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Así son los negocios que funcionan entre los millennials

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El mayor reto que tienen las empresas en la actualidad es conquistar a los millennials. ¿Motivos? Dos de mucho peso.

El primero porque son consumidores del presente y del futuro.

Segundo: Suponen el 30% de la población mundial y, por lo tanto, serán los encargados de comprar los productos y servicios que elaboran las compañías.

Una vez demostrada su importancia, queda realizarnos una pregunta a la que es conveniente dar respuesta.

¿Quienes son los millennials?

Conocidos también como la generación Y. Se trata de todas aquellas personas nacidas entre 1981 y 1995 (algunos alargan esta fecha hasta 2000), que tienen una edad comprendida entre los 18 y los 35 años. Son los hijos de los baby boomers, que fue el segmento de población que vino al mundo entre los años 1945 y 1964.

Al contrario que sus progenitores, los millennials no son una generación revolucionaria. Pero sí son disruptivos. Han llegado con nuevas reglas que obligan a todas las empresas a adaptarse a ellos si quieren tener una oportunidad de conquistarlos.

¿Cómo son los millennials? 

Desde la consultora KPMG nos dan la respuesta. “La evolución de las generaciones está muy condicionada por el contexto en el que crecen. Éste, en el caso de los millennials es un mundo digitalizado. Y la transformación digital ha hecho que esta generación se caracterice por mucho más que por estar siempre conectados y ser hábiles con las nuevas tecnologías. También ha cambiado la forma en la que se relacionan, buscan información y toman decisiones. La generación Y demanda personalización e inmediatez en los servicios, tienen una cultura más colaborativa en la que comparten y cooperan con otros, exigen poder compartir su opinión con las empresas y que ésta sea escuchada. Es una generación que espera que los productos y servicios que adquieren les proporcionen una experiencia completa y tengan en cuenta sus preferencias, gustos y necesidades. Sus expectativas incluyen que las compañías les conozcan y adecuen sus productos a lo que manifiestan necesitar o desear”.

Es decir: toda pyme o gran empresa que quiera engatusar a esta generación y convertirla en fieles clientes tiene trabajo por delante. Los métodos de venta y de relación con el consumidor de antes no sirven para atrapar a un nuevo consumidor que tiene dinero pero que, debido a su cultura colaborativa, prefiere alquilar a comprar.

Otra característica que es importante destacar es que son infieles a la marca. El entorno digital ha facilitado el acceso a la información, por lo que comparar productos y servicios se ha convertido en algo inmediato en el proceso de toma de decisión. Tanto es así que, según diversas encuestas, más del 60% de los millennials españoles consultan los comentarios de internet antes de adquirir nada.

El mero hecho de ser los primeros nativos digitales de la historia de la humanidad ha provocado que los métodos de marketing y publicidad hayan cambiado. Antes, la televisión era la reina y la publicidad había que verla. Daba igual que gustara o no. No quedaba más remedio. Eso ya no funciona. Ahora los spots deben interesar al millennial. Si no, sencillamente cambiará de dispositivo. Y es que hablamos de una generación que convive con 2,4 dispositivos conectados a la vez. Para ellos, pasar de la tablet, al móvil, al ordenador o a la TV es inherente a su personalidad.

Como se puede ver los retos que tiene por delante cualquier emprendedor es de una dificultad mayúscula. ¿Están preparadas nuestras pymes para afrontarlo? Más les vale. De todas formas desde este blog, y de nuevo con la ayuda de KPMG, vamos a tratar de explicar las claves que debe tener una marca para convertirse en la favorita de los millennials.

Existen cuatro puntos básicos:

– El primero consiste en la digitalización de los puntos de relación con el cliente o activos digitales. Esto nos permitirá desarrollar nuevas formas de ofrecer nuestros productos y servicios a los clientes y estar a su lado a lo largo de todo el customer journey (viaje del consumidor).
– El segundo es que la experiencia del cliente no sea diferente entre el mundo digital y físico, es decir, que la omnicanalidad permita que nuestro cliente tenga una experiencia única independientemente del medio que utilice para contactar con nosotros (teléfono, aplicación…)…

– Asimismo, es necesario maximizar el valor de la toma de decisiones mediante la integración de los datos. El mundo digital permite la obtención de datos cuyo análisis es clave para optimizar la toma de decisión dentro de la compañía.
– Por último, las compañías tienen que desarrollar capacidades de innovación y ser capaces de desbloquear el conocimiento existente dentro de la empresa. Obtener feedback de los clientes y conocer en profundidad otros sectores en proceso de innovación es la palanca clave de diferenciación para sectores competitivos.

Además de estos cuatro puntos, existe un quinto que es igual de importante: esta generación exige a las compañías que valgan para algo más que para ganar dinero. La preocupación por las realidades sociales y medioambientales es un punto que cada vez está afectando más en la toma de decisión de los clientes y en especial de los millennials. Dos de cada tres miembros de la generación Y aseguran que elegirían una marca frente a otra si tiene una política de RSC (Responsabilidad Social Corporativa) que les parezca positiva. Por eso, cada vez es más frecuente que las compañías la comuniquen de una forma abierta y accesible.

Sólo cumpliendo al pie de la letra estos consejos se podrán tener opciones de conquistar a un consumidor que no tiene nada que ver con lo que conocíamos con anterioridad. Todos los sectores económicos saben que tienen que cambiar si quieren ganarse a este cliente. Especialmente complicado lo tienen áreas como la banca, los seguros y la inmobiliaria, que son vistas por los millennials como pasadas de moda y anquilosadas en el pasado. Para tratar de revertir esta tendencia, las compañías que trabajan en esos ámbitos se afanan en presentar al mercado productos y servicios dirigidos exclusivamente a esta generación. El último ejemplo ha sido el nuevo banco de Caixabank, llamado imaginbank. Se trata de una entidad financiera que solo opera por medio de apps. Lo que haga falta con tal de enamorar a un consumidor que ha llegado y que está cambiando todas las reglas del juego.

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