China, India y Brasil en 2011

 

Comienza la época del año en hacemos propósito de enmienda. Revisamos nuestros balances y comparamos con el año anterior: el beneficio ha vuelto a bajar y pensamos qué es lo que ha vuelto a fallar… Hemos reducido gastos, pero las ventas han vuelto a caer en el territorio nacional. Aunque han aumentado las dos líneas comerciales que se abrieron hace dos años a países comunitarios, la facturación no ha crecido lo suficiente.

¿Qué podemos hacer?

Está claro que la demanda nacional no va tirar de nuevo en 2011. Nos lo ha dicho muchas veces nuestro asesor fiscal, y en la asociación: “No queda otra hay que mirar al exterior y, particularmente, a los mercados emergentes”. ¡Vaya palabro para referirse a China, India y Brasil!. Es verdad que los medios de comunicación no dejan de arrojar buenos datos de los mercados asiáticos y latinoamericanos, pero, hasta ahora, en una pequeña empresa, como la nuestra, con salir a la Unión Europea ya hemos tenido bastante.

Los peligros y las ventajas

Aunque bien pensado, tampoco tiene que ser muy diferente. Está el riesgo divisa, desde luego. Pero el inglés es un idioma tan válido dentro de la Unión Europea como fuera. Además, los expertos señalan, precisamente, que la principal ventaja de estos mercados es que los peligros que antes representaban para las Pymes y que les dejaban sólo al alcance de las grandes compañías se han reducido drásticamente o, incluso, han desaparecido. Por no hablar, de los potenciales de estos mercados. Básicamente, las razones para pensar en vender en estos mercados se resumen con los cinco dedos de la mano:

  • Alta seguridad jurídica, particularmente de las leyes comerciales
  • Nuevos cauces de cooperación y ayuda a la exportación entre los distintos organismos nacionales y locales que facilitan los acuerdos a las pequeñas empresas
  • Innegables perspectivas de crecimiento y de negocio, avalados por las experiencias de otros exportadores.
  • Solvencia creciente de las empresas y del sistema financiero.
  • Situación económica, empresarial y financiera similar a la España de los años 70-80.

¿Se va convenciendo?

Las exportaciones a China, India y Brasil han sido las que más han crecido en la primera mitad de 2010 y las que tienen más perspectivas para 2011, frente a las de la Unión Europea. Pero no son sólo los únicos: Turquía, Marruecos y Rusia también se han convertido en compradores preferentes de las empresas españoles. Estos mercados no sólo son grandes exportadores que compiten con nuestros productos, también registran un consumo creciente y un nivel de vida cada vez más parecido al occidental.
¿Qué se puede vender? Los expertos lo tienen claro, hay que ir a estos tres países o exportar lo que su población demanda.
“Quienes vendan lo que producen chinos, indios o brasileños van a tener problemas. Pero quienes fabriquen lo que ellos van a demandar, van a ganar mucho dinero si se lo saben vender”, afirma Víctor Alvangónzalez, experto en fondos de inversión y consejero delegado de Profim, Asesores Patrimoniales EAFI.
Así, que para este año nuevo, habrá que ir pensando en intentar producir en estos países, lo que no es imposible en absoluto. O bien, en exportar aquello que su crecientes clases medias ya están demandando con creciente voracidad y cuyos ejemplos no faltan:

  • Cosmética y belleza
  • Alimentos preparados
  • Alimentos selectos
  • Nutrición infantil
  • Aseo personal
  • Sanidad
  • Automoción
  • Servicios
  • Moda y lujo en general
  • Servicios de asesoramiento y atención personal
  • Sistemas de vigilancia y seguridad particular
  • Proyectos medioambientales y de servicios urbanos
  • Arte y danza
  • Idiomas y formación profesional y muchos más…

No es fácil, es necesario adaptar el producto a los usos y costumbres de cada sitio. Y conocer las peculiaridades de cada mercado. Basten algunos ejemplos
En la India, está la pasta de dientes, aunque sólo la usan en celebraciones especiales, como las bodas.
En Brasil, son los inmobiliarios y los servicios turísticos los sectores que los expertos identifican principal demandante de para los próximos años. Pero el vino español está haciendo furor.
En China, KFC ha ganado la batalla a McDonalds porque a los chinos les encanta comer con las manos y su pollo frito cumple todos los requisitos, aunque hay que añadirle picante.

Last modified: 24/10/2018