo
Una presentación debe tener información útil. Pero la clave es que dicha información no sirva para nada si no va acompañada de la explicación del emprendedor. Esa es la clave del éxito que convierte a las presentaciones en excelentes herramientas de apoyo para los nuevos negocios que quieren darse a conocer.

 

En cambio, si una presentación ya contiene todo lo que se necesita conocer, ¿para qué se necesita la intervención del emprendedor? Es necesario tener esto muy en cuenta.

Factores a tener en cuenta

Solo debe utilizarse un tipo de letra
Una presentación no requiere el mismo esfuerzo que diseñar la portada de una revista o de un disco. De hecho, sobrecargar las diapositivas con múltiples fuentes y colores es negativo. Se debe mantener una unidad en el diseño de toda la presentación y también hay que tener en cuenta que las diapositivas deben ser legibles por todo el público, lo que obliga a utilizar un cuerpo de letra lo suficientemente grande como para ser leído por todos.

Poco texto
Al hilo de la recomendación anterior, minimizar la utilización de texto también ayuda a que todo el mundo entienda la presentación. Además, el uso de frases breves en vez de párrafos facilita que el lector retenga las ideas más importantes que se quieren ofrecer con la presentación.

En este punto puede darse la necesidad de que para el discurso sea necesario que el público sea consciente de unas ideas que solo pueden ser ofrecidas con un texto extenso. En ese caso, lo mejor es repartir esa parte en papel o en formato digital. Pero nunca emborronar una presentación e impedir que respire.

Colores claros
Da igual el color que se utilice, pero siempre debe ser claro para impedir que emborrone el texto e impida su lectura por parte de todo el público. Con ese objetivo, lo mejor es reservar los colores oscuros para los textos escritos y utilizar básicos y claros para los gráficos.

Imágenes y animaciones
Al igual que en la presentación en conjunto, la regla de ‘menos es más’ también es válida para el apartado multimedia que se quiere utilizar en la presentación. No es que esté prohibido usarlos, pero siempre en su justa medida y asegurándose de su buen funcionamiento, ya que no hay nada más lamentable (y habitual) que no funcione el enlace a un vídeo que se quiere mostrar.

Recordar quién es la estrella
Por último, y regresando al primer punto, nunca se debe olvidar que la estrella de un discurso es la persona, nunca la presentación, que no debe pasar de suponer un mero apoyo.

 

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Last modified: 17/09/2019