Agua y energía, dos ODS con gran potencial económico

Emprendimiento, Noticias

agua y energia

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible 6 y 7, relacionados con el acceso a agua y a fuentes energéticas sostenibles, respectivamente, tienen un nexo común de gran desarrollo para la próxima década: la industria desalinizadora.

 

Poco a poco, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se están convirtiendo no sólo en 17 metas concretas a lograr en la próxima década. También en oportunidad de negocio, cada vez más clara. El objetivo número 6, ‘Agua limpia y saneamiento’, es un buen ejemplo de ello.

En la actualidad se estima que hay unos 3.600 millones de personas, prácticamente la mitad de la población mundial, que vive en áreas con riesgo de sufrir escasez de agua. Una cifra que, teniendo en cuenta el cambio climático y las tendencias actuales, podría llegar a los 5.700 millones en 2050.

Ante esta situación, parece un valor seguro potenciar el desarrollo de tecnologías de desalinización industrial y a gran escala para la obtención de agua dulce. En estos momentos, hay unas 20.000 plantas desalinizadoras operativas en el mundo, que funcionan en 150 países. Éstas generan casi el 3% del total de agua dulce disponible, según apunta Carlos Andreu, doctor en Ingeniería y profesor en EAE Business School.

Desde su punto de vista, impulsar su creación y ampliación va a ser más que necesario a corto plazo para lograr el ODS número 6. “La demanda industrial y doméstica de agua aumentaría mucho más rápidamente que la demanda agrícola”, comenta, apuntando a este último sector como el primer demandante de agua a nivel mundial.

“El principal factor limitante es el alto consumo de energía que necesitan los procesos industriales de desalinización, ya sea vía membranas que utilizan el efecto ósmosis o por métodos de evaporación y condensación”, indica Andreu.

Por todo ello, las plantas más importantes del mundo se encuentran en países como Arabia Saudí o Emiratos Árabes Unidos. Aunque cada vez es más frecuente ver proyectos de estas características en marcha, como los que tienen en estos momentos Israel y Chile. “También hay un plan relevante de despliegue en América Latina”, asegura el profesor de EAE.

En lo que respecta a España, contamos con unas mil instalaciones de estas características. La más grande es la de Torrevieja (Alicante), que genera unos 250.000 metros cúbicos al día. “Una capacidad de carácter mediano, comparada con la de las plantas más importantes del mundo, que pueden llegar hasta el millón de metros cúbicos”, explica Carlos Andreu.

 

agua y energia

 

Necesidad energética

 

Teniendo en cuenta las necesidades energéticas de la industria desalinizadora, parece claro que su desarrollo futuro va a estar íntimamente ligado al de las energías renovables y otras fuentes sostenibles de alta potencia. Un sector que también tiene su ODS, el número 7: “Energía asequible y no contaminante”.

Según la ONU, la energía es el factor que contribuye principalmente al cambio climático y representa alrededor del 60% de todas las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Por ello, es esencial desarrollar alternativas con las que cumplir las metas de este ODS de aquí a 2030.

En concreto, se ha planteado la necesidad de garantizar el acceso universal a servicios energéticos asequibles, fiables y modernos que aumenten considerablemente el uso de las renovables a nivel mundial (ahora ronda el 20% en el ranking de empleo de fuentes energéticas).

Por otra parte, se hace especial hincapié en aumentar la cooperación internacional para facilitar el acceso a la investigación y tecnologías derivadas de la energía limpia. Además de promover la inversión en estos campos y poder ampliar y mejorar las infraestructuras ahora existentes. Especialmente en países en desarrollo, con menos recursos pero gran potencial por su amplio margen de mejora.

“Desde un punto de vista macro estratégico, el análisis conduce a conclusiones ilusionantes: el agua dulce es un recurso ilimitado en cualquier parte del planeta, pero exige generación sostenible de energía eléctrica a escala industrial. Tecnológicamente el tema está más que resuelto, luego el debate es de otra índole”, reconoce Andreu.

 

Si quieres seguir leyendo noticias relacionadas, haz clic aquí.

Last modified: 06/05/2019