Claves para que una pyme reduzca su dependencia de los bancos

Financiación

“Si algo nos ha enseñado esta crisis es que depender exclusivamente de la financiación de los bancos es una actividad de alto riesgo. Por eso este cambio debe comenzar ya”. Así de contundente se ha mostrado Juan Carlos Ureta, el presidente de Renta 4 en la presentación de un libro elaborado por el Instituto de Estudios Financieros en colaboración con el Círculo de Empresarios, titulado “Los retos de la financiación empresarial”.

La agonía financiera de los últimos años es algo de lo que pocos empresarios han sido capaces de zafarse, pero el reto de transformarse en una sociedad más parecida a la estadounidense, con menor dependencia de la banca para conseguir dinero y más acceso a los mercados, no es una tarea fácil.

En la presentación del libro también estuvieron presentes, entre otros, Antonio Zoido, presidente de BME y Mónica Oriol, presidenta del Círculo de Empresarios. Y si algo dejaron claro en sus intervenciones es que el cambio en el sistema financiero es imprescindible. “Es una tendencia en toda Europa que ya ha comenzado y es imparable”, comentó Oriol.

Pero el cambio exige diversos pasos en el caso del tejido productivo español, como son:

1.- Crecer. El tamaño de las pymes es la gran rémora para la competitividad española y también para el acceso al crédito. El 95% de las empresas tiene menos de 10 empleados. Con esa estructura la diversificación de fuentes de financiación es casi imposible. No hay acceso ni a la emisión de Renta Fija en MARF, mucho menos a cotizar en el MAB. El capital riesgo y el crowdfunding son casi las únicas alternativas viables para la financiación de sus grandes proyectos.

2.- Transformar la estructura financiera. Apostando más por los recursos propios y dando más peso a la financiación vía capital frente a la financiación vía deuda. Los autores del informe confirman que este cambio ya está en marcha en las empresas no financieras del Ibex 35. El reto que deben superar las pymes es ceder parte de su capital a externos.

3- Mayor profesionalización de las empresas. El pequeño tamaño de una empresa no puede ser una excusa para relajar el exhaustivo control que necesita la gestión financiera y para aplicar las máximas exigencias de transparencia a la misma. Ambos requisitos serán imprescindibles para todos aquellos empresarios que intenten acceder a cualquier tipo de financiación alternativa.

4.- La innovación la financian mejor los mercados. Si en alguna ocasión ha ido al banco a contarle un nuevo proyecto ya habrá experimentado que las entidades financieras no comulgan mucho con apostar por el riesgo de lo desconocido. Todo lo contario ocurre con los inversores externos desde los posibles accionistas, hasta las empresas de capital riesgo o el crowdfunding. Las apuestas de futuro y las novedades tendrán mucha mejor acogida por esa vía de financiación que intentando convencer a los directores de oficinas bancarias.

5.- La financiación barata es cosa del pasado. El Banco Central Europeo ha fijado el precio del dinero en el 0%, pero que nadie se engañe, conseguir un crédito ya nunca tendrá los precios anteriores al estallido de la crisis. La ‘buena noticia’, según los autores del estudio, es que cada vez tendrán más peso otros retornos no monetarios que se derivan de las nuevas formas de financiación. Por ejemplo, si una firma de capital riesgo invierte en la compañía además de dinero ofrece ayuda para profesionalizar la gestión.

6.- La diversificación es una obligación ineludible. Se impone tratar la financiación de la empresa con criterios similares a los que se construyen las carteras de inversión. El objetivo es que si alguna de las fuentes de financiación tiene problemas, el resto sirvan para compensar los problemas.

7.- Empecemos con el circulante. Un primer paso para entrar y conocer los canales de financiación no bancaria, puede ser la financiación del circulante. Por ejemplo mediante el factoring sin recurso. Gracias a este método de financiación, adelantamos el cobro de nuestras facturas y cedemos el riesgo de impago de las mismas. Un canal de financiación no bancario que ofrece esta modalidad, al 2,75%, es el Fondo Apoyo a Empresas.

Last modified: 29/01/2015