Por qué apostar por los trabajadores mayores de 45 años

Financiación

España es el segundo país del mundo con mayor esperanza de vida y una de las tasas de fecundidad más bajas en Europa (1,3 hijos por mujer). Una situación compleja desde el punto de vista de la pirámide poblacional que se complementa con el delicado panorama laboral, caracterizado, entre otros elementos, por un elevado nivel de desempleo juvenil, la extensión de la contratación temporal, y las dificultades de trabajadores mayores de 45 años para reincorporarse al mercado de trabajo. Esta realidad para los más veteranos de la población activa parece replicarse en Europa, donde la tasa de empleo para las personas entre 55 y 64 años no llega en la actualidad al 50%, obligándoles en muchos casos a jubilarse de manera anticipada.

Sin embargo, este tipo de trabajadores pueden convertirse en un gran activo para cualquier pyme desde muy diferentes puntos de vista, por lo que resulta muy oportuno tener presente a este colectivo, que, por regla general, goza de mayores habilidades en cuanto al pensamiento estratégico, la agudeza de ingenio, la consideración, la sabiduría, la capacidad de deliberar, la facultad de racionalizar, el control de la vida, la percepción global y las capacidades lingüísticas. A continuación, enumeramos algunos de los beneficios que pueden aportarnos:

Beneficios trabajadores:

  • Red de contactos. Debido a su larga trayectoria profesional, suelen poseer una agenda muy completa en diferentes sectores y cargos, lo que puede resultar muy provechoso para abrir puertas de modo más rápido para cualquier empresa.
  • Mayor lealtad. Dado que suelen tener cumplidas gran parte de sus expectativas personales y profesionales no toman sus decisiones ni en base a la remuneración que reciben ni al puesto que ostentan, sino, sobre todo, a la satisfacción y el clima laboral.

Bonificaciones para las pymes

Desde el punto de vista económico, contratar a una persona de 45 años en España también tiene sus ventajas, como se puede comprobar en la página del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Estos beneficios van desde la reducción del 100% en la cuota empresarial a la Seguridad Social durante un año en nuevos proyectos de emprendimiento, a ayudas de 1.300 euros anuales durante tres años si se trata de un contrato indefinido en una empresa de menos de 50 trabajadores. En el caso de que el trabajador, además de tener más de 45 años, posea alguna discapacidad, también gozará de una bonificación de 5.700 euros anuales durante la vigencia del contrato, que subirán hasta los 6.300 euros si se trata de una discapacidad severa.

A nivel regional, la mayoría de las comunidades autónomas cuentan con programas para favorecer su inserción laboral, como, por ejemplo, Madrid (que ofrece ayudas de hasta 3.000 euros por cada hombre mayor de 45 años que logra un contrato indefinido; 3.500 euros si es una mujer), Andalucía (que otorga un pago único de hasta 6.000 euros y de hasta 7.500 euros si se trata de una persona con discapacidad), o Cataluña (donde subvenciona entre el 50% y el 100% de la jornada laboral de estos empleados durante un periodo de seis a 12 meses).

La implementación de este tipo de ayudas ha favorecido el que en 2017 aumentaran un 11,9% las contrataciones indefinidas de estos profesionales, encadenando seis años consecutivos de crecimiento, principalmente en el sector servicios, donde se crearon ocho de cada diez nuevos puestos de trabajo. Muchos de sus empleadores destacan la riqueza de conocimiento que aportan este tipo de personas en sus colectivos, así como su flexibilidad para acometer distintos proyectos sin poner el menor reparo por ello.

Dar oportunidades laborales a este tipo de profesionales parece una apuesta segura para una empresa, combinando esta veteranía con unas adecuadas dosis de ímpetu juvenil. Una realidad que se nos irá haciendo más familiar gracias tanto a que vivimos más y en mejores condiciones físicas y psicológicas, como a que la edad de jubilación se va retrasando paulatinamente. A lo largo de la próxima década se situará en los 67 años; dentro de no mucho es probable que supere los 70, lo que hará de los trabajadores más veteranos una fuerza laboral cada vez más numerosa y, esperemos, valorada.

Last modified: 05/03/2018