El A-Commerce será vital para las empresas en los próximos años

A-Commerce

Aunque muchas compañías parecen volcadas en los últimos años en sacarle el máximo provecho empresarial al E-Commerce, parece que donde más oportunidades de negocio pueden surgir en el futuro inmediato es el comercio automatizado (automated commerce o A-Commerce, en inglés). A pesar de que a alguno pueda sonarle a nuevo, este término en realidad hace referencia a la tendencia entre los consumidores de realizar comprar periódicas, como material higiénico, ciertos alimentos o elementos de consumo, como papel o pilas.

Si a esta rutina en los hábitos de compra se le suma el avance de la inteligencia artificial y su progresiva universalización, podemos decir que estamos en una fase incipiente en el desarrollo de robots que sean capaces de realizar online estas compras por nosotros, pudiendo llegar en pocos años, incluso, a tomar decisiones por nosotros en base a nuestros patrones de consumo para hacernos la vida más fácil.

Dicho de otra manera, se trata de programar nuestras compras habituales sin tener que invertir tiempo en decidir y comparar entre productos, sino que dejamos a criterio de un algoritmo lo que más nos va a convenir y satisfacer de acuerdo a nuestros patrones conocidos a lo largo del tiempo. Una posibilidad que ya está en ciernes de convertirse en tendencia, según numerosos expertos como, por ejemplo, Trend Watching.

Tanto es así que entidades como Amazon ya están comercializando las primeras versiones operativas del A-Commerce. La compañía fundada por Jeff Bezos ha puesto en marcha en EEUU su Dash Botton, un dispositivo vinculado a una cuenta de Amazon y que, conectado a una red wifi, permite al usuario comprar productos sin tener que meterse online en la web de la tienda correspondiente. Otro buen ejemplo es Digit, una aplicación automática de ahorro (también sólo disponible en EEUU) que va moviendo cantidades de dinero de una cuenta a otra cada vez que ve una oportunidad.

A-Commerce 

Beneficios para las empresas

Aunque muchas entidades, sobre todo las más pequeñas, puedan sentirse algo reticentes a la hora de apostar por una tendencia que está todavía en fase incipiente, lo cierto es que hacerlo cuanto antes les ayudará a posicionarse de cara a una nueva forma de consumo que parece haber venido para quedarse. Veamos por qué:

  • Mejor y más fiel experiencia de compra. Lograr una mayor y más cualitativa comprensión de las preferencias de los clientes ayudará a las tiendas a predecir y establecer patrones de sus consumidores, pudiendo orientar las ofertas para atraerlos sin necesidad de realizar inversiones en campañas de marketing digital.
  • Personalización máxima. Los avances tanto en machine learning como en inteligencia artificial están siendo prometedores en los últimos años, lo que augura pensar que un mayor conocimiento de los gustos de los clientes favorecerá que se puedan automatizar la personalización de ofertas y productos para conseguir la máxima fidelización del usuario.
  • Aumentar los ingresos de base. Gracias a la automatización de las compras recurrentes, si las tiendas online son capaces de ‘retener’ a los clientes que mejor conocen podrán aumentar sus ingresos recurrentes casi de un modo exponencial. La clave parece estar en conocer en todo momento sus preferencias para adaptar las ofertas a sus gustos.
  • Imagen de marca. Apostar de manera adecuada por la inteligencia artificial en el comercio digital es algo que contribuirá en gran medida a transmitir sobre las tiendas una imagen de innovación, modernidad y calidad. Además, parece que lo podrán hacer sin tener que invertir en costosas campañas de publicidad, sino a través de automatizar estrategias personalizadas que, incluso, no requerirán de un gasto económico.
  • Menos stock y una mayor rotación. Parece que los días de almacenaje físico de las tiendas digitales tocan a su fin, ya que automatizando el conocimiento sobre los hábitos de consumo de los clientes se podrán planificar casi al detalle las necesidades de pedidos por parte de las empresas. Incluso, será posible estratificar los picos de bienes por campañas periódicas a lo largo del año.
  • Comprender mejor los datos. Aunque sea un secreto a voces, mucha de la información que tienen las compañías digitales sobre sus clientes no tiene un uso determinado real a día de hoy. Algo que cambiará drásticamente con el A-Commerce, ya que la utilización de robots ayudará a desarrollar una mejor planificación sobre lo que van a necesitar los consumidores. De este modo, la eficacia de las estrategias de ventas será mucho mayor.
  • Integración con el Internet de las Cosas. ¿Estamos cerca de que nuestra nevera comunique al supermercado que nos estamos quedando sin leche? Parece que las aplicaciones reales del Internet de las Cosas en campos como la Sanidad o la logística están siendo ya algo tangible por lo que puede aventurarse que el A-Commerce puede favorecer su inclusión en nuestros hábitos de compra recurrentes… incluso sin que nos demos cuenta de ello.

 

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Last modified: 25/09/2019